Actos De Penitencia

Según los mandamientos de la ley divina revelada, todos los creyentes deben hacer Taûbah por sus pecados. No obstante, algunos, o todos los pecados cometidos por el que muera sin hacer un arrepentimiento sincero, pueden o bien ser perdonados o ser presentados en contra de sí mismo el Día de Juicio Final:

(¡Oh, creyentes! Arrepentios ante Allâh en forma sincera, y vuestro Señor borrará vuestras faltas y os introducirá en los jardines del Paraíso por donde corren los ríos…)1

 

Abû Huraîra citó al mensajero diciendo:

 

“Alguien  que (entre las primeras naciones)2 cometió pecados de manera inconmensurable  pidió a los miembros de su familia que quemasen su cuerpo después de su muerte y que esparciesen la mitad de sus cenizas sobre la tierra, y la otra mitad sobre el océano. Por Allâh (dijo), si Allâh le coge, le castigará más que a nadie en el mundo. Cuando murió, su familia hizo lo que él había pedido, pero Allâh ordenó a la tierra y al océano que recogiesen sus cenizas. Cuando Allâh le preguntó porqué había hecho eso, él contestó: ‘Señor mío, lo hice por temor a Ti, y Tú lo sabes’. Y Allâh le perdonó.”3  

Sin embargo Allâh ha advertido a la humanidad de que hay un pecado que no perdonará a nadie que muera sin arrepentirse de él: Shirk, la adoración de otros dioses fuera de Allâh. 

 

( Allâh no perdona que se Le asocie nada a Él; pero fuera de ello perdona a quien Le place. Quien asocie algo a Allâh comete un pecado grave.)4

 

Por lo tanto, para aquellos involucrados en el pecado mortal de Shirk, la salvación es inalcanzable, a no ser que se arrepientan antes de que les llegue la muerte. Pero la mayor ironía de esto es que aquellos que adoran otros dioses fuera de Allâh han sido convencidos por las fuerzas Satánicas de que sólo esta práctica de Shirk les asegurará la salvación.

 

Arrepentimiento y buenas acciones

En muchos casos, el arrepentimiento sincero de un pecado, la abstención de ese pecado y llevar a cabo buenas acciones es suficiente para la absolución:

 

( Y a quien se arrepienta y obre correctamente Allâh aceptará su arrepentimiento.)5 

 

‘Abdullahi ibn Mas’ûd dijo: 

“Un hombre se acercó al Mensajero de Allâ y dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allâh! He acariciado a una mujer en las afueras de Medina, y por lo tanto he cometido un delito próximo a la fornicación. Aquí estoy, por favor júzgame como te parezca’. ‘Umar dijo: Allâh ha ocultado tu falta, por lo tanto tú también deberías ocultarla’. El Mensajero de Allâ permaneció en silencio. El hombre se levantó y marchó, pero el mensajero de Allâ envió a otro hombre a buscarle, y le recitó el siguiente verso: (pues las buenas obras borran las malas. Ciertamente esto es una exhortación para quienes reflexionan. )6. De entre la gente alguien preguntó: ‘Oh Mensajero de Allâh, ¿Esto se refiere sólo a ese hombre?’ El contestó: ‘No, a toda la gente.’”7 

 

Cuando un pecado se debe a un factor accidental genuino, en casos relacionados con las obligaciones debidas sólo a Dios, Allâh puede, o bien perdonarlos totalmente, o exigir que sea reemplazado por otro acto obligatorio del mismo tipo. Por ejemplo, comer o beber durante el día en el mes de Ramadân, cuando el ayuno es obligatorio, es un pecado que rompe el ayuno, pero si se hace por accidente será perdonado sin que se rompa éste.

 

Abû  Huraîra nos informa de que el Profeta  dijo:

“Si alguien come o bebe por olvido, debería completar su ayuno, pues es Allâh quien le alimentó y sirvió la bebida.”8 

 

Del mismo modo, no cumplir con la obligación de las cinco oraciones

diarias a la hora señalada (menos algunas excepciones) es un pecado mayor, pero si alguien, involuntariamente, no lo hace, puede hacerlo más tarde y no será contado como un pecado en contra suya.

 

Anas ibn Mâlik nos informa de que el Profeta  dijo:

“Aquel que se olvide de una oración deberá hacerla cuando se acuerde. No hay otra expiación (Kaffârah) excepto esta”. Y recitó el verso: (Adórame, pues, y haz la oración para tenerme presente en tu corazón. )910.

 

KAFFÂRAH (EXPIACIÓN)

 

No obstante, en otros casos, Dios ha ordenado actos de penitencia específicos para borrar los pecados11. Estos actos son llamados Kaffârah, del verbo Kaffara Iukaffiru (cubrir, ocultar; anular o expiar)12. Actos extraordinarios de expiación han sido asignados en casos en los que obligaciones, debidas sólo a Allâh, han sido violadas, ya sea deliberada o accidentalmente. A continuación damos una lista de los casos más importantes en los que grandes actos de penitencia han sido divinamente decretados para disuadir a aquellos que obstinadamente y con displicencia quebrantan los mandamientos de la religión, y para proteger los derechos y necesidades socioeconómicas del hombre.

 

a. Violación deliberada del ayuno en Ramadâ

 

Quien tenga relaciones sexuales con su mujer durante las horas diurnas en el mes de Ramadân, debe, o bien liberar a un esclavo, ayunar durante dos meses consecutivos, o alimentar a sesenta pobres, como expiación por ese día violado. 

 

Abû Huraîra dijo:

“Estábamos sentados con el Profeta  cuando un hombre se le acercó y dijo: ‘¡Oh Mensajero de Allâh! Estoy perdido’ El mensajero de Allâh preguntó: ‘¿Qué te ha pasado?’ Aquel contestó: ‘He tenido relaciones sexuales con mi mujer mientras estaba ayunando’. El mensajero de Allâh le preguntó: ‘¿Puedes comprar la libertad de un esclavo?’ El hombre contestó: ‘No’. Entonces el Mensajero de Allâh le preguntó: ‘¿Puedes ayunar durante dos meses consecutivos?’ ‘No’, contestó de nuevo. Entonces el Mensajero de Allâh le preguntó: ‘¿Puedes alimentar a sesenta pobres?’ Cuando el hombre contestó de nuevo que no podía, el Profeta se quedó silencioso. Mientras esperábamos alguien trajo una cesta de dátiles para el Profeta, y éste dijo: ‘¿Dónde está el que preguntaba?’ ‘Aquí estoy’ dijo el hombre. El Profeta le pidió que se llevase la cesta de dátiles y que los diese a la caridad. El hombre contestó: ‘¿Debería dárselos a alguien más pobre que yo, Mensajero de Allâh? Por Allâh que no hay otra familia más pobre que la mía en toda Madînah’. El profeta se rió hasta mostrar sus dientes, y dijo: ‘Da de comer a tu familia con ellos.’” 13

 

b. Cazar deliberadamente durante Hayy

Está prohibido cazar animales de tierra 14 o cortar ramas o árboles dentro de

los precintos sagrados de La Meca, mientras el peregrino está en el estado consagrado llamado Ihrâm. Si alguien lo hace deliberadamente, se le exige que expíe su pecado comprando y sacrificando un animal doméstico equivalente al que cazó (una cabra por un antílope), o debe alimentar a los pobres con una cantidad equivalente al valor del animal; o debe ayunar un número de días equivalente al número de personas que debería de haber alimentado15. Allâh declara en El Corán: 

 

(¡Oh, creyentes! No cacéis mientras estéis consagrados a la peregrinación [o a la ‘Umrah]. Quien de vosotros lo haga deliberadamente, deberá compensarlo sacrificando una res de ganado equivalente a la que mató la que será determinada por dos personas justas de entre vosotros, y será ofrendada en la Ka‘bah, o deberá hacer una expiación alimentando a pobres o ayunando un plazo equivalente, para que sufra y comprenda la consecuencia de su falta.)16    

 

c. Afeitado prematuro de la cabeza durante Hayy

El rito de afeitar la cabeza se lleva a cabo en el tercer día de Hayy. Hacerlo antes es una violación de los ritos divinos ordenados. Si un peregrino se ve obligado a hacerlo, debido a alguna enfermedad en el cuero cabelludo, se le exige o que bien ayune, que alimente a los pobres, o que ofrezca un sacrificio como expiación por violar este rito. Las bases de esta expiación las encontramos en el siguiente verso coránico:

( Pero en caso de que algo os impidiese completarla, sacrificad el animal que podáis como ofrenda [camello, vaca, cordero o cabra].)17

Ka’b ibn ‘Uyrah narró que el Mensajero de Allâ le dijo:

“¿Te molestan los piojos?” Ka’b respondió: ‘Sí, Mensajero de Allâh’, entonces el mensajero de Allâh dijo: ‘Afeitate la cabeza y después o bien ayuna tres días, alimenta a seis pobres o sacrifica una oveja.’”18

d. Separación por medio de Dhihâr

El Islám prohíbe la práctica preislámica de separación marital por la que el hombre podía decirle a su mujer las degradantes palabras “eres como la espalda de mi madre” para librarse de las responsabilidades matrimoniales, pero podía mantener a su mujer como una esclava, incapacitada para casarse de nuevo. Para aquellos que lo hayan hecho Allâh les exige que den la libertad a un esclavo como expiación. Allâh dice en El Corán: 

(Quienes repudian a sus mujeres diciéndole: ¡Eres para mí tan ilícita como mi madre! Y luego se retracten, deberán liberar a un esclavo [como expiación] antes de cohabitar nuevamente. Así es cómo se os escarmienta. Y sabed que Allâh está bien informado de cuanto hacéis.)19  

(Pero quien no pueda hacerlo, deberá ayunar dos meses seguidos antes de cohabitar nuevamente. Y quien no pueda [ayunar], deberá alimentar a sesenta pobres. Si respetáis estos preceptos se afianzará vuestra fe en Allâh y en Su Mensajero. Éstas son los preceptos de Allâh. Y los incrédulos [quienes no los siguen] recibirán hay un castigo doloroso.)20

e. Violación deliberada de juramentos21   

El juramento, en el nombre de Allâh, de no acercarse a la esposa se llama Al Ilâ. A todo hombre que haga un juramento de este tipo se le exige o bien que acepte de nuevo a su esposa, o que pronuncie el divorcio22. Este principio está prescrito por Allâh en El Corán del siguiente modo:

( Quienes juren que no mantendrán relaciones sexuales con sus esposas tendrán un plazo máximo de cuatro meses [luego de esto o se reconcilia con ella o el juez le exige el divorcio]; pero si [durante este plazo] vuelven con sus mujeres*, [sepan que] Allâh es Absolvedor, Misericordioso ).[1]

* (Rompiendo el juramento antes del plazo). 

El principio general para la violación deliberada de juramentos, ya sea Ilâ u otro, es que se debe  hacer una expiación de alimentar o vestir a diez pobres, dar la libertad a un esclavo, o ayunar durante tres días si lo anterior no es posible. Allâh ha ordenado estos actos de penitencia en los siguientes versos del Corán: 

( Allâh no os castigará por los juramentos [que hagáis] sin intención, pero sí por los que hayáis hecho deliberadamente. Éstos deberán expiarse alimentando a diez pobres como soléis alimentar a vuestra familia, o vistiéndoles, o liberando a un esclavo. Quien no encuentre los medios [para hacer una de estas tres opciones] deberá ayunar tres días. Esta es la expiación para vuestros juramentos [si no los cumplís]. No os acostumbréis a jurar, y cuando lo hagáis cumplid. Así es cómo Allâh explica Sus leyes para que seáis agradecidos.)24 

Aunque este verso incita a los creyentes a cumplir sus juramentos, se refiere sobre todo a los juramentos hechos  por buenas acciones. Si se hace un juramento por algo prohibido o desagradable, debería romperse. Por ejemplo, el juramento de declarar a la esposa ilícita temporalmente pero sin la intención de divorciarla no está permitido. No se debería mantener un juramento de este tipo y se debería de hacer expiación por ello. El compañero del Profeta, Ibn ‘Abbâs apuntó que cuando un hombre declara a su esposa ilícita para sí mismo, éste es un juramento por el que debería hacer expiación, añadiendo: (En el Mensajero de Allah tenéis un buen ejemplo)25.

‘Imrâm ibn Husaîn nos da a conocer que el profeta  dijo:

No se debería de hacer ningún voto para llevar a cabo un acto de desobediencia a Allâh.26

En otra ocasión Abû Huraîra nos informa de que el Profeta  vio a un anciano caminando con el apoyo de sus hijos y preguntó:

“¿Qué le pasa?’ Alguien contestó: ‘Oh Mensajero de Allâh, son sus hijos y él ha hecho un voto (ir a pie a la Ka’bah) que tiene que cumplir.’ El mensajero de Allâ dijo: ‘Cabalga, anciano, pues Allâh no te necesita ni a ti ni a tus votos.’”27

La expiación por romper los votos hechos a Dios es la misma que por romper juramentos. ‘Uqbah ibn ‘Âmir nos informa de que el Mensajero de Allâh dijo:

“La expiación por los votos es la misma que por los juramentos.”28

Además, el Profeta  incluso recomendó que  si una acción más piadosa se hace evidente, se rompiesen los juramentos y se hiciese expiación. ‘Adî ibn Hâtim nos informa de que el Mensajero de Allâ dijo:

“Quien haga un juramento, pero después encuentra algo mejor, debería romper su juramento y hacer lo que es mejor.”29

f. Asesinato accidental

El error de matar a una persona por accidente es perdonado por Dios. Basado en el hecho de que el Profeta  dijo:

“En verdad Allâh ha perdonado a todos mis seguidores por sus equivocaciones sinceras, por su falta de memoria, y por lo que se han visto forzados a hacer.”30

No obstante, la naturaleza de la sociedad humana requiere que se dé algún tipo de compensación por la vida perdida y la gravedad del crimen, al igual que por la pérdida económica sufrida por la familia del muerto. Por consiguiente, Allâh ha ordenado la expiación en la forma de un pago financiero llamado Dîiah, junto con la libertad de un esclavo creyente. Para aquellos que no puedan, lo cual es el caso de la mayoría de la gente hoy en día, ya que la esclavitud ha sido abolida en la mayoría de los países, deberán ayunar dos meses consecutivos. Esto ha sido ordenado por Dios en el Corán del siguiente modo: 

( Un creyente no debe matar a otro creyente, salvo que lo hiciere por error. Quien mate a un creyente por error deberá liberar a un esclavo creyente y pagar una indemnización a la familia de la víctima, a menos que ella se lo condone. Y si era creyente y pertenecía a un pueblo enemigo, deberá liberar un esclavo creyente. Pero, si pertenecía a un pueblo con el que mantenéis un pacto, deberá pagarle la indemnización a la familia de la víctima y liberar a un esclavo creyente. Y quien no esté en condiciones de hacerlo deberá ayunar dos meses seguidos, como una expiación dispuesta por Allâh. Allâh es Omnisciente, Sabio.)31

g. Pena judicial

Si la ley penal islámica es aplicada a un creyente que la acepta para alcanzar el perdón de Allâh, éste será perdonado por Dios y la imposición del castigo servirá como expiación por su pecado. ‘Ubâdah ibn As Sâmit dijo:

“El Mensajero de Allâh (r) nos hizo, a nosotros y a las mujeres, prometerle que no asociaríamos nada con Allâh, que no robaríamos o cometeríamos adulterio, que no mataríamos a nuestros hijos o nos calumniaríamos unos a otros. (Después dijo:) ‘Aquel de vosotros que cumpla su promesa, su recompensa está con Allâh, y aquel de vosotros que reciba una pena judicial, será su expiación. Pero aquel cuyos pecados sean ocultados por Allâh, es asunto de Allâh; puede que le castigue o que le perdone, según Su deseo.”32

‘Imrâm ibn Husaîn nos informa de que una mujer de la tribu de Yuhaînah que se había quedado embarazada como consecuencia de un adulterio, se acercó al Mensajero de Allâ y dijo:

¡Oh Mensajero de Allâh!, He hecho algo que se merece un castigo judicial, por lo tanto impónmelo.” El Mensajero de Allâ llamó al protector de la mujer y dijo: “Trátala bien y cuando haya dado a luz, tráemela.” Así hizo. Entonces el mensajero de Allâh (r) pronunció el juicio y ordenó que le atasen las ropas al cuerpo y que fuese matada a Pedradas. Cuando rezó (las oraciones del funeral) por ella ‘Umar preguntó: “¿Ofreciste oraciones por ella aunque ha cometido adulterio?” El contestó: ”Hizo un arrepentimiento tan grande que si se hubiera repartido entre setenta hombres de la ciudad de Medina habría sido suficiente para todos ellos. ¿Conoces un arrepentimiento mejor que éste, que haya dado su vida por Allâh, el Majestuoso?”33  

h. Sexo durante la menstruación

El coito con una mujer mientras tiene el periodo de la menstruación está prohibido, de acuerdo con lo que Allâh afirma explícitamente en el Corán (Sura de la Vaca (2:220). Si un hombre hace lo contrario, acarreará el peso de un pecado, y como tal, se le exige que haga expiación, dando dinero a los pobres en caridad. Ibn ‘Abbâs nos da a conocer que el Profeta  dijo lo siguiente (refiriéndose a aquellos que hagan el coito con sus esposas mientras estén con el periodo):

Debería dar un Dinar34 o medio Dinar a la caridad.”35



1 Sûrah de la Prohibición (66:8).

2 Esta frase explicatoria es de la narración de Abû Sa’îd Al Judrî de la misma tradición registrada por Muslim (Sahîh Muslim (traducción inglesa), vol.4, pg. 1439, nº.6640).

3  Recopilado por  Muslim (Sahîh  Muslim (traducción inglesa), vol.4, pg. 1438, nº. 6638).

4 Sûrah de las Mujeres (4:47).

5 Sûrah del Discernimiento (25:71).

6 Sûrah de Hud (11:114). La versión árabe dice “Dhakirîna” (los que recuerdan (a Allâh)) (nota de la traductora).

7 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim (traducción inglesa), vol. 4, pg. 1442,  nº. 6658). En otra narración de Muslim nº. 6655) se menciona que besó a la mujer.

8 Recopilado por Al Bujârî (Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol.3, pg. 85, nº. 154).

9 Sûrah Tâ, Hâ (20:13)

10 Recopilado por Al Bujârî (Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol. 1, pg. 328, nº. 571), Muslim, Abû Dâûud y Ahmad.

11 Muhammad Qal’ayî y Hamîd Qunaîbî, Diccionario de Terminología Legal Islámica, (árabe-inglés), (Beirut: Dar An Nafis, 1ª edición, 1985), pg. 382.

12 Léxico árabe-inglés, vol. 2, pg. 2620.

13 Recopilado por Al Bujârî (Sahîh Al Bujâ, (Inglés-árabe), vol. 3, pg. 89, nº. 157).

14 La matanza de animales domésticos  para comer, llevada a cabo por los peregrinos, está permitida incluso dentro del sagrado recinto de La Meca. Los animales dañinos y los insectos están excluidos de esta prohibición general. Dos de las esposas del Profeta, ‘Â’isha y Hafsa  nos informan de que éste dijo: “ Hay cinco dañinas y crueles bestias que deberían ser matadas incluso cuando se está en el estado de Ihrâm: el escorpión , la rata, el buitre, el cuervo moteado, y el perro voraz” (Sahîh Muslim (traducción inglesa), vol. 2, pg. 591, nº. 2718), la culebra estaba incluida. 

15 Muhammad Al QurtubîAl Yâmi’ lî Ahkâm Al Qur’ân, (Cairo: Dar Al Kutub Al Misriyah, 2ª edición, 1959), vol. 6, pg. 316.  Nota: Si no hay un animal equivalente, se determina el valor del animal cazado y se compre comida para distribuirla  entre los pobres de La Meca.

16 Sûrah de la Mesa Servida (5:97).

17 Sûrah de la Vaca (2:195).

18 Recopilado por Al Bujârî (Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol.3, pg. 24, nº. 41).

19 Sûrah de la Discusión (58:3). 

20 Sûrah de la Discusión (58:4).

21 El concepto islámico de un juramento (Al Iamîn)  es el uso del nombre de Allâh o cualquiera de Sus atributos como  énfasis en la conversación. Jurar en el nombre de otros fuera de Allâh o Sus atributos está prohibido. Ibn ‘Umar narró que el mensajero de Allâh (r) encontró a ‘Umar ibn Al Jattâb cuando viajaba con un grupo de camelleros y le oyó jurar en el nombre de su padre. El profeta (r) dijo: “ Ciertamente Allâh os prohíbe que  juréis por vuestros padres, así que quien tenga que hacer un juramento, que lo haga en el nombre de Allâh , o que se mantenga en silencio” (Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol. 8, pgs. 416-7, nº. 641 y Sahîh Muslim  (traducción inglesa), vol. 3, pg. 875, nº. 4038.)

Los juramentos pueden ser divididos en dos categorías generales: a propósito (Mun’aqidah) y frívolamente (Lagû)  (ver el verso 91 de la Sûrah de la Mesa Servida (5).) Un juramento frívolo es aquel que está hecho sin intención, pero como una costumbre. ‘‘isha  narró que el verso (Allâh no os castigará por los juramentos [que hagáis] sin intención, pero sí por los que hayáis hecho deliberadamente.)  (5:91) fue revelado con respecto a juramentos como: “¡no, por Allâh!”  y “¡sí, por Allâh”! (Sahîh Al Bujâ árabe-  inglés), vol. 8, pgs. 427, nº. 656 y Sunan Abû Dâûud (traducción inglesa), vol. 2, pg. 942, nº. 3248). No es pecado, y   por lo tanto no requiere expiación. Por otro lado, el juramento a propósito y  deliberado está hecho con relación  a un   suceso futuro que puede ocurrir (como por ejemplo, decir “juro por Dios que seré el  tío de un mono si  pasas”  no está   considerado como un juramento deliberado,  ya que es imposible). Lo que requiere expiación es la  violación de los   juramentos deliberados. Un juramento sincero relacionado con un suceso  pasado que ocurrió no puede ser violado, y  por lo tanto no se considera  ninguna expiación.  Un falso juramento relacionado con un suceso  pasado se llama Al Iamîn Al Gamûs (Gamûs significa  literalmente “sumergir”).  La mayoría de los estudiosos expertos mantienen que sólo puede  ser  purgado a través del arrepentimiento sincero y que ningún acto de expiación (Kaffârah)  puede borrarlo.  Es uno de los mayores pecados.  ‘Abdula ibn ‘Amr citó al  Profeta (r) diciendo: “Los mayores pecados son: Adorar a otros además de Allâh,  faltar al respeto a los padres,  asesinar y mentir a través del juramento (Al Iamîn Al  Gamûs).”  (Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol. 8, pgs. 434-5, nº. 667). 

22 Ver Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol. 7, pg. 160-1, nº. 213 para las opiniones de los compañeros del Profeta al respecto.

23 Sûrah de la Vaca (2:224).

24 Sûrah de la Mesa Servida (5:91) .

25 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim (traducción inglesa), vol.2, pg. 760, nº. 3494-5).

Nota: Un juramento (Qasam o Halaf)  es aquel con el que uno jura por algo en el nombre de Allâh (está prohibido jurar por otros fuera de Allâh). En el caso del voto (Nadhar),  lo cual se debería hacer solamente a Allâh, la persona promete hacer algún acto de adoración si Dios le concede un deseo. El Islam generalmente rechaza los votos. Abû Huraîra nos da a conocer que el Profeta (r) dijo: “No hagáis votos, pues el voto no tiene efecto en el destino, no es más que algo extraído del ruin.” (Sahîh Muslim, (traducción inglesa), vol. 3, pgs. 871-2, nº. 4023. Ver también una narración parecida de Ibn ‘Umar (Sahîh Al Bujârî (árabe-inglés), vol. 8, pg. 448,  nº. 684, y en Sunan Abû Dâûud (traducción inglesa), vol. 2, pg. 933, nº. 328.

26 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim (traducción inglesa),  vol.3, pgs.872-3, nº. 4027). Al Bujârî también recopiló una narración parecida de ‘Â’isha (Sahîh Al Bujârî (árabe-inglés), vol.8, pgs. 449-450, nº. 687).

27 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim, (traducción inglesa), vol.3, pg. 873, nº. 4020). Ver también Sunan Abû Dâûud (traducción inglesa), vol.2, pg. 936, nº. 3295.

28 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim, (traducción inglesa), vol.3, pg. 874, nº. 4034.

29 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim, (traducción inglesa), vol.3, pg. 878, nº 4057). Al Bujârî y Abû  Dâûud también recogieron una afirmación parecida narrada por ‘Abdur Rahmân ibn Samurah. Ver Sahîh  Al Bujârî (árabe-inglés), vol. 8, pg. 469,  nº 715) y Sunan Abû Dâûud (traducción inglesa), vol. 2, pg. 930,  nº 3271). 

30 Recopilado por Ibn Mâyah y autentificado por Al Albânî en Sahîh Sunan Ibn Mâyah, vol.1, pg. 347, nº 1662.

31 Sûrah de las Mujeres (4:91).

32 Recopilado por Al Bujârî y Muslim. Las palabras utilizadas aquí son las de Muslim. Ver Sahîh Al Bujâ (árabe-inglés), vol. 8, pgs. 509-10, nº. 775, y pg. 518, nº. 793, y Sahîh Muslim (traducción Inglesa), vol. 3, pg. 925, nº. 4237.

33 Recopilado por Muslim (Sahîh Muslim (traducción inglesa), vol. 3, pg. 917, nº. 4207).

34 El  valor de un Dinar de esa época es aproximadamente 4.25 grm. de oro hoy en día (Diccionario de Terminología Legal Islámica, pg. 212).

35 Recopilado por Abû Dâûud (Sunan Abû Dâûud (traducción inglesa), vol. 1, pg. 66, nº. 264) y autentificado por Al Albânî en Sahîh Sunan Abî Dâûud,  vol.1, pg. 51, nº. 237.

 Nota: Ibn ‘Abbâs dijo: “Si lo hizo durante el principio de la menstruación es un Dinar, y si lo hizo al final, es medio Dinar” (Sunan Abû Dâûud (traucción inglesa), vol.1, pg. 66, nº. 265. También autentificado por Al Albânî en Sahîh Sunan Abî Dâûud, vol. 1, pg. 51, nº. 238).


Por: Abû Aminah Bilal Philips
Traducción al español: Aisha Ochoa

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