Lo licito y lo ilícito en la vida diaria del musulmán - 3. LA DIVERSIÓN Y LAS DISTRACCIONES -

            El Islam es una religión práctica; no flota en la estratosfera de ideales imaginarios sino que está cerca del ser humano en el campo de la realidad y las ocupaciones del día a día.  No considera a la gente como ángeles sino que los acepta como mortales que se alimentan y caminan por los mercados.

            El Islam no exige que los musulmanes hablen sólo frases piadosas, ni que su silencio sea siempre meditación, ni que escuchen solamente la recitación del sagrado Corán, ni que pasen todo su tiempo libre en la mezquita.   Al contrario; reconoce que Allah creo al ser humano con necesidades y deseos, de manera que, así como necesitan comer y beber, necesitan también descansar y distraerse.

"Un tiempo para esto y un tiempo para aquello"

            Algunos sahabis del Profeta (B y P) alcanzaron grande alturas espirituales.  Ellos consideraban que para mantener tamaño nivel espiritual debían estar siempre serios, dedicándose a la adoración constante, evitando los placeres de la vida y las cosas buenas del mundo;  no se distraían ni se relajaban sino que mantenían sus ojos y mentes siempre fijas en la Otra Vida y sus asuntos, alejados de la vida diaria y sus distracciones.

            Veamos lo que este gran sahabi y escribano del Profeta (B y P), Handhala Al Usaidi, nos dice sobre  su persona:

"Abu Bakr me encontró y me dijo: '¿Cómo estás Handhala?'  Yo respondí:  'Handhala se hizo hipócrita'.  El me dijo: '¡Bendito sea Allah! ¿qué es lo que dices?!!!  Yo respondí:  'Cuando estamos con el Mensajero de Allah (B y P), el nos habla del Fuego y del Paraíso hasta que parece que los viéramos.  Pero cuando dejamos la compañía del Profeta (B y P) y jugamos con nuestra esposas e hijos o nos ocupamos de nuestros bienes, nos olvidamos de mucho".  Abu Bakr dijo: 'Por Allah que yo he sentido lo mismo'.  Entonces, fuimos a visitar al Mensajero de Allah ( y P) y yo dije:  '¡Oh Mensajero de Allah!  Handhala se ha hecho hipócrita'  El preguntó: '¿Y cómo es eso?'  Yo respondí:  '¡Oh Mensajero de Allah!  Cuando estamos contigo nos hablas del Fuego y el Paraíso hasta que parece que los estamos viendo.  Luego vamos y nos distraemos con nuestras esposas y nuestros hijos o nos ocupamos de nuestros bienes y nos olvidamos de mucho'.  El Mensajero de Allah (B y ) dijo  entonces:  'Por El que tiene mi alma en Su mano, si estuvieras siempre al nivel  que estás cuando me acompañas o cuando recuerdas a Allah, los ángeles estrecharían tu mano cuando descanses y cuando camines; pero Handhala, ¡Hay un tiempo para esto y un tiempo para aquello!  Y repitió esa frase tres veces" [1].

LA HUMANIDAD DEL MENSAJERO DE ALLAH        

            El modo de vida del Mensajero de Allah (B y P) es un perfecto ejemplo para cada ser humano.  Cuando estaba en privado adoraba a su Señor con intensa devoción, orando de pie por horas, hasta que sus pies se hinchaban; en asuntos relacionados con la verdad y la justicia no le importaba la opinión de nadie y procuraba sólo la complacencia de Allah.  Pero en sus hábitos y su trato con la gente, era un ser humano que disfrutaba de las cosas buenas, participaba de conversaciones triviales, sonreía y hacía bromas, pero sin dejar de decir la verdad.  El Profeta (B y P) gustaba de la alegría y no de la tristeza; pedía refugio a Allah de las dificultades y problemas que causan pesar; suplicaba:  "¡Oh Allah! En Ti busco refugio de los pesares y la tristeza "[2].

            Sobre su sentido de humor, se menciona que una vez una anciana vino ante el diciendo:  "¡Oh Mensajero de Allah!  Pídele a Allah que me admita en el Paraíso".  El Profeta (B y P) le dijo:  "Madre de fulano, ninguna anciana estará en el Paraíso".  La anciana estalló en llanto, suponiendo que no entraría en el Paraíso.  El Profeta (B y P) entonces le explicó que ninguna anciana entraría al Paraíso como anciana, pues Allah le restauraría su juventud y ella entraría en el Paraíso como una joven virgen.  Entonces le recitó el verso:

"Nosotros las hemos formado de manera especial y hecho vírgenes, afectuosas, de una misma edad ... ". ( 56: 35-37).

RELAJANDO LA MENTE

            Siguiendo el ejemplo del Profeta, su nobles y puros sahabis, también disfrutaban del buen humor y las risas, de los juegos y los deportes, los cuales relajaban sus cuerpos y mentes y los preparaban mejor para el largo y arduo camino de la lucha por la verdad y la justicia.  Ali bin Abu Tálib dijo: "Las mentes  se cansan también como los cuerpos, así que tratadlas con humor" y " Refrescad vuestras mentes de tiempo en tiempo, pues una mente cansada se vuelve ciega".  Y Abu Al Dardá dijo:  "Suelo entretener mi corazón con algo trivial a fin de  hacerlo más fuerte en el servicio de la verdad".

            Así pues, no hay daño alguno en que el musulmán se entretenga para refrescar su mente, o se relaje con algún deporte permitido, o jugando con sus amigos.  Sin embargo, la busca del placer no debe convertirse en el objetivo de su vida al cual se dedique, olvidando sus obligaciones religiosas. Tampoco se debe bromear sobre asuntos serios.  Se dice acertadamente:  "Sazona tu conversación con el buen humor así como sazonas tu comida con sal".

            El musulmán tiene prohibido bromear o reírse de los valores y el honor de las otras personas.  Allah el Altísimo dice:

"¡Creyentes! ¡No os burléis uno de otros! Podría ser que los burlados fueran mejores que los que se burlan.  Ni las mujeres unas de otras.  Podría ser que las burladas fueran mejores que las que se burlan. ¡No os critiquéis ni os llaméis con motes ofensivos! ¡Mala cosa es ser llamado 'perverso' después de haber recibido la fe!  Los que no se arrepienten, ésos son los impíos". (49:11).

            Tampoco es apropiado que el musulmán haga bromas con algo falso para hacer reír a la gente.  El Profeta (B y P) nos advirtió de no hacerlo diciendo:  "¡Ay de quien dice algo falso para hacer reír a la gente! ¡Ay de él! ¡Ay de él!"[3].

DEPORTES PERMITIDOS

            Hay muchas clases de juegos y deportes que el Profeta (B y P) recomendó a los musulmanes como una fuente de recreación y diversión que, al mismo tiempo, los prepare para la adoración y otras obligaciones.  Estos deportes, que requieren habilidad y determinación, que también incluyen ejercicio físico y actividades de desarrollo muscular, están relacionados con las artes marciales, entrenando a los musulmanes para los combates del Yihad en la causa de Dios.   Entre estos deportes citamos:

§  CARRERAS PEDESTRES:

Lo sahabis del Profeta solían hacer carreras y el Profeta los alentaba en ello.  Se menciona que Alí era un corredor veloz.  El propio Profeta hizo una carrera con su esposa Aisha para complacerla, para divertirse y para dar el ejemplo a sus sahabis.  Aisha dijo: "Competí contra el Profeta (B y P) en carreras y le gané la carrera.  Tiempo después, cuando yo había ganado un poco de peso, corrimos de nuevo y él ganó.  Entonces el dijo:  'esta va por aquella',[4] refiriéndose a la ocasión anterior".

§  LUCHA

El Profeta (B y P) una vez luchó con un hombre llamado Rukana, que era muy conocido por su fuerza, y lo derribó varias veces [5].  En otro relato de esta incidente, el Profeta (B y P) empezó a luchar con él.  En lo más disputado de la lucha, Rukana dijo, "una oveja contra una oveja" [6] El Profeta (B y P) entonces lo derribó.  El hombre dijo: "apostemos lo mismo nuevamente".  El Profeta (B y P) lo derribó nuevamente; el hombre dijo: "apostemos lo mismo nuevamente". El Profeta (B y P) lo derribó por tercera vez y el hombre dijo entonces:  " ¿Qué le diré a mi mujer?  Una oveja, se la comió el lobo, la otra ... huyó ¿Pero qué de la tercera?  Entonces el Profeta (B y P) le dijo:  "No te vamos a derrotar y, encima, llevarnos algo de ti  ¡Llévate tu oveja!"

De estos reportes se ha deducido la permisibilidad de las carreras, ya sea entre hombres o entre mujeres, muharramat o esposos.  También se ha concluido que las carreras, la lucha y otros deportes similares no comprometen la dignidad de la sabiduría, la piedad o la vejez.  El Profeta (B y P) tenía más de 50 años cuando corrió contra Aisha.

§  ARQUERÍA

Entre los deportes permitidos están las competencias con arco y flecha o con  otras armas.

El Profeta (B y P) pasó cierta vez frente a un grupo que competía lanzando flechas.  El los animó diciendo:  "Lanzad, que yo estaré con vosotros"[7].

El Profeta (B y P) sabía que la arquería no era sólo un hobby o un deporte sino, lo que es más importante, que constituía este tipo de fuerza que  Allah mandó que se prepare: 

"¡Preparad contra ellos toda fuerza, toda la caballería que podáis para amedrentar al enemigo de Allah y vuestro  y a otros fuera de ellos, que no conocéis pero que  Allah conoce!  Cualquier cosa que gastéis por la a causa de Allah os será devuelta, sin que seáis tratados injustamente." (8:60).

El Profeta (B y P) dijo:  " Los dardos (la flechas) son esa fuerza" y lo  repitió 3 veces [8].

Sin embargo, el Profeta (B y P) advirtió a los arqueros que no usen gallinas o sus similares como blancos de práctica, como solían hacerlo los árabes de la Yahilía.  Una vez, Abdallah bin Omar vio a un grupo de gente haciendo esto y les dijo:  "El Profeta (B y P) maldijo a quien tomaba algo vivo como blanco"[9].

El Profeta (B y P) maldijo a tales personas porque tal acto implica la tortura e innecesaria muerte de un animal, y el ser humano no tiene derecho de divertirse y hacer deporte a costa de un ser viviente.  Por la  misma razón, el Profeta (b y P) prohibió que se haga pelear un animal contra otro [10].

Algunos árabes solían divertirse y reír al ver a dos carneros o dos toros combatir hasta que uno de los dos quedaba mortalmente herido.  Los sabios han dicho que la prohibición de las peleas de animales se debe a que esta práctica les causa sufrimiento innecesario por simple diversión y sin un beneficio.

§  LANZAMIENTO DE JABALINA

El lanzamiento de la jabalina es similar a la arquería.  El Profeta (B y P) permitió que algunos abisinios exhiban sus habilidades con las lanzas en su mezquita.  Incluso permitió a su esposa Aisha ver su  exhibición y los alentaba diciendo, "Vamos hijos de Arfida"  (así llamaban los  árabes a lo abisinios).  Omar, con su carácter serio, quiso detenerlos, pero el Profeta (B y P) se lo impidió.  En los "Sahih" de Al Bujari y Muslim, Abu Huraira relata que, mientras los abisinios exhibían sus habilidades, Omar entró a la mezquita y empezó a lanzarles piedras pequeñas; pero el Profeta (B y P) le dijo:  "Déjalos en paz, Omar".

La indulgencia del Profeta (B y P) para permitir y alentar tal deporte en su mezquita era para demostrar que la mezquita podía servir para propósitos mundanales y religiosos.   Los musulmanes se congregan en la mezquita no solo para orar sino también para jugar.  Sin embargo, este juego no debe ser por el mero propósito de la diversión sino que debe envolver cierto ejercicio físico y algún tipo de entrenamiento.  Comentando sobre este hadiz, los eruditos han dicho que la mezquita es el centro de los asuntos comunales de los musulmanes; y cualquier actividad que signifique beneficios para la religión y para los musulmanes se puede realizar en ella.  Los musulmanes de hoy deben notar que las mezquitas están vacías de dinamismo y vitalidad; y es muy común que se  conviertan en refugios para los ancianos y los perezosos.

El incidente mencionado también nos da un ejemplo de la preocupación del Profeta (B y P) por el entretenimiento y la recreación de sus esposas.  Aisha, esposa del Profeta (B y P), dijo:  "El Mensajero de Allah (B y P) me cubrió con su manto mientras yo veía a los abisinios exhibirse en la mezquita.  El se mantuvo en su posición por mi hasta que yo me cansé.  Así que estimad cuánto tiempo una chica deseosa de diversión se podría quedar" [11].

Aisha también dijo:  "Yo solía jugar con muñecas en la casa del Mensajero de Allah (B y P) y mis amigas solían venir a jugar conmigo.  Solían esconderse cuando veían al Mensajero de Allah acercarse pero, de hecho, él estaba muy contento de verlas conmigo, así que jugábamos juntas" [12].

§  MONTAR A CABALLO

Allah el Altísimo dice:

"Y los caballos, los mulos, los asnos, para que os sirvan de montura y de ornato. Y crea otras cosas que no sabéis" (16:8)

            Y el Profeta (B y P) dijo:  "Hay bendición en las bridas de los caballos" [13]. También dijo:  "Practicad la arquería y la monta de caballos" [14].

Y dijo:  "Cualquier acción sin la mención de Allah es una diversión o un descuido excepto cuatro acciones:  Caminar de blanco a blanco (durante la práctica de la arquería), entrenar a un caballo, jugar con la familia de uno y aprender a nadar". [15].

            Omar dijo:  "Enseñad a vuestros  hijos la natación y la arquería;  y decidles que salten al lomo de los caballos".  Ibn Omar relata que el Profeta (B y P) organizaba carreras de caballos y daba un premio al ganador [16] .  El Profeta (B y P) hacía todo esto para alentar la competición en deportes que implicaban el ejercicio físico y la disciplina.

            Anas fue preguntado:  "¿Apostabais en la época del Profeta (B y P)?  ¿Apostaba el Profeta (B y P)?".  "Si", respondió Anas" Por Allah, el apostó a un caballo llamado Subha.  El caballo ganó la carrera y el Profeta (B y P) quedó muy complacido de ello" [17].

            La apuesta permitida es cuando el dinero apostado no es de los competidores o es sólo de uno; pero cuando cada uno de los apostadores apuesta una cantidad de dinero para que el ganador se lleve todas las apuestas, es el juego  de azar que Allah prohibió.  El Profeta (B y P) denominó al caballo que se prepara para correr por apuestas "caballo de Satán" y dijo que comprarlo, alimentarlo y montarlo es un pecado [18].

El Profeta (B y P) dijo:  " Hay tres tipos de caballo.  El caballo de Clementísimo es el que sirve en la causa de Allah; su alimento y manutención traen bendiciones.  El caballo de Satán es al que  se le apuesta.  El caballo del hombre es aquel que se cría para reproducción, pues es una protección contra la pobreza".

§  LA CACERÍA

Está entre las diversiones beneficiosas que el Islam aprueba.  La cacería es una distracción, un deporte y una forma de obtener sustento.  Se puede practicar con armas o con animales de presa y ya mencionamos anteriormente las condiciones  y los modales que el Islam ha exigido para esta actividad.

El Islam ha prohibido la cacería en dos situaciones:

1.  Cuando la persona se encuentra dedicada a la Umra o al Hayy (los peregrinos).  Pues el peregrino debe estar en un estado de paz total.  No debe matar ni derramar sangre, así lo dijo Allah el Altísimo:

"¡Creyentes! No matéis la caza mientras estéis sacralizados (como peregrinos)..."

"...pero os está prohibida la caza mientras dura vuestra sacralización...".(5:95,96)

2.   Dentro del área Sagrada de La Meca, pues el Islam ha hecho de ella una zona de paz y seguridad para todo ser vivo que se encuentre dentro, para toda ave que vuele en su espacio aéreo y toda planta que brote en su suelo.  Como dijo el Profeta (B y P):  "No se cazarán sus animales, no se cortarán sus árboles ni se disturbará su espacio aéreo".

JUEGOS DE AZAR: DADOS - BARAJA

Cualquier juego que incluye dinero y tiene un elemento de azar es ilícito.  El Corán clasifica los juegos de azar en la misma categoría que el consumo de bebidas alcohólicas,  la idolatría y la adivinación con flechas.  El Profeta (B y P) dijo "Quien dice a su amigo:  'Ven vamos a apostar; debe dar una caridad (sádaqa)" [19], queriendo decir que solamente invitar a una persona a apostar ya es un pecado que debe ser expiado.

Jugar dados apostando por dinero es claramente haram.  Algunos eruditos lo consideran haram aunque no haya apuestas de por medio, mientras otros lo consideran detestable (makruh) en vez de haram.  Quienes lo consideran haram basan su juicio en el hadiz transmitido por  Baraida en que el Profeta (B y P) dijo:  "Quien juega con lo dados es como el que maneja la carne y la sangre del cerdo" [20].  También citan el hadiz de Abu Musa Al Ash'ari en que el Profeta (B y P) dice: "El que juega con dados está desobedeciendo a Allah y a Su Mensajero"[21].

Estos dos dichos del Profeta (B y P) se aplican claramente a todos los que juegan con dados, los que apuestan y los que no.

Al Shaukani dice que Ibn Mughaffal e Ibn Al Musaieb permitían jugar con dados si no había apuestas de por medio, aparentemente interpretando los hadices  anteriores como referente sólo a los que juegan por dinero.

§  JUGANDO AJEDREZ

El ajedrez es un juego muy popular y la opinión de los juristas al respecto varía.  Aquellos que lo consideran haram citan algunos hadices para sustentar su posición, pero los investigadores han demostrado que el ajedrez no apareció hasta después de la muerte del Profeta (B y P), por lo tanto todos esos hadices deben ser falsos.

Los mismos sahabis del Profeta (B y P) mantenían opiniones distintas sobre el juego de ajedrez.  Ibn Omar dijo que es peor que jugar con dados; Alí lo consideraba como un juego de azar (tal vez refiriéndose al que se juega por dinero);  mientras que otros sahabis sólo lo desaprueban.

Sin embargo, algunos sahabis y algunos eruditos de la segunda generación de musulmanes (Tabe'ín) lo permitían,  Entre estos estaba Ibn Abbás, Abu Huraira, Ibn Sirín;  Hisham bin Umra y Saíd Ibn Al Musaieb.  Nosotros estamos de acuerdo con estos grandes juristas, pues el principio original es la permisibilidad de todos los actos y no hay texto alguno que prohiba jugar ajedrez.  Además, aparte de ser un juego y una recreación, el ajedrez es también un ejercicio mental que requiere concentración y planificación.  En este sentido es distinto de los dados, pues mientras los dados son un jugo de azar comparable a la adivinación con flechas, el ajedrez es un juego de  habilidad y estrategia que se puede comparar con la arquería.

Sin embargo, debemos aclarar que el ajedrez se puede jugar sólo si las siguientes tres condiciones se dan:

1.        El jugador no debe ser absorbido por el juego de manera que atrase su salat; el ajedrez es bien conocido por absorber mucho tiempo.

2.         No debe haber apuestas de por medio.

3.         Los jugadores no deben pronunciar obscenidades ni vulgaridades.

            Si falta alguna de estas condiciones este juego debe considerarse haram.

§  CANTOS Y MUSICA

Entre los entretenimientos que pueden reconfortar el alma, satisfacer al corazón y refrescar el oído está el canto.  El Islam permite cantar bajo la condición de que no sea de forma obscena o dañina a la moral islámica.  Y no hay problema en acompañar el canto con música que no sea excitante.

Para crear un a atmósfera de júbilo y alegría, es recomendado cantar en las ocasiones festivas como los días del Eid, los matrimonios y los banquetes de bodas, los nacimientos, las aqiqas (celebración de la llegada de un recién nacido degollando un cordero), y al regreso de un viajero.

Aisha narró que cuando una mujer se casó con un hombre de los Ansar, el Profeta (B y P) dijo: "Aisha, ¿Tuvieron algún entretenimiento?  Los Ansar son aficionados al entretenimiento" [22].

Ibn Abbás dijo:  "Aisha dio a una de su familiares en matrimonio a un hombre de Ansar.  El Profeta llegó y preguntó '¿Has enviado con la chica alguien que cante? ' 'No', dijo Aisha.  El Mensajero de Allah (B y P) dijo entonces,  'Los Ansar son gente que gusta de la poesía.  Debías haber enviado también alguien que les pueda  cantar:  Aquí estamos, a vosotros venimos, saludadnos como os saludamos'[23]".

Aisha narró que durante el peregrinaje, en el día del Eíd, dos niñas la acompañaban, cantando y tocando un tamborcillo (Duf).  El Profeta (B y P) estaba presente escuchándolos con su cabeza bajo una manta.  Abu Bakr entró  y regañó a las niñas.  El Profeta (B y P), descubriendo su rostro, le dijo:  "Déjalas, estos son días de fiesta"[24].

      En si libro "Ihiá  'ulum al Dín [25], el Imam Al Ghazzali menciona los hadices sobre las niñas cantando, el de las abisinios exhibiendo sus habilidades con las lanzas y el de Aisha  jugando con su muñecas, luego dice " Todos estos hadices son citados por Al Bujari y Muslim en sus 'Sahih', y prueban claramente que cantar y jugar no es pecado.  De esto hadices podemos deducir lo siguiente:

Primero:  La permisibilidad de jugar, los abisinios tenían la costumbre de bailar y jugar.

Segundo:  Se puede hacerlo en la mezquita.

Tercero:  Las palabras del Profeta "Vamos hijos de Arfida", era una orden y un pedido para que empiecen sus juegos;  entonces ¿Cómo se puede considerar estos juegos haram?.

Cuarto:  El Profeta (B y P)  Prohibió a Omar y Abu Bakr de interrumpir y acosar a los que jugaban y los que cantaban.  Dijo a Abu Bakr que el Eid es una ocasión festiva y que cantar es una forma de festejo.

Quinto:  En ambas ocasiones estuvo largo tiempo con Aisha, dejándola ver la exhibición de los abisinios y escuchando con ella el canto de las niñas.  Esto  prueba que es mucho mejor complacer a las mujeres y los niños con juegos, y de buen humor, que expresar desacuerdo con tales diversiones a causa de la piedad extrema y el ascetismo.

Sexto:  El Profeta (B y P) mismo alentó a Aisha al Preguntarle, "¿Te gustaría observar?"[26].

Séptimo:  La permisibilidad de cantar y tocar el tambor ...".

  Se ha mencionado que  muchos sahabis del Profeta (B y P) y algunos eruditos de la segunda generación de musulmanes (Tabeín), solían escuchar cantos y no veían en ello nada malo.  En lo referente a los hadices contra los cantos, son todos infundados y los investigadores han demostrado que son dudosos.  El jurista Abu Bakr  Al Arabi dice:  "No se cuenta ni con un solo hadiz auténtico sobre la prohibición de cantar", Ibn Hazm dice, a su vez, "  Todo lo citado en este sentido es falso y fabricado".

Sin embargo, debido a que cantar es muchas veces asociado con borracheras y clubes nocturnos, muchos eruditos lo han declarado haram o, por lo menos makruh.  Sostienen que el canto es ese tipo de  "palabras vanas" mencionada en la aleya:

"Hay entre los hombres quien compra palabras vanas para, sin conocimiento, extraviar a otros del camino de Allah y para tomarlo a burla.  Quienes tal hagan tendrán un castigo humillante"  (31:6).

Ibn Hazm dice:  "Esta aleya condena una conducta especifica, la de hacer cosas burlándose de la causa de Allah.  Quien haga esto es un incrédulo; aunque compre una copia del Corán, hacerlo para burlarse de él y así desviar  a la gente lo convierte en un incrédulo.  Este es el tipo de conducta que es condenado por Allah y no se refiere a las conversaciones triviales que uno puede sostener para relajarse, sin intentar desviar  a la gente de la senda de Allah".

Ibn Hazm también refuta el argumento de aquellos que dicen que porque el canto no es "la verdad" debe necesariamente, ser  "el extravío", refiriéndose a la aleya coránica: "Ése es Allah, vuestro verdadero Señor.  Y ¿qué hay  más allá de la Verdad, sino el extravío? ¡Cómo podéis, pues, ser tan desviados!" (10:32)  Dice Ibn Hazm: "El mensajero  de Allah (B y P) dice:  'Las obras serán juzgadas según las intenciones, cada uno obtendrá lo que deseaba'[27].  Así pues, quien escucha el canto con la intención de usarlo para cometer un pecado es un pecador; esto se aplica también a otras acciones fuera del canto; mientras que quien escucha el canto para refrescar su alma y así ganar fuerzas para cumplir con su deber hacia Allah y hacer buenas obras, es un siervo de Allah bueno y obediente.  Y aquel que escucha el canto sin intenciones de obediencia ni desobediencia está haciendo algo neutro e inofensivo, que es similar a ir al parque a pasear, pararse junta a una ventana y mirar al cielo, vestir ropas azules o verdes, etc."

      Sin embargo, hay algunas limitaciones que debemos observar respecto al canto:

1.  El tema y la letra de las canciones no deben estar en contra de la enseñanzas del Islam.  Por ejemplo, si la canción es un elogio al vino, e invita a la gente a beberlo, cantarla o escucharla es un pecado.

2.  Aunque el tema de la canción no esté en contra de las enseñanzas del Islam, la forma de cantarla la hace haram; esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando se acompaña el canto con movimientos sexuales sugestivos.

3.  El Islam combate el exceso y la extravagancia en todo, incluso en los ritos de adoración.  ¿Como, entonces, podrá tolerar la dedicación excesiva al entretenimiento?  No se debe desperdiciar mucho el tiempo en tales actividades; después de todo, ¿Qué es el tiempo sino la vida misma?  Nadie puede discutir el hecho de que gastando tiempo en actividades permitidas consumirá el tiempo que debe reservarse para obligaciones religiosas y hacer buenas obras.  Se puede decir que "el exceso no se da sino a expensas de una obligación incumplida".

4.  Cada individuo es el mejor juez de si mismo.  Si cierto tipo de cantos excitan las pasiones de la persona, la dirigen hacia el pecado, excitan los instintos animales y anulan la espiritualidad, pues debe evitarse para cerrar los puertas a la tentación.

5.  Hay un consenso de que, si el canto se realiza en combinación con actividades ilícitas, por ejemplo, en borracheras, o junto con obscenidades y pecados, es haram.  El Profeta (B y P) predijo un severo castigo para la gente que canta o escucha canciones en tal situación; dijo:  "Algunas personas de mi nación beberán vino, llamándolo con otro nombre, mientras escuchan a cantantes acompañados por instrumentos.  Allah hará que la tierra se los trague y convertirá a algunos en monos y cerdos" [28].

      Esto no significa necesariamente que se conviertan físicamente en  monos y cerdos sino que lo serán en corazón y alma; portarán el corazón de un mono y el alma de un cerdo en sus cuerpos humanos.

LOS JUEGOS DE AZAR, COMPAÑEROS DE LA BEBIDA

A la vez que permite una variedad de juegos y deportes, el Islam prohibe cualquier juego que incluye apuestas, es decir; que tiene elementos de azar en él. Ya hemos mencionado el hadiz del Profeta (B y P) que dice:  "Quien dice a su amigo:  'Ven vamos a apostar', debe dar caridad".

      No es permitido que el musulmán  procure relajamiento, y recreación en lo juegos de azar, tampoco es permitido que obtenga dinero a través de ellos.

      Detrás de la estricta prohibición de los juegos de azar encontramos los siguientes nobles y coherentes objetivos:

1.  Las enseñanzas islámicas urgen al musulmán a que siga las directivas de Allah para ganarse el sustento,  que haga uso de las leyes naturales y medios directos para obtener su objetivo.  Los juegos de azar, que incluyen la lotería, por otro lado, hacen a la persona dependiente de la suerte, la "buena suerte" y otras vanas esperanzas, alejándolo de la labor honesta, el trabajo serio y el esfuerzo productivo.  La persona que depende del azar pierde el respeto por las leyes de causalidad que Allah estableció y que nos manda usar.

2.   En el Islam, la propiedad privada es inviolable; a nadie se le puede quitar su propiedad sino a través de un intercambio legal o que la de gratuitamente como regalo o caridad.  Así pues, quitarle algo a una persona a través de los juegos de azar o las apuestas es ilícito.

3.   No es de sorprenderse que los apostadores sientan odio entre ellos, aunque aleguen  no ser afectados por las pérdidas.  Siempre hay un ganador y un perdedor.  El perdedor puede aparentar estar conforme; pero detrás de su resignación está la frustración, el enojo y el remordimiento:  frustración por la decepción, enojo por el dinero que perdió y remordimiento por no haber apostado a la jugada ganadora.

4.  La apuestas pueden ser compulsivas.  El perdedor juega nuevamente para ganar el siguiente juego y así recuperar sus pérdida anteriores; y el ganador juega nuevamente para disfrutar el placer de ganar, llevado por al ambición de ganar más.  Naturalmente, la suerte cambia, el perdedor se convierte en ganador y el ganador en perdedor, y el placer de ganar se convierte en la amargura de perder.  Así, los apostadores seguirán jugando, imposibilitados de dejarlo;  éste es el secreto de la adicción a las apuestas y los juegos de azar.

5.  Por causa de esta adicción, los juegos de azar son un peligro para la sociedad y para el individuo.  Este habito consume el tiempo y la energía de los apostadores, convirtiéndolos en ociosos improductivos y parásitos sociales., que toman pero no dan, que consumen pero no producen. 

      Además, debido a su absorción en el juego, el apostador descuida sus obligaciones para con su Creador y con su comunidad.  Regularmente sucede que el apostador compulsivo venda su honor, su religión y su país en una mesa de juego, pues su devoción a este juego anula su sentido de los valores y mata todas sus otras devociones.

Qué acertado que está el Corán cuando asocio el juego y la bebida alcohólica en sus aleyas, pues sus efectos dañinos en el individuo, la familia y la sociedad son muy parecidos.  ¿Qué se puede parecer  más alcoholismo que la adicción al juego?  Por ello usualmente ambos viene juntos.  Y nuevamente; qué acertado está el Corán cuando nos enseña que estos dos hábitos, beber y apostar, son inspirados por Satán, que son similares a la idolatría y la adivinación con flechas, y que son sucios y abominables hábitos que deben ser extirpados: 

"¡Creyentes! El vino, El juego de azar, las piedras erectas y las flechas no son sino abominación y obra del Demonio.  ¡Evitadlo, pues!  Quizás así, prosperéis."

"El Demonio quiere sólo crear hostilidad y odio entre vosotros valiéndose del vino y del juego de azar, e impediros que recordéis a Allah y hagáis la azalá. ¿Os abstendréis, pues?". (5:90-91).

LA LOTERÍA, UNA FORMA DE APUESTA:

      Lo que llamamos lotería y rifas es también una forma de apuestas y juegos de azar.  No debe tolerarse ni permitirse este tipo de actividades en nombre de "instituciones de caridad" o "Causas humanitarias".  Aquellos que las consideran permitidas en relación de tales causas son similares a los que buscan reunir fondos para las mismas causas organizando fiestas ilícitas o "Shows artísticos".  A estos dos grupos les decimos:  "Allah es puro y sólo acepta lo que es puro".

            La personas que recurren a tales medios asumen que los miembros de la sociedad han perdido toda bondad en sus corazones y todo sentimiento de caridad, compasión y misericordia y que, para obtener dinero de ellos, hay que recurrir a juegos de azar y entretenimientos morbosos.  Pero el Islam no asume esto para su sociedad.  El Islam cree en la bondad original del hombre y apela a esta bondad, procurando solo medios puros para las causas nobles.  Los medios islámicos para reunir fondos son: invitar a la gente a ser piadosa, apelar a los sentimientos humanitarios y recordarles las implicaciones de la fe en Allah el Altísimo y en la Otra vida.

PELÍCULAS

            Muchos musulmanes se preguntas cual es la posición del Islam respecto  a ir al cine, al teatro y otros similares.  ¿Es permitido o no?

            No hay duda en que las películas son importantes medios de instrucción y de distracción.  Su situación es como la de cualquier otra herramienta que es de por sí neutral o inofensiva; cualquier juicio en su respecto dependerá de cómo se la usa.

            En consecuencia, las películas se pueden considerar permitidas y buenas - de hecho, recomendables - si cumplen con las siguientes condiciones:

Primero:  El contenido debe estar libre de pecado e inmoralidad - de cualquier cosa contraria a la fe, moral y modales del Islam.

            Representaciones que excitan el deseo sexual o la avaricia, o exaltan el crimen o propagan ideas falsas, creencias erradas, etc. son ilícitas, y no es permitido para el musulmán verlas o alentarlas.

Segundo:  Ver películas no debe resultar en el descuido de las obligaciones religiosas o de las responsabilidades terrenas.  Las cinco oraciones diarias son las mayores obligaciones religiosas;  es, pues, un pecado que el musulmán pierda una oración - la del ocaso, por ejemplo - por ir al cine a ver una película.  Allah dice:   "¡Ay de lo que descuidan la oración ..." (107:4-5), refiriéndose a quienes retrasan la oración hasta que su tiempo se pasa.  Una de las más importantes razones mencionadas en el Corán para la prohibición de la bebida y el juego de azar es porque alejan a la gente de el recuerdo de Allah y de la oración.

Tercero:  La descontrolada mezcla y contacto entre hombres y mujeres ajenos en los cines y teatros debe evitarse para prevenir la tentación sexual y las oportunidades de ciertos contactos, especialmente porque se necesita una sala oscura para mostrar una película.  Ya hemos mencionado el hadiz que dice:  "Es mejor se picado en la cabeza con un aguijón de hierro que tocar a una mujer que es ilícito tocar"[29].


[1] Citado Por Muslim.

[2] Citado por Abd bin Humaid y Al Tirmidhi.

[3] Citado por Al Tirmidhi.

[4] Citado por Ahmad y Abu Daúd.

[5] Citado por Abu Daúd.

[6] Esto puede haber ocurrido antes que las apuestas sean prohibidas o, tal vez, el Profeta no había aceptado la apuesta y por ello no aplico sus términos.

[7] Citado por Al Bujari.

[8] Citado por Al Bazzar y Al Tabarani de buenas fuentes.

[9] Citado por Al Bujari y Muslim.

[10] Citado por Abu Daúd y  Al Tirmidhi.

[11] Citado por Al Bujari y Muslim.

[12] Citado por Al Bujari y Muslim.

[13] Citado por Ahmad,

[14] Citado por Muslim.

[15] Citado por Al Tabarani de buena fuente.

[16] Citado por Ahmad.

[17] Citado por Ahmad.

[18] Citado por  Ahmad.

[19] Citado por Al Bujari y Muslim.

[20] Citado por Muslim, Ahmad y Abu Daud.

[21] Citado por Ahmad, Abu Daúd, Ibn Maya y Málik, en su "Muatta".

[22] Citado por  Al Bujari.

[23] Citado por Ibn Maya.

[24] Citado por Al Bujari y Muslim.

[25] Bajo "COSTUMBRE", en el capítulo "Escuchando cantar".

[26] Citado por Al Bujari y Muslim.

[27] Citado Por Al Bujari y Muslim.

[28] Citado por Ibn Maya.

[29] Citado por Al Bujari y Al Tabarani de buenas fuentes.

 

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