RESEÑAS BIOGRAFICAS DEL PROFETA MUHAMMAD Y DE LOS ENVIADOS QUE LE PRECEDIERON


ADAN - P.S.C.E

Padre de la humanidad, Dios le creo de tierra y dijo: ”sea“ y fue. De su mismo cuerpo, su costilla, Dios creó su cónyuge Eva y los situó en el Paraíso, vedándoles comer los frutos de uno de sus árboles. Pero el demonio los sedujo y desobedecieron a su Señor. Dios los expulsó de su morada y los puso en la tierra. Posteriormente Dios los perdonó.

Adán y Eva vivieron en la tierra constituyeron con sus hijos la primera familia de creyentes musulmanes. Narra el Corán:

Determinamos que Adán habitara en el paraíso con su esposa ¡disfrutad de él con moderación, pero no os aproximéis a ese árbol porque seréis inicuos! Pero Satanás los sedujo, impidiéndoles disfrutar de la felicidad. Y dijimos: ¡Descended de aquí! Seréis enemigos unos de otros en la tierra y tendréis en ella residencia y gozo fugaz. Porque Dios es Remisorio, Misericordioso” (2:35-37)

NOE (P.S.C.E.)

Pasando el largo periodo desde Adán, y luego de generaciones numerosas, los hombres se fueron apartando del monoteísmo y de los mandamientos de Dios. Fueron seducidos por Satanás para que adorasen ídolos en vez de Dios, y esperaban mercedes de ellos, y se corrompieron, y se propagó el paganismo y predominó la corrupción.

Dios envió a Nuh ( Noé) para conducir a su pueblo al sendero recto. Permaneció Noé novecientos cincuenta años exhortado a su gente a retornar al Dios Único, pero se empecinaron en su perfidia, y maltrataron a Noé y ridiculizaron su misión. Y no creyó en su mensaje sino un pequeño grupo de personas; Dios le dio a conocer que no habría mas adhesiones, y Noé suplico al Señor la salvación de los creyentes y el fin de los inicuos. Dios oyó sus suplicas y envió el diluvio, sobreviviendo él y los creyentes en el arca, y pereciendo los idólatras, entre ellos su hijo Kan'an y su madre.

El sagrado Corán contiene repetidas referencias de Noé en veintiocho suras, por ejemplo:

“Enviamos Noé a su pueblo; permaneció entre ellos novecientos cincuenta años y el diluvio los sorprendió en medio de su iniquidad” (29:14).

"Y le dijeron: 'si no desistes, Noé, te contarás entre los lapidados'. Y dijo: ¡Oh Señor mío! Ciertamente mi pueblo me desmiente; júzganos con equidad, sálvame y, con los creyentes que están conmigo. Y le salvamos, y a quienes colmaban el arca con el. Y anegamos a los demás. Por cierto que en esto hay un signo, pero su mayoría no cree. (26:116-121) .

ABRAHAM

Nació Abraham (Ibrahim) en un pueblo civilizado que adoraba ídolos [1] . Dios lo envió a divulgar el “Tawhid”, o Unicidad de Dios, y el abandono de la idolatría.

Abraham comenzó con su padre, diciendo:

“ ¡Oh, padre mío! He recibido parte del conocimiento que tú no recibiste. Sígueme, y te conduciré por el sendero recto ¡Padre mío! ¡No adores a Satanás porque fue rebelde para con Dios Misericordioso! ¡Oh padre mio! ¡Ciertamente, temo que te azote un castigo del misericordioso, y serás similar a Satanás! “ (19:43-45).

Luego de eso, Abraham extendió su misión; destruyó las figuras de los ídolos por amor y devoción al Dios Único. Su pueblo sentenció su ejecución en el fuego a menos que se retractara, pero Abraham prefirió el holocausto y la obediencia. Pero el fuego que debía abrazar a Abraham fue para él fresco y sosegado por gracia de Dios.

“Entonces (Abraham) les dijo: por ventura, adorareis, en vez de Dios , a los no pueden beneficiaros ni perjudicaros en nada? Dejad de lado cuando adoréis en vez de Dios; ¿Acaso no razonáis?" (21:66-67).

En su senectud Abraham tuvo un hijo, Ismael, de su esposa Agar y Dios le ordenó que los confinase, abandonándolos, en las proximidades de la Meca. Abraham cumplió la orden divina sin dudar.

Madre e hijo quedaron abandonados en el desierto, pero a sus pies surgió una vertiente, llamada luego Zamzam, que les permitió sobrevivir, y este hecho determinó que la tribu de Yurhum acampara en torno a este manantial de agua potable y fundara luego la ciudad de la Meca.

Ismael creció entre los árabes de la tribu de Yurhum, y en su pubertad fue objeto de otro dictamen divino: Dios ordenó a Abraham inmolar Ismael. Sin dudarlo, Abraham se dispuso a acatar la orden divina.

Dios habla en el Corán del vigor único de la fe de Abraham:

"¡Oh, hijo! En verdad he sonando que te ofrecía en sacrificio; ¿Qué opinas? Le dijo: ¡Oh, padre mío! Haz lo que te fue ordenado. Me encontrareis, si Dios quiere, entre los perseverantes. Y cuando ambos aceptaron el designo divino y Abraham preparaba a su hijo para el sacrificio , entonces le llamamos : ¡Oh Abraham¡ Ya has obedecido . por cierto que así recompensamos a los que abran rectamente ; ciertamente que esta fue una verdadera prueba. Y substituimos a su hijo por otro sacrificio. Y le hicimos entrar en la posteridad” (37:102-106).

Es de notar que Ismael es el antepasado de una rama de los árabes a la cual remonta la genealogía del profeta Muhammad, y no hay prueba alguna de que el inmolado fuera Isaac, segundo hijo de Abraham de y su esposa Sara.

Cuando Dios determinó construir Su casa elegida, en la Meca, encomendó a Abraham edificarla, indicándole el lugar, y este, con su hijo Ismael construyeron el recinto, permaneciendo los restos de esa construcción hasta nuestros días en la Ka'bah.

Respecto a la disposición y actitud psicológica de Abraham e Ismael al erigir la “Casa de Dios“, son descriptas por el Corán:

“Y cuando Abraham e Ismael levantaban los cimientos de la casa exclamaron: “¡Oh, Señor nuestro! Acéptala de nosotros; porque Tú eres exorable, sapientísimo, ¡Oh Señor nuestro! ¡Haz de nosotros dos entregados a ti y que surja, de nuestras descendencias, una nación consagrada también a ti, y enséñanos nuestros ritos y absuélvenos; porque Tú eres remisorio, Misericordioso“" . (2:127-129)

Concluida la construcción, Dios reveló a Abraham que convoque a la peregrinación a esta Casa para Su glorificación:

“Y proclama la peregrinación a las gentes y vendrán a ti de toda apartada comarca, ya a pie, ya cabalgando sobre magros camellos. Para atestiguar sus beneficios y celebrar el Nombre de Dios en los días consabidos” (22:27- 28).

Así, la peregrinación es una deber desde que fue construida la Ka'ba, hasta hoy, y es uno de los pilares del Islam.

Dios reveló a Abraham escrituras sagradas conteniendo la exhortación a la unicidad de Dios, y un código de vida.

MOISES

Dios envió a Moisés (Musa) a los israelitas ( Bani Isra'il) luego de muchos siglos, posteriormente a la muerte de Abraham, con un libro llamando Torá (Taurat), conteniendo las enseñanzas y ley de Dios. A Moisés se le ordenó combatir severamente el paganismo, la soberbia y el egoísmo. Dios le prometió al pueblo de Israel, si le creían a Moisés y le seguían, sálvarlos del despotismo del Faraón que se proclamaba “Dios de Egipto”. Los milagros divinos a través de Moisés fueron numerosos, por ejemplo; el de su bastón que se transformo en una serpiente , cuando Dios liberó a los Israelitas, de Faraón y sus huestes ahogándolos, y se sintieron a salvo, retornaron a su paganismo y perfidia. Conocemos varios episodios de los israelitas con Moisés, en los cuales oscilan entre la fe y el paganismo indecisos, ora creyentes, ora escépticos; y debido a eso, Dios dirigiéndose al pueblo de Moisés, dice en el Corán:

“Recordad cuando os libramos de la dinastía de Faraón que os infligía un cruel trato; degollaba a vuestros hijos y dejaba con vida a vuestras mujeres. En ellos tuvisteis una prueba de vuestros Señor. Y de cuando os liberamos trayéndoos a través de las aguas abiertas del mar, sumergiéndose en ellas la huestes de Faraón ante vuestra visita. Y de cuando establecimos el pacto de las cuarenta noches con Moisés y con vosotros, y que, en su ausencia, adorásteis el becerro y os condenasteis. Y de cuando afirmásteis. ¡Oh Moisés¡ no creeremos en ti hasta que veamos a Dios concretamente, y el rayo os fulminó cuando mirabais. Entonces os resucitamos para que así, tal vez, nos ensalcéis. Pese a eso vuestros corazones se endurecieron, son como rocas y hasta más duros” . (2:49-56).

Y citamos otro versículo Coránico:

“Dijeron: 'nuestros corazones están insensibles'. Dios les maldijo por su incredulidad. ¡Cuán poco creen!“ (2:88).

J ESUS, EL HIJO DE MARIA, SOBRE AMBOS SEA LA PAZ

Cuando la mujer de 'Imrán, la Santa Hannah, alcanzó edad avanzada deseó un hijo. Sintiendo que estaba grávida, elevó las alabanzas a Dios y prometió que el niño le sería consagrado a fin de servir en Bait al Maqdis, el templo de Jerusalén, si era varón. Pero al nacer, vio que era de sexo femenino y le dio el nombre de Mariam (María). La niña fue creciendo bajo los cuidados de su madre en un ambiente de pureza y devoción a Dios.

Al llegar la niña a la edad del discernimiento, la madre cumplió el voto y la llevó al templo. Dirigiéndose a los religiosos, les dijo: os entrego esta prometida. Los sacerdotes se sintieron muy felices con María, pues era huérfana de padre, 'Imrán, el que había sido el mayor de ellos.

Debido al gran celo y voluntad de todos en ser cuidadosos y gentiles con la pequeña, decidieron elegirle un tutor de entre ellos. El designado fue el profeta Zacarías, casado con una tía de Mariam, Este hizo construir un cuarto especial para ella en la Mezquita para que ahí adorara a Dios. Cada vez que Zacarías la visitaba, encontraba frutas que no eran de la estación y extrañado preguntaba de donde procedían, y ella a decía: “ las futras vienen de Dios, que agracia sin medida a quien le place“.

El Sagrado Corán relata este hecho:

“Acuérdate de cuando la mujer de 'Imrán, dijo: ¡Oh, señor mío! Por cierto que te he consagrado, íntegramente, el fruto de mis entrañas, acéptamelo, porque eres Exorable, Sapientísimo. Y cuando le concibió, dijo: ¡Oh, Señor mío! He concebido una mujer. Dios bien sabía lo que lo que había concebido, y que el varón no es lo mismo que la mujer. Heme aquí que la he denominado María y la amparo en Ti, a ella y a su descendencia, del maldito Satanás. Su señor la aceptó complaciente y la educó esmeradamente, y la confió a Zacarías. Cada vez que Zacarías la visitaba en oratorio, la encontraba provista de alimentos, y le decía: ¡Oh, María¡ ¿De dónde te ha venido esto? Y ella decía: ¡de Dios! ¡Por que Dios agracia, sin medida, a quien Le place!” (3:35-37)

Esas gracias divinas a la virgen María se constituían en una preparación espiritual y una muestra adelantada del milagro que haría acontecer en ella.

Maria era virgen y sintió que estaba embarazada, y concibió a Isa (Jesús). Cuando Mariam se vio con el niño en brazos, el caso pareció grave y le dirigían preguntas llenas de acusación. La murmuración creció y se formo un tumulto ante la Virgen, que dirigió, suplicante, su mirada hacia los cielos, pidiendo a Dios que probara su inocencia, y Dios hizo hablar al recién nacido, Jesús (Isa), defendiendo la inocencia de su madre . Citamos el relato coránico:

“Regresó a su pueblo llevándolo en sus brazos y le dijeron ¡Oh María! ¡He aquí que has hecho algo inaudito¡ ¡Oh hermana de Aarón¡ ¡tu padre jamás fue un adultero, ni tu madre una prostituta! Entonces les indicó que interrogaran al niño, y le dijeron: ¿Cómo hablaremos con un niño que todavía esta en la cuna? Y él les dijo: por cierto que soy el siervo de Dios, que me concederá el libro y me designará profeta, me hará benefactor doquiera que esté y me encomendará la oración y la limosna, mientras viva; y me hará piadoso con mi madre, y jamás permitirá que sea soberbio ni rebelde; la paz fue conmigo el día en que nací, será conmigo el día que muera, y el día que sea resucitado. Este es Jesús, hijo de María, es la verdad de la cual dudan. Es inadmisible que Dios tenga un hijo ¡Glorificado sea! Cuando decide una cosa, le basta decir: sea, y es. Y (le ordenamos que diga) que Dios es mi Señor y el vuestro ¡adoradle, pues! Este es el verdadero camino“ (19:27-36).

Creció Jesús bajo el cuidado de su Santa Madre y recibió la revelación de que era un profeta y Dios le entregó el evangelio. Y predicó unicidad de Dios en Beit Lahm, Al Quds y Nasrat (Belén, Jerusalén y Nazaret). Algunos creyeron en él pero la mayoría de los israelíes no lo aceptó y no lo acepta aún hoy.

Dios concedió a Jesús, como a otros profetas, milagros que apoyaban la veracidad de su prédica. Y curaba a los enfermos graves, leprosos y paralíticos, con el poder que dimanaba de Dios, y resucitaba muertos, pidió que se descendiera del cielo una mesa servida para él y sus discípulos, para convencer a los escépticos. Pero a pesar de esos prodigios no creían en él. Algunos lo divinizan por su nacimiento sin padre y se olvidan del nacimiento de Adán, sin madre ni padre, que Dios creó sólo diciendo: “Sea”, y fue. Y de la creación de Eva, que nació sin madre.

Relata este hecho en le sagrado Corán:

“Por cierto que el caso de Jesús ante Dios, es idéntico al de Adán, a quien el creó de tierra; luego le dijo ; “ Sea” y fue”. (3:59).

Por eso , la doctrina islámica afirma que Jesús, con sus milagros , ascetismo sin par y elevación, es una de las criaturas del Señor Supremo, un ser humano sujeto a todas las necesidades humanas, que comía, caminaba por las calles y dormía. Porque la naturaleza divina es imposible excepto para Dios, y la condición divina es inmaterial. Por eso, en el Islam, el profeta máximo, no sobrepasa a ningún hombre en su condición humana.

Aceptar a Isa – Jesucristo - es parte importante de la fe porque es uno de los profetas, enviados divinos. La fe en el es indispensable. Quien no lo acepta como mensajero de Dios no puede aceptar a Muhammad, y quien cree verdaderamente en él no puede dejar de creer en Muhammad.

Dice ALLAH:

“Diles: “ soy tan solo un mortal como vosotros a quien ha sido revelado que vuestros Dios, es un Dios Único“ (18:110 ).

Y Jesús anunció que Muhammad vendría después de el:

“Y cuando Jesús , hijo de Maria, dijo: “ Oh, israelitas ¡ciertamente soy el apóstol de Dios enviado a vosotros , corroborándoos de cuanto de la Biblia me precedió y albriciante, de un apóstol que vendrá después de mí y cuyo nombre es Ahmad". (61:6).

“Di: Allah es único, Dios es eterno; jamás engendro ni fue engendrado y es incomparable”. (Sura 111 Al Ijlâs)

En el Islam, se recuerda repetidamente a Jesús y su santa madre. Encontramos en el sagrado Corán una sura exclusiva dedicada a María, y que lleva su nombre donde se relata el nacimiento de Jesús. Encontramos asimismo que la tercer sura del libro Sagrado lleva el nombre de “la familia de 'Imrán” que era el padre de la virgen María. La quinta sura se denomina “la mesa servida”, en la que se relata el descenso de la cena de los cielos para Isa y sus compañeros. Dios nombra en el Sagrado Corán veinticinco veces a Jesús y a Maria treinta y cuatro.

La fe de los musulmanes en Jesús es la misma que en él tenían los discípulos. Los evangelios antiguos se calcula que fueron más de doscientos setenta, entre ellos el de Bernabé, del que se encuentra algunas copias en importantes museos europeos; varios de esos evangelios declaran que Jesús no es Dios, ni su hijo de naturaleza divina.

“¡Oh, adeptos del libro! No os excedáis en vuestra religión y no digáis de Dios sino la verdad. El Mesías, Jesús, el hijo de Maria, fue enviado de Dios y su verbo con el cual Él agració a Maria por intermedio de Su espíritu. Creed, pues, en Allah y Su enviado; y no digáis “trinidad”. Absteneos de eso, será mejor para vosotros; Sabéis que Dios es uno ¡Glorificado sea y librado de la hipótesis de haber tenido un hijo! A El pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra, y es más que suficiente custodio. El Mesías jamás afirmo ser sino un siervo de Allah, como jamás lo afirmaron los Ángeles. Pero quienes desdeñan su adoración y ensoberbezcan, el les hará comparecer a todos ante sí . " (4:171-172).

En cuanto al sentido del término: espíritu de Allah; significa que cuando fue concebido en su madre por la palabra divina “KUN" (SEA) le infundió con esta palabra su espíritu humano por intervención directa.

Las autoridades romana e israelí que gobernaban Jerusalén vieron en Jesús un peligro que amenazaba su despotismo e idolatría. Ordenaron que fuera crucificado, pero Jesús fue salvado y ascendió a los cielos por gracia de Dios, y tal vez otro fue crucificado en su lugar de manera que les pareció a sus verdugos haberle matado.

Existen numerosos hadices del profeta Muhammad que confirman la veracidad del retorno de Jesucristo a la tierra, en los últimos tiempos, para predicar el Tawhid y administrar justicia. Dijo, por ejemplo, el profeta, según relato de Nawâs ibn Sum'ân: “Cuando Dios envíe a Jesús, hijo de Maria, éste descenderá junto a un minarete blanco al este de Damasco, con dos capas amarillas, apoyadas sus manos sobre las alas de dos Ángeles". (Hadiz citado por Muslim). También dijo: “Yo soy el mas próximo a Jesús, hijo de Maria, pues no existió profeta entre él y yo. El descenderá y al verlo lo reconoceréis: es hombre de talla media, y sonrosado“. (Hadiz citado por Ahmad en su "Musnad").

MUHAMMAD HIJO DE ABDULLAH, LA PAZ SEA CON EL

El gobierno de la ciudad de la Meca le llegó a uno de sus señores más nobles, del clan de Quriaish, llamado 'Abdul Muttalib ibn Hashim ibn 'Abdi Manaf, quien lo desempeñó eficientemente. Prometió que si Allah le diera diez hijos varones sacrificaría a uno de ellos en la Ka'bah como ofrenda a El. Habiendo llegado sus hijos al número deseado, hizo un sorteo entre ellos en para elegir la víctima. El designado resultó ser 'Abdullah, su hijo favorito. Este se sometió, pero cuando Abdul Muttalib pretendía ejecutar la inmolación, el pueblo de la Meca la impidió y sugirió su redención por dinero. Se hizo una votación para tal fin y se decidió la ofrenda de cien camellos que fueron inmolados en la Ka'ba .

Cuando llegó 'Abdullah a su mayoría de edad, se casó con una de las señoras nobles de Quraish, y conocida por su recato: Aminah bint Wahb, de cuyo matrimonio nació Muhammad, el enviado de Allah. Su padre, entretanto, murió poco antes de su nacimiento.

Muhammad nació el 20 de abril del año 571 después de Cristo, año conocido como “del elefante”. Su madre lo confió a una beduina del desierto, Halima Al Sa'diah, para que lo amamantara. Esta vio en Muhammad la bendición plena por su serenidad y nobleza, a pesar de ser aún un crío. Durante el periodo que permaneció Muhammad al cuidado de Halima, la casa de esta conoció abundancia.

Cuando el niño cumplió seis años, murió Amina, su madre, y su tutor fue su abuelo 'Abdul Muttalib que murió, a su vez, dos años mas tarde. La tutela pasó entonces al tío paterno de Muhammad, Abu Talib, que de inmediato descubrió en el niño algo fuera de lo común e impresionante, y que determinó que se ocupara de él más que de sus propios hijos.

A los doce años de edad Muhammad es llevado por Abu Talib a Damasco, en un viaje comercial. Al llegar a la ciudad de Busra, tuvieron encuentro con Jorge Buhaira, sacerdote cristiano de la iglesia local, quien cogiendo la mano de Muhammad dijo: “ Este es el señor del mundo que sería enviado por Dios para salvación de la humanidad; encuentro en él las características del Paráclito descriptas en nuestro libro, el Evangelio”. Y dirigiéndose a Abu Talib le dijo: “Cuídalo y protégelo de los judíos”. Y Abu Talib regresó, desde allí , a la Meca pasando a tener más apego aún por Muhammad.

A los veinticinco años, se casó Muhmmad con Jadiya bint Jwailid, viuda de cuarenta años, perteneciente a la nobleza.

De este matrimonio nacieron cuatro niñas: Zainab, que se casó con Abul 'As, Umm Kultum, Ruqaia, que casó con Ozmán ibn 'Affan, y la cuarta, Fátima que se casó con 'Ali ibn Abi Talib. Nacieron también dos varones, o cuatro, como afirman otros. Sus nombres son Qasim, Abdullah, Taleb y Tahir. De su unión con María, la copta, mucho después de la muerte de Jadiya nació Ibrahim. Todos los niños varones murieron a edad temprana. Las hijas murieron, asimismo, antes que Muhammad, excepto Fátima, que le sobrevivió.

En la época del nacimiento de Muhammad (P.S.C.E), La Meca, era un centro de idolatría y de corrupción. Paralelamente a la creencia en Dios y la veneración a la Ka'ba, los habitantes de la Meca adoraban a ídolos y les ofrecían sacrificios. A esa abominación de sumaba la corrupción moral y decadencia social. En razón de eso, Muhammad, desde su mas tierna edad, se apartaba en lo posible de ese medio; días y hasta semanas en cada año, y abandonando su casa se recogía en una gruta llamada Hirá.

Cuando tenia cuarenta años se encontraba en aquella gruta en retiro espiritual y de pronto se le apareció un ángel, venido del cielo, quien le dijo:

Lee en el nombre de tu Señor, que todo lo creó” (96:1)

Atemorizose Muhammad y volvió temblando a su casa. Allí dijo a Jadiya: “cúbreme con una manta. Posteriormente el Ángel Gabriel, le dirige la palabra de Dios:

“¡Oh , tu arropado en una manta! ¡Levántate y amonesta! , y glorifica a tu señor , y purifica tus vestimentas , y aléjate de la abominación” . (74:15)

El profeta comenzó entonces a predicar el Islam a sus allegados y al pueblo de la Meca. Pero ellos lo desmentían y hostilizaban, cuando antes lo llamaban “El Veraz” y “El Fiel” y pedían su veredicto en casos de difícil solución. Comenzaron a perseguir a sus pocos adeptos, y entonces Muhammad los hizo refugiarse en Etiopía, a los cinco años del comienzo su prédica. El profeta era protegido en todo momento por su tío Abu Talib, a pesar de que este mismo no creía en su misión. Pero fallece Abu Talib y a continuación su amada esposa Jadiya. Los idolatras pensaron que estas dos muertes eran la oportunidad de terminar con Muhammad y los musulmanes .

Pero Muhammad envió a los creyentes a Medina encomendándose él mismo a Allah y quedándose hasta el final en La Meca. En el año decimotercero de la Revelación dispuso Dios que su enviado emigrase también, silenciosamente, junto a su compañero Abu Bakr, llegando ambos a la ciudad de Medina, donde el profeta fundó el primer estado Islámico [2] .

En el año octavo de la hégira, o emigración, a Medina, Dios posibilita a Muhammad la conquista de la Meca, y la purificó del paganismo, devolviendo a la ciudad su pureza y santidad de lugar consagrado al Dios Único.

En el año 10 de la hégira, el profeta en compañía de sus discípulos, emprendió el Hayy o "peregrinación de la despedida", en cuyo clímax en el "Monte de la misericordia" de Arafat fue revelado el versículo que denotaba el fin de la revelación del Corán:

“Hoy os he completado vuestras religiones; os he agraciado ampliamente y os he elegido el Islam por religión“. (5:3).

Dos meses y medio más tarde, muere el profeta en Medina la resplandeciente; tras haber completado el Mensaje del Islam, y conducido a la Nación Musulmana con amor y sabiduría.

El Mensaje de Muhammad es al mismo tiempo que doctrina perfecta, un código completo, es decir, constituye una unidad total, con el testimonio de Allah, que lo coloca por encima de toda reformulación, ya que una posible reformulación sería atributo exclusivo de su autor, Allah. A eso se refirió el Profeta Muhammad cuando dijo:

“Quien añada a nuestro asunto (el Islam) algo que no sea propio del mismo (Vale decir: quien innove en las bases del islam) será rechazado”.

“Toda invención (en la doctrina) es innovación y la innovación (en las enseñanzas del Islam) es extravío y todo extravío, conduce al fuego eterno”:

Por ello, por no ser el mensaje de Muhammad propio de un hombre, o un pueblo, sino un mensaje universal destinado a todas los pueblos, y por ser atemporal y eterno, cesó la revelación con la desaparición del profeta .

Y así Dios culminó el ciclo de las revelaciones celestiales y de los profetas con el envio de Muhammad, mensajero de Allah, conforme dice el sagrado Corán:

“En verdad Muhammad no es el padre de ninguno de vosotros, sino el Enviado de Allah y sello de los profetas” (33:40).

“¡Oh profeta! por cierto que te hemos enviado como testigo, amonestador y albriciador, y convocador de los humanos ante Dios, con Su anuencia y como una lámpara luminosa. Y albricia a los creyentes que obtendrán de Dios infinita bondad”. (33:45-47)

Muhammad vivió una existencia maravillosa y heroica, llena de prodigios solo comprendidos a través de la entrega y devoción al Dios Único.

Todos los profetas recibieron de Dios el don de hacer milagros, Muhammad recibió ese don también, pero su máximo milagro fue revelación del Sagrado Corán, cuya inmutabilidad en contenido y forma es reconocida unánimemente [3] .

Señor Acepta de nosotros esta obra, y no nos aflijas el día que comparezcamos ante Ti. Enmienda Señor, nuestras almas, a fin de que sólo en Ti busquemos refugio. Y bendice a Tu enviado Muhammad, la más amada de las criaturas, y a su familia y discípulos - Amen.

[1] Ur de Caldea, hoy Irak. Se cree que Abraham pertenecía a la tribu árabe de los amorreos.

[2] Este estado, multiétnico y universal, sería heredero de la misión en la que había fallado el pueblo de Israel por su terquedad y soberbia.

[3] Además de los asombrosos datos científicos e históricos desconocidos en la época de Muhammad y su contexto social y geográfico, el milagro del Corán, pues, desafía al intelecto y no a los sentidos.