Lo licito y lo ilícito en el matrimonio y la vida familiar - 5. EL DIVORCIO -

El matrimonio, como dijimos, es un lazo fuerte por medio del cual Allah une a un hombre con una mujer. El matrimonio hace del hombre y la mujer solteros una “pareja”; de esta ,manera, la tristeza y la alegría de uno será la tristeza y la alegría del otro. El Corán describe este lazo de forma bella y vívida: “... vuestras mujeres,  son vestidura para vosotros y vosotros lo sois para ellas... ”(2:187), queriendo decir que cada uno es la protección, la cubierta, el sostén y el ornamento del otro. [1]

            Cada cónyuge tiene derechos en relación al otro. Estos derechos deben ser reconocidos y no ignorados. Estos derechos mutuos son iguales excepto lo relacionado con lo que caracteriza a los hombres por su posición natural. Allah dice:

            “... Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones, conforme al uso, pero los hombres están en un grado por encima de ellas.“( 2:228)

            Este “grado” (dáraya) se refiere al rol masculino como mantenedores y líderes de la familia. 

            Un hombre preguntó al Profeta (B y P) “¡ Oh Mensajero de Allah!   ¿Cuáles son los derechos que una mujer puede exigir de su marido?“ El Profeta (B y P) respondió: “Debes alimentarla con lo mismo que tu te alimentas, debes vestirla como tu mismos te vistes.  Nunca la debes golpear en el rostro o derribarla, tampoco podrás cortar relaciones con ella sino es en la misma casa[2]

            De esta manera vemos que es ilícito que el esposo se niegue a proveer alimento y vestido a su esposa.  Un hadiz afirma: “Gastarse el sustento de los que dependen de él ya es suficiente pecado para un hombre[3]

            Golpear a una mujer en la cara es también prohibido, pues es un insulto a su dignidad humana y un peligroso atentado contra la parte mas bella de su cuerpo.  Si el musulmán se ve obligado a disciplinar a su esposa en el caso de rebeldía abierta, después de haber fallado todos los métodos, no la podrá golpear de manera que le cause daño o dolor.  El marido no podrá  por ningún motivo golpear a su mujer en el rostro o en otra parte del cuerpo que sea sensible a los golpes.  Así también, el musulmán no tiene permitido denigrar, maldecir o insultar a su esposa.

            Con respecto a los derechos del esposo, El Profeta (B y P) dijo:

No es permitido para una mujer que cree en Allah introducir en la casa de su marido a alguien que a él le disguste. Ella no deberá salir fuera de la casa de manera que a él le disguste y no deberá obedecer a nadie que contradiga sus órdenes.  Ella tampoco deberá negarse a compartir la cama con él [4].  Ella no debe golpearlo (en caso de ser ella mas fuerte que él).  Si el está más equivocado que ella, ella debe pedir a Allah para que él reconsidere y este conforme.  Si el la acepta, pues, bueno y correcto, y Allah aceptará sus plegarias.  Y si el marido no acepta; pues, ciertamente, las plegarias de ella llegaron hasta Allah.”[5]

TOLERANCIA MUTUA ENTRE MARIDO Y MUJER

            El marido debe ser paciente con su mujer si ve en ella algo que desaprueba o le disgusta.  El debe reconocer que está tratando con un ser humano naturalmente imperfecto,  Debe hacer un balance entre sus buenas cualidades y sus errores.  El Profeta (B y P) dijo:

Un creyente no debe disgustarse con una mujer creyente.  Si hay algo en ella que le disgusta, siempre habrá una faceta que le complace”.

  Allah dice a su vez:

            “  Y si os resultan antipáticas, puede que Allah haya puesto mucho bien en el objeto de vuestra antipatía.” (4:19)

            El Islam exige que los hombres sean tolerantes y pacientes con lo que les disgusta de sus esposas.  Por otra parte, ordena a la mujer que complazca a su esposo según se lo permita su habilidad y encanto;  y le advierte que no deje pasar una noche sin reconciliarse con su marido disgustado.  Un hadiz dice : “Hay tres personas cuyas oraciones no se elevan ni un palmo sobre sus cabezas: Un hombre que dirige oración de una congregación que lo odia;  Una mujer que permite que su esposo pase la noche disgustado con ella, y dos hermanos en disputa.”[6]

Rebeldía y Conflicto

            Por su habilidad y su responsabilidad de proveer a su familia, el hombre es la cabeza del hogar y de la familia.  Se merece la obediencia y la cooperación de su esposa; es así que no es permitido que ella se rebele contra su autoridad causando división.  Sin un capitán, la nave del hogar se perderá y se hundirá. Si el esposo siente que en su esposa se suscitan sentimientos de rebelión y desobediencia contra él,  debe hacer lo posible por rectificar su actitud con palabras cariñosas, con gentil persuasión y razonando con ella.  Si esto no ayuda, el debe dormir  separado de ella para despertar su naturaleza conciliatoria femenina para que se restaure la paz y ella le responda en una forma armoniosa.  Si esta actitud falla, es permitido que él la golpee levemente con sus manos evitando su rostro y otras áreas sensibles.  En ningún caso podrá él recurrir al uso de un palo o cualquier otro instrumento que pueda causar dolor o heridas.  Estos golpes deben ser, mas bien, como los que el Profeta (B y P) mencionó a su sirviente, con el cual se había enojado, le dijo “Si no fuese mi temor a la represalia el Día de la Resurrección, te hubiese golpeado con este cepillo de dientes (misuak)[7]

            El Profeta (B y P) advirtió a los hombres sobre golpear a sus mujeres diciendo: “Ninguno de vosotros debe golpear a su esposa como se golpea a los esclavos y luego tener relaciones con ella al final del día.“[8]

            Se mencionó al Profeta (B y P) que algunos de sus compañeros golpeaban a sus esposas; entonces dijo:  “Ciertamente, esos no son los mejores de entre vosotros[9]

            El Imam Al Háfidh Ibn Háyar dijo:

            “El hadiz del Profeta (B y P) , 'El mejor entre vosotros no golpea', podría implicar que golpear a las esposas es permitido de forma general.  Para ser específicos, una persona podría golpear sólo para salvaguardar el comportamiento islámico y sólo si el esposo detecta dejadez con respecto a los deberes o la obediencia debida a él.  Es preferible advertir o algo por el estilo.

            Si se puede obtener lo deseado advirtiendo,  cualquier uso de la fuerza queda prohibido, porque la fuerza genera odio, que es contrario a la armonía deseada en el matrimonio.  La fuerza se aplica sólo cuando se teme algún pecado contra Allah .  Al Nasái citó a ‘Aisha diciendo:  'El Profeta (B y P)  nunca golpeó a alguna de sus esposas o sirvientes,  De hecho, su brazo nunca golpeó nada, excepto en la causa de Allah o cuando se violaban las prohibiciones de Allah y él tomó represalia en nombre de Allah'.”[10]

            Si todas estas acciones fallan y la brecha entre marido y mujer se profundiza, el asunto se traslada ante la sociedad  Islámica en procura de solución.  Dos individuos de buena voluntad y juicio reconocido, uno de la familia de la mujer y otro de la familia del hombre, deben reunirse con la pareja para resolver sus diferencias .  Tal vez la sinceridad de sus esfuerzos dé frutos y Allah traiga la reconciliación entre los esposos.

            Estos intentos de solución fueron ordenados por Allah en la siguiente aleya:

            “ ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis  que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen , no os metáis más con ellas.  Allah es excelso, grande.

            Si teméis una ruptura entre los esposos, nombrad un árbitro de la familia de él y otro de la de ella,  Si desean reconciliarse, Allah hará que lleguen a un acuerdo.  Allah es omnisciente, está bien informado.” (4:34-35)

CUANDO EL DIVORCIO SE HACE PERMISIBLE

            Si todos estos esfuerzos fallan y cada recurso utilizado prueba ser inútil, el esposo debe recurrir a la última solución permitida por la Sharía Islámica.  En respuesta a las amargas realidades de la vida, cuando las dificultades no se pueden resolver sino con la separación de los cónyuges en una forma honorable, el Islam instituyó el recurso del divorcio.  El Islam ha permitido el divorcio con renuencia, sin elogiarlo ni recomendarlo.  El Profeta (B y P) dijo: “Entre las cosas permitidas, el divorcio es la que más detesta  Allah[11]

            El hecho de que algo sea permitido pero detestado por Allah significa que se puede recurrir a él solo en situaciones inevitables. Cuando vivir juntos se convierte en una tortura y el odio mutuo está bien asentado; cuando se hace muy difícil para ambos cónyuges cumplir con sus responsabilidades maritales.  En tal situación, la separación es mejor, Allah dice:

            “ Si se separan , Allah enriquecerá a cada uno con Su abundancia,  Allah es inmenso, sabio” (4::130)

EL DIVORCIO EN LA EPOCA PREISLAMICA

            El Islam  no es la única religión que permite el divorcio.  Antes de la llegada del Islam en su forma actual, fuera de unas pocas sociedades, el divorcio era permitido en todo el mundo.  Era algo común que, cuando un hombre se disgustaba con su esposa, la expulsaba de la casa, con justa causa o sin ella; y la esposa  no tenía ningún recurso legal contra él ni podía hacer reclamo alguno sobre su propiedad.  Ni siquiera tenían derecho a una compensación o una pensión para mantenerse.

            Los divorcios incondicionales y sin restricciones estaban permitidos entre los griegos cuando su cultura estaba en ascenso.  Bajo la ley romana, un juez tenía potestad de anular un matrimonio aún si los dos cónyuges hubiesen incluido la cláusula contra el divorcio en su contrato matrimonial, pues la posibilidad de divorcio se contaba como parte del contrato matrimonial.  Durante la primera época de la civilización romana, el matrimonio religioso no tomaba provisiones sobre el divorcio,  a la vez que daba al hombre poder absoluto  sobre su esposa. Por ejemplo, en ciertas circunstancias era legal que el hombre mate a su esposa,  Con el paso del tiempo, la ley religiosa se adaptó a la ley civil, que permitía el divorcio.

EL DIVORCIO EN EL JUDAISMO

                El judaísmo mejoró la situación de la mujer; pero también amplió la extensión del divorcio. La ley Religiosa requiere que el marido divorcie a su esposa cuando a esta última se le prueba delincuencia moral; esto debía ser así aunque el desee perdonarla. Así también, se le exige que la divorcie si ella no pudo darle hijos en el transcurso de diez años de vida matrimonial.

EL DIVORCIO EN EL CRISTIANISMO

                La cristiandad tiene una solitaria posición entre las religiones que mencionamos, distinta aún a la del judaísmo. El cristianismo prohibe el divorcio y prohibe también el matrimonio  con mujeres u hombres divorciados. Se dice que Jesús (B y P) dijo: "El que despida a su mujer le dará un certificado de divorcio.  Pero  yo les digo que el que despide  a su mujer - fuera del caso de infidelidad - la empuja al adulterio. Y también el que se case con esa mujer divorciada comete adulterio" (Mateo 5:31-32)[12]   "El que se separa de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la primera; y si ésta deja a su marido y se casa con otro, también comete adulterio" (Marcos 10:11-12)

                La razón de esto se halla en los evangelios con las siguientes palabras: "De  manera que ya no son dos, sino uno solo. Pues bien, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6)  "Pues bien, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre" (Marcos 10:9). Y esta  afirmación es relativamente correcta, en el sentido de que el hombre y la mujer se casan con el permiso de Dios y por la Ley de Dios, así, es aceptable decir que Dios los ha unido, a pesar de ser el hombre quien interviene en el contrato matrimonial. En el mismo contexto; podemos decir que ya que Dios también ha permitido y legislado el divorcio en relación a ciertos motivos y circunstancias, también podemos decir que Dios los ha separado, aunque sea el hombre quien implementa el divorcio. Queda claro, entonces, que ningún hombre está separando lo que Dios unió, pues unir y separar está en manos de Dios el Todopoderoso. ¿Y no es Dios mismo quien los separa debido al causal de inmoralidad sexual?

DIFERENCIAS ENTRE LAS DISTINTAS CORRIENTES CRISTIANAS CON RESPECTO AL DIVORCIO

                Los evangelios del Nuevo Testamento hacen una excepción en la prohibición del divorcio. Esta excepción se refiere a los casos de inmoralidad sexual. Sin embargo, algunos católicos tratan de rechazar incluso esta excepción; dicen: "Aquí no dice que el adulterio sea una excepción en cuyo caso el divorcio se hace lícito, pues en la Ley de Cristo no hay divorcio. La frase: "excepto en casos de adulterio" significa que el matrimonio  mismo se anula, pues su legalidad y su corrección han sido violadas. De esta manera; mientras es aparentemente un matrimonio; es, en realidad, adulterio. En consecuencia, es lícito en tales casos para el marido, o le concierne, abandonar a la mujer".[13]

                Las corrientes protestantes permiten el divorcio sobre la base del adulterio, traición al marido y otras razones específicas, además de la mencionada en  los evangelios. Sin embargo, algunas denominaciones protestantes prohiben que un hombre o una mujer divorciada se vuelvan a casar.

Los concilios de la Iglesia Ortodoxa Egipcia dan a sus seguidores el derecho a divorcio en casos de adulterio, como lo instituyen los evangelios, y por algunas otras razones como la esterilidad por más de tres años, enfermedad crónica y disensiones prolongadas que parecen no tener solución.

CONSECUENCIAS DE LA POSICION CRISTIANA RESPECTO AL DIVORCIO

                Como resultado de esta inflexible posición del cristianismo respecto al divorcio, vemos que la gente de los países occidentales fueron obligados a recurrir a la legislación civil para legalizar el divorcio. Desafortunadamente, muchos de estos países, los EEUU por ejemplo, se fueron a extremos con la permisión  del divorcio de manera que es algo permitido hasta por motivos bastantes triviales. Algunos filósofos occidentales advierten que esta facilidad en el divorcio disolverá la santidad del lazo matrimonial y erosionará las bases fundamentales de la vida familiar. Un conocido juez declaró que no está lejano el día en que los países occidentales reemplacen el matrimonio por una tenue y débil relación  entre hombres y mujeres, que puede disolverse por la más trivial de las razones. Ya que no habría ningún  lazo de religión o amor uniendo a tal pareja; estarían unidos sólo por sus pasiones y el deseo de experimentar distintos placeres; esta  sería una clase de relación que está en contra de las enseñanzas de cada religión.

                "Este fenómeno de regular los asuntos personales a través de la ley civil (humana) está en contra de las enseñanzas de toda religión y no se encuentra en lugar alguno excepto entre los cristianos de Occidente, incluso los hindúes, los budistas y los zoroastrianos observan sus preceptos  religiosos cuando ordenan sus asuntos personales. A pesar de que encontramos entre ellos quienes han introducido innovaciones en las enseñanzas de su religión concernientes a los asuntos públicos; tales innovaciones no se toman en los asuntos personales, es decir, en el matrimonio, el divorcio y los asuntos de la vida familiar".[14]

La posición  cristiana respecto al divorcio: Una disposición temporal no una ley permanente

                Un estudiante  serio de los evangelios no puede evitar la conclusión de que lo que Jesús (B y P) enseñaba tenía como objetivo corregir los excesos introducidos por los judíos a la Ley Divina. Sus enseñanzas, incluyendo sus afirmaciones sobre el divorcio, nunca fueron con la intención de ser tomadas como una Ley Permanente para toda la humanidad.

En el evangelio de Mateo encontramos el siguiente diálogo entre Jesucristo y los fariseos: "Se le acercaron unos fariseos, con ánimo de probarlo, y le preguntaron: ¿Está permitido al hombre despedir a su esposa por cualquier motivo?. Jesús respondió: ¿No han leído que el Creador  en el principio, los hizo hombre y mujer y dijo: El hombre dejará  a su padre y a su madre, y se unirá con su mujer, y serán los dos uno solo?, de manera que ya no son dos, sino uno solo. Pues bien, lo que Dios  ha unido, no lo separe el hombre. Pero ellos preguntaron: Entonces , ¿Porqué razón  Moisés ordenó que se firme un certificado cuando haya divorcio? . Jesús contestó:  Porque ustedes son duros de corazón , Moisés les permitió despedir a sus esposas, pero no es ésa la ley del comienzo. Por lo tanto, yo les digo que el que despide a su mujer, fuera del caso de la infidelidad, y se casa con otra comete el adulterio  .  Los  discípulos dijeron: Si ésa  es la condición del hombre con la mujer, más vale no casarse" (Mateo 19:3-10)

                De este diálogo  se hace evidente que, al restringir el divorcio legal a los casos de adulterio, Jesucristo (B y P)  deseaba corregir los excesos  de los judíos  en la aplicación   indiscriminada del divorcio, que era algo permitido en la Ley de Moisés. Esto era, obviamente un remedio temporal, abrogado por la permanente y universal Ley del Islam revelada al Profeta Muhammad (B y P).

                Suponer que Jesucristo (B y P) quería hacer de sus palabras una ley eterna para toda la humanidad no es algo razonable. Vemos que sus  apóstoles, los más sinceros de  sus seguidores , quedaron espantados con tan cruel  decreto. Dijeron: "Si esa es la condición del hombre con la mujer, más vale  no casarse" (Mateo 19:10).  Es decir: en el momento que un hombre se casa con una mujer se estaría imponiendo un yugo imposible de quitar, sin importar que tan miserable sea su vida juntos a causa del odio y la incompatibilidad de temperamentos. Como un hombre muy sabio dijo: "El mayor tormento en la vida es una  compañera que no esta de acuerdo contigo ni tampoco te deja solo".

Los límites impuestos por el Islam a la regulación del divorcio

                La Sharía islámica ha puesto ciertos obstáculos  en el camino  del divorcio a fin de limitarlo al más estrecho compás posible.

                El divorcio sin necesidad legal y sin antes agotar todos los demás medios, antes citados, para resolver un conflicto, es algo ilícito en el Islam. Algunos juristas añaden que es perjudicial para el marido y la mujer dañar sus intereses comunes innecesariamente;  esto sería igual que la destrucción  de la propiedad: es ilícito.

                El Profeta (B y P) nos enseñó: "No os dañéis ni dañéis a los demás"[15]

                Las personas que se divorcian de sus cónyuges y se casan con otros para disfrutar de nuevos placeres sexuales  no son queridos por Allah ni por Su Mensajero, (B y P). El Profeta (B y P) los denominó: "Los probadores". Dijo: "No me gustan los probadores, ni hombres ni mujeres"[16] y añadió: "Allah no gusta de los probadores; hombres y mujeres"[17]

                Abdallah bin Abbás dijo: "El divorcio es en caso de necesidad".

La Prohibición del Divorcio durante la Menstruación

                Cuando el divorcio se hace necesario, el  musulmán no puede ejecutarlo cuando quiera; debe  esperar el momento apropiado. Según  la Sharía Islámica, el momento apropiado es cuando la mujer se ha purificado después de su periodo menstrual o después de su puerperio, posterior al parto y antes de que su esposo reasuma las relaciones sexuales con ella, o también, cuando está embarazada y su esposo sabe de su embarazo.

La razón  para prohibir el divorcio durante la menstruación,  o el fluido post parto, es que, ya que durante estos periodos de la relación sexual  es ilícita, la idea del divorcio puede llegar a la mente de un hombre por la frustración sexual y la tensión nerviosa. Se le ordena, pues, que espere a que su esposa  esté purificada y que la divorcie en ese momento, si desea el divorcio, antes de reasumir las relaciones sexuales .

Así  como el divorcio es prohibido durante la menstruación, es también prohibido en el periodo entre dos menstruaciones (El periodo de pureza) si el marido ha tenido relaciones sexuales con su esposa después de terminada su menstruación anterior. Porque es posible que haya quedado embarazada de tal unión, el esposo puede cambiar de idea si se entera que su esposa espera un hijo suyo y puede decidir mantener su matrimonio con ella por el embrión que ella lleva en su seno.

Sin embargo, cuando la mujer está en su periodo de pureza pero el esposo no ha tenido relación sexual alguna con ella después del fin de su última menstruación; o cuando ella está embarazada y él lo sabe; en ese momento el esposo podrá estar seguro de que su deseo de divorciarla es el resultado de una antipatía profundamente enraizada y por lo tanto, puede continuar con el divorcio. En el "Sahih" de Al Bujari se relata que Abdallah bin  Omar divorció a su esposa durante su periodo menstrual. Cuando Omar mencionó el asunto al Mensajero de Allah (B y P), este se enojó y dijo: "Debe llamarla de vuelta. Si el aún desea divorciarla lo puede hacer cuando ella esté purificada de la menstruación  antes de que tenga relaciones sexuales con ella, pues ése es el periodo de espera que Allah ha prescrito para el divorcio", refiriéndose  a la aleya: "¡Profeta! Cuando repudiéis a las mujeres, ¡Contad bien los días de ese periodo y temed a Allah, vuestro Señor! ¡No las expulséis de sus casas ni ellas salgan, a menos que sean culpables de deshonestidad manifiesta! Esas son las leyes de Allah. Y quien  viola las leyes  de Allah es injusto consigo mismo. Tú no sabes.....Quizá Allah, entre tanto, suscite algún imprevisto..." (65:1)

                                               Otra versión del mismo Hadiz dice: "Ordénale que la llame de vuelta con él y que la divorcie cuando se haya purificado de su periodo menstrual o que se vea que está embarazada".

                La pregunta pendiente es: Si alguien divorcia a su esposa durante estos periodos prohibidos, ¿El divorcio es efectivo o no?

La opinión que prevalece es que el divorcio si es efectivo, pero el marido es considerado un pecador.

Sin embargo, algunos juristas consideran que, si Allah no lo ratificó es porque no es efectivo; y que todo lo que es ilegal no puede ser correcto ni aplicable. Abu Daud transmitió, de fuentes confiables, que, cuando se le preguntó a Ibn Omar "¿Qué de un hombre que desea divorciar a su esposa durante su menstruación?", el relató su propia experiencia cuando divorció a su esposa durante su periodo menstrual y el Profeta (B y P) le ordenó traerla de vuelta con el, anulando su pronunciamiento de divorcio.

Los juramentos de Divorcio

                No es permitido que un musulmán haga un juramento de divorcio jurando que si tal o cual cosa no ocurre su mujer será divorciada, o amenazándola que si hace tal o cual cosa será divorciada.

                En el Islam, los juramentos se expresan en una sola forma específica: Sólo en el nombre de Allah. Aparte de este, ningún otro juramento es permitido. El Profeta (B y P) dijo: "Quien jure por algo aparte de Allah ha cometido Shirk"[18] y añadió: "Quien haga un juramento, que lo haga por Allah o que se quede callado"[19]

Donde reside la mujer divorciada durante el periodo de espera

La Sharía Islámica requiere que la mujer divorciada se mantenga en su casa, es decir, en la casa que compartía  con su ex - esposo, durante la 'idda (periodo de espera post divorcio). No es permitido que ella se mude a otra casa ni es permitido que el esposo la expulse sin una  causa justa. Este requisito deja el camino abierto, durante la 'idda que sucede al primer o el segundo pronunciamiento de divorcio,[20]  para que el esposo pueda reconciliarse con su mujer sin necesidad de un nuevo casamiento. Su presencia en la misma casa con él hace muy posible que la simpatía mutua y el amor que comparten sea revivida.

                Y si ella esta embarazada, el paso de los meses evidenciará su embarazo, lo cual posiblemente lo inducirá también a cambiar su decisión.

                En todo caso, tienen mucho tiempo por delante para reconsiderar la situación. Con el benigno efecto del tiempo, los sentimientos de antipatía pueden dar lugar al afecto, la reconciliación y la revitalización de su amor puede suscitarse. "¡Profeta! Cuando repudiáis a las mujeres, ¡hacedlo al terminar su periodo de espera! ¡Contad bien los días de ese periodo y temed a Allah, vuestro Señor! ¡No las expulséis de sus casas ni ellas salgan, a menos que sean culpables de deshonestidad manifiesta! Esas son las leyes de Allah. Y quien viola las leyes de Allah es injusto consigo mismo. Tu no Sabes...Quizá Allah, entre tanto, suscite algún previsto..." (65:1)

Y si deben separarse, se lo debe hacer con dignidad y afecto; sin abuso mutuo, sin herirse, recriminarse o violar los derechos. Allah dice:

 "Cuando lleguen a su término, retenedlas decorosamente o separaos de ellas decorosamente, Y Requerid de testimonio de dos personas justas de los vuestros y atestiguad ante Allah. A esto se exhorta a quien cree en Allah en el último Día. A quien teme a Allah, El le da una salida"  (65:2)

 "...retenedlas como se debe o dejadlas en libertad como se debe..." (2:231)  

 "Hay que proveer a las divorciadas como se debe. Esto constituye un deber para los temerosos de Allah" (2:241).

REPETICIÓN DEL DIVORCIO

                El musulmán tiene permitidas tres oportunidades, es decir, tres pronunciamientos o actos de divorciar, en tres diferentes ocasiones. Cabe mencionar que es requisito que cada divorcio sea pronunciado cuando la mujer está en su periodo de pureza el hombre no ha sostenido las relaciones sexuales con ella.

                Un hombre puede divorciar a su esposa una vez y dejar que la 'idda pase. Durante el periodo de la 'idda ambos tienen la opción de reconciliarse sin tener que casarse nuevamente. Sin embargo, cuando este periodo de espera expira sin darse la reconciliación,  ambos quedan completamente divorciados.

                Cada uno es libre de casarse con alguien más o volverse a casar. Si desean casarse nuevamente, se requiere un nuevo contrato de matrimonio.

                Si después del primer divorcio el esposo se reconcilia con su esposa, pero después la hostilidad y el conflicto se dan nuevamente y todos los esfuerzos de arbitraje y reconciliación fallan, él la podrá divorciar una segunda vez de la misma forma descrita anteriormente. En este caso, también, podrá volver con ella después de la expiración de su 'idda a través de un nuevo matrimonio.

Pero puede suceder que, a pesar  de haberse reconciliado nuevamente después del segundo divorcio, él  la vuelva a divorciar por tercera vez.

                Esta sería una clara prueba de que la hostilidad entre ambos es muy profunda y de que son incapaces de vivir juntos. Si este tercer divorcio se produce, no está permitido  que el  hombre vuelva a su esposa durante su 'idda, ni casarse nuevamente con ella después de expirar su 'idda, excepto que ella se case con otro hombre y viva con él como su verdadera y permanente esposa y  este segundo marido también la divorcie. Sin embargo, está completamente prohibido que este segundo marido se case con ella y la divorcie simplemente  para hacerle permitido al primer marido volver con su esposa.

                Aquellos musulmanes que pronuncian tres divorcios en una sola vez están en una rebeldía contra la ley de Allah y están desviados del sendero recto del Islam. Cierta vez, se le informó al Profeta (B y P) sobre un hombre que había pronunciado tres divorcios a la vez. El se levantó furioso y dijo: "¿Es que ya están jugando con el Libro de Allah mientras yo estoy aún con vosotros?" Como resultado, un hombre se puso de pie y dijo: "¡Oh mensajero de Allah! ¿No debería matarlo?"[21]

RECONCILIARSE HONROSAMENTE O SEPARÁNDOSE EN BUENAS MANERAS

Cuando el esposo ha divorciado a su esposa y el periodo de 'idda está expirando, él tiene dos alternativas:

1.- Reconciliarse con ella honrosamente; volviendo a vivir con ella con la intención de hacerlo en paz y armonía y no para atormentarla o perjudicarla.

2.- Separarse de ella de buena manera; permitiendo que la 'idda expire sin argumentar o usar palabras fuertes y sin dejar de lado ninguno de sus derechos mutuos.

                No es permitido que vuelva con su esposa justo antes de que la 'idda expire sólo para atormentarla prolongando su periodo de espera, privándola, así, de casarse con alguien más. Esto se practicaba en el periodo de la Yahilía. Allah prohibió entonces causar este perjuicio  a las mujeres de una forma bien clara; usando una expresión que haría sacudir la tierra:  "Cuando  repudiéis a vuestras mujeres y éstas alcancen su término, retenedlas como se debe o dejadlas en libertad como se debe. ¡No  las sujetéis a la fuerza, en violación de la leyes de Allah! Quien esto hace es injusto consigo mismo. ¡No toméis a burla las aleyas de Allah, antes bien recordad la gracia de Allah para con vosotros y lo que  os ha revelado de la Escritura y de la Sabiduría, exhortándoos con ello! ¡Temed a Allah y Sabed que Allah es omnisciente!" (2:231)

                Un poco de reflexión sobre esta aleya de siete frases, incluyendo una advertencia tras otra y una tras otra, debe ser suficiente para cualquiera que tenga sentimientos en su corazón o pueda oír cuando se recita.

LA MUJER DIVORCIADA ES LIBRE DE VOLVER A CASARSE

                Después de expirar la 'idda de una mujer divorciada, ni su ex esposo, ni su tutor, ni nadie más tiene derecho de prohibirle casarse con quien ella elija. Mientras ella y su nuevo pretendiente sigan los procedimientos requeridos por la Sharía, nadie tiene derecho de interferir. Algunos hombre de nuestros tiempos actúan como ignorantes de la Yahilía cuando intentan evitar que sus ex esposas se casen nuevamente intimidándolas y a sus familiares. Algunos tutores o familiares de mujeres divorciadas también actúan como gente de la Yahilía cuando les prohiben volver con sus esposos cuando quieren reconciliarse, de hecho "...es mejor la reconciliación..."(4:128).  Allah el Altísimo dice: "Cuando  repudiéis a vuestras mujeres y éstas alcancen su término, no les impidáis que se casen con sus maridos, si se ponen buenamente de acuerdo. a esto se exhorta  a quien de vosotros crea en Allah y en el último Día. Esto es más correcto para vosotros y más puro. Allah sabe, mientras que vosotros no sabéis." (2:232)

LA MUJER TIENE DERECHO A EXIGIR EL DIVORCIO

                La mujer que no puede soportar vivir con su esposo tiene el derecho de librarse del lazo matrimonial devolviéndole a su esposo el mar (la dote requerida de el para el matrimonio) y lo regalos que él le haya dado, o un equivalente  aproximado establecido por mutuo acuerdo. Es preferible que él no pida más de lo que le ha dado. Allah dice:  "...Y, si teméis que no observen las leyes de Allah, no hay inconveniente en que ella obtenga su libertad indemnizando al marido..." (2:229)

                La esposa de Thábit bin Qais vino al Profeta (B y P) y dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! No tengo ningún  reclamo de Thábit bin Qais respecto a su carácter y su religiosidad, pero no quiero cargar la culpa de mostrarle disgusto"[22]. El Profeta (B y P) le preguntó "¿Le devolverías su jardín?" Ella dijo: "Si". El Profeta (B y P) dijo entonces, a Thábit : "Acepta el jardín y haz una declaración de divorcio"[23]

                No es permitido que la mujer procure divorciarse de su marido excepto que haya recibido malos tratos de él o que tenga una buena razón que implica la separación. El Profeta (B y P) dijo: "Si una mujer pide el divorcio a su marido sin una razón fuerte, la fragancia del Paraíso será prohibida"[24]          

EL MALTRATO ESTA PROHIBIDO

                Es un pecado[25] que el esposo atormente y maltrate a su esposa para obligarla a pedir el divorcio y ella tenga que devolverle todos los bienes que él le dio, o parte de ellos. Sólo si la mujer es culpable de inmoralidad evidente podrá el esposo demandar la devolución de parte de la dote. Sobre esto, Allah declara: "¡Creyentes! No es lícito recibir en herencia a mujeres contra su voluntad, ni impedirles que vuelvan a casarse para quitarles parte de los que les habíais dado, a menos que sean culpables de deshonestidad manifiesta. Comportaos con ellas como es debido." (4:19)

También  es un pecado que el esposo tome algo de los bienes de su  esposa sólo porque la detesta y quiere divorciarla para casarse con otra mujer. Allah el Altísimo dice: " Y si queréis cambiar de esposa y le habíais dado a una de ellas un quintal, no volváis a tomar nada de él. ¿Ibais a tomarlo con infamia y pecado manifiesto?   Y ¿Cómo ibais a tomarlo, después de haber yacido y de haber concertado ellas con vosotros un pacto solemne? (4:20-21)

LOS JURAMENTOS DE ABSTINENCIA SEXUAL ESTÁN PROHIBIDOS

Uno de los aspectos de la preocupación del Islam por los derechos de la mujer es que prohibe a un hombre enfurecerse tanto con su esposa como para suspender las  relaciones sexuales con ella por un periodo que ella no pueda soportar. Si esta suspensión de la relaciones sexuales viene acompañada de un juramento por parte del marido, se le da un límite de cuatro meses para calmarse y reiniciar las relaciones con su mujer. Si el vuelve a sus cabales y reinicia las relaciones sexuales antes de la expiración de los cuatro meses, es posible que Allah lo perdone por su exceso  y le abra las puertas del arrepentimiento; sin embargo, aún debe cumplir con la expiación de su juramento roto. Si, por otra parte, este periodo expira sin que el vuelva con su esposa, ella queda divorciada de él como un justo castigo por su negligencia con sus derechos.

Algunos juristas sostienen que el divorcio es automático a la expiración de los cuatro meses y que no se necesita veredicto alguno de ninguna corte. Otros, sin embargo, requieren que al final del periodo del caso sea remitido a la autoridad judicial, la cual les dará entonces la opción de reconciliación o divorcio.

                Tales juramentos de abandono sexual son técnicamente conocidos en la Sharía Islámica como Eilá. Allah el Altísimo dice: Este periodo de cuatro meses ha sido determinado para darle al esposo tiempo suficiente para calmarse y restaurar las relaciones por su propia voluntad. Además, normalmente se asume que cuatro meses es el tiempo máximo que una mujer puede soportar alejada de su esposo. Los comentadores del Corán narran el siguiente incidente para sustentar esta opinión:

                Una noche durante el Califato de Omar, mientras el Califa hacía una de sus rondas por Medina, oyó  a una mujer cantar:

                "La noche es larga, la oscuridad me rodea

                No tengo sueño, pues  no tengo un compañero con quien juguetear.

                Juro por Allah que si no fuera mi temor a El

                Este catre estaría sacudiéndose de lado a lado"

Después de investigar, Omar descubrió que el marido de la mujer había salido en una expedición militar por una largo tiempo. El preguntó entonces a su hija Hafsa, viuda del Profeta (B y P); "¿por cuánto tiempo puede una mujer soportar la separación  de su esposo?. Ella respondió: "Por cuatro meses". Subsecuentemente, el Califa decidió que no enviaría a hombres casados lejos de sus esposas por más de cuatro meses.


[1] Al Tirmidhi citó a Abu Huraira relatando que el Mensajero de Allah (B y P) dijo: “Los creyentes que tienen la mejor fe son los que muestran la mejor disposición; y los mejores de entre vosotros son los mejores con sus esposas”. En un hadiz similar narrado por ‘Aisha las últimas palabras son: “son los más cariñosos con sus esposas”. Esto último también fue citado por Al Tirmidhi.

[2] Citado por Abu Daud y por Ibn Hibbán en su “Sahih”.

[3] Citado por Abu Daud , Al Nasái y Al Hákim.

[4]  De aquí se entiende que no deberá negarse a tener relaciones sexuales cuando él desee  (N. del T.).

[5] Citado por Al Hakim.

[6] Citado por Ibn Maya y por Ibn Hibbán en su “Sahih”

[7] Citado por Ibn Sa`d en sus Tabaqat.

[8] Citado por Ahmad.  Al Bujari menciona un relato similar.

[9] Citado por Ahmad , Abu Daud y Al Nasái.  Ibn Hibbán y Al Hákim lo clasifican como autentico.

[10] Fath ul Bari, Vol. 9, p.249.

[11] Citado por Abu Daud.

[12] "Al Islam Din ´Am Khalid" Farid Wajdi, p. 172.

* Tal vez sea preferible especificar: El Catolicismo solamente. (Isa)

[13]  Comentario al  evangelio según Mateo. Instituto de investigaciones  católicas coptas.

[14] Los derechos humanos en el Islam, Abd Al Wáhid Wafi, p. 88

[15] "Al Mughni" de Ibn Qudama, vol 7 p. 77. Este hadiz lo cita Ibn Maya y Al Daraqutni.

[16] Citado por Al Tabari y Al Dáraqutni.

[17] Al Tabarani en su  "Al Kabir", del relato de buenos transmisores.

[18] Citado por Abu Daud, Al Tírmidhi y Al Hákim.

[19] Citado por Muslim.

[20] En la Sharía Islámica, el pronunciamiento del divorcio por el esposo constituye, por sí mismo, un divorcio completo, y debe ser seguido por la 'idda requerida. Para simplificar diremos que la palabra divorcio aquí se usa para referirse al pronunciamiento de divorcio; al acto de divorciar.

[21] Citado por Al Nasái.

[22] N. del T. Quiso decir que, a pesar de que Thábit era un hombre bueno, ella no podía soportar vivir con él y por lo tanto no podría mostrarle  el respeto debido a su esposo.

[23] Citado por Al Bujari y Al Nasái.

[24] Citado por Abu Daud.

[25] N del T. Esto implica que es ilícito.

Categoria:

Se encuentra usted aquí