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EL PROFETA SHU'AIB

La paz sea con el

Shu'aib fue mandado a la gente de Madyan, quienes eran un gente nómada que vivían en el Hijaz, el Noroeste de Arabia, porque se habían vuelto adoradores de ídolos y sus practicas comerciales se habían vuelto corruptas.

Madyan- por cuyo nombre se había nombrado la tribu- era un descendiente de Ibrahim- pero no por medio de Isma'il ni por medio de Ishaq, y Shu'aib era descendiente, después de varias generaciones, de Madyan. Por lo tanto, cómo Ayyub y su hijo Dhu'l Kifli, Shu'aib no era parte de la Tribu de Israel, aunque era pariente de la Tribu por virtud que eran la misma descendencia de Ibrahim.

Cómo todos los profetas antes de él, que ALLAH este complacido con ellos, Shu'aib llamo a su gente que adoraran solamente a ALLAH, y que se comportaran honestamente en sus transacciones con la demás gente. Así como con los profetas antes de él, la mayoría de la gente lo rechazo y rechazaron a adorar a ALLAH. Cómo resultado fueron destruidos:

Y a los Madyan, a su hermano Shuayb que dijo: ¡Gente mía! Adorad a ALLAH, no tenéis otro dios que El, no quitéis en la medida ni en el peso. Ciertamente os veo con bienestar y temo para vosotros el castigo de un día al que nadie escapará ¡Gente mía! Cumplid con la medida y el peso según la equidad. No desvaloricéis las cosas de los hombres ni cometáis maldades en la tierra como corruptores. Las cosas de ALLAH que permanecen, son mejores para vosotros si sois creyentes.

Yo no soy un protector para vosotros. Dijeron: ¡Shuayb! ¿Es que tus creencias te ordenan que abandonemos lo que nuestros padres adoraban o que hagamos con nuestras riquezas lo que queremos? ¡Oh! Entonces tú eres el comprensivo, el rectamente guiado.

Dijo: ¡Gente mía! ¿Pero es que no veis que me baso en una prueba clara de mi Señor que me provee con una buena provisión Suya y que no quiero ser distinto de vosotros en lo que os prohíbo sino tan sólo corregir aquellos que pueda? Yo no puedo estar bien encauzado si no es por ALLAH y a El me vuelvo. ¡Gente mía! Que no os pueda vuestra oposición contra mí para que no os suceda lo mismo que le sucedió a la gente de Nuh, a la de Hud o a la de Salih. Y no queda muy lejos de vosotros la gente de Lut.

Y pedid perdón a vuestro Señor y volveos a El, pues es cierto que mi Señor es Compasivo, Amable. Dijeron: ¡Shuayb! No comprendemos mucho de lo que dices y realmente te vemos débil entre nosotros; de no haber sido por tu clan te habríamos apedreado, no eres importante para nosotros. Dijo: ¡Gente mía! ¿Acaso mi clan es más importante para vosotros que ALLAH y por ellos lo habéis dejado a El a un lado? En verdad mi Señor rodea lo que hacéis.

¡Gente mía! Actuad en consecuencia con vuestra posición que yo también lo haré y ya sabréis a quién le habrá llegado un castigo que lo rebajará y quién es mentiroso. Y vigilad que yo también vigilo.

Y cuando Nuestra orden llegó, salvamos a Shuayb y los que junto a él creíangracias a una misericordia procedente de Nosotros, y el Grito sorprendió a los injustos, que amanecieron en sus hogares caídos de bruces. Como si jamás hubieran vivido con prosperidad en ellos.

¡Fuera con los Madyan! Igual que quedaron fuera los Zamud. (Fuera de la misericordia de ALLAH). (11.83-95).

El intercambio de palabras entre Shu'aib y su gente también es relatado en Surah ash-Shu'ara, en el cual su gente es referida como la gente del bosque: Los dueños de al-Ayka (el bosque) negaron lo que decían los enviados. Cuando Shuayb les dijo: ¿No vais a temer? Yo soy para vosotros un mensajero fiel, así pues temed a ALLAH y obedecedme. No os pido ningún pago a cambio; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos. Sed justos al medir sin perjudicar a la gente en ello. Y pesad con la balanza equilibrada sin menguar a la gente sus cosas. Y no cometáis maldades en la tierra como corruptores.

Temed a Aquel que os ha creado a vosotros y a las generaciones primeras. Dijeron: No eres mas que uno de los hechizados. Tan sólo eres un humano como nosotros y no te consideramos sino como uno de los que mienten. Haz que caiga sobre nosotros un trozo de cielo si dices la verdad. Dijo: Mi Señor conoce mejor lo que hacéis.

Y lo negaron y los sorprendió el castigo del día de la nube que les dio sombra, Ciertamente fue el castigo de un día grave. Verdaderamente ahí hay un signo. La mayoría de ellos no fueron creyentes. Es cierto que tu Señor es el Poderoso, el Compasivo. (26.176-191).

Y también: Y a los Madyan (les enviamos) a su hermano Shuayb, que dijo: ¡Gente mía! Adorad a ALLAH y estad a la espera del Ultimo Día, y no hagáis el mal en la tierra como corruptores. Pero lo negaron y les agarró la Sacudida, amanecieron en sus hogares caídos de bruces. (29.36-37).

Y después de referirse a lo que quedaba de la gente de Lut, en Surah al-Hiyr, ALÁH dice que también lo que queda de la gente de Shu'aib- otra vez nombrados como 'la gente del bosque'- también siguen visibles:

Es cierto que los dueños de la Espesura fueron injustos. Y nos vengamos de ellos. Ambos están en un camino que se puede ver. (15.78-79).

La historia de Shu'aib también es relatada en Surah al-Araf: Y a los Madyan, su hermano Shuayb, que dijo: ¡Gente mía! Adorad a ALLAH; no tenéis otro dios que El. Os ha llegado una evidencia de vuestro Señor; así pues cumplid con la medida y el peso y no menoscabéis a los hombres en sus cosas ni corrompáis en la tierra después del orden que se ha puesto en ella. Esto es un bien para vosotros si sois creyentes.

Y no estéis esperando al acecho en cada camino para intimidar, ni desvíes del camino de ALÁH a quien cree en El, deseando que sea tortuoso. Recordad cuando erais pocos y El os multiplicó, y mirad cómo han acabado los corruptores.

Y si hay entre vosotros un grupo que ha creído en aquello con lo que ha sido enviado y otro grupo que no ha creído, tened paciencia hasta que ALLAH juzgue entre nosotros. El es el mejor de los jueces. Dijeron los ricos y principales, aquellos de su gente que se habían llenado de soberbia: ¡Shuayb! Te vamos a expulsar de esta ciudad a ti y a los que están contigo, a menos que volváis a nuestras creencias. Dijo: ¿Aunque sea en contra de nuestra voluntad? Si volviéramos a vuestras creencias, después de que ALLAH nos ha salvado de ellas, caeríamos en una mentira inventada contra ALLAH. Nunca volveremos a ellas menos que ALLAH, nuestro Señor, lo quiera. Nuestro Señor abarca todas las cosas con Su conocimiento, en ALLAH nos confiamos. ¡Señor nuestro! Juzga entre nosotros y nuestra gente con la verdad; Tú eres el mejor de los jueces.

Y dijeron los ricos y principales de su gente, los que se habían negado a creer: Si seguís a Shuayb estaréis perdidos.

Los agarró la gran sacudida y amanecieron en sus hogares caídos de bruces. Fue como si los habían tachado de mentiroso a Shuayb nunca hubieran habitado en ella. Y ésos que habían negado a Shuayb fueron los perdedores. Se aparto de ellos y dijo: ¡Gente mía! Os he hecho llegar los mensajes de mi Señor y os he aconsejado. ¿Por qué habría de sentir lo que le sucediera a una gente incrédula? (7.84-92).

ALLAH continua: No hemos enviado a una ciudad ningún profeta sin haber castigado a su gente con la miseria y el padecimiento para que pudieran humillarse. Y luego les dábamos bienestar en lugar de mal. Pero cuando se veían prósperos, decían: La fortuna y la adversidad eran cosas que ya afectaban a nuestros padres. Y entonces los agarrábamos de repente sin que hubieran podido darse cuenta.

Si las gentes de las ciudades hubieran creído y se hubieran guardado, les habríamos abierto las bendiciones del cielo y la tierra. Sin embargo negaron la verdad y los castigamos a causa de lo que adquirieron. ¿Acaso la gente de las ciudades está a salvo de que les llegue Nuestro castigo de noche, mientras duermen? ¿O están a salvo de la astucia de ALLAH? Sólo la gente perdida se siente a salvo de la astucia de ALLAH.

¿Acaso los que han heredado la tierra después de otros que hubo en ella, no les sirve de guía saber que, si quisiéramos, los agarraríamos también a causa de sus transgresiones, sellando sus corazones para que no escucharan?

Esas son las ciudades parte de cuyas noticias te contamos. Les llegaron sus mensajeros con las evidencias, pero no iban a creer en lo que antes habían tachado de mentira. Así es como ALLAH sella los corazones de los incrédulos. En la mayor parte de ellos no encontramos compromiso alguno, sólo que se habían pervertido. (7.93-101).