La Verdadera Musulmana Mantiene Los Vínculos De Parentesco, Aunque Sus Parientes Fracasen En Hacerlo

La musulmana con el alma llena de las verdaderas enseñanzas de esta religión sostiene los vínculos de parentesco y no los interrumpe.

Ella no trata a sus parientes como ellos lo hacen, sosteniendo el vínculo si sus parientes lo sostienen e interrumpiéndolo si ellos lo interrumpen. La musulmana es alguien que siempre mantiene los vínculos de parentesco, porque al hacerlo busca la complacencia y recompensa de Allah  y no un trato igual como respuesta. De esta manera, ella establece el más elevado ejemplo de ese refinado comportamiento humano que al Islam le interesa infundir en las almas de los hombres y mujeres musulmanes. Es, de hecho, un nivel muy difícil de alcanzar a excepción de aquellos a quienes Allah guió y quienes se dedicaron a procurar Su complacencia. La musulmana verdaderamente guiada por las enseñanzas de su religión está entre este noble grupo de mujeres deseosas de tratar a sus parientes de buen modo en conformidad con las enseñanzas del Profeta :

"Quien mantiene una relación con sus parientes sólo porque ellos la mantienen con él, no está sosteniendo verdaderamente los vínculos de parentesco. El que sostiene verdaderamente estos vínculos es quien lo hace  aunque los demás rompan la relación".[1]

    Ésta es la refinada actitud humana a la cual el Islam quiere que aspiren todos los musulmanes, sean hombres o mujeres, en las relaciones con sus parientes. En consecuencia, el Profeta reforzó los atributos de amabilidad, paciencia, y tolerancia en los musulmanes, especialmente en el caso de quien sostiene los vínculos de parentesco y no recibe nada a cambio más que el rigor, el maltrato, y la crueldad. El Profeta expresó que Allah es quien sostiene los vínculos de parentesco y no recibe trato similar a cambio, y también trazó un escalofriante cuadro del castigo que le espera a la persona de corazón duro que severamente niega y quebranta los vínculos de parentesco.

Un hombre se presentó ante el Profeta y dijo: “¡Oh, Mensajero de Allah! Tengo parientes con quienes trato de mantenerme en contacto, pero ellos me evitan. Yo los trato bien, pero ellos son desconsiderados conmigo; soy paciente y amable con ellos, pero ellos me insultan". El Profeta dijo: "Si tú eres como dices ser, entonces es como si tú pusieras polvo caliente en sus bocas. Allah continuará apoyándote mientras continúes haciendo esto".[2]

   ¡Cuán importante es el vínculo de parentesco! Y ¡Cuán fuertemente pesará en la balanza del creyente! ¡Cuán desafortunados son aquellos que lo descuidan y cortan los vínculos de amor y parentesco! ¡Cuán grande será la recompensa de la mujer que mantenga los vínculos de parentesco y soporte la severidad de sus parientes con paciencia, de modo que Allah la apoye en contra de ellos, llenando su corazón de paciencia cuando la traten con maldad y ayudándola a perseverar en su noble actitud! ¡Cuán grande es el pecado de aquellos hombres y mujeres que rompen los vínculos de parentesco, de manera que el Profeta comparó a dichas personas con alguien que come polvo caliente como castigo por haber interrumpido los vínculos de parentesco, mientras otros procuran mantenerlos!

   La fiel musulmana es quien mantiene los vínculos de parentesco a pesar de las circunstancias. No los interrumpe aunque sus parientes rompan sus relaciones con ella. Por eso, busca la complacencia de su Señor elevándose por encima de las cuestiones insignificantes que puedan surgir entre sus parientes de vez en cuando. Y también, evitando los asuntos triviales que mantienen ocupada la mente de la gente inferior y llenan su corazón de odio. Ella cree que está por encima de ese  nivel de asuntos insignificantes, y necios que anulan las buenas acciones y afectan la pureza del vínculo de parentesco. A ella nunca se le ocurrirá caer hasta tal nivel cuando escuche las palabras del Profeta :

"El lazo sanguíneo (rahim) está suspendido del trono de Allah , y dice: 'A quien me apoye, Allah lo apoyará, y a quien me excluya, Allah lo excluirá’".[3].


[1]  Fath Al Bâri', 10/423, Kitâb al adab, bâb laisa al uâsil bi al mukâfi'.
[2]  Sahîh Muslim, 16/115, Kitâb al birr ua as silah ua al adab, bâb tahrîm at tahâsud ua at tabâgud.
[3]  (Al Bujâri y Muslim), Ver Riâd As Salihîn, 191, Bâb birr al uâlidain ua silah al arhâm.

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