EL PUEBLO DE 'AD Y UBAR, LA
"ATLANTES DE LAS ARENAS"
"Los
aditas fueron aniquilados por un viento glacial, impetuoso, que desencadenó
(Dios) contra ellos para devastarlo todo durante siete noches y ocho días. Se
veía a la gente yacer en ellas (en sus casas) como troncos de palmeras
derribadas. ¿Puedes tú ver algún rastro de ellos?" (C. 69:6-8).
Otro pueblo que fue destruido y del que se
habla en distintos capítulos del Corán es 'Ad, después de la mención sobre
el pueblo de Noé.
A ese conglomerado humano fue enviado Hud para
que lo inste --como lo habían hecho todos los otros profetas-- a creer en Dios
sin adscribirle iguales, y a obedecerle a él, el profeta de la época. El
pueblo reaccionó con rencor frente a Hud. Lo acusaron de descaro, falsedad e
intentos de cambiar el sistema que había sido establecido por sus ancestros.
En el capítulo "Hud" del Corán se
describe todo esto.
"Y a los aditas (le enviamos) su
hermano Hud. Dijo: '¡Pueblo! ¡Servid a Dios! No tenéis otro Dios que El. No
hacéis más que inventar. ¡Pueblo! No os pido salario a cambio. Mi salario
incumbe sólo a Aquél Que me ha creado. ¿Es que no razonáis? Y, ¡pueblo!, ¡pedid
perdón a vuestro Señor y, luego, volveos a El! Enviará sobre vosotros del
cielo una lluvia abundante y os fortalecerá. ¡No volváis la espalda como
pecadores!'. Dijeron: '¡Hud! ¡No nos has traído ninguna prueba clara! ¡No
vamos a dejar a nuestros dioses porque tú lo digas! ¡No tenemos fe en ti!. Lo
único que (te) decimos es que uno de nuestros dioses te ha causado mal'. Dijo (Hud):
'¡Pongo a Dios por testigo y sed vosotros también testigos de que soy inocente
de lo que vosotros asociáis en lugar de El! ¡Urdid algo todos contra mí y no
me hagáis esperar!'. Yo confío en Dios, mi Señor y Señor vuestro. ¡No hay
ser que no dependa de El! Mi Señor está en una vía recta. Si volvéis la
espalda… yo ya os he comunicado aquello con que he sido enviado a vosotros. Mi
Señor hará que os suceda otro pueblo y no podréis hacerle (a Dios) ningún daño.
¡Mi Señor todo lo vigila! Cuando vino Nuestra orden, salvamos por una
misericordia venida de Nosotros a Hud y a los que con él creyeron y les
libramos de un duro castigo. Así eran los aditas. Negaron los signos de su Señor
y desobedecieron a Sus enviados, siguiendo, en cambio, las órdenes de todo
tirano desviado. En la vida de acá fueron perseguidos por una maldición y
también lo serán el día de la Resurrección. ¡No! ¡Los aditas no creyeron
en su Señor! ¡Sí! ¡Atrás los aditas, pueblo de Hud!" (C. 11:50-60).
Otro capítulo del Corán en donde se menciona
al pueblo de 'Ad es el 26, donde se subrayan sus características. Ahí se dice
que 'Ad fue un pueblo que "construyó en cada colina un monumento", y
que sus miembros "hacían esas construcciones con la idea de ser
inmortales". Esa gente además era maliciosa y se comportaba brutalmente.
Cuando Hud les advirtió por sus conductas, contestaron: "No hacemos sino
lo que acostumbraban a hacer los antiguos". Confiaban en que nada les
sucedería.
"Los aditas desmintieron a los
enviados. Cuando sus hermano Hud les dijo: '¿Es que no vais a temer a Dios? Tenéis
en mí un enviado digno de confianza. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! No os
pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del
universo. ¿Construís en cada colina un monumento para divertiros y hacéis
construcciones esperando, quizá, ser inmortales? Cuando usáis de violencia lo
hacéis sin piedad. ¡Temed, pues, a Dios y obedecedme! ¡Teméis a Quien os ha
proveído de lo que sabéis: de rebaños e hijos varones, de jardines y fuentes!
¡Temo por vosotros el castigo de un día terrible!' Dijeron: '¡Nos da lo mismo
que nos amonestes o no! No hacemos sino lo que acostumbraban a hacer los
antiguos. ¡No se nos castigará!' Le desmintieron y les aniquilamos.
Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen. En verdad tu Señor
es el Poderoso, el Misericordioso." (C. 26:123-140).
El pueblo que mostró animosidad hacia Hud y se
rebeló contra Dios fue destruido. Una terrible tormenta de arena aniquiló al
pueblo de 'Ad como si "nunca hubiese existido".
Los Descubrimientos Arqueológicos de la
Ciudad de Iram
A inicios de 1990 apareció una nota en
conocidos periódicos del mundo, diciendo "Mítica ciudad árabe perdida
encontrada", "Encontrada Ciudad Arabe de Leyenda", "La
Atlantis de las Arenas, Ubar". Lo que hizo más interesante este
descubrimiento fue que también el Corán escribía sobre ella. Mucha gente que
pensaba que lo relatado en el Corán respecto al pueblo de 'Ad era una leyenda o
que se trataba de algo que nunca se iba a poder comprobar, no pudo ocultar el
asombro, interés y curiosidad ante el descubrimiento de la ciudad que
habitaron, la cual era mencionada, asimismo, en la transmisión oral de los
beduinos.
El que halló la legendaria ciudad fue Nicolás
Clapp(19) --amante de lo árabe, arqueólogo amateur y afortunado
realizador de películas documentales--, quien durante su investigación de la
historia árabe encontró un libro muy interesante, "Arabia Felix",
escrito por el investigador inglés Bertram Thomas en 1932. Los romanos habían
designado así la parte sur de la península arábiga, zona que hoy día incluye
Yemen y gran parte de Omán. Los griegos llamaron a esa área "Eudaimon
Arabia" y los eruditos árabes medievales "Al-Yaman as-Saida"(20).
Todos esos nombres significan "La Arabia
Feliz", y se debe a que los pueblos que vivían allí en los tiempos
antiguos eran conocidos por ser los más venturosos de esa época.
Y esa buena fortuna se debía en parte a su
ubicación estratégica, pues servía de corredor comercial en el negocio de
especies entre la India y lugares del Norte de la península arábiga. Además,
los pueblos que vivían allí producían y distribuían incienso, una resina
aromática de determinados árboles muy apreciada por las comunidades antiguas,
usada como sahumerio en diversos ritos religiosos. En aquél entonces esa resina
valía, como mínimo, tanto como el oro.
El investigador inglés Thomas describió
ampliamente a los "afortunados" habitantes de la zona y reivindicó
que había encontrado los restos de una ciudad antigua fundada por una de las
tribus de ese entorno(21). Los beduinos conocían a esa ciudad por el
nombre de "Ubar". En uno de los viajes que hizo Thomas, los beduinos
del desierto le mostraron caminos antiguos y le dijeron que conducían a la
ciudad de Ubar. El inglés mostró gran interés en el tema, pero murió antes
de poder completar la investigación.
Clapp había examinado lo escrito por Thomas y
estaba convencido de la existencia de la ciudad perdida descrita en el libro,
cosa que intentó probar siguiendo dos vías de investigación. Primero encontró
los caminos indicados por los beduinos. A continuación solicitó a la NASA imágenes
satelitales del área y luego de una larga lucha consiguió persuadir a sus
autoridades para que fotografíen la región(22).
También estudió los manuscritos y mapas
antiguos de la biblioteca Huntington de California. Quería encontrar un mapa de
la región, lo cual consiguió. Había sido trazado por el geógrafo
greco-egipcio Ptolomeo, en el año 200 DC. En el mapa se señalaba la ubicación
de una ciudad antigua establecida en la región y estaban marcados los caminos
que conducían a ella.
Mientras estudiaba el mapa se enteró que la
NASA había tomado las fotos. Allí se veían los rastros de senderos de
caravanas, difíciles de identificar a simple vista, pero sí posible de
conseguirlo desde el cielo en una vista integral de la zona. Al comparar Clapp
esas fotos con el mapa antiguo en su poder, llegó al objetivo que estaba
buscando: las huellas en el mapa antiguo correspondían con los senderos que
aparecían en las fotos satelitales. El destino final de esos caminos era un
sitio amplio que se entendió que correspondió alguna vez a una ciudad.
Finalmente se encontró la ubicación de la
ciudad legendaria que había sido tema de relato oral por parte los beduinos.
Después de un tiempo se iniciaron las excavaciones y bajo las arenas empezaron
a evidenciarse los restos de una ciudad antigua. Fue descrita como "Ubar,
La Atlantis De Las Arenas".
Ahora bien, ¿qué era lo que probaba que esta
ciudad era la de 'Ad mencionada en el Corán?
Apenas se hicieron los primeros descubrimientos
se comprendió que se estaba en presencia de los pilares de Iram mencionados en
el Corán, porque entre las estructuras puestas al descubierto se encontraban
las torres a las que se hace referencia en particular en el Libro Sagrado.
El Dr. Zarín, miembro dirigente del equipo que
conducía la excavación, opinó que si se consideraba que el rasgo distintivo
de Ubar eran sus torres, y que así se la mencionaba a Iram, es decir, con
torres o pilares, se estaba ante el elemento más decisivo para considerar que
se había desenterrado Iram, la ciudad del pueblo de 'Ad, mencionada en el Corán.
"¿No has visto cómo ha obrado tu
Señor con los aditas, con Iram, la de las columnas, sin par en el país…"
(C. 89:6-8).
El Pueblo de 'Ad
Hasta ahora vimos que era posible que Ubar se
tratara de la ciudad de Iram mencionada en el Corán, y que, según éste, sus
habitantes no prestaron atención al profeta Hud --quien les había traído un
mensaje y la amonestación--, motivo por el cual perecieron.
La identidad del pueblo de 'Ad ha movido a una
gran discusión. En los registros históricos no aparece mencionado ningún
pueblo que haya establecido esa civilización o cultura desarrollada.
Aunque se podría considerar muy extraña
semejante situación, no debería sorprendernos. La razón de ello estriba en
que resultaba común que no se hiciesen registros históricos de estados o
pueblos poco conocidos, y los habitantes de 'Ad vivían en el sur de Arabia,
bastante distante de la región mesopotámica, de Medio Oriente y de otros
pueblos con los que mantenían una relación muy restringida. De todos modos,
como dijimos antes, se pueden encontrar relatos orales del pueblo de 'Ad entre
los pueblos de Medio Oriente.
El motivo más importante por el que no se
menciona a 'Ad en los registros escritos es que ello no era común en esa región
en aquella época. Por lo tanto es posible que el pueblo de 'Ad haya fundado una
civilización pero que ésta no se mencione en los registros históricos de
otras civilizaciones que sí documentaban su vida. Si esa cultura hubiese
prolongado su existencia en el tiempo, posiblemente hoy tendríamos una
importante información gracias a sus "descendientes" y, a la luz de
la misma, habríamos tenido una idea más estructurada acerca de la tribu de
'Ad.
Los Hadramitas, Descendientes del Pueblo
de 'Ad
Al investigarse los rastros de la civilización
que presumiblemente estableció el pueblo de 'Ad o sus descendientes, el primer
lugar que debe someterse a la observación es el sur de Yemen, donde se
encuentra "Ubar, La Atlantis De Las Arenas", a la que se la conoce
también como "La Arabia Afortunada". En el sur de Yemen existieron
cuatro pueblos a los que los griegos denominaron "árabes
afortunados": los hadramitas, los sabeos, los quatabeos y los minaenos. Los
cuatro reinaron en el mismo período, cerca uno del otro.
Muchos científicos contemporáneos dicen que
la tribu de 'Ad se sumergió en una etapa de transformación y luego reapareció
en el escenario de la historia. El Dr. Mikail H. Rahman, investigador de la
Universidad de Ohio, cree que los habitantes de 'Ad son los ancestros de los
hadramitas. Éstos, que aparecen 500 años antes de Cristo, son los menos
conocidos de las comunidades denominadas "árabes afortunados".
Reinaron sobre una región del sur de Yemen durante un período muy prolongado y
desaparecieron totalmente en el 240 DC, a continuación de una larga etapa de
declinación.
El nombre "Hadrami" indica o insinúa
que pueden ser los descendientes del pueblo de 'Ad. El escritor griego Plinio,
que vivió en el siglo III AC, se refirió a esa tribu como "Adramitai",
es decir, "la tribu Hadrami"(23). La terminación del
nombre griego ("itai") es un sufijo sustantivo, y corresponde al
nombre o sustantivo "Adram". Esto sugiere que posiblemente se trate de
una corrupción de "Ad-i-Iram", que es como se menciona a ese pueblo
en el Corán.
El geógrafo egipcio-griego Ptolomeo (100-170
DC) señala el sur de la península árabe como el lugar donde vivía el pueblo
llamado "Adramitai". Esta región ha sido conocida hasta hace poco por
el nombre de "Hazramaut". Shabwah, la ciudad capital del estado
Hadrami, estaba situada al oeste del Valle de Hazramaut. Según muchas leyendas
antiguas, la tumba del profeta Hud, enviado a la tribu de 'Ad como mensajero,
está en Hazramaut.
Otro factor que tiende a confirmar que los
hadramitas son una continuación de la población de 'Ad, reside en la riqueza
que disponían. Los griegos los describieron como "la estirpe más rica del
mundo…". Lo que se conoce de ellos los señala como muy desarrollados en
el cultivo de las plantas productoras de incienso, una de las más valiosas de
la época. Ampliaron tanto el cultivo como el uso de la planta, que en aquella
época se producía más que actualmente.
Las excavaciones en Shabwah --capital de los
hadramitas-- se iniciaron en 1975 y fueron extremadamente difíciles debido a lo
profundo que estaban los restos de la ciudad bajo las dunas de arena. Pero lo
descubierto allí fue lo más sobrecogedor encontrado hasta entonces. La muralla
de la ciudad tenía una extensión superior a la de cualquier otra ciudad yemení
y al palacio allí existente se lo consideró una edificación verdaderamente
magnífica.
Indudablemente, era muy lógico suponer que los
hadramitas habían heredado esa superioridad arquitectónica de sus antecesores,
es decir, del pueblo de 'Ad. Hud le había dicho al pueblo de 'Ad al llamarle la
atención sobre su conducta:
"¿Construís en cada colina un
monumento para divertiros y hacéis construcciones esperando, quizá, ser
inmortales?" (C. 26:128-129).
Otra característica interesante de la
edificación encontrada en Shabwah fue el tipo de columnas tan trabajadas. Se
presentaban como únicas en su forma cilíndrica y su disposición en un atrio
circular, en tanto que en todos los otros lugares de Yemen se los había
encontrado columnas cuadradas monolíticas. Fotius, Patriarca Bizantino griego
de Constantinopla en el siglo IX DC, hizo una amplia investigación de las
actividades comerciales en el sur de Arabia, dado que tuvo acceso a los
manuscritos antiguos, los cuales hoy día ya no existen, y en particular al
libro de Agazarachides (132 AC), referido al Mar de Eritrea (Mar Rojo). Dice
Fotius en una de sus notas: "Se cuenta que los árabes del sur han
construido muchas columnas de plata o cubiertas con oro. Resultaban admirables
los espacios entre las columnas"(24).
Aunque lo antedicho no se refiere directamente
a los hadramitas, da una idea de la opulencia y de los métodos de construcción
avanzados de que disponía la gente que vivía en la región. Los escritores
griegos clásicos Plinio y Strabo, al describir las ciudades de la zona las
presentan "adornadas con bellos templos y palacios".
Cuando consideramos que los propietarios de
esas ciudades eran los descendientes de la tribu de 'Ad, se comprende claramente
porqué el Corán define a la ciudad capital de 'Ad como ya mencionamos antes en
(89:6-8).
Las Fuentes y Jardines de la Zona de 'Ad
El paisaje con el que uno se puede encontrar
hoy día más frecuentemente al viajar por el sur de Arabia, es el de su
desierto amplio. La mayoría de los lugares, con la excepción de las ciudades y
regiones con forestaciones hechas relativamente hace poco, están cubiertas de
arena. Esos desiertos han estado allí durante cientos o, incluso, miles de años.
"¡Temed, pues, a Dios y
obedecedme! ¡Temed a Quien os ha proveído de lo que sabéis: de rebaños e
hijos varones, de jardines y fuentes! ¡Temo por vosotros el castigo de un día
terrible!" (C. 26:131-135).
Pero como advertimos antes, Ubar, identificada
como la ciudad de Iram, y cualquier otro lugar que probablemente haya sido
residencia de la tribu de 'Ad, hoy día está totalmente cubierto con el
desierto. ¿Por qué uso Hud la expresión que aparece en el Corán para
advertir a su pueblo?.
La respuesta está oculta en los registros de
los cambios climáticos, los que revelan que las áreas que ahora están
desiertas en otra época fueron tierras verdes y productivas. Una gran parte de
esa zona estaba cubierta de plantas y fuentes de agua, como lo dice el Corán,
situación de la que se aprovechó el pueblo de entonces. La foresta seguramente
suavizaba el riguroso clima de la región, haciéndolo más habitable. El
desierto existía pero no cubría un área tan vasta como hoy día.
En el sur de Arabia, donde vivía el pueblo de
'Ad, se han obtenido indicios o pistas que indican que allí las personas se valían
de un sistema de irrigación muy desarrollado. Lo más probable es que esa
irrigación sirviera a un solo propósito: la agricultura. En esas regiones, que
hoy día no son apropiadas para la vida, en un tiempo se cultivaba la tierra.
Las imágenes satelitales han revelado también
un extenso sistema de canales en los alrededores de Ramlat como de Sab'atayan,
estimándose que prestaban sus servicios a unas 200.000 personas(25).
Doe, uno de los investigadores, dijo: "Era tan fértil el área alrededor
de Ma'rib, que se puede suponer que toda la región entre Ma'rib y Hazramaut
alguna vez estuvo cultivada"(26).
Plinio, el escritor clásico griego, ha
descrito esta región como muy fértil y cubierta por la neblina que producían
la forestación de las montañas, los ríos y el bosque virgen. En las
inscripciones encontradas en algunos templos antiguos cercanos a Shabwah, la
ciudad capital de los hadramitas, se relata que en la región se cazaban
animales y que algunos eran sacrificados. Esto revela que esa región tuvo
alguna vez tierras fértiles, además de desierto.
La velocidad con que puede avanzar el desierto
es verificable por medio de algunas investigaciones hechas por el Instituto
Smithsoniano en Pakistán, donde un área que se sabía fértil en la Edad
Media, se ha convertido en un desierto arenoso, con dunas de seis metros de
altura, advirtiéndose a la vez que el desierto avanza a un promedio de seis
pulgadas por día (más o menos 16 cms.). A esa velocidad las arenas pueden
devorarse incluso los edificios más altos y cubrirlos como si no hubiesen
existido nunca. Es así que las excavaciones hechas en Timna, Yemen, en el
decenio de 1950, ya han sido cubiertas casi completamente (por la arena)
nuevamente. También las pirámides egipcias estuvieron en un momento totalmente
bajo las arenas y fueron sacadas a la luz del día después de excavaciones que
duraron mucho tiempo. En resumen, está claro que las regiones que hoy día son
desiertos, pudieron tener una apariencia distinta en el pasado.
¿Cómo Cayó en Ruinas el Pueblo de
'Ad?
En el Corán se dice que el pueblo de 'Ad ha
perecido por medio de "un viento glacial". Se dice que duro 7 días y
ocho noches y destruyó totalmente a las tribus de 'Ad.
"Los aditas desmintieron y ¡cuáles
no fueron Mi castigo y Mis advertencias! En un día nefasto e interminable
enviamos contra ellos un viento glacial, que arrancaba a los hombres como si
hubieran sido troncos de palmeras descuajadas" (C. 54:18-20).
"Los aditas fueron aniquilados por
un viento glacial, impetuoso, que desencadenó (Dios) contra ellos para
devastarlo todo durante siete noches y ocho días. Se veía a la gente yacer en
ellas (en las ciudades) como troncos de palmeras derribadas" (C. 69:6-7).
Aunque esos pueblos fueron advertidos
previamente, no prestaron ninguna atención a las advertencias y rechazaron
permanentemente a quienes les amonestaban. Vivían en medio de tal engaño que
ni siquiera podían entender lo que estaba sucediendo cuando vieron que se les
venía encima la destrucción, en tanto continuaban rechazando el mensaje.
"Cuando lo vieron como una nube que
se dirigía a sus valles dijeron: 'Es una nube que nos trae la lluvia'. ¡'No!(dice
el profeta). Es más bien aquello cuya venida reclamabais, un viento que
encierra un castigo doloroso" (C. 46:24).
En el versículo se dice que la gente vio la
nube que le traería la calamidad pero no pudo comprender de qué se trataba y
pensó que se trataba de una nube de lluvia. Esta es una indicación importante
porque el ciclón que avanza azotando la arena del desierto se asemeja también
a una nube de lluvia desde cierta distancia.
Es posible que el pueblo de 'Ad se engañare
con esa apariencia y no advirtiera la calamidad que le caería de improviso. El
investigador Doe, nos da una descripción (que parece producto de una
experiencia personal) de esas tormentas de arena: "El primer signo es una
densa pared de arena que, debido a las fuertes corrientes ascendentes puede
tener varios miles de pies de altura, la cual es agitada por un fuerte viento
regular"(27).
"Ubar, la Atlantis de las Arenas",
considerada lo que resta de Iram, ha quedado cubierta bajo una capa de arena de
varios metros de espesor. Parece que el viento furioso que duró "siete
noches y ocho días" según la descripción del Corán, al acumular
toneladas de arena sobre la ciudad enterró vivas a las personas. Las
excavaciones hechas en Ubar apuntan o señalan eso. La revista francesa "Ça
M'Interesse" dice lo mismo: "Ubar fue enterrada bajo un manto (de
arena) de doce metros de espesor como resultado de una tormenta"(28).
La evidencia más importante de que el pueblo
de 'Ad fue enterrado por una tormenta de arena es la palabra "aqhaf"
usada en el Corán para señalar la ubicación de la tribu de 'Ad.
"Y recuerda al hermano(es decir, el
profeta Hud) de los aditas, que advirtió a su pueblo en al-Aqhaf --y hubo otras
advertencias antes y después de él--: '¡No sirváis sino a Dios! Temo por
vosotros el castigo de un día terrible'" (C. 46:21).
"Aqhaf" significa en árabe
"dunas de arena", y es la forma plural de "hiqf", es de
decir, de "duna de arena". Esto señala que el pueblo de 'Ad vivía en
una zona llena de "dunas de arena", lo cual provee el fundamento más
lógico posible para pensar que sus habitantes fueron enterrados por una
tormenta de arena. Según una interpretación, "aqhaf" perdió su
sentido de "cerro de arena" y se convirtió en el nombre de la región
del sur de Yemen, donde vivía el pueblo de 'Ad. Ello no modifica el significado
de la palabra sino que indica que se convirtió en peculiar de esa área debido
a las abundantes dunas de arena que hay allí.
La destrucción mencionada en el Corán en
54:20 debió haber aniquilado a todo ese pueblo que vivía del cultivo de la
tierra fértil, y de la construcción de diques y canales de irrigación, en un
tiempo muy breve, enterrándolo vivo en la arena. Después de eso el desierto se
expandió, y cubrió la zona con el tiempo, no dejando en la superficie rastro
de nada.
En consecuencia, se puede decir que los
descubrimientos históricos y arqueológicos señalados indican que el pueblo de
'Ad y la ciudad de Iram existieron y fueron destruidos como lo señala el Corán.
Quienes recuperaron esas ruinas de debajo de las arenas, así como quienes las
observan, deberían sacar una lección, percibir el sentido de lo allí
sucedido, que es lo que enfatiza el Libro Sagrado, pues dice que el pueblo de
'Ad se extravió del sendero recto debido a la arrogancia mostrada cuando sus
habitantes expresan: "…'¿Hay alguien más fuerte que
nosotros?'…" (C. 41:15). Después dice el versículo: "¿No
veían que Dios, Que les había creado, era más fuerte que ellos?…" (C.
41:15).
Lo que tiene que hacer la gente
es tener siempre presente este proceder inmutable (de Dios) y comprender que El
es el más grande y el mas digno de respeto, y que uno puede prosperar solamente
si Le adora.
| Atrás | Principal | Adelante |