Todo Lo Que Provoque Embriaguez Está Prohibido.

 
Abú Musa Al Ash'ari relató que cuando le preguntó al Mensajero de Allah , quien lo había enviado al Yemen, acerca del mizr (embriagante hecho con cebada) y del bit' (embriagante hecho con miel), le respondió: "Todo lo que provoque embriaguez está prohibido".[1]
 
Este hadiz abarca la prohibición de todo lo que cause embriaguez. Allah primero prohibió consumir embriagantes en el momento previo a rezar, pero los permitió en otros horarios fuera de las oraciones prescriptas. Allah dice: (¡Oh, creyentes! No hagáis la oración cuando estéis ebrios hasta que no sepáis lo que decís...) (4:43)

En una segunda etapa los embriagantes quedaron absolutamente prohibidos por Allah cuando dijo: (Satanás sólo pretende sembrar entre vosotros la enemistad y el odio valiéndose del vino y de los juegos de azar, y apartaros del recuerdo de Allah y la oración. ¿Acaso no vais a absteneros?) (5:91)

Allah menciona la razón de la prohibición de los embriagantes y los juegos de azar: Ellos son las herramientas usadas por Satanás para sembrar la enemistad y el odio entre las personas. Un hombre ebrio que no comprende lo que está haciendo puede dañar a las personas o a sus propiedades, matar personas inocentes, cometer adulterio, y hasta puede renegar de la fe. También un jugador derrotado, cuyo dinero fue tomado de una manera ilegal, puede volverse vengativo hacia su vencedor y buscar recuperar su dinero o dañar a su vencedor de una manera u otra. Así, cualquier cosa que cause odio y enemistad entre los musulmanes es ilegal. Allah dice que Satanás usa las dos herramientas mencionadas para apartar al musulmán del recuerdo de Allah y de la oración. Una persona ebria, normalmente, tiene momentos durante los cuales no reconoce ni recuerda a Allah, su Creador, mientras que Allah ha creado al hombre para que éste Lo reconozca, recuerde, adore y Le obedezca. Todo lo que se interponga entre el musulmán y su Señor, impidiéndole cumplir con sus deberes para con Allah , sus obligaciones para con los demás y para con él mismo, se considera ilícito.

El sueño a veces puede impedirle a una persona realizar la oración en su momento estipulado, pero ello es muy diferente al juego y a los embriagantes. Una persona mientras duerme no es culpable de sus actos hasta que se despierta; además, el sueño es una de las mercedes de Allah para el hombre y es vital para él. El dormir, a veces, puede ser considerado también como una buena acción. Por ejemplo, cuando un musulmán duerme con la intención de despertarse a las últimas horas de la noche para realizar una plegaria voluntaria y suplicar a su Señor.

Los embriagantes, sean hechos con uvas, dátiles, miel, o cualquier otra sustancia, están terminantemente prohibidos para los musulmanes, aunque se traten de cantidades muy pequeñas. Yábir narró que el Profeta dijo: "Todo lo que cause embriaguez en grandes cantidades, consumir pequeñas cantidades del mismo también está prohibido".[2]

Los embriagantes son de dos tipos:

1 - Los que provocan alegría y placer, es decir, las bebidas alcohólicas. No es ilícito para un musulmán consumirlos, ni ofrecer o servir tales bebidas. Talq Al Hanafi relató: Mientras estaba sentado con el Mensajero de Allah , un hombre dijo: ¡Oh, Mensajero de Allah! ¿Qué opinas respecto a las bebidas que nosotros hacemos en nuestra tierra con las frutas? El Profeta dijo: "¿Quién está preguntando por las bebidas que causan embriaguez? No debes consumirlas ni ofrecérselas a tu hermano musulmán. Juro por Quien tiene mi alma en Sus manos que a quien tome embriagantes buscando el placer de la embriaguez, Allah no le permitirá beber del vino (que no causa embriaguez) en el Día de la Resurrección"[3]

Un grupo de sabios dijo que los embriagantes incluyen todas las sustancias que se suministren para causar embriaguez, sean en estado líquido o sólido; en comidas o bebidas. También incluyeron en esta categoría a hierbas como la marihuana u otras drogas que se consumen con la intención de perturbar la mente.

2 - Las que no producen estimulación ni placer, como los anestésicos y substancias similares, que si son suministradas por otra causa distinta a propósitos médicos, también están prohibidas.


[1] Al Bujári (6214).
[2] Abú Daúd (3687), At Tirmidhi (1865).
[3] Al Haizami 5/70.
Ibn Rayab Al Hanbali
Traducción: Sirhan Ali Sanchez

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