Las Buenas Acciones, Las Malas Acciones, Las Buenas Intenciones Y Las Malas Intenciones.

 
Ibn 'Abbás narró que el Profeta dijo: "Allah ordenó a los ángeles escribas que tanto las buenas como las malas acciones sean registradas, luego aclaró lo siguiente: Si alguien intenta realizar una buena acción y no la hace, Allah le registrará una buena obra completa; y si intenta realizar una buena acción y logra hacerla, entonces Allah le registrará de diez buenas acciones hasta setecientas, o incluso mucho más. Si alguien intenta realizar una mala acción y no la lleva a cabo, entonces Allah le registrará una buena obra completa; y si intenta hacer una mala acción y la lleva a cabo, entonces Allah le registrará solamente una mala acción".[1]
 
Este hadiz abarca cuatro puntos: El registro de las buenas acciones, el de las malas acciones, el de las buenas intenciones y el de las malas intenciones.

El primero indica que la recompensa por realizar una buena obra oscila entre diez y setecientas veces, e incluso puede llegar a ser aún más. El mínimo de recompensa por hacer una buena acción es de diez veces. Allah dice al respecto: (Quienes presenten una buena obra [el Día del Juicio] serán recompensados como si hubiesen hecho diez obras buenas...) (6: 160)

Allah puede, si quiere, multiplicar más de diez veces la recompensa de una buena obra, como dice en su libro: (El ejemplo de quienes contribuyen con sus bienes por la causa de Allah es como el de un grano que produce siete espigas, cada una de ellas contiene cien granos. Y Allah multiplica [la recompensa] de quien Él quiere, y Él es Vasto, Omnisciente.) (2:261) Esta aleya demuestra que la recompensa de contribuir con los bienes por la causa de Allah se multiplica setecientas veces.

Ibn Mas'ud narró que un hombre trajo una camella y le dijo al Mensajero de Allah : La doy en caridad por la causa de Allah. El Mensajero de Allah le dijo: "Tendrás por ella setecientas obras buenas en el Día del Juicio".[2]

Ibn 'Umar relató que cuando la aleya (El ejemplo de quienes contribuyen con sus bienes por la causa de Allah...) fue revelada, el Mensajero de Allah dijo: "¡Señor mío! Auméntale la recompensa a mi nación". Luego Allah reveló esta aleya: (Quien contribuya con sus bienes por la causa de Allah, Él se los devolverá multiplicados...) (2:245) Entonces, el Mensajero de Allah dijo: "¡Señor mío! Otórgale más recompensa a mi nación". Finalmente, Allah reveló la siguiente aleya: (Por cierto que la retribución para quienes fueron pacientes y perseverantes será ilimitada.) (39: 10)[3]

Abú Hurairah narró que el Profeta dijo: "Allah multiplica una buena obra dos millones de veces". Luego Abú Hurairah recitó: (Cada obra buena la multiplicará con una magnífica recompensa.) (4:40), y comentó al respecto: "Si Allah, Todopoderoso, dice (una magnífica recompensa), ¿quién es capaz de estimar Su poderío?"[4]

El segundo indica que una falta es registrada como una sola mala obra, sin que sea multiplicada. Aquí podemos apreciar la inmensa misericordia divina, pues Allah dice: (La mala obra será computada como una y se castigará conforme a ella, y nadie será oprimido.) (6: 160)

Las malas acciones pueden tener mayor castigo si se realizan durante los meses sagrados (Muharram, Rayab, Dhu Al Qa'dah y Dhu Al Hiyyah) o en una zona sagrada (por ejemplo en La Meca). También si quien las comete goza de un rango elevado ante Allah y posee un gran conocimiento. Allah dice, dirigiéndose a Su Mensajero Muhammad , el cual había sido preservado de cometer errores en la transmisión del Mensaje: (Si no hubiéramos decretado proteger Nuestro Mensaje afirmándote, te habrías inclinado hacia la opinión de los demás. En ese caso, te habríamos hecho sufrir un castigo doble en esta vida y en la otra. Y no habrías encontrado quien te proteja de Nosotros.) (17:74-75)

Allah les dice a las esposas del Profeta : (¡Oh, mujeres del Profeta! Quienes de vosotras cometieren una deshonestidad evidente, sabed que les será duplicado el castigo; y sabed que ello es fácil para Allah.) (33:30)

El tercero indica que al tener la intención de realizar una buena obra, aunque ésta no sea concretada, se registrará como tal.

Abú Ad Darda' narró que el Profeta dijo: "A quien se acuesta con la intención sincera de despertarse para realizar una oración voluntaria por la noche y el sueño lo vence hasta llegar la mañana, Allah le registra una buena acción por la intención que tuvo".[5]

Zaid Ibn Aslam dijo: Un hombre solía visitar a los sabios, y les decía: Estoy buscando que me indiquen realizar alguna obra que se me compute como si siempre estuviese obrando por Allah, porque no me gusta que transcurra un instante del día o de la noche sin haber realizado una buena acción. Uno de los sabios le dijo: Haz todas las buenas acciones que puedas, y cuando te sientas agotado, pon la intención de realizar buenos actos, porque quien se propone hacer con sinceridad buenas acciones, éstas le son computadas como si las hubiera realizado.

El cuarto, y último, indica que quien intenta rea­lizar una mala acción y no la hace por temor a Allah , merece que se le registre una buena obra, puesto que la ha abandonado temeroso del casti­go de Allah, y ello es una buena acción.

Pero si alguien intenta hacer una mala acción y luego no la realiza por temor a la gente será castigado por abandonarla con esa intención, porque temer a la gente más que a Allah está prohibido.

Si una persona intenta hacer una mala obra y hace todo lo posible para realizarla, pero por una razón que está más allá de su control no la puede realizar, será castigado por esa intención, debido a que no renunció a ella por temor a Allah . El Profeta dijo: "Allah disculpa a mi nación los malos pensamientos mientras no los comenten ni los lleven a cabo".[6]

Pero si una persona se propone realizar una mala acción, y finalmente la lleva a cabo es como dijo el Profeta : "Si dos musulmanes se enfrentan armados entre sí, tanto el que mata como quien ha caído bajo sus manos irán al Infierno". Los compañeros del Profeta dijeron: Se entiende el castigo del que mata, pero ¿por qué también lo merece quien fue matado? Y el Profeta les dijo: "Él igualmente tenía la intención de matar a su hermano"[7]

En resumen, este hadiz demuestra las grandes mercedes de Allah y Su misericordia infinita para con Sus siervos, pues multiplica la recompensa de las buenas acciones, premia las buenas intenciones, perdona las malas (que se dejen de realizar por Él) y registra las malas acciones tal cual son, sin multiplicarlas.

También recuerda a los musulmanes que tienen una gran oportunidad para obtener la complacencia de Allah y evitar Su ira y castigo. La persona desafortunada es aquella que rechaza todas estas mercedes concedidas por Allah e insiste en realizar malos actos, renunciando a las buenas obras y desviándose del camino recto.


[1] Al Bujári (6491), Muslim (131).
[2] Muslim (1892).
[3] Ibn Hibbán (4648).
[4] Ahmad 2/296.
[5] Ibn Máyah (1344), An Nasá'i 3/258.
[6] Al Bujári (2528), Muslim (127).
[7] Al Bujári (31), Muslim (2888).
Ibn Rayab Al Hanbali
Traducción: Sirhan Ali Sanchez

Se encuentra usted aquí