Islam Para Niños - Primera Parte - 14) El Profeta Daud (David)

EL PROFETA DAUD (DAVID)

David en su juventud era pastor. Era también muy fuerte y, valeroso. Una vez, un ejército de feroces guerreros vino a atacar a su gente. Entre ellos venía Goliat. Todos tenían, mucho miedo a Goliat, y nadie se atrevía a luchar contra el salvo David.

David desafié a Goliat a un combate y le mató. Esto atemorizó tanto a los enemigos de la gente de David que huyeron tan rápido como pudieron. Desde luego, David era muy valiente, pero Dios le había ayudado a triunfar sobre el poderoso Goliat. Dios dio también sabiduría, poder y habilidad a David. David era un herrero muy inteligente y hacía cosas maravillosas con hierro, como armas y armaduras.

David también sabía cantar muy bien. Cantaba para alabar honrar a Dios. Estas canciones que David había aprendido de los ángeles, fueron escritas en un libro que se llama el Zabur. Dios reveló este libro, el Zabur, a David, de la misma forma que había revelado a Moisés el libro que se llama la Taurat.

Dios hizo a David Su Profeta y le dio el gobierno de su gente Fue un gobernante muy justo y sy gente siempre acudía a 6 cuando tenían disputas entre ellos. Una vez, unas ovejas s escaparon durante la noche y fueron a entraren las tierras d otro hombre y se comieron todos los cultivos.. David decid' que como castigo, las ovejas debían ser entregadas a dueño de las tierras, que había perdido sus cultivos.

Cuando Salomón, el hijo de David, oyó esto, protestó y dijo-Pero la tierra sigue allí. Lo que se ha perdido es sólo la cosecha de este año. Por tanto, las ovejas no deben serle arrebatadas por completo a su dueño. Deberán serie devueltas a su dueño tan pronto como el otro recobre la pérdida de su cosecha.
David estuvo de acuerdo con el buen consejo de Salomón, y decidió solucionar el problema en la forma que Salomón había sugerido.

En la siguiente historia, leeréis más sobre Salomón, que fue elegido también por Dios para ser Su Profeta.

Cuando Salomón, el hijo de David, oyó esto, protestó y dijo-Pero la tierra sigue allí. Lo que se ha perdido es sólo la cosecha de este año. Por tanto, las ovejas no deben serle arrebatadas por completo a su dueño. Deberán serie devueltas a su dueño tan pronto como el otro recobre la pérdida de su cosecha.
David estuvo de acuerdo con el buen consejo de Salomón, y decidió solucionar el problema en la forma que Salomón había sugerido.

En la siguiente historia, leeréis más sobre Salomón, que fue elegido también por Dios para ser Su Profeta.

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