Lailatul Qadr (La Noche Del Decreto): Un Medio Para El Perdón De Los Pecados

Hadith Número uno

 

Abú Hurairah (radialláhu 'anhu) narra que Rasúlulláh (sallalláhu 'aleihi wa sallam) dijo: "Quienquiera que se levante durante la Noche del Qadr para orar y adorar a Alláh Ta'álá, con una Fe sincera y con la sincera esperanza de recibir la recompensa de Alláh Ta'álá, sus pecados anteriores le serán perdonados."

 

Comentario

 

En este hadith, levantarse se refiere al saláh y a cualquier otra forma de 'ibádah, como por ejemplo el dhikr, tiláwah (recitación del Corán) etc. La frase: "con sincera esperanza de recibir la recompensa", significa que se debe estar ocupado en 'ibádah solamente con la intención de complacer a Alláh Ta'álá y de recibir Su Recompensa. No se debe hacer nada para ser visto por los demás o para impresionarlos. De acuerdo a Al Jat-tábi (rahmatulláhi 'aleihi) significa que debemos tener una fe completa en la promesa de que toda buena obra será recompensada y así estar en frente de Alláh Ta'álá con empeño y entusiasmo. No debiéramos de pensar sobre esta 'ibádah como si se tratase de una carga, ni tampoco dejar que exista la más mínima duda acerca de la recompensa que se ha puesto detrás de ella. Después de todo, es un hecho bien conocido, el que cuando se piensa en una meta importante y se tiene el deseo de obtener su recompensa, teniendo al mismo tiempo la certeza de conseguirla, toda la carga y la dificultad necesaria para lograr esta meta se vuelve más fácil de llevar. Del mismo modo entonces, la carga de levantarse a rezar se hace más fácil. Por esta razón, es que a aquellos quienes poseen una elevada posición espiritual frente a los ojos de Alláh Ta'álá, les resulta fácil estar constantemente en 'ibádah.

 

Debe notarse que el hadith nos dice que nuestros pecados anteriores serán perdonados. Los 'ulamá han dicho que el perdón mencionado aquí, y en otros ahádith, se refiere sólo al caso de los pecados menores. Los pecados mayores sólo son perdonados de acuerdo a lo establecido en el Corán y cuando hay un arrepentimiento sincero, con la promesa de no volver a cometerlos nunca más. Sobre estas bases hay consenso entre los 'ulamá acerca de que los pecados mayores sólo son perdonados cuando hay taubah. Por ello, cada vez que en los ahádith se menciona el perdón de los pecados, éste se restringe a los pecados menores.

 

Mi padre, que ya murió, (Que Alláh Ta'álá le bendiga y le conceda luz en su lugar de descanso), solía decir que la palabra "menor" había sido omitida en los ahádith por dos razones:

 

Primero, él dijo: "Un verdadero musulmán es aquel en quien no queda ninguno de sus pecados mayores, pues cada vez que comete un pecado mayor, él no descansará, o tendrá paz, hasta que no se arrepienta frente a Alláh Ta'álá, implorando Su perdón y prometiendo no volver a cometer lo mismo en el futuro".

 

Segundo, mi padre (rahmatulláhi 'aleihi) solía decir: "Cuando días y noches tan benditas vienen, y un verdadero musulmán se para en frente de Alláh Tá álá en oración e 'ibádah, esperando lograr la recompensa, es obvio que este verdadero musulmán en su conciencia sentirá un gran pesar por sus pecados previos".

 

Este pesar y la resolución firme de no volver a lo mismo, son los requerimientos más importantes del taubah (arrepentimiento). Esto significa que durante estos días y noches, el arrepentimiento por los pecados mayores es automático (dejando sólo los pecados menores para ser perdonados). De todos modos, es mejor que cuando una noche como Lailatul Qadr llega, quien ha cometido pecados mayores, debe antes que nada, arrepentirse con el corazón lleno del anhelo de perdón, de tal modo que Alláh Ta’álá en Su Infinita Misericordia le perdone por todos sus pecados. Y cuando lo hagas recuérdame en tus du’á.

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