La Verdadera Musulmana No Interviene En Lo Que No Le Concierne

La fiel musulmana es prudente y juiciosa, al no interferir en lo que no le concierne con respecto a las vidas privadas de las mujeres que la rodean. Ella no mete sus narices en sus asuntos de ninguna forma, porque esto puede provocar un pecado por parte suya. Al evitar interferir en lo que no le concierne, se protege de la conversación banal e indolente, y se adhiere al principio islámico de integridad que eleva al musulmán por encima de dicha necedad proporcionándole la mejor de las posturas y guiándolo hacia el mejor camino en sus relaciones con otras personas.

"Uno de los signos del buen musulmán es apartarse de lo que no le atañe".[1]

Abû Hurairah  relató que el Profeta  dijo:

"A Allah le agradan tres cosas para vosotros y le desagradan tres cosas. Él quiere para vosotros que Le adoréis y no Le asociéis nada, que os aferréis todos juntos al lazo que os une unos a otros, y que no os dividáis entre vosotros. A Él le disgusta que vosotros difundáis habladurías y chismorreos, que cuestionéis demasiado y que despilfarréis dinero".[2].


[1]  Relatado por At Tirmidhi, 3/382, Abuâb az zuhd, 8; Ibn Mâyah, 2/1316, Kitâb al fitan, bâb kaff al lisân ‘an al fitnah.
[2]  Sahîh Muslim, 12/10, Kitâb al aqdiah, bâb an nahi ‘an kazrah al masâ'il min gairi hâyah.

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