La Condición De Dos Personas Que Se Aman El Uno Al Otro Por La Causa De Allah

Numerosos Ahâdîz describen la condición de dos personas que se aman el uno al otro por la causa de Allah, sean hombres o mujeres, y describen la elevada posición en el Paraíso que Allah  ha preparado para ellos y el gran honor que les ha otorgado el Día en que la humanidad será resucitada para encontrarse con el Señor del Universo.

"Es suficiente honor para aquellos que se aman el uno al otro por la causa de Allah , hombres y mujeres por igual, saber que su Señor Todopoderoso cuidará de ellos en el Día del Juicio y preguntará: ‘¿Dónde están quienes se amaron el uno al otro por Mi gloria? Hoy os cobijaré bajo Mi sombra, pues no habrá otra sombra más que la Mía’”.2

   Tal es el magnificente honor y la formidable recompensa que será concedida a quienes verdaderamente se amen el uno al otro por la causa de Allah en aquel día pavoroso.

   El amor por la causa de Allah y no por cualquier otra causa es muy difícil de alcanzar, y sólo podrá alcanzarlo la persona de corazón puro, para quien este mundo y todos sus placeres no valgan nada en comparación con la complacencia de Allah . No es algo sorprendente que Allah les otorgue una condición y una bendición en proporción con su posición en este mundo. Podemos ver la prueba de esta afirmación en el Hadîz de Muâdh, quien dijo que el Profeta dijo:

"Allah dijo: 'Aquellos que se amen el uno al otro por Mi gloria tendrán manâbir de luz, y los Profetas y mártires desearán tener lo mismo’".3

   A quienes se amen el uno al otro por Su causa, Allah les otorgará un regalo aún mayor que esta condición y bendición: Su preciado amor, algo sumamente difícil de alcanzar. Esto está corroborado en el Hadîz de Abû Hurairah , en el que el Profeta dijo:

"Un hombre fue a visitar a un hermano suyo a otro pueblo. Allah envió un Ángel para esperarlo en el camino. Cuando el hombre apareció, el Ángel le preguntó: '¿Dónde vas?' Él respondió: 'Voy a visitar a un hermano mío que vive en este pueblo'. El Ángel le preguntó: '¿Le has hecho algún favor (por el cual ahora estés buscando reintegro)?' Él dijo: 'No, yo sólo lo quiero por la causa de Allah '. Entonces el Ángel le dijo: 'Soy un mensajero de Allah para ti, y Él me envió para decirte que te ama como tú amas a tu hermano por Su causa".4

    ¡Qué gran amor es el que eleva a una persona a una posición en que  Allah lo amará y estará complacido de él!

   El Profeta comprendió el impacto de este amor puro y poderoso al construir sociedades y naciones, por ello nunca dejaba pasar ninguna ocasión sin abogar por este amor y prescribir a los musulmanes la proclamación de su amor del uno por el otro con el propósito de abrir sus corazones y diseminar el amor y la pureza entre las filas de la Ummah.

Anas contó que un hombre estaba con el Profeta cuando pasó otro hombre por su lado. El primer hombre dijo: "¡Oh, Mensajero de Allah! En verdad, yo quiero a este hombre". El Profeta le preguntó: "¿Le has hecho saber esto?" Él dijo: "No". El Profeta dijo: "Díselo pues". Él entonces lo agarró y le dijo: "Ciertamente que te quiero por la causa de Allah ". Y el hombre dijo: "¡Qué Allah ame a quien me ame por Su causa!".5

El Profeta solía hacer lo mismo, enseñando a los musulmanes cómo levantar una sociedad basada en el amor puro y en la hermandad. Cierto día tomó a Mu‘âdh de la mano y le dijo: "Mu‘âdh ¡Por Allah te quiero! Por lo tanto te aconsejo Mu‘âdh que nunca olvides recitar después de cada oración: '¡Oh, Allah! Ayúdame a recordarte, a darte las gracias y a rendirte culto en forma correcta.' (Allâhumma a‘inni ‘ala dhikrika ua shukrika ua husni ‘ibâdatika)."6

    Mu‘âdh comenzó a expandir este amor puro entre los musulmanes a lo largo de las tierras musulmanas, repitiéndoles lo que había aprendido del Profeta sobre la gran recompensa que Allah ha preparado para aquellos que se amen el uno al otro por Su causa. Y también acerca de Su gran amor para con ellos. En la obra Al Muatta', el Imâm Mâlik brinda un informe con un isnâd sahîh de Abû Idrîs Al Jaulâni, quien dijo:

"Entré a la mezquita de Damasco, donde vi a un joven de brillante sonrisa, y vi la gente que estaba reunida alrededor de él. Cuando disentían en alguna cuestión, se lo preguntaban y aceptaban su opinión. Yo pregunté quién era él y me dijeron: 'Éste es Mu‘âdh Ibn Yabal '. Al día siguiente fui temprano a la mezquita pero me encontré con que él había llegado más temprano que yo. Él estaba orando, entonces lo esperé hasta que finalizó, luego me aproximé de frente y lo salude diciendo: '¡Por Allah, yo te quiero!' Él me preguntó: '¿Por la causa de Allah?' Yo dije: 'Por la causa de Allah'. Él repitió nuevamente su pregunta: '¿Por la causa de Allah?' Y yo contesté: 'Por la causa de Allah'. Entonces me sujetó por el cuello (de mi atuendo), me trajo hacia él y me dijo: ‘Tengo buenas nuevas para ti. Escuché decir al Profeta : ‘Allah dice: Mi amor es dispensado a quienes se quieren por Mi causa, se visitan, y cooperan entre sí’.7.


2 Sahîh Muslim, 16/123, Kitâb al birr ua as silah ua al adab, bâb fadl al hubb fi Allah.
3 Relatado por At Tirmidhi, 4/24, Bâb ma yâ'a fi al hubb fi Allah; él dijo que es un Hadîz hasan sahih.
4 Sahîh Muslim, 16/24, Kitâb al birr ua as silah ua al adab, bâb fadl al hubb fi Allah.
5  Relatado con un isnâd sahîh por Abû Dâûd, 4/452, Kitâb al adab, bâb ijbâr ar rayul bi mahabbatihi ilaihi.
6  Relatado con un isnâd sahîh por Ahmad, 5/245.
7  Relatado por Mâlik en Al Muatta', 2/953, Kitâb ash shi‘r, bâb mâ yâ'a fi al mutahâbbain fi Allah.

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