El Ayuno: Consejos

En el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso.

Que Allah nos guíe a todos para que podamos seguir el ejemplo de los piadosos, y nos conceda el conocimiento del Sagrado Corán, la Sunnah[1] y la Ley Islámica.

Este ensayo no es más que un humilde consejo referente a las virtudes de ayunar el mes de Ramadân[2], rezar durante sus noches y realizar buenas obras en él, junto con la aclaración de algunos principios y preceptos importantes que no todos los musulmanes conocen.

El Profeta  compartía con sus compañeros la alegría por la llegada del mes de Ramadân, y les decía: “En este mes se abren las puertas de la misericordia y del Paraíso, se cierran las puertas del Infierno, y los demonios son encadenados.”

En otro Hadîz, se narra que el Profeta  dijo: “Cuando llega la primera noche de Ramadân todas las puertas del Paraíso, sin excepción alguna, son abiertas, todas las puertas del Infierno, sin excepción alguna, son cerradas, todos los demonios son encadenados, y todas las noches cuando se hace el siguiente llamado: ¡Oh, tú que deseas hacer el bien! ¡Adelante! ¡Oh, tú que deseas hacer el mal! ¡Detente! Allah libera a un grupo de gente del Infierno.”

Y dijo : “Os ha llegado el mes de Ramadân, un mes colmado de gracias. En él, Allah os cubre de bendiciones, hace descender Su misericordia, perdona las faltas y responde las súplicas; y al ver vuestro empeño por hacer buenas obras se enorgullece de vosotros ante Sus Ángeles. Esforzaos pues, y sabed que el infeliz es aquel que no permite que en este mes le alcance la misericordia de Allah.”

Y también dijo : “Quien ayune el mes de Ramadân con fe y anhelando la recompensa de Allah le serán perdonadas todas sus faltas anteriores. Quien rece durante las noches del mes de Ramadân con fe y anhelando la recompensa de Allah le serán perdonadas todas sus faltas anteriores. Quien se dedique a la adoración durante la Noche del Decreto con fe y anhelando la recompensa de Allah le serán perdonadas todas sus faltas anteriores.”

Y dijo  en un Hadîz Qudsi: “Allah  dice: “Toda buena obra que realice el hombre tendrá una recompensa multiplicada de diez a setecientas veces excepto el ayuno, pues esta obra es para Mi´ y Yo soy Quien le recompensará por haber abandonado sus deseos y haberse abstenido de comer y beber por amor a Mí. Quien ayune tendrá dos alegrías: Una al romper el ayuno y la otra cuando se encuentre con su Señor. Ciertamente el mal aliento del ayunante es para Allah más exquisito que el aroma del almizcle.”

Los Ahâdîz que mencionan las virtudes del ayuno del mes de Ramadân, de la oración durante sus noches y del ayuno en cualquier otra época del año son numerosos.

El creyente debe aprovechar la oportunidad que Allah le brinda al llegar Ramadân esforzándose en hacer buenas obras, apartándose de las malas acciones y esmerándose en el cumplimiento de lo que Allah le ha ordenado, especialmente las cinco oraciones, pues son un pilar del Islam y es un deber de todo musulmán y musulmana cuidar de sus oraciones realizándolas en sus tiempos establecidos con devoción y sosiego.

Es obligación para los hombres rezar en congregación en las mezquitas, pues Allah ha determinado que se construyan para adorarle. Allah  dice:

(Observad la oración prescripta, pagad el zakâh y prosternaos con los orantes.) [La vaca 2:43]

(Observad la oración prescripta, y especialmente la oración intermedia [Salât Al ‘Asr], y cumplidla con sometimiento a Allah.) [La vaca 2:238]

(Por cierto que triunfarán los creyentes que observan sus oraciones con sumisión.) [Los creyentes 23:1,2]

(Y aquellos que cumplen con las oraciones prescriptas serán quienes heredarán el Paraíso, en el que morarán eternamente.) [Los creyentes 23:9,10,11]

El Profeta  dijo: “Lo que nos diferencia de los incrédulos es la oración, quien la abandone será uno de ellos.”

El deber más importante tras la oración es el pago del zakâh. Allah  dice:

(Y se les había ordenado [en sus legislaciones] que adoraran a Allah con sinceridad, fuesen monoteístas, realizaran la oración y pagaran el zakâh, pues ésa es la verdadera religión.) [La evidencia 98:5]

(Observad la oración prescripta, pagad el zakâh, y obedeced al Mensajero [el Profeta Muhammad] que así se os tendrá misericordia.) [La luz 24:56]

El Sagrado Corán y la Sunnah indican que quien no paga el zakâh de sus riquezas será castigado el Día del Juicio.

Al cumplimiento de la oración y el pago del zakâh le sigue en importancia el ayuno del mes de Ramadân, pues también es otro de los cinco pilares del Islam mencionados por el Profeta  en el Hadîz: “El Islam está construido sobre cinco pilares: El testimonio de que no hay divinidad con derecho a ser adorada más que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah, la observancia de la oración, el pago del zakâh, el ayuno del mes de Ramadân y la peregrinación a la Casa Sagrada.”

Durante este mes, el musulmán debe esforzarse por cumplir correctamente con el ayuno y abstenerse de todo lo que Allah ha prohibido. El fin del ayuno no es únicamente abstenerse de comer y beber sino también obedecer a Allah, respetar Sus prohibiciones, luchar contra las propias pasiones que se oponen al cumplimiento de lo que Allah ha ordenado y aprender a contenerse de hacer lo que Él ha prohibido.

El Profeta  dijo: “El ayuno es una protección. Cuando alguno de vosotros ayune que no pronuncie obscenidades ni levante su voz, y si alguien le insulta o le ataca que diga: Estoy ayunando, estoy ayunando.”

Y también dijo : “Quien no se abstenga de decir mentiras y obrar incorrectamente, sepa que a Allah no Le importa que deje de comer y beber.”

De las aleyas y Ahâdîz citados anteriormente se puede comprender lo importante que es para el ayunante apartarse de lo que Allah ha prohibido y esforzarse por cumplir Sus preceptos, pues así Allah aceptará su ayuno y sus oraciones, perdonará sus pecados y le librará del Infierno.


[1] Tradición del Profeta Muhammad . Plural Sunan

[2] Noveno mes del calendario lunar. El ayuno obligatorio durante este mes consiste en la abstención de comida, bebida y relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol.

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