La Verdadera Musulmana Trata Bien A Sus Vecinas, Aunque No Sean Musulmanas

La fiel musulmana no restringe su buen trato sólo a las vecinas que están emparentadas con ella o que son musulmanas, sino que se extiende a sus vecinas no musulmanas también, de acuerdo con las tolerantes enseñanzas del Islam que estimulan la amabilidad hacia toda la gente, sin considerar su grupo religioso, mientras no cometan actos de hostilidad y agresión hacia los musulmanes:

[Allah no os prohíbe ser benevolentes y equitativos con quienes no os han combatido por causa de la religión ni os han expulsado de vuestros hogares, pues ciertamente Allah ama a los justos.] (60:8)

   Sobre las bases de este fundamento, el gran Sahâbi ‘Abdullah Ibn ‘Amr le preguntó a su esclavo después de sacrificar un cordero: "¿Le has dado algo a nuestro vecino judío? Ya que escuché decir al Mensajero de Allah : 'Yibrîl recomendó el buen trato a los vecinos hasta tal punto que creí que él los incluiría como herederos’".[1]

   ¡Cuán grande es la misericordia del Islam hacia toda la gente! Y ¡Cuán benévola es su preocupación por todos aquellos que viven bajo su sombra! La historia da testimonio del hecho de que la Gente del Libro (es decir cristianos y judíos) han vivido al lado de musulmanes en diversas regiones del mundo islámico con la certeza de que su honor y sus bienes estaban a salvo, y disfrutando de una relación de buena vecindad, buen trato y libertad de culto. Sus antiguas iglesias todavía existen en las aldeas musulmanas, rodeadas de miles de musulmanes que protegen el bienestar de sus vecinos judíos y cristianos.


[1] Al Bujâri y Muslim. Ver Sharh As Sunnah, 13/71, Kitâb al birr ua as silah, bâb haqq al yâr.

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