La Verdadera Musulmana No Observa Dentro De La Casa De Otras Personas

Otra de las cualidades de la musulmana de buenos modales es que no merodea la casa de su anfitrión, ni busca inspeccionar sus contenidos. Éste no es el comportamiento propio de la musulmana prudente y decente, más bien es una actitud detestable e indeseable. El Profeta  advirtió a aquellos que dejan extraviar su mirada con curiosidad en las reuniones y tratan de ver cosas, que no son de su incumbencia y dijo además, que era lícito arrancar sus ojos (metafóricamente hablando):

"Quien mire en el interior de una casa sin el permiso de sus dueños, entonces le es lícito a la gente de la casa arrancarle los ojos".[1].


[1]  Sahîh Muslim, 14/138, Kitâb al adâb, bâb tahhîm al nazr fi bayt ghayrihî.

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