La Verdadera Musulmana No Se Burla De Nadie

La musulmana cuya personalidad ha sido infundida con un sentido de humildad y resistencia a la soberbia y a la arrogancia, no puede burlarse de nadie. La guía coránica que ha infundido estas virtudes en ella, también la protege de burlarse y menospreciar a otras mujeres:

[¡Oh, creyentes! No os burléis de vuestros hermanos, pues es posible que sean mejores que vosotros. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, pues es posible que sean mejores que ellas. No os difaméis ni os pongáis apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto [difamando y poniendo apodos ofensivos] luego de haber sido agraciado con la fe! Y sabed que quienes no se arrepientan [de sus pecados] serán inicuos.] (49:11)

   La musulmana también aprende la actitud de modestia y bondad del ejemplo del Profeta , por eso evita ser arrogante, burlarse o menospreciar a otras personas cuando lee las palabras del Profeta  recopiladas por Muslim, en las que manifiesta que menospreciar a sus compañeras musulmanas es absoluta maldad:

"Para un hombre, suficiente maldad es menospreciar a su hermano musulmán".[1].


[1]  Sahîh Muslim, 16/121, Kitâb al birr, bâb tahrîm dhulm al muslim ua jadhlihi ua ihtiqârihî.

Se encuentra usted aquí