Las Armas Del Creyente En Su Lucha Contra El Demonio: 9) Acabar Con Las Sospechas Y Los Asuntos Cuestionables Que Shaítán Insufla Al Alma De La Persona

Las armas del creyente en su lucha contra Shaítán

9) Acabar con las sospechas y los asuntos cuestionables que Shaítán insufla al alma de la persona

Nunca debe permitirse permanecer en una situación dudosa o cuestionable. Cuando algo se presente, mencione a otros lo que le está pasando, así conseguirá aclarar las dudas. No le permita a Shaítán que susurre en su alma, y en la de los musulmanes. Sobre esta situación tenemos un modelo ejemplar en el Mensajero de Allah . Bujári y Muslim narraron de Safıah Bint Huıaı , esposa del Profeta que ella dijo: "El Mensajero de Allah se encontraba realizando su retiro (I'tikáf) en la mezquita. Cierta noche fui a visitarlo y a hablar con él. Pasado un tiempo me levanté para volver a mi casa y el Profeta se levantó para acompañarme". (Su casa se encontraba en el vecindario de Usáma Ibn Zakid). Dos hombres de los Anár (los Auxiliadores, es decir los musulmanes de Madinah) pasaron caminando por allí. Cuando notaron la presencia del Mensajero de Allah apresuraron su paso. Entonces el Mensajero de Allah les llamó diciendo: "Con calma, que ella es Safıah Bint Huıaı". Ellos dijeron: "Subhán Allah (Glorificado sea Allah) ¡Oh Mensajero de Allah!". Entonces el Mensajero de Allah les dijo: "Shaítán fluye por el ser humano como lo hace la sangre. Tuve miedo que este susurrara algo malo en vuestros corazones."

Al Jattabı dijo: "La enseñanza que obtenemos de este Hadiz es que es aconsejable ser cauto ante cualquier acto considerado reprobable, ya que probablemente nos aqueje con dudas y malos pensamientos en el corazón. Por eso hay que pedir explicaciones, para así no dejar lugar a posibles sospechas (o malentendidos)". Se relata que el Imám Al Sháfi'i dijo que el Profeta temió que malos pensamientos tuvieran lugar en sus corazones, lo cual les hubiese significado el Kufur. Por eso lo que el Profeta dijo fue un acto de misericordia para con ellos y no porque estubiera preocupado de lo que ellos dirian.

Allah ha guiado a las personas a hablar de manera correcta entre ellos, para así impedir a Shaítán que forje la enemistad entre los hermanos en la Fe. Dijo Allah :

{Exhórtales a Mis siervos a hablar con respeto y educación, pues Satanás quiere sembrar la discordia entre ellos.} (17: 53)

Este es un asunto en el que, desgraciadamente, muchas personas no son cuidadosas. Hablan con palabras ambiguas, que implican un significado ofensivo, o utilizan apodos insultantes. Esto puede proporcionar la oportunidad que Shaítán estaba esperando para causar la discordia entre las personas, en lugar del amor y la cordialidad que debería existir entre ellos.

El alma humana en el campo de batalla

Para concluir este capítulo he decidido citar las palabras de Ibn Al Qaiem, sobre la realidad y la naturaleza de la batalla que libra el alma. Éste es un resumen de lo que dijo: Allah escogió al ser humano entre Su creación y le dio honor, eligiéndolo como su representante en la tierra. Luego le posibilitó la Fe, el monoteísmo, la sinceridad, el amor y la esperanza en Allah . Pero también puso a la humanidad a prueba otorgándole los deseos, el enojo y la negligencia. Siendo la mayor prueba y dificultad la presencia de su enemigo Iblís, quien nunca descansa.

Shaítán entra en la persona a través de las puertas de su propia alma y naturaleza. El alma se inclina hacia él, porque la consume inundándola de placeres. Así es como el ego y las pasiones se unen en contra de la propia persona. Entonces tres entes toman control del cuerpo, y emiten órdenes a los miembros del cuerpo. Los miembros son sólo instrumentos.

Pero la misericordia de Su Señor, Clemente y Todo Poderoso, envió a Sus siervos un ente para que los ayudara en esta difícil situación. Así fue que envió a Sus Mensajeros, reveló Sus Libros, y encomendó a cada persona un Ángel que se enfrentara a su enemigo Shaítán. Si Shaítán le incita a realizar un pecado, el Ángel lo asiste para que cumpla con las órdenes de su Señor, mostrándole que significa la destrucción seguir a su enemigo. Estos entes tienen triunfos alternados en su batalla. Sólo triunfa en esta guerra quien es auxiliado por Allah y obtiene protección.

En compensación Allah ha provisto al alma con otra faceta, tranquila y segura (Al Nafs Al mutma'innah) para que combata a su costado perverso (Al Nafs Al ammárah). Cuando ésta lo incita al mal, su conciencia tranquila lo aparta de él. Si le intenta apartar de las buenas obras, entonces ésta lo incita a realizarlas. La obediencia de la persona se alterna entre una y otra. En ciertas personas una de las facetas se vuelve predominante, tanto que la oprimida difícilmente pueda reponerse.

Contra aquello que lo inclina a la obediencia a Shaítán y el costado perverso del alma, Allah ha proveído al ser humano con la visión, la luz y la inteligencia, que lo ayudan a oponerse a los deseos. Cada vez que el ego toma el camino de los deseos, el intelecto, la visión y la luz le advierten: "Ten cuidado, ten cuidado. Ante ti se encuentra tu ruina y destrucción. Has de ser presa de los delincuentes y los corruptos si sigues ese camino".

A veces la persona obedece al consejero del alma y su guía, haciéndosele evidente el camino correcto. Otras veces sigue la pasión de los deseos, por lo que termina perdido, o su riqueza es arrebatada. Una voz le dice: "¿Cómo es que llegué a esta situación?" Pero lo más extraño es que la persona sabe como llegó allí, y sabe el camino que tomó, y en el que se encontraba antes. Pero su ego se ha apoderado de él, e insiste en seguir semejante camino. Pero si la persona hubiera debilitado el alcance de Shaítán contradiciéndolo, advirtiéndole ante su insinuación, y luchando contra su pasión y deseo cuando Shaítán intentó dominarlo, quizás no hubiera sido controlado por ellos. Es como quien se entrega, estrechando la mano de su enemigo. Esperando de él misericordia, pero no recibiendo sino una dolorosa traición. Llora implorando ayuda, pero no hay quien lo auxilie. Así es quien se deja aprisionar por Shaítán, los deseos del ego y el lado oscuro del alma (Al Nafs Al ammárah). Quiere liberarse, pero no puede escapar.

Cuando la persona ha sido probada se envían en su apoyo soldados, numerosos ejércitos y fortalezas. Se le dice: "Lucha contra tu enemigo con gran esfuerzo. Éstos son soldados que te ayudarán en tus combates, toma cuantos necesites. Éstas son fortalezas, escoge cualquier número. Aférrate a ellos hasta la muerte, este asunto no ha de durar largo tiempo. Como si estuvieras ante el Gran Rey. Quien ha enviado por ti a sus mensajeros, para que te lleven donde su Residencia (el Paraíso). Tu enemigo será encarcelado y puesto bajo las condiciones más duras, delante de tus ojos".

La prisión (el Infierno) donde se encuentra era donde quería llevarte, para que estuvieras con él. Sus Puertas se han cerrado. Desesperado implora por rescate. En cambio tu te encuentras entre las delicias, y cuanto ansíe tu ser, y agrade a tus ojos. Éste es el premio por tu paciencia durante ese corto tiempo y tu presencia en el campo de batalla (la vida). Sólo eran instantes, y sientes ahora que las dificultades no fueron tales.

Si el alma se debilita, no soportando ser paciente durante solo algunos instantes, que reflexione sobre lo corto que es el tiempo ponderando las palabras de Allah :

{Pensarán que no estuvieron en la tumba sino una hora.} (46: 35)

{El día que suceda, les parecerá haber permanecido [en la vida mundanal] sólo una tarde o una mañana.} (79: 46)

{Allah les preguntara: ¿Cuántos años permanecisteis en la Tierra? [Y aturdidos por el castigo] Responderán: Permanecimos un día, o menos aun. Mejor pregúntaselo a los contadores [los Ángeles, pues nos hemos olvidado]. Allah dirá: Permanecisteis poco tiempo. ¡Si hubierais sabido aprovecharlole!} (23: 112-114)

{El día en que soplará la trompeta y entonces juntaremos a los pecadores, sus miradas y sus rostros ensombrecidos. Y se dirán unos a otros por lo bajo: Habéis permanecido unos diez días. Bien sabemos lo que dirán, cuando los más ejemplares de ellos en conducta, digan: Solo habéis permanecido un día.} (20: 102-104).

Cierta vez, cuando el Profeta hablaba con sus compañeros mientras el sol se encontraba en su ocaso sobre las montañas, les dijo: "No le queda de vida a este mundo, comparado a lo que ya ha pasado, sino lo que le queda a este día". La persona inteligente, sincera, debe ponderar y reflexionar sobre este Hadiz, para su propio bienestar. Debe considerar lo ínfimo que ha logrado en lo que ha pasado de su día, en un mundo de decepciones y sueños. Ha comprado la felicidad eterna y las delicias inmortales a un precio ínfimo, que en realidad no vale nada. Quien busca la complacencia de Allah y la recompensa del Más Allá, conseguirá una libertad maravillosa y amplia. Como fue dicho:

Oh hijo de Adán, vende este mundo por el Más Allá, y ganarás ambos. y no vendas el Más Allá por este mundo, porque has de perder los dos.

Algunos de los Salaf han dicho: "Oh hijo de Adán, tienes necesidad de tu parte de lo material, pero estás mucho más necesitado de tu parte de lo espiritual. Si comienzas dando importancia a tu parte en esta vida, perderás tu parte en el más allá, incluso peligrando tu parte de esta vida. Pero si comienzas dando prioridad a tu parte del más allá, tendrás éxito incluso en tu parte de esta vida".

Se encontraba 'Omar Ibn 'Abdul 'Aziz pronunciando un sermón cuando dijo: "Oh gente, no habéis sido creados sin un propósito. Ni habéis sido abandonados sin guía. Tenéis un encuentro en el Más Allá con Allah que os juntará a todos. Él os juzgará y separará en dos grupos. Infortunado y desgraciado es el siervo que es apartado de la misericordia de Allah , la cual abarca todas las cosas. Infortunado y desgraciado es el siervo excluido de entrar en Su Paraíso, el cual es más amplio que los cielos y la tierra. Mañana, la seguridad y el amparo serán para quien fue temeroso de Allah y fue consciente de Él. Quien compró mucho por poco. Compró la eternidad, pagando con una vida temporal. Comprando la felicidad con la miseria. ¿Acaso no veis que vosotros descendéis de quienes ya han perecido, y que vuestros descendientes vendrán después? ¿Acaso no veis que cada día muchas personas se marchan donde está Allah? Finalizó su tiempo. Sus esperanzas y deseos se acabaron. Los habéis colocado en sus tumbas, y los habéis cubierto. Han concluido sus oportunidades. Amigos y parientes se han alejado. Ahora proceden a dar cuentas de sus vidas a Allah .

Allah nos ha concedido en este corto penado de nuestras vidas, soldados y recursos para protegernos de nuestros enemigos. Nos ha mostrado incluso cómo liberarnos si somos hechos prisioneros. El Imám Ahmad transmitió en su libro Al Musnad y Tirmidhi en libro Al Sunan, de Al Háriz Al Asharí que el Profeta dijo: "Allah transmitió a Iahía (Juan ) hijo de Zakaría cinco mandatos, para que obrara según ellos y ordenara al pueblo de Israel que obrara según ellos. Pero se retrasó en darlos a conocer. Entonces Jesús le dijo: 'Allah te ha entregado cinco mandatos, para que actúes según ellos y ordenes al pueblo de Israel que los cumpla. Si tu no lo haces, lo haré yo'. Iahía (Juan ) le dijo: 'Temo ser humillado y castigado si me precedes'. Por lo que Iahía (Juan ) reunió a las personas en Bait Al Maqdis (en Jerusalén). La mezquita se encontraba llena de gente. Entonces Iahía se sentó en su lugar y dijo: 'Allah me ha ordenado que observe cinco mandatos, y os ordena que actuéis de acuerdo con ellos". El quinto mandato era el recuerdo de Allah . "Y les ordeno el recuerdo de Allah. Ya que éste es como el ejemplo de un hombre que es perseguido por un veloz escuadrón de enemigos, hasta que divisa una fortaleza segura, se refugia en ella. De la misma manera, el siervo no encuentra protección de Shaítán salvo en el recuerdo de Allah".

En dicho Hadiz también les ordenó la oración (Salát). "Os ordeno que realicéis la oración. Y cuando oréis no desviéis vuestro rostro, porque Allah sitúa Su rostro en dirección al rostro del siervo durante la oración, mientras éste no lo desvíe". El desvío prohibido durante la oración es de dos tipos: (1) Desviar el corazón de la conciencia en Allah a otra cosa que no sea Allah . (2) Desviar la vista o el rostro. Ambos tipos de desvío están prohibidos. Allah no deja de estar frente al siervo mientras éste no desvíe su atención durante su oración, apartándose de Allah . Si su rostro o su corazón se aparta, desviando su atención, Allah se aparta de él. 'Áishah le preguntó al Profeta sobre desviar el rostro durante la oración y el Profeta contestó: "Es un robo que perpetra Shaítán sobre la oración de la persona". Se narra en un relato que a Allah dijo: ¿caso te orientas hacia algo mejor que yo? ¿Acaso te orientas hacia algo mejor que yo?" Quien se distrae durante su Salat (oración), ya sea desviando la vista o su corazón, es como una persona invitada ante un Rey, y durante la conversación comienza a girar su rostro a derecha e izquierda. Su corazón ha dejado al rey y no presta atención a lo que le dice. Esto es porque su corazón no está presente. ¿Qué espera esa persona que el Rey haga con él? Al menos, esperaría que lo expulsara de su presencia enojado ante tal actitud. Quien se encuentra en semejante condición no se asemeja al orante que durante su oración, tiene su corazón consciente de la grandeza de ante quien se encuentra. Su corazón se llena de reverencia y temor. Su cuello inclinado en religiosa sumisión. Avergonzado de dirigirse a otro que no sea Allah . La diferencia entre quien alcanza tan sublime estado en su oración y quien no lo alcanza, es como la distancia existente entre los cielos y la tierra. Dijo Hasan Ibn 'Atiáh: "Dos personas participan de la misma oración, pero la diferencia entre ambos es como la distancia que separa los cielos y la tierra. Esto es porque uno de ellos dirige su corazón hacia Allah mientras que el otro se encuentra distraído. Hasta cuando la persona se dirige hacia otra, pero entre ambos existe una barrera, no existe comunicación ni acercamiento. ¿Cómo ha de ser entonces con quien tiene un velo entre él y Su señor?".

Si intenta acercarse a Allah , pero un velo de pasiones y deseos le impide avanzar, y el alma se halla impregnada de ellos, ¿Cómo podrá concreta tal acercamiento? Cuando el siervo decide comenzar su oración, Shaítán, celoso por tan sublime obra, se acerca e intenta seducirlo Se esfuerza para mostrarle las dificultades de la oración, utilizand cuanto método esté a su alcance para distraerlo. Sin dejar de importunar al siervo, intentando hacerlo olvidar de lo que se supone que está haciendo y diciendo, hasta que la persona considera sin importancia la oración que pensaba hacer, y la abandona.

Pero si el siervo se opone a esta seducción y desobedeciendo a Shaítán, establece su oración, Shaítán entonces intenta seducir al ego, susurrar en el corazón y recordarle asuntos que había olvidado antes de iniciar su oración, apareciendo en su mente en ese preciso instante. Ante tal situación la persona desespera. Y Shaítán sigue recordándole asuntos durante la oración, a fin de distraer su corazón de la conciencia en Allah . Al conseguirlo, ha logrado que el hombre se encuentre en oración sin la presencia de su corazón. No recibiendo la recompensa que alcanza quien ora, con su corazón presente y atento a la presencia de Allah . Al concluir con su oración, saldrá de ella tal como empezó, con sus faltas y pecados a cuestas. Su oración no pudo alcanzar el perdón de sus pecados. Porque el perdón es alcanzado durante la oración, cuando ésta se realiza correctamente, humilde, presente ante Allah en cuerpo y alma, con su corazón atento. Porque quien así ore, sentirá los efectos de la oración, percibiéndose más ligero, como si pesados bultos le hubieran sido quitados de encima. Encontrando consuelo, deleite y su espíritu colmado, después de la oración. Deseará que ésta jamás termine, porque en la oración encuentra el placer de sus ojos y la felicidad del alma, el Paraíso para su corazón y el descanso de este mundo. Así pues no dejará de sentirse en una sombría y húmeda prisión hasta que vuelva a iniciar otra oración. Consigue en su oración relajarse, y no deshacerse de la oración.

Aquellos que aman a Allah dicen: "Oramos para conseguir descanso y paz en nuestra oración". Tal como nuestro líder y ejemplo, el Profeta Muhammad dijera: "Oh Bilál, danos descanso y paz con la oración". No dijo: "Danos descanso de la oración". El Profeta dijo: "El deleite de mis ojos se encuentra en la oración". Aquel cuya oración es el deleite de sus ojos, ¿cómo podría obtener paz, descanso y deleite en otra cosa?

Fue relatado que cuando el siervo está de pie orando, Allah dice:

"Levantad el velo". Pero cuando el siervo desvía la atención de su corazón, Allah dice: "Bajadlo nuevamente". Cuando el siervo desvía la atención del corazón, regresa el velo entre Allah y su siervo. Entonces Shaítán presenta ante la persona asuntos de este mundo. Los expone como en un espejo. Pero si el siervo dirige su corazón hacia Allah , Shaítán nada puede hacer, para interponerse entre éste y su Señor. Sólo cuando el velo cae, Shaítán tiene campo de acción. Pero si el siervo se vuelve hacia Allah y su corazón es consciente de Allah, Shaítán huye. Y sólo si abandona su estado de corazón atento y consiente, aparece Shaítán. Así es el comportamiento del siervo y del enemigo de Allah durante las oraciones.

¿Cómo hacer para que el corazón se encuentre atento durante la oración?

Dijo Ibn Al Qaiem: "Puede armonizarse el corazón con la oración y el recuerdo de Allah, si se consigue dominar pasiones y deseos. Porque de no ser así, el corazón estará dominado por estas pasiones y deseos, siendo de ellos prisionero. En ese caso, Shaítán encuentra donde acechar y susurrar. ¿Cómo puede un corazón así encontrarse libre de susurros y pensamientos durante la oración?

Existen tres tipos de corazones:

a) El corazón vacío de creencia, Fe y bondad. Éste es un corazón oscuro, injusto (con su propia alma), que no requiere que Shaítán le susurre. Sino que Shaítán lo ha transformado en su hogar y tierra. Le ordena cuanto le satisface, ya que lo domina completamente.

b) El segundo tipo de corazón, es un corazón que se enciende por la luz de la Fe. Su luz está allí. Pero también existe en su interior la oscuridad de los deseos y las pasiones. Shaítán avanza y se retira durante su guerra con el corazón. Este tipo de corazón difiere según cada persona. Algunos corazones de esta naturaleza salen victoriosos sobre Shaítán la mayoría del tiempo, mientras otros pierden la mayoría del tiempo. Mientras que otros tienen un resultado parejo entre victorias y derrotas.

c) El tercer tipo de corazón, es un corazón colmado con la luz de la Fe. Libre de los velos de las pasiones, y la oscuridad. La luz de la Fe es radiante e ilumina intensamente tales corazones. Quema los susurros de Shaítán cuando se acercan. Es como los cielos protegidos por las estrellas fugaces. Así cuando Iblís se acerca, los meteoros lo persiguen hasta quemarlo. Los cielos no son más sagrados que el creyente. Allah protege al creyente con mayor cautela que a los cielos. Los cielos es el lugar donde los ángeles realizan sus actos de adoración, el lugar de donde desciende la revelación y donde se concentran los actos de obediencia a Allah . Pero el corazón del creyente alberga el monoteísmo, la unicidad de Allah, el amor a Allah el conocimiento y la Fe en Allah . Es donde se esconde la luz. Por todo esto está protegido y cuidado de las estratagemas de sus hábiles enemigos, quienes siempre se encuentran al acecho, esperando la oportunidad de desviar al hombre del camino correcto.

He aquí una analogía excelente: Tres tipos de casas. La casa de un rey que contiene tesoros, joyas y enormes riquezas. La casa de un hombre común, que contiene algunos tesoros, riquezas y comestibles. Pero sus posesiones no igualan a las del anterior. Y una casa vacía que no contiene absolutamente nada. Si un ladrón fuera a robar alguna de estas casas, ¿a cuál de ellas intentaría robar? Si pensáramos en la casa vacía, entonces la respuesta no tendría sentido, porque en esa casa no hay nada que robar. Por esta razón es que cuándo Ibn 'Abbás fue preguntado: "Los judíos alegan que ellos no perciben susurros durante sus oraciones". Contestó: "¿Y que es lo que tiene que hacer Shaítán con un corazón arruinado?". Si pensáramos que intentaría robar la casa del rey, la respuesta también sería equivocada. Porque esta casa tiene alta vigilancia y sistemas de seguridad impenetrables, con guardias armados alrededor de la casa. ¿Cómo podría entrar el ladrón? La respuesta correcta es la segunda casa, que sería la constante víctima de los embates del ladrón. Reflexiona sobre esta analogía, ya que ella describe perfectamente las condiciones de los tres tipos de corazones. Aquel corazón carente de Fe y bondad es el corazón del incrédulo y el hipócrita. Es la casa de Shaítán. Lo protege para sí mismo y lo convierte en su morada y residencia. ¿Qué podría robar de ahí entonces? Allí se encuentran sus tesoros, aprovisiona dudas, pensamientos y tentaciones. Todo le pertenece. No hay necesidad, por consiguiente, de susurrar tentación alguna.

En cuanto al corazón que lleno está de la gloria y majestad de Allah , Su grandeza, Su amor, Su vigilancia y vergüenza de Él, ¿qué demonio osaría siquiera intentar robar? Si Shaítán quisiera robar algo de ese corazón, ¿Qué robaría para su beneficio? Quizás Iblís espere paciente, tratando de aprovechar algún momento oportuno de desatención, como pasa a cualquier ser humano, ya que están en la naturaleza humana, el olvido, la negligencia y otros aspectos similares.

Pero un corazón que ensierra el conocimiento de Allah , la fe en su Unicidad, el amor a Él y la fe en sus promesas, pero también tiene deseos y pasiones; este corazón se encuantra entre dos llamados.

En ocasiones se inclina a la llamada de la fe, el conocimiento y el amor a Allah . Pero en otras ocasiones es vencido por la llamada de Shaítán y las pasiones. Este tipo de corazón es codiciado por Shaítán. Pero Allah da su apoyo a quien Él quiere: {La victoria no proviene sino de Allah, Poderoso, Sabio.} (3: 126). Este corazón no puede ser alcanzado por Shaítán excepto a través del uso de sus armas. Shaítán encuentra allí sus armas (dentro del corazón de la persona), las toma y luchas con ellas. Las armas de Shaítán son las pasiones, las dudas, las incertidumbres y las falsas esperanzas. Pero si la persona tiene una Fe fuerte, podrá combatirlo y superarlo. De lo contrario será vencido por Shaítán. No hay poder ni fuerza salvo en Allah . En caso de que la persona le abra la puerta a Shaítán y le deje utilizar tales armas en su contra, no puede sino culparse a sí mismo.

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