El Libro Del Hudud (Las Penas) - Capítulo 3: La Pena Prescrita Para El Robo -

Bulug Al-Marám (El Alcance De Lo Deseado De Las Evidencias De La Legislación)
Hadiz
EL LIBRO DEL HUDUD (LAS PENAS)
Capítulo 3: LA PENA PRESCRITA PARA EL ROBO
1053
Narró 'Aisha que el Mensajero de Allah dijo: "No se corta la mano del ladrón salvo que el robo alcance un cuarto de Dinár [1] o más". (Transmitido por Al-Bujári y Muslim, y esta es la versión de Muslim, mientras que la versión de Al-Bujári dice: "Es cortada la mano de un ladrón por un cuarto de Dinár o más". En la versión de Ahmad dice: "Cortad (la mano del ladrón) por un cuarto de Dinár, y no cortéis por menos de eso").
[1] Existen diferentes opiniones entre los sabios respecto al valor del género robado que hace al ladrón sujeto al castigo del corte de mano. Un estudio basado sobre los Hadices y las citas de la mayoría de los 'Ulama, demuestra que cualquier acto de robo inferior al valor de un cuarto de Dinár no es punible con el corte de mano. Un cuarto de Dinár equivale al valor de un gramo y medio de oro.
1054
Dijo Ibn 'Omar : "El Profeta ordenó cortar (la mano de un ladrón) por un escudo valuado en tres Dirhams", (Transmitido por Al-Bujári y Muslim).
1055
Narro Abú Hurairah que el Mensajero de Allah dijo: "Allah maldice al ladrón que por robar un huevo le es cortada su mano, y que por robar una soga su mano le es cortada [1]". (Transmitido por Al-Bujári y Muslim).
[1] El hurto de un huevo o una soga no implica la amputación de la mano de acuerdo al consenso general de los sabios, sino que representa una exageración del Mensajero de Allah para evidenciar el terrible pecado que representa el robo.
1056
Narró 'Aisha que el Mensajero de Allah dijo: "¿Acaso intercedes [1] (para que no se cumpla) uno de los castigos prescritos por Allah?". Entonces se levantó y dirigiéndose a las personas dijo: "¡Gente! Ciertamente que destruyó a vuestros predecesores, que cuando una persona importante robaba la dejaban (sin aplicarle el castigo) pero cuando una persona débil (sin influencias) cometía un robo le aplicaban el castigo". (Transmitido por Al-Bujári y Muslim, y esta es la versión de Muslim en cuyo libro existe también otra narración de 'Aisha en la que dice:
"Había una mujer que solía pedir prestado ciertas propiedades y luego negaría haberlas recibido, por lo que el Profeta ordenó que le fuera cortada su mano").
[1] El incidente relata que una mujer conocida como Fatima Bint Aswad Majzumia, que pertenecía a una familia prominente y respetable, cometió un robo. Cuando el veredicto con respecto a la amputación de su mano fue pronunciado, ciertas personas intentaron interceder a fin de que se le perdonara. Usama Ibn Zaid también intercedió por ella. Entonces el Profeta pronunció las palabras que comprenden el Hadiz. El dueño del objeto robado tiene el derecho de perdonar al ladrón para que su mano no sea amputada antes de que el caso llegue al juez, pero una vez que ha sido entregado esta autoridad, no existe posibilidad de que el imputado sea excusado de su castigo. La mano del ladrón, en tal caso, deberá ser amputada e interceder en su favor para que la pena sea condonada es inadmisible (haram).
1057
Relató Yáber que el Profeta dijo: "El corte de mano no es aplicable a una persona desleal, un malversador o un saqueador [1]". (Transmitido por Ahmad y los cuatro libros de Sunnah, Tirmidhi e Ibn Hibbán lo consideraron Sahih (legitimo).
[1] El saqueo, la malversación y la deslealtad no implican el castigo de amputación. La deslealtad en el Hadiz, alude a una persona que ha sido confiada para proteger ciertos bienes que pertenecen a otra persona, y esta persona en secreto y sin aviso huye con ellos. El saqueo es privar a una persona de sus bienes con violencia. La malversación es utilizar en su favor los bienes de otra persona durante su ausencia o sin su conocimiento. Las penas para estos actos difieren según la opinión del juez.
1058
Narró Ráfi' Ibn Jadiy que oyó al Mensajero de Allah decir: "No debe ser cortada la mano por tomar frutas o la médula de la palmera (palmito) [1]". (Transmitido por Ahmad y los cuatro libros de Sunnah. Tirmidhi e Ibn Hibbán lo consideraron Sahih (legítimo) .
[1] El hurto de frutas y flores no está sujeto al castigo de amputación de mano, en caso de que no haya cerco alrededor del plantío. Pero si éste se encuentra rodeado por una cerca, su contenido se considera propiedad privada. Sin embargo, un viajero que no ha sido ofrecido a comer por los residentes del pueblo, tiene el derecho de comer de las frutas que se encuentran, incluso dentro de plantíos cercados.
1059
Dijo Abú Umaiya Al-Majzúmi [1]: "Fue traído ante el Mensajero de Allah un ladrón que había confesado, pero ninguna mercancía le fue hallada. El Mensajero de Allah le dijo: "No creo que hayas robado". Le contesto: "Sí, lo hice [2]". Le repitió esto dos o tres veces y (recién) luego ordenó que su mano fuera cortada. Luego fue traído ante él y el Mensajero de Allah le dijo: "Pide perdón a Allah y arrepiéntete". A lo que contestó: "Pido perdón a Allah y me arrepiento".Entonces (el Mensajero de Allah ) dijo tres veces: "Oh Allah, perdónalo". (Transmitido por Abú Dá'ud, Ahmad y An-Nasá'i: esta es la versión de Abú Dá'ud, sus narradores son fiables).
Transmitió Al-Hákim un Hadiz narrado por Abú Hurairah , con el mismo significando y luego dijo: "Llevaoslo, cortad (su mano), y luego cauterizadlo". (Transmitido por Al­Bazzár aclarando que su cadena de narradores es aceptable).
[1] Era un Sahábi de la zona del Hiyaz que ha narrado sólo un Hadiz.
[2] Este Hadiz explica que dos factores deben ser considerados para probar el delito que inculpe a un ladrón. A) El artículo robado debe ser recuperado y usado como prueba, o B) su propia confesión. Aunque no es condición que confiese dos veces, con una sola afirmación es suficiente. Existen diferentes opiniones entre los sabios acerca de sí el castigo puede aplicarse solamente con base a testigos visuales. En otras palabras, si el sospechoso no confiesa ni tampoco se recupera el artículo en su propiedad para que pueda ser usado como prueba, ¿puede el sólo testimonio ser prueba suficiente? La opinión de los sabios con respecto a esto no es unánime.
1060
'Abdur-Rahmán Ibn 'Auf narró que el Mensajero de Allah dijo: "El ladrón no debe ser multado en caso de que el castigo prescrito se le haya infligido [1]". (Transmitido por An­Nasá'í, evidenciando que es Munqati' (la cadena de narradores está cortada). Dijo Abú Hátim: "es Munkar (hadiz Da'if que contradice el significado de un Hadiz Sahih)".
[1] Si el artículo robado es recuperado, debe ser devuelto a su legítimo dueño y la mano del ladrón cortada acorde al consenso general de los sabios.
1061
'Ahdulláh Ibn 'Ame Ibn Al'As narró que el Mensajero de Allah Fue preguntado sobre los dátiles que se encuentran colgados y dijo: "Si una persona necesitada come algunos sin llevarse nada guardado en sus ropas, no debe ser culpado, pero quien se lleve otros guardados consigo, debe ser multado y castigado, y quien los saque luego de que sean puestos en el lugar para que se sequen y alcanza el valor de un escudo, le debe ser cortada su mano". (Transmitido por Abú Dá'ud y An-Nasá'i, Al-Hákim lo consideró Sahih (legítimo)) .
1062
Safwán Ibn Umaiya narró que cuando el Profeta ordenó que amputaran la mano del ladrón que había robado su capa, intercedió [1] en su favor (tratando de evitar que se le aplicara el castigo) él le dijo: "¿Por qué no lo hiciste antes de traerlo ante mi?" (Transmitido por Ahmad y los cuatro libros de Sunnah, Ibn Al-Yárúd y Al-Hákim lo consideraron Sahih (legítimo).
[1] Es decir Safwán,
1063
Relató Yáber que un ladrón fue traído ante el Profeta , entonces dijo: "Matadle". Las personas dijeron: "solamente ha robado, Mensajero de Allah ". Entonces dijo: "Cortad su mano", y así fue hecho. Luego le fue traído por segunda vez, y dijo: "Matadle," y el narrador repitió lo que había dicho anteriormente. Luego le fue traído por tercera vez, y el narrador repitió lo que había dicho anteriormente. Luego le fue traído por cuarta vez y repitió lo que anteriormente. Al serle traído por quinta vez dijo: "Matadle [1]". (Transmitido por Abú Dá'ud y An-Nasá'i quien lo consideró Munkar). An-Nasá'í transmitió un Hadiz similar narrado por Al-Háriz Ibn Hátib [2]. Ash-Sháfi'i mencionó que la pena capital luego de la quinta vez se encuentra abrogada.
[1] El orden apropiado prescrito al cortar las manos y los pies de un ladrón es el siguiente: ante la primera vez, la mano derecha, al reincidir robando por segunda vez, el pie izquierdo, luego de reincidir robando por tercera vez, la mano izquierda y si reincide robamdo por cuarta vez entonces su pie derecho.
[2] Pertenecía a la tribu Yumahi de Qurash, nació en Abisinia (Etiopia) gobernó Makkah en el año 66 de la Hégira para 'Abdulláh Ibn Az'Zubair durante seis años, y luego estuvo a cargo de Al'Masá'i cuando Marwán era el gobernador de Madina para el Califa Mu'áwía,

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