Decir Al Hamdulillah (Alabado Sea Allah) Colma La Balanza Divina ...

 
Abú Málik Al Ash'ari narró que el Mensajero de Allah dijo: "La purificación es la mitad de la fe. Decir Al hamdulillah (Alabado sea Allah) colma la balanza divina (que Allah pondrá en el Día del Juicio para pesar las obras). Decir Subhánallah y Al hamdulillah (Glorificado y alabado sea Allah) llena el espacio que hay entre el cielo y la Tierra. La oración es luz. La caridad es una prueba. La paciencia es luminosidad. El Corán es una evidencia a favor o en contra vuestra. Todas las personas amanecen vendiendo su alma, liberándose o condenándose".[1]
 
"La purificación es la mitad de la fe..." Algunos interpretan que la purificación aquí significa abandonar los pecados, como dice Allah : (Ellos pretenden purificarse...) (7:82) (Ciertamente Allah ama a los que se arrepienten y purifican.) (2:222)

Dicen: La fe se divide en dos: obras y abstenciones. La mitad de ella comprende todo lo relacionado con el cumplimiento de las órdenes de Allah y la otra mitad consiste en abstenerse de lo que Él prohibió; y así, apartándose de los pecados, es cómo el alma humana se purifica. Esta interpretación sería uno de los posibles significados si no fuese porque en otras dos versiones del mismo hadiz, el Mensajero de Allah dice: "La ablución es la mitad de la fe ... " y "Hacer correctamente la ablución ... ", limitando la purificación al significado de la ablución.

Además, la mayoría de las obras purifican el alma de los pecados cometidos, como la oración por ejemplo, y ésta no se denomina purificación. Entonces, si todas las acciones, o algunas de ellas, se consideran una forma de purificación, la idea: abstenerse de cometer pecados es la mitad de la fe, se debilita.

Lo correcto es la opinión de la mayoría de que la purificación aquí se refiere a la que se efectúa con agua, es decir realizar la ablución. Muslim menciona este hadiz al comienzo del capítulo de la ablución, al igual que An Nasa'i, Ibn Máyah y otros. Pero, por otra parte, existen discrepancias respecto a que la purificación con agua sea la mitad de la fe.

Algunos opinan que la purificación es una parte de la fe y no la mitad; otros opinan que la fe significa "la oración", como dice Allah : (Él no dejará de recompensaros por vuestra fe [las oraciones que realizasteis antes del cambio de la Qiblahl...) (2:143) Es decir, las oraciones realizadas en dirección a Jerusalén[2]. Entonces, según esta opinión, la purificación es la mitad de la oración, pues ésta no es aceptada sin la purificación correspondiente.

La oración expía los pecados, siempre que el udu' (ablución) se haya realizado correctamente, por ello se dice que la purificación es la mitad de la oración. 'Uzmán narró que el Profeta dijo: "No hay musulmán que realice la purificación como ha sido prescripta y haga las cinco oraciones sin que éstas le sirvan de expiación de los pecados cometidos entre cada una de ellas".[3] Y según otra versión: "A quien realice el udú' como Allah lo ha ordenado, las oraciones prescriptas le servirán para expiar los pecados cometidos entre cada una de ellas".

También se menciona que la oración es la llave del Paraíso y el udú' la de la oración. Además la oración y el udú' hacen que sean abiertas las puertas del Paraíso. 'Uqbah Ibn 'Amir relató que oyó al Mensajero de Allah decir: "No hay ningún musulmán que realice correctamente la ablución y luego haga dos rak'as con total devoción sin que merezca ingresar al Paraíso".[4]

'Umar relató que escuchó al Profeta decir: "No hay ninguno de vosotros que realice la ablución correctamente y luego diga: [Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah y atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero! sin que se le abran las ocho puertas del Paraíso y pueda ingresar por donde quiera".

'Ubadah narró que el Profeta dijo: "Quien diga: [Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin copartícipes, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero; que Jesús es el siervo de Allah, hijo de una sierva de Allah, la palabra que fue concedida a María y un espíritu de Él, y que el Paraíso y el Infierno son verdaderos! Allah lo ingresará por cualquiera de las ocho puertas del Paraíso que desee".[5]

Si la ablución junto con el testimonio de fe abre las puertas del Paraíso, entonces, según esta apreciación, el udú' es la mitad de la fe en Allah y en Su Mensajero.

El udú' es una de las manifestaciones de la fe puesto que sólo se preocupa por hacerlo correctamente el verdadero creyente, como se menciona en el hadiz que narró Zaubán del Profeta : "No se preocupa en cuidar el udú' sino el creyente".[6]

También puede decirse que todas las manifestaciones de la fe, sean acciones o dichos, purifican el corazón del creyente. En cuanto a la purificación con agua (el baño y las abluciones), ésta limpia e higieniza el cuerpo. En este sentido, las manifestaciones de la fe pueden dividirse en dos grupos: Lo que purifica a la persona exteriormente y lo que purifica su corazón.

"Decir Al hamdulillah (Alabado sea Allah) colma la balanza divina (que Allah pondrá en el Día del Juicio para pesar las obras). Decir Subhánallah y Al hamdulillah (Glorificado y alabado sea Allah) llena el espacio que hay entre el cielo y la Tierra..." Existen dudas en la expresión transmitida por el narrador.

Según una versión registrada por Ibn Máyah:

"Glorificar (Decir Subhánallah) y declarar la grandeza de Allah (Decir Allahu Akbar) colman los cielos y la Tierra". Y acorde al hadiz del hombre que pertenecía a la tribu de Banü Sulaim dice: "Glorificar a Allah llena la mitad de la balanza, decir Al hamdulillah la colma completamente, y declarar la grandeza de Allah llena el espacio que hay entre el cielo y la Tierra ..."

En cuanto a decir Al hamdulillah, todos los ahadiz concuerdan en que llena la balanza divina. También se dice que es metafórico, y que significa que si Al hamdulillah tuviese cuerpo llenaría la balanza. Otra opinión dice que Allah se refiere a las obras y palabras de los hijos de Adán de esta manera porque el Día del Juicio tomarán forma y se podrán ver y pesar, como dijo el Profeta : "Se presentará el Corán el Día del Juicio, y delante de él estarán las suras Al Baqarah y Ál 'Imrán como si fuesen dos nubes o dos bandadas de aves con sus alas abiertas".[7]

Y dijo : "Existen dos oraciones que son amadas por el Misericordioso, pesadas en la balanza y fáciles de decir: ¡Glorificado y alabado sea Allah! y ¡Glorificado sea Allah el Grandioso!"[8]

También dijo : "Lo más pesado que se pondrá en la balanza divina será el comportamiento virtuoso".[9]

Además, al creyente se le presentarán sus buenas obras en la tumba con una buena imagen, en cambio al incrédulo se le presentarán con una imagen horrenda.[10]

Respecto al hadiz del hombre que pertenecía a la tribu de Banú Sulaim que dice: "Glorificar a Allah llena la mitad de la balanza, decir Al hamdulillah la colma completamente, y declarar la grandeza de Allah llena el espacio que hay entre el cielo y la Tierra...", el motivo de ello es que decir Al hamdulillah es una forma de confirmar que todas las formas de alabanzas son únicamente para Allah , esto implica, atribuirle a Allah los atributos de la perfección y las cualidades de la majestuosidad. En cuanto a la glorificación, esto es, que Allah está exento de toda imperfección y defectos; y siempre se considera mejor una confirmación que una negación. Por ello no se registran ahadiz de glorificación solamente, sino que siempre ésta va acompañada con algo que indique la confirmación de la perfección divina; a veces va acompañada por alabanzas como: ¡Glorificado y alabado sea! Y otras con un nombre que indica la grandiosidad divina como: ¡Glorificado sea Allah el Grandioso!

Si bien el hadiz de Abú Málik indica que lo que llena el espacio entre el cielo y la Tierra es glorificar y alabar a Allah , la balanza divina es mucho más grande aún que el espacio entre ambos; por consiguiente lo que colma la balanza es más grande todavía que lo que llena dicho espacio. Salmán narró que el Profeta dijo: "Será dispuesta la balanza el Día del Juicio, ésta será tan grande que podrían pesarse en ella los cielos y la Tierra; los ángeles dirán: ¡Oh, Señor! ¿Para quién dispones esta balanza? Dirá Allah: Para quien Yo quiera de Mi creación. Exclamarán entonces los ángeles: ¡Glorificado seas! No te hemos adorado como realmente lo mereces"[11]

En cuanto a declarar la grandeza de Allah, el hadiz; de Abú Hurairah y del hombre perteneciente a Banú Sulaim menciona que llena el espacio entre los cielos y la Tierra. En otro hadiz narrado por 'Ali se menciona que declarar la grandeza de Allah y decir: [Nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah! llena los cielos, la Tierra, y el espacio que existe entre ambos.

Decir: [Nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah! llega a Allah en forma directa. Abú Hurairah narró que el Profeta dijo: "No dice el siervo: ¡Nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah! con total sinceridad sin que le sean abiertas las puertas del cielo hasta el trono divino, siempre que se haya apartado de los pecados mayores".[12]

Abú Umámah dijo: No hay siervo que diga: ¡Nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah! sin que llegue hasta el trono divino.

Se registró que no hay nada comparable al peso que tiene decir: ¡Nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah! en el hadiz conocido que habla de la pequeña hoja. Éste fue registrado por Ahmad, At Tirmidhi e Ibn Máyah; y en su final, según la versión del Imam Ahmad, dice: "Y no hay nada más pesado que el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso".[13]

'Abdullah Ibn 'Amr narró que el Profeta dijo: "Cuando le llegó la hora a Noé, le dijo a su hijo: Te ordeno que sigas creyendo que nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah, porque si se ponen en un plato de la balanza los siete cielos y la Tierra y en el otro La ilaha illa Allah (¡Nada ni nadie tiene derecho a ser adorado ex­cepto Allah!), será más pesado La ilaha illa Allah ".[14]

"La oración es luz. La caridad es una prueba. La paciencia es luminosidad..." y según otra versión registrada por Muslim: "El ayuno es luminosidad." Estas tres obras son luminosidad, pero cada una de ellas se particulariza por una luz especial. La oración es luz propiamente dicha, como narró Anas que el Profeta dijo: "La oración es la luz del creyente"[15] Ella es en este mundo luz para el corazón y la mirada del creyente, por ello es un deleite para los ojos de los piadosos, como solía decir el Profeta : "La oración es un deleite para mis ojos".[16]

La oración es luz para el creyente en su tumba después de la muerte, en particular la oración realizada en la noche, como dijo Abú Ad Dardá': ¡Orad dos rak'as en la oscuridad de la noche para que ello os beneficie en las tinieblas de la tumba!

En la otra vida la oración será luz para los creyentes en la oscuridad del Día del Juicio; cuando se deba atravesar el sirát (el puente que se colocará sobre el Infierno para llegar al Paraíso), la intensidad de la luz variará según hayan sido las obras.

Ibn 'Abbás y Abú Hurairah narraron que el Profeta dijo: "Quien realice las cinco oraciones prescriptas en congregación cruzará el sirát con la velocidad de un relámpago junto con el primer grupo, y se presentará en el Día de Resurrección con el rostro brillante como la luna llena".

En cuanto a la caridad, ésta se asemeja al brillo que indica la presencia del sol. La caridad también es una prueba que indica que la fe está presente en el corazón del creyente; hacerla voluntariamente evidencia la presencia de la dulzura de la fe.

Tener paciencia también es luminosidad. Esta luminosidad contiene calor y la capacidad de quemar como el sol; a diferencia de la luminosidad de la luna que no contiene calor. Dice Allah : (Él es Quien hizo que el sol tuviese luz propia y determinó que la luna reflejase su luz en distintas fases...) (10:5) Por ello Allah describe a la legislación de Moisés como luz. Dice : (Por cierto que concedimos el Criterio [la Torá] a Moisés y a Aarón, como una luz [para encaminarse]...) (21:48) Menciona también que la Torá es luz: (Hemos revelado la Torá. En ella hay guía y luz...) (5:44)

La revelación al Profeta Muhammad se describe en el Corán como luz, por el contenido monoteísta que tiene. Allah dice: (Os ha llegado de Allah una luz y un Libro claro [el Corán].) (5: 15) (Aquellos que siguen al Mensajero y Profeta iletrado [Muhammad], quien se encontraba mencionado en la Torá y el Evangelio, que les ordena el bien y les prohíbe el mal, les permite todo lo beneficioso y les prohíbe lo perjudicial, y les abroga los preceptos difíciles que pesaban sobre ellos [la Gente del Libro]; y quienes crean en él, lo secunden, lo defiendan y sigan la luz que le ha sido revelada [el Corán] serán quienes tengan éxito.) (7:157)

Tener paciencia es una tarea difícil que requiere grandes esfuerzos y saber controlarse, asemejándose así a la luminosidad, pues idiomáticamente la paciencia significa auto control.

Hay tres tipos de paciencia que son muy meritorias: La paciencia para obedecer a Allah , la paciencia para dejar de lado los pecados, y la paciencia para aceptar los designios divinos (como las calamidades u otras adversidades).

La mejor forma de manifestación de la paciencia es el ayuno, porque comprende los tres tipos de paciencia arriba mencionados.

Primero, porque ayunar es un acto de obediencia a Allah . Segundo, porque durante el ayuno evitamos los pecados y dejamos de lado los deseos que están permitidos (como comer, beber y tener relaciones maritales). Tercero, porque hay que tener paciencia cuando se padece hambre y sed. Por esta razón Allah dice que cumplir con el ayuno es un sacrificio por Su causa. El Mensajero de Allah dijo: "Allah , Todopoderoso, dice: Todas las obras son para el hijo de Adán, excepto el ayuno, pues lo realiza para Mí y Yo le recompensaré por ello; el creyente abandona sus deseos, la comida y la bebida por Mí".[17]

"El Corán es una evidencia a favor o en contra vuestra..." Allah dice al respecto: (Y revelamos el Corán como cura para los corazones y misericordia para los creyentes, pero ello no hace sino aumentar a los inicuos su perdición.) (17:82)

Transmitió 'Amr Ibn Shu'aib que su abuelo narró que el Profeta dijo: "En el Día de Resurrección, el Corán tomará la figura de un hombre. Se traerá a la persona que haya memorizado el Corán y desobedecido sus órdenes, y el Corán tomará el aspecto de una persona que dirá: "¡Oh, Señor mío! Permitiste que me memorizara y él es una mala persona que descuidó sus deberes, transgredió mis límites, cometió pecados y dejó de obedecerme. Así continuará presentando evidencias contra esa persona hasta que se dirá: ¡Toma a esta persona! Y no la dejará hasta arrojarla de narices al Infierno. Luego será traída la persona piadosa que haya memorizado el Corán y obedecido sus órdenes, y aparecerá el Corán atestiguando en su favor, y dirá: " ¡Oh, Señor mío! Permitiste que me memorizara, él es una buena persona, respetó mis límites, cumplió con sus deberes, evitó los pecados. Así continuará argumentando en favor de esa persona hasta que Allah dirá: ¡Toma a esta persona! y la tomará de la mano hasta alcanzar los placeres del Paraíso, será vestido allí de brocado y coronado como un rey, y se le dará una copa de vino del Paraíso".[18]

"Todas las personas amanecen vendiendo su alma, liberándose o condenándose." Esto indica que las personas se esfuerzan por autodestruirse o por salvarse. Quien se esfuerce en obedecer a Allah habrá vendido su alma a Allah, y la habrá salvado del castigo; pero, quien se esfuerce en desobedecer a Allah habrá vendido su alma a las pasiones destruyéndola a través de los pecados, y se hará merecedor del castigo de Allah. Dice Allah : (Alegraos pues, por este sacrificio que hacéis por Él, Y sabed que así obtendréis el triunfo grandioso.) (9: 111) (Y entre los hombres hay quienes dan su vida anhelando agradar a Allah; y Allah es Compasivo con Sus siervos.) (2:207) (Por cierto que los desdichados serán quienes se pierdan a sí mismos con sus familias el Día de la Resurrección [ingresando al Infierno] ¿Acaso no es ésta la mayor perdición?) (39: 15)


[1] Muslim (223), Ahmad 5/342 y 343, At Tirmidhi (3517).
[2] Al Bujári en su libra Sahíh, en el capítulo "La oración es parte de la fe" citó la siguiente aleya (Él no dejará de recompensaras por vuestra fe [las oraciones que realizasteis antes del cambio de la Qiblah ... ]) y la narración de Al Bará' de que el Mensajera de Allah , cuando arribó a Medina, realizó la oración en dirección de Je­rusalén dieciséis meses, o diecisiete, a pesar de que él deseaba que la dirección para hacer la oración fuese La Meca. La primera ora­ción que realizó en dirección a La Meca fue la de la media tarde ('asr), y, al culminar la misma, uno de quienes oró detrás de él salió y pasó junto a otro grupo que estaba realizando la oración, y estaban en el ruku' (inclinados), y les dijo: ¡Atestiguo por Allah que realicé la oración con el Mensajero de Allah en dirección a La Meca! Entonces cambiaron todos de dirección y culminaran la oración dirigiéndose a La Meca. A los judíos les gustaba que ora­sen en dirección a Jerusalén, y al cambiar los musulmanes la orientación de sus oraciones se disgustaron. Dijo Zuhair: Trans­mitió Ibn Ishdq que cuando Al Bará' dijo: No sabemos qué ocurri­rá con aquellos que fallecieron antes de ser cambiada la Qiblah, fue revelada la siguiente aleya: (Él no dejará de recompensaras por vuestra fe [las oraciones que realizasteis antes del cambio de la Qiblah ... ]) (2:143)
[3] Muslim (234).
[4] Muslim (231).
[5] Al Bujári (3435), Muslim (28).
[6] Ahmad 5/280, Ad Dárimi. 1/198, Ibn Máyah (277).
[7] Muslim (804), At Tirmidhi (2883).
[8] Ahmad 2/232. Al Bujári (6406), Muslim (2694).
[9] Ahmad 6/442, 446 y 448, Al Bujári en "Al Adab Al Mufrad" (270), Abú Dáud (4799).
[10] Ahmad 4/287,288,295 y 296 en un hadiz extenso narrado por Al Bará' Ibn Ázib donde se menciona que al creyente se le presentará en su tumba "un hombre de bello rostro, buenas prendas y bien perfumado que le dirá: ¡Conténtate! Éste es el día que se te había prometido. Entonces preguntará: ¿Quién eres? Tu rostro es de aquel que trae buenas nuevas. Responderá: Yo soy tus obras buenas..." En cambio al incrédulo se le presentará "un hombre de rostro horrendo, de prendas feas y con olor nauseabundo, y le dirá: ¡He aquí un mal para ti! Éste es el día que se te había prometido. Entonces preguntará ¿Quién eres? Tu rostro es de aquel que viene con algún mal presagio. Responderá: Yo soy tus malas obras.''’
[11] Al Hákim 4/586.
[12] At Tirmidhi (3590).
[13] Ahmad 2/213, At Tirmidhi (2639), Ibn Máyah (4300), Al Hákim 1/529. Ibn Hibbán lo corroboró del Hadiz que narró Abdullah Ibn Úmar Ibn Al Ás ** que el Mensajero de Allah dijo: "Ciertamente Allah extraerá un hombre de mi nación frente a todos el Día del Juicio y desplegará noventa y nueve registros (de sus malas obras), cada registro será tan grande como hasta donde alcanza la vista, luego se le dirá: ¿Acaso niegas algo de esto? ¿Acaso es injusto lo que registraron los ángeles? Responderá: No ¡Oh, Señor! Se le dirá: ¿Tienes alguna excusa o alguna buena obra? Él se sorprenderá y dirá: No ¡Oh, Señor! Entonces se le dirá: Tienes una buena obra y hoy no serás oprimido, y se le dará una pequeña hoja en la que dice: Atestiguo que nada ni nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah y que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Se dirá: Pesadla. Y exclamará: ¡Oh, Señor! ¿Qué puede hacer esa pequeña hoja con todos esos registros? Se le dirá: Tú no serás oprimido hoy. Se pondrán todos los registros en un plato de la balanza y la pequeña hoja en el otro, y se inclinará a favor de la hoja, pues no hay nada más pesado en la balanza divina que el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso".
[14] Ahmad 2/170 y 225.
[15] Abú Ia'la (3655), Ibn Máyah (4210).
[16] Ahmad 3/128, 199 Y 285, An Nasá'i 7/61 y 62. 
[17] Ahmad 2/273, Al Bujári (1904), Muslim (1151).
[18] Ibn Abú Shaibah 10/491 y 492.  
Ibn Rayab Al Hanbali
Traducción: Sirhan Ali Sanchez

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