En
el Nombre de Díos
el Clemente, el Misericordioso
Compendio
que resume el sistema de la Poligamia en el Islam
Publicado Por: http://www.nurelislam.com
1)
Completa justicia entre las esposas.
2)
Medios económicos para mantenerlas.
A
lo
largo de los siglos, la legislación islámica ha sufrido injustamente campañas
de distorsión en el mundo occidental
Estas
campañas nunca fueron basadas en estudios serios ni profundos del tema, ejemplo
de ello presentamos la cuestión de la poligamia en el Islam.
Según
algunos criterios occidentales, la poligamia humilla los sentimientos de la
mujer, disminuye sus derechos sociales, menosprecia su feminidad y explota sus
cualidades.
Sin
embargo, el que estudia la poligamia, en la legislación islámica, y medita
las situaciones y circunstancias de la gente, y sus necesidades sociales frente
a los problemas de la vida, se dará cuenta de que la poligamia no choca con la
realidad humana, ni contra la naturaleza y feminidad de la mujer.
La
poligamia es un sistema no sólo establecido en el Islam, sino que también ha
existido en las antiguas civilizaciones como los fenicios, asirios, egipcios y
otros más, además de estar establecido en todas las religiones anteriores al
mensaje del profeta Muhammad-la paz sea con él‑; así, en el judaísmo,
por ejemplo, el profeta Salomón‑la paz sea con él‑ tuvo numerosas
mujeres. En el Cristianismo hoy día no se permite la poligamia, pero esto no
quiere decir que los evangelios la nieguen o rechacen, ya que no viene ningún
texto que la prohíba claramente, y todo a lo que a ella se refiere viene como
un consejo o predicación: ‑«Dios ha creado para cada hombre una esposa».
Esto, es semejante, hasta cierto punto, a lo que viene en el Islam que no
permite al musulmán que se case con más de una mujer si no garantiza la
completa igualdad y justicia en todos los derechos humanos, y esto es muy difícil...
Por esto la poligamia es una solución a un problema, una satisfacción de una
necesidad, para impedir un desvío, es decir, las circunstancias que la
motivan no son corrientes.
La
verdad es que en los países islámicos la poligamia no es un problema, ni una
complicación, sino al contrario, los pueblos islámicos encuentran con su
aplicación, la tranquilidad porque creen en la ley que puso Dios, que conoce la
naturaleza de sus criaturas, su estado e instintos, por esto el Islam permitió
la poligamia porque conoce:
a)
La situación y circunstancias de los esposos que son la base de la sociedad.
b)
Las características del ambiente en que viven y la naturaleza de la sociedad
que forman.
De
ahí, que el Islam haya regulado el sistema de la poligamia para salvaguardar la
paz de la sociedad, asegurar la felicidad y garantizar todo lo necesario,
disminuyendo de esta forma, los posibles problemas que pudieran surgir. En los
países donde no está establecido el sistema de la poligamia y del divorcio
abundan las amantes; y el número de adulterios registrado en la estadística
oficial hecha en Francia en el año 1880, llegó a ser nueve veces mayor a la
realizada en el año 1826. Hace veinte años, un obispo inglés anunció la
necesidad de aplicar la poligamia para frenar el desboque del desvío social.
Dice
el historiador VVTSTER MARK sobre el casamiento:
«La
poligamia según la Iglesia, quedó hasta el siglo XVII siendo aplicada
repetidas veces durante este tiempo, sin que haya control de esta aplicación
por parte del Estado ni de la Iglesia .. ». Sigue diciendo: «Carlo Magno .tuvo
dos esposas y varias concubinas; también se puede ver que en algunas de sus
leyes la poligamia no era desconocida por el mismo clero» .
Gustaf
Lobon dice:
«La
poligamia no es un sistema establecido únicamente en el Islam, sino que ha sido
aplicado por judíos,
Aunque
la poligamia sea un derecho exclusivo del hombre ‑ya que la mujer no goza
del derecho de la poliandria‑(1), sin embargo, esto está a favor de la
mujer, siempre que el hombre utilice este derecho legalmente y de acuerdo con lógica
religiosa; pues, el hombre que decide casarse con una segunda esposa es porque
tiene algunos motivos, de entre los cuales podemos citar los más importantes:
a)
Insatisfacción sexual con la primera esposa; y en vez de satisfacer dichos
impulsos ilegalmente, desobedeciendo los mandatos de Dios y corrompiendo la
sociedad, es preferible que se case con otra, garantizando al
b)
Enfermedad crónica de la esposa o su invalidez permanente, ya que el hogar
requiere el cuidado de la madre, y el esposo necesita satisfacer sus relaciones
matrimoniales, siendo mejor que se case con otra, sin que por esto deje a la
primera abandonada.
c)
La esterilidad de la esposa y si el esposo desea tener hijos y no soporta su
falta. En mi opinión es mejor que se case con otra, sin abandonar la primera, y
satisfacer esta necesidad a que tenga, por ahí, hijos ilegales.
d)
Para proteger la pureza de la sociedad y la felicidad de sus miembros. Por
ejemplo, cuando el número de mujeres supera al, de los hombres ‑Como es el
caso de muchos países occidentales donde las leyes locales de cada uno no
permite la poligamia‑ aplicar tal sistema para asegurar los derechos y
deberes familiares es una necesidad así como un deber local y nacional al mismo
tiempo; evitando de esta forma que las mujeres solteras, debido a las leyes
vigentes, satisfagan sus deseos por caminos ¡lícitos, corrompiendo la
sociedad. Así, disminuiría en gran medida, los casos de adulterio, la
prostitución y en definitiva la corrupción moral.
e)
Obedecer el mandato de Dios de multiplicar la descendencia; pues, uno de los
fines de la Creación es la procreación, y el organismo humano, el espíritu de
toda persona
están preparados para tal fin, y cuando una mujer no puede alcanzar su
maternidad, el sistema social debe buscar una solución real que resuelva favorablemente
esta situación.
Dice
el Shej Muliaminad Abu Zaharah, en su libro «La sociedad humana bajo la sombra
del Islam», página 76:
La
poligamia, beneficia, por lo general, a la mujer, pero a pesar de este beneficio
puede provocar disgusto en la primera esposa, y, sin duda alguna, esto es un
perjuicio,. sin embargo, si comparamos este perjuicio de la primera con el que se
produce en el resto de las mujeres, en caso de que este sistema no existiera,
veremos que la prohibición de la poligamia causaría mayor daño que si se
permitiera».
Nuestra
respuesta a los que pretenden permitir la poliandria a la mujer, para igualarla
con el hombre en el derecho de la poligamia es la siguiente: el Islam permite a
la mujer contraer matrimonio con otro hombre, después de haber pedido el
divorcio de su marido por no disfrutar de los derechos que el Islam le otorgó.
En caso de que no desee continuar con su marido, por cualquier motivo, el Islam
le da derecho de separarse con la condición de que pague al marido todos los
gastos que con ella haya tenido para casarse. A esto se le llama Jal'on
(destitución o separación). Sin embargo, permitir la poliandria en la mujer
para equipararla a la poligamia en el hombre, no lo acepta ni la lógica ni la
razón al mismo tiempo porque:
a)
Se mezclarla la descendencia de cada progenitor, sin saber que hijos son de uno
o de otro.
b)
Va en contra de la propia naturaleza humana, y no concuerda con lo innato ni con
la trayectoria humana; los animales en general, no permiten que ningún otro
macho se acerque a su hembra; entonces, ¿qué se pensaría del hombre al que
Dios le ha otorgado dignidad? Lo que está sucediendo en nuestra época es una
anormalidad que no es aceptada por las sociedades, ni concuerda con la lógica
ni con las religiones.
c)
No proporciona a la mujer la felicidad ni tranquilidad psíquica ni social, ya
que con este sistema seria llevada de uno a otro como una mercancía.
El
que observe las sociedades en las que se practica el adulterio y se permite la
emancipación, se dará cuenta que las mujeres que tienen relaciones o contactos
amorosos con varios hombres, sufren intranquilidad psíquica y mental. Esto
podemos ver con facilidad al examinar la penosa vida que llevan y los finales trágicos
a que están ‑normalmente destinadas, su trayectoria es un cúmulo de
fracasos y desdicha, y no les cabe la menor duda al negar su deseo de que sus
hijos sigan su mismo camino porque reconocen que se están desenvolviendo en un
ambiente lejos de la felicidad. Esta es una verdad que nadie puede discutir.
Cuando
el Islam legisló estas leyes, lo hizo pensando en el bien de las criaturas y
para evitarles todo perjuicio; por eso, encontramos que una de las bases del
Fiqh
(2)
«es evitar la corrupción antes de pensar en traer el beneficio».
No
sé por qué motivo la mayoría a de los no musulmanes desaprueban la poligamia
y la miran de una forma extraña, aunque la legislación islámica, no ha sido
la única que le ha permitido, como hemos visto anteriormente; pues en la
Biblia, por ejemplo, algunos intérpretes de la misma, limitan el número de
mujeres en la poligamia a dieciocho, y otros dicen que los profetas David y
Salomón se casaron con numerosas mujeres. David se casó con noventa y nueve
completando las cien cuando se casó con la mujer de Urías, que era un capitán
de su ejército; Salomón, viene igualmente, que tuvo setecientas esposas y
trescientas esclavas. Entonces, ¿por qué los creyentes de la Biblia critican
al Islam por permitir al profeta MUHAMMAD -la paz sea con él- nueve esposas, a
pesar de que todas eran viudas, y algunas de ellas eran viejas, excepto Aisha -hija
de Abu Bakr, amigo y compañero del profeta- que era joven y virgen, la cual fue
después de la muerte del apóstol de Dios, maestra de las ciencias que atañen
a las mujeres? Y, ¿cómo ellos, que admiten en sus sociedades, las amantes,
abandonando sus deberes conyugales, desaprueban la poligamia de nuestra
legislación islámica, cuando la poligamia garantiza la seguridad y dignidad
del hogar, el honor de los esposos, la protección de la mujer y el equilibrio
de la sociedad...?
Los
que critican las leyes de Dios sobre la poligamia, es porque sólo miran sus
propios intereses ‑aunque en realidad no son intereses‑ sino que es
el egoísmo en sí, y no miran el beneficio de la otra mitad de la sociedad
cuando es necesario...
Los
sabios que han estudiado este sistema, apoyan la poligamia y dicen (Lepon): «Las
leyes europeas permitirán algún día, la poligamia .. ». (Ehrenbel): «La
poligamia es necesaria para que se conserve la descendencia de la raza aria». (Shobenher):
«Las leyes del casamiento en Europa están mal constituidas al igualar a la
mujer con el hombre limitando a éste a una sola esposa reduciendo la mitad de
nuestros derechos y duplicando nuestros deberes ... » Y sigue diciendo: «¿Acaso
no ha llegado todavía el momento para que podamos decir que la poligamia es una
realidad para todas las mujeres?»
Y
en el año 1978 nos llega la voz de una mujer que asume un cargo oficial. Es la
señora Anderson de Suecia, miembro del grupo de relaciones públicas de la
Confederación Europea de la Agricultura, en un informe presentado el 6 de mayo,
en la reunión de Viena; dice en el informe:
«La
situación de la mujer es aún peor que la del varón ya que la esposa trabaja
sin remuneración a pesar de que es indispensable en la preparación de la
alimentación de la familia, de la ganadería, etc., etc.... el agricultor no
tiene posibilidades de la colaboración de suficientes mujeres activas que le
ayuden en las tareas de la granja, en estas circunstancias la poligamia debería
incluirse en la legislación para las explotaciones agrícolas».
Son
las siguientes:
1)
Completa justicia entre las esposas.
2)
Medios económicos para mantenerlas.
3)
No más de cuatro.
1)
Completa justicia entre las esposas
Se
refiere a la equidad material en el hogar, vestidos, deberes, derechos y amor.
El marido no debe inclinarse a una más que a otra.
Dios
‑altísimo sea‑ dice en el Sagrado Corán:
«Podéis
desposaros con dos o tres o cuatro de las mujeres que os gusten. Mas, si aún
teméis no poder ser equitativos con ellas, casaros con una sola .. »
(Sura
4, versículo 3)
También
dice en la misma Sura, versículo 129:
«Nunca
podréis ser equitativos con vuestras mujeres aunque os empeñéis en ello. Por
ésta razón no os inclinéis, preferentemente a una de ellas, dejando a la otra
como si estuviera abandonada; pero si os enmendáis y teméis a Dios, sabed que
Dios es indulgentísimo y miscricordiosísimo».
Como
podemos ver por los versículos anteriores, Dios ordena la completa justicia
entre las esposas, aunque esto sea muy difícil; pero, el esposo tiene el deber
de hacerlo para evitar inclinaciones a una más que a otra dejando a ésta
abandonada.
El
apóstol de Dios ‑la paz sea con él‑ siempre le decía a Dios sobre
su mayor inclinación amorosa hacia Aishah que hacia las demás:
«¡Dios
mío esta es mi parte que puedo dominar y perdóname por la que no puedo
dominar!».
Se
refiere con la parte que puede dominar al hacer justicia con sus esposas, y con
la que no puede dominar a la particular inclinación del corazón por Aishah.
Puede
en el amor tomar parte la influencia y comportamiento de las mujer para con su
marido, por eso, toda esposa debe, en caso de poligamia, no dejar mal efecto,
por su comportamiento , en el corazón de su esposo, pero el esposo, a pesar de
todo, no debe diferenciar a las esposas en las cosas aparentes aunque su corazón
se incl4ne a una más que a otra.
En
realidad la poligamia es una solución para todo aquel que la necesite; evita
que el hombre caiga en lo ¡licito, le lleva por el camino recto, y le transforman
uribuen miembro de la sociedad. El Islam permite casarse con más de una si es
capaz de hacer justicia entre ellas; de lo contrario caerá en lo ¡lícito y
aunque su matrimonio es legal, peca gravemente.
2)
Medios económicos para mantenerlas
El
Islam no aconseja casarse a los que económicamente no puedan; entonces, ¿si
no puede hacerlo con una, cómo se le va a permitir casarse con más de una?
El
apóstol de Dios ‑la paz sea con él‑ insitó a los jóvenes que se
casasen diciendo‑:
«¡Oh
jóvenes!, los que tengáis medios, casaros, así guardaréis vuestra vista y os
protegeréis del adulterio, y el que no pueda que ayune porque esto le ayudará
a protegerse».
Quiere
decir ayunar con frecuencia porque esto le ayudará a no caer en lo ilícito en
general.
El
mantenimiento debe ser, de acuerdo con la situación económica en que viva el
hombre y el nivel económico de la mujer, siempre que no haya derroche,
ahorrando la vivienda, el vestido, la alimentación y otros requerimientos.
El
Islam permite al que pueda económicamente y sea capaz de hacer justicia,
casarse con más de una mujer al mismo tiempo, pero sin pasarse de cuatro. Estos
casos son muy raros en nuestros países islámicos porque:
a)
El número de mujeres no supera al de hombres.
b)
No pueden soportar las consecuencias de esta multitud.
c)
No poseen medios económicos.
El
Islam ha limitado el número de esposas a cuatro porque conoce la capacidad,
circunstancia y vida social de las criaturas.
La
limitación de este número viene en el Sagrado Corán:
«Podréis
desposaros con dos o tres mujeres. Mas, si teméis no poder ser equitativos con
ellas, casaos con una sola .. »
(Sura
4, versículo 3)
Este
versículo nos indica que el casamiento con más de una mujer está prohibido,
siempre que el esposo vea que no es capaz de hacer justicia con ellas.
La
poligamia está permitida en el Islam pero con las condiciones anteriormente
citadas, sin embargo, puede causar daños como:
a) Discordia entre las esposas haciendo que todos vivan en un ambiente intranquilo y que el esposo desatienda muchas de sus obligaciones matrimoniales por dedicarse a resolver los motivos de la discordia y tratar de que haya paz. Es posible que estas contrariedades alcancen a los hijos y familias del esposo y esposa provocando todo esto entre ellos, odio, envidia, celos..., etc.
Si
investigamos los motivos que provocan esta discordia veremos que todo se debe a
la falta de religiosidad y a la poca formación islámica en las familias,
especialmente en nuestra época, la verdad sea dicha; el mal no es la legislación
divina que permite al esposo casarse con más de una sino que se debe a la mala
aplicación de esta legislación y al mal uso fuera de la necesidad.
La
campaña llevada a cabo por los no musulmanes contra los musulmanes en este
aspecto, se debe a los que observan en nuestras sociedades, de como muchos ricos
qué dicen ser musulmanes disfrutan de las mujeres casándose un día con una,
otro con otra y al otro se divorcian.... además de tener varias amantes cuando
están lejos de sus mujeres. También se debe a la ignorancia de la mayoría de
los musulmanes que no practican las enseñanzas del Islam e imitan a los no
musulmanes, en el trato y casamiento con mujeres.
El
Islam no es responsable del comportamiento y acciones de todas estas personas,
por eso los no musulmanes deben mirar con imparcialidad las legislaciones y enseñanzas
del Islam y no compararlas con el comportamiento de estos musulmanes.
La forma no está en prohibir lo que la religión divina ha permitido, sino en detener a los corruptores que juegan con el honor de las personas, orientándolos con la luz de Dios y su legislación completa, para que de esta forma el hombre conozca la finalidad de su existencia en esta vida.
A
pesar de los inconvenientes que pueda tener la poligamia, sin embargo, con la
condiciones y limitaciones puestas, es el mejor remedio para muchas crisis,
estados sociales y circunstancias y situaciones nacionales.
Dios
dijo la verdad al sentenciar.
«
... Sólo se os ha concedido una mínima arte del saber».
(Sura
17, versículo 85)
Ruego
a Dios que guíe a la gente para que vuelvan a su religión y les ilumine el
significado de sus legislaciones:
« ... Dios es invencible, pero la mayoría de los humanos lo ignoran»
(Sura
12, versículo 21)
«La
sociedad humana bajo la sombra M Islam», de Muhammad 1
Abu
Zaharah.
«La
mujer entre el Fiqh y la Ley», de Mustafá Al‑Silba¡'. 1
«El
Islam y la mujer de hoy día», de Al‑Bahi' Al‑Juli.
«A la sombra del Corán», de Sai'id Qutb.
| Atrás | Principal | Adelante |