El Verdadero Musulmán No Es Arrogante Ni Orgulloso

El verdadero musulmán no es arrogante. Él no mira con desprecio a las personas, pensando que es mejor que ellas. La guía del Corán que ha llenado su corazón y alma le advierte que el altanero que le gusta caminar arrogantemente en este mundo estará perdido en la otra vida: 

{Y hemos destinado el Paraíso para quienes no se ensoberbecen en la Tierra ni la corrompen, y por cierto que la bienaventuranza será para los piadosos.} [28:83] 

El Corán también le explica que Allah no ama a los arrogantes jactanciosos que andan con soberbia y altanería: 

{No le des vuelta la cara a la gente y no andes por la Tierra con arrogancia. Ciertamente Allah no ama a quien es presumido y engreído.} [31: 18] 

Los textos de los Aĥâdîz le prestan mucha atención al orgullo que hay que borrar de los corazones de las personas, por eso lo prohíbe, y le advierte a aquellos que son afectados por él que pueden perder lo bueno de la otra vida por causa de tener el peso de un átomo de orgullo (soberbia) en sus corazones. El Profeta (B y P) dijo: 

"No entrará al Paraíso quien tenga en su corazón el peso de un átomo de soberbia". Dijo un hombre: Ciertamente el hombre ama tener buena ropa y un buen calzado. El Profeta dijo: "Ciertamente Allah es bello y ama la belleza. La soberbia es despreciar la Verdad y desdeñar a la gente".[1] 

Ĥârizah Ibn Uahb (R) dijo: 

Escuché al Mensajero de Allah (B y P) decir: "¿Queréis que os informe a cerca de los moradores del Infierno? Serán las personas rudas, orgullosas y arrogantes".[2] 

Suficiente humillación tendrá el arrogante en el Día del Juicio, pues Allah no lo mirará ni lo elogiará. Esto como castigo por su comportamiento arrogante en la Tierra. Ésta es una humillación moral que no es menos dolorosa que el castigo físico del Infierno. El Profeta (B y P) dijo: 

"En el Día del Juicio Allah no mirará a aquellos que permitieron que su vestimenta se arrastre en la tierra por arrogancia".[3] 

"Hay tres personas a quienes Allah no hablará ni absolverá, y para ellos habrá un castigo doloroso: El anciano adúltero, el rey que dice mentiras, y el hombre pobre que es arrogante".[4] 

El orgullo es uno de los atributos divinos, y las criaturas humanas débiles no tienen ningún derecho al mismo. Aquellos que son arrogantes y orgullosos transgreden lo divino, rivalizando con el Creador Omnipotente sobre uno de Sus atributos sublimes, por eso merecen el severo castigo al que el Profeta (B y P) se refirió: 

"Allah dice: El Poderío es Mi manto, y el orgullo es Mi vestimenta. Quienquiera que rivalice Conmigo por ambos lo castigaré".[5] 

Muchos Aĥâdîz advierten a los creyentes respecto a tentarse por el orgullo en momentos de debilidad. El Profeta (B y P) usó varios métodos para advertirles, y así los creyentes píos pudieran protegerse de la enfermedad horrible de la arrogancia. Por ejemplo: 

"Quienquiera que se engrandezca a sí mismo o camine con una actitud arrogante, Allah se enfadará con él el día que comparezca".[6].


[1] Transmitido por Muslim
[2] Transmitido por Al Bujâri y Muslim
[3] Transmitido por Al Bujâri y Muslim
[4] Transmitido por Muslim
[5] Transmitido por Muslim
[6] Transmitido por Al Bujâri en Al Adab Al Mufrad

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