La Verdadera Musulmana Evita Dar Falsos Testimonios

La fiel musulmana cuya personalidad ha sido moldeada por las enseñanzas y la guía del Islam no da falsos testimonios, porque hacerlo es harâm:

[Apartaos de decir falsedades.] (22:30)

     El acto de prestar falso testimonio,[1] aparte de ser harâm, no es propio de la mujer musulmana ya que daña su honor y credibilidad. Además, la caracteriza como una persona vil y despreciable a la vista de los demás.

    Por esa razón el Corán prohibió completamente esta actitud a los siervos elegidos de Allah , tanto hombres como mujeres, como prohibió otros pecados graves:

[Aquellos que no dan falso testimonio, y se apartan con dignidad de las conversaciones vanas.] (25:72)

   Nada es más indicativo de la enormidad de este pecado que el hecho de que el Profeta  lo mencionó después de los dos pecados más serios en la escala de los pecados más graves: el asociar copartícipes a Allah , y la desobediencia a los padres. Luego, lo repitió a los musulmanes advirtiéndoles con sumo fervor lo siguiente:

"¿Queréis que os informe cuáles son los pecados más graves?" Nosotros dijimos: "Por supuesto, Mensajero de Allah". Él dijo: "Asociar algo a Allah , y desobedecer a los padres". Súbitamente, mientras estaba reclinado, se enderezó y dijo: "Y prestar falso testimonio" y siguió repitiéndolo hasta que deseamos que se detuviera (es decir, para que no se extenuara en su fervor).[2].


[1]  Shahâdah az zûr puede ser interpretado de las siguientes maneras: prestar falso testimonio dando una evidencia falsa; tomar parte en algo que implique fraude o falsedad; asistir a las reuniones de los kuffâr en ocasión de sus festivales. (Traductor)
[2]  Al Bujâri y Muslim. Ver Riâd As Salihîn, 689, Bâb galadh tahrîm shahâdah az zûr.

Se encuentra usted aquí