Las Desgracias Que Le Acontecen A La Humanidad Por La Falta De Las Verdaderas Enseñanzas Morales Islámicas

Nosotros comprendemos que la miseria que le ha acontecido a la humanidad a lo largo de la historia ha ocurrido debido a la falta de verdaderos musulmanes en posiciones de autoridad, y debido a la falta de aplicación de verdaderos principios islámicos. Por eso hay miseria, pobreza, explotación, hambre y carencia, al mismo tiempo que la humanidad ha conquistado el espacio, lanzado cohetes y satélites, y puso a los hombres en la luna. La Organización Alimenticia Internacional y de Agricultura vinculada a las Naciones Unidas anunció en 1975[1] que entre 20 y 100 millones de personas en África y Asia estuvieron al borde de la muerte por la hambruna, y que si la situación continuase 3 millones de seres morirían todas las semanas, mientras que entre 460 y 1000 millones de personas están padeciendo la desnutrición. 

En el mismo año, las agencias periodísticas informaron la historia de una joven mujer europea que se había ofrecido para trabajar como enfermera en alguna región de África donde las personas estaban padeciendo la desnutrición crónica. Ella casi se vuelve loca, después de dar testimonio de una lucha sangrienta entre algunos niños africanos cuya hambre los motivó a competir salvajemente por un pedazo de pan. La lucha no se detuvo hasta que un niño sacó el ojo de otro. Ninguno de esos niños superaba los 8 años. Esta hambre también ha causado que muchísimos niños tengan un peso insuficiente llegando a parecerse esqueletos. Ellos se enferman con mucha facilidad y están al borde de la muerte. 

Al mismo tiempo que esto pasa en África y Asia, nosotros vemos en Occidente a las naciones ricas que constituyen sólo el 20% de la población mundial pero poseen el 80% de la riqueza, realizando actos salvajes para mantener esta riqueza. En el año 1975 Brasil quemó miles de toneladas de café; la CEE (ahora conocido como el UE) gastó $50 millones para destruir un superávit de comida y productos agrícolas; y América paga a sus productores agropecuarios $3000 millones anualmente para que no cultiven. Todo esto para mantener altos los precios en los mercados mundiales. Los granjeros americanos mataron miles de terneros y los enterraron para mantener caros los precios cuando en el mismo año miles de personas se murieron de hambre en África, Asia y América latina. 

Que gran diferencia hay entre la cultura humana del Islam que no permite a un hombre pobre sufrir debido al olor proveniente de lo que está cocinando su vecino rico, y la cultura materialista de Occidente que está amenazando a millones de personas que están al borde de morir por desnutrición. Que miserables son aquellos que están esforzándose por adoptar los sistemas materialistas, tanto en Occidente como en Oriente, tropezando ciegamente y cayendo en la Yâhiliiah (ignorancia). Que grande es la responsabilidad que los musulmanes tienen de llevar la antorcha encendida de un árbol bendito, que no es de Occidente ni de oriente, que puede iluminar la oscuridad de la Yâhiliiah, los corazones y las mentes, restaurar la guía para la humanidad, y darle seguridad y prosperidad.


[1] Este libro en idioma árabe se publicó primero en 1981. No hace falta decir que este tema apenas ha mejorado en las dos décadas desde que estas estadísticas fueron producidas. [El traductor]

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