El Verdadero Musulmán Cuando Se Encuentra Con Sus Hermanos Lo Hace Con Una Cara Sonriente

El musulmán siempre debe ser puro de corazón y de semblante alegre. Siempre debe encontrarse con sus hermanos con una sonrisa, como el Profeta (B y P) dijo: 

"No desestimen cualquier buena acción aunque sea simplemente saludar a vuestro hermano con una sonrisa".[1] 

Tener una cara alegre y amistosa es una característica buena que el Islam estimula y la considera una buena acción que merece recompensa, porque una cara alegre refleja un alma pura. Esta pureza interior y exterior es uno de los rasgos distintivos del musulmán sincero. El Profeta (B y P) dijo: 

"Sonreírle a vuestro hermano es un acto de caridad (Sadaqah)".[2] 

‘Ali (R) dijo: Cuando dos musulmanes se encuentran y conversan, Allah perdona al que tiene la cara más alegre. 

Era la costumbre de los Saĥâbah, que eran el ejemplo viviente del Islam, darse un apretón de manos siempre que se encontraban, y siempre que ellos volvían de un viaje se abrazaban. Estas acciones aumentan los sentimientos de amor y amistad entre dos que se encuentran. Ibn Sa‘d informó en At Tabaqat[3] que Ash Sha‘bi dijo: 

Cuando el Profeta (B y P) volvió de Jaibar, Ya‘far Ibn Abî Tâlib (R) vino a saludarlo, y el Profeta (B y P) lo abrazó y besó su frente, y dijo: "No sé qué me da más alegría, si el retorno de Ya‘far (de Abisinia) o la conquista de Jaibar" Otro informe agrega: Lo abrazó cariñosamente. 

El Islam nos estimula a que nos saludemos con el saludo de la paz, con un apretón de manos y con un abrazo siempre que nos encontremos con un hermano, para así reforzar los lazos de amor y fortalecer los vínculos de hermandad entre los creyentes, para que la sociedad musulmana sea capaz de cumplir su propósito en la vida.


[1] Transmitido por Muslim
[2] Transmitido por At Tirmidhi, que dijo: Es Ĥasan Garîb
[3] Ver At Tabaqât 4/34

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