EL ORIGEN DEL CORÁN



INTRODUCCIÓN

¿Quién es el autor del Corán?

    Sobre este tema se contradicen flagrantemente los estudiosos. Este estudio trata de hacer una revisión crítica sobre las principales teorías que tratan la autoría del Corán; usando para ello argumentos lógicos, evidencia histórica, análisis textuales y datos científicos.

Probablemente el único punto de consenso acerca del Corán es que fue recitado por primera vez por un hombre nacido en La Meca, una ciudad de Arabia, en el siglo séptimo después de Cristo con el nombre de Muhammad.

En cuanto a las fuentes del Corán; los eruditos están divididos en tres grupos principales. 

  1. Aquellos que creen que Muhammad fue el autor del Corán.

  2. Aquellos que creen que Muhammad no fue el autor sino que le fue 'inculcado' por alguien más o por varios otros autores.

  3. Aquellos que creen que el Corán no tiene autor humano sino que es una revelación, palabra por palabra, de Dios.

CAPITULO I 

MUHAMMAD COMO EL AUTOR 

Comenzaremos examinando los argumentos de los estudiosos que consideran a Muhammad el autor del Corán. Para apreciar su posición es importante tener en cuenta lo que el Corán mismo tiene que decir acerca de su origen; el Corán declara contundentemente: 

Este es, ciertamente, un Corán; honorabilísimo. Una revelación del Señor de los Mundos.1

Una afirmación similar aparece en muchos otros lugares2. Más aún, su forma de dirigirse al oyente da la impresión de que emana del Creador hacia la criatura. Todos los capítulos, excepto en Nro. 9, comienzan con la siguiente. fórmula: 

En el nombre de Dios, El Graciabilísimo, El Misericordiosísimo 

El discurso es en primera persona; y en numerosos puntos. Dios manda a Muhammad dirigirse a la gente diciendo: 'Di' (“Qul” en árabe); de hecho; este comando aparece más de 332 veces en el Corán3. Otros imperativos como: 'Proclama', 'Recita', 'Glorifica a tu Señor' ó 'Póstrate' y muchos otros imperativos han sido también usados4. Aunque afirmar que el Corán es una revelación divina ya es una negación de cualquier autoría humana; el Corán también hace la afirmación categórica de que ningún ser humano ó genio puede haberlo producido5

Di: Aunque los humanos y los genios se reunieran para producir algo semejante a este Corán, jamás harían nado parecido, aunque se ayudasen mutuamente. 

Aparte de la afirmación de que el Corán es una revelación divina, más la enfática negación de algún origen humano; el Corán mismo proporciona el método que servirá para probar su falsedad y refutarlo6

Y si dudáis de lo que hemos revelado a nuestro siervo componed una sura semejante a éste, e implorad para ello a vuestros ídolos en vez de Dios, si sois sinceros. Pero si no lo hacéis - y ciertamente no podréis hacerlo -, temed pues, el fuego infernal cuyo pasto son los idólatras y los ídolos; es fuego que está destinado para los incrédulos. 

Y en respuesta a la acusación de que Muhammad era el autor del Corán, a éste se le manda decir:7

  Diles: No me incumbe modificarlo por mi propia voluntad; solo me atengo a lo que me ha sido revelado, porque temo el castigo del día aciago, si desobedezco a mi Señor.  

Se les dice a los que criticaban a Muhammad que reflexionen sobre el hecho de que Muhammad había vivido entre ellos por 40 años; sin haber mostrado ninguna señal de grandes conocimientos; ni siquiera alguna inclinación por la poesía; el era de hecho analfabeto. ¿Cómo podrían ellos explicar el hecho de que ahora él recitaba el Corán que es incomparable en sublimidad? El mismo Corán dirigiéndose a Muhammad dice.8 

Antes de él ni leías ni escribía tu mano ningún libro. Si habría sido así habrían tenido dudas los que dicen falsedades. 

Aparte de estas citas del Corán , Muhammad declaró muchas veces que él no era el autor del Corán.9 

A pesar de que Muhammad nunca reclamó la autoría del Corán, cierto número de eruditos está convencido de que él era el autor, implicando con esto que Muhammad mintió deliberadamente cuando atribuyó el Corán a Dios, estos eruditos han atribuido diferentes motivos para este aparente engaño: 

Charles Hamilton, traductor de “La Hidaya: Un comentado sobre leyes islámicas” dice en el prefacio de su traducción: 

“¿Quién fue el autor de esta extraordinaria combinación de declamación y preceptos?  Esto deberá mantenerse siempre como una incertidumbre. Sobre este punto hubo mucha controversia, incluso desde los tiempos de los primeros oponentes de Muhammad y su misión; a pesar de esto; el hecho de que él fue el principal autor está fuera de duda, aunque es probable que haya recibido mucha asistencia de otros en su composición.10   

    Hamilton acaba diciendo que Muhammad era un impostor; pero no indica ningún motivo en su teoría. La misma posición es adoptada por Richard Bell, quien escribe en el prefacio de su traducción “El Corán traducido con un reordenamiento crítico de las suras” que Muhammad mismo escribió el Corán."11 

    En su libro “Weber y el Islam: Un estudio crítico”, Bryan S. Turner dice que Max Weber consideraba a Muhammad como un oportunista y que sus seguidores estaban motivados solamente por las perspectivas de botín y ganancias económicas12. Según Weber, Muhammad se habría dado cuenta que el apelo a la piedad y la rectitud moral no lo ayudaba a alcanzar sus ambiciones de poder político, gloria y ganancias económicas; por lo tanto movilizó guerreros para conseguir su objetivo. 

    Weber va aún más lejos al decir que el profeta “más y más claramente” se daba cuenta que su posición dependía de la exitosa movilización de tropas, a quienes Weber identificó como los transportadores de la nueva religión. 

    Hay varias ideas que resaltan del argumento de Weber Habiendo fallado Muhammad en afianzarse dentro de La Meca, de las piadosas reuniones secretas pasó a apelar a los guerreros (ie. los creyentes). Su mensaje monoteísta fue moldeado incisivamente, en términos de dinamismo militar, hacía una casta de guerreros, y la doctrina social fue orientada casi totalmente hacia la meta de preparar sicológicamente a los creyentes para la batalla, esto para mantener el mayor número de creyentes disponibles en nombre de la fe . Tales guerreros no estarían motivados por pura devoción al carisma del profeta sino por las perspectivas de tierra y poder. Por lo tanto la guerra religiosa en el Islam sería simplemente una empresa dirigida hacia la adquisición de extensos territorios. pues estaría orientada al interés feudal por la tierra.13 

    Kenneth Cragg, en ‘El llamado del Minarete’, argumenta que el texto coránico estaría probablemente basado en tradiciones orales, pero que Muhammad lo atribuyó a Dios porque quería salvar a su gente de la insensatez criminal de la idolatría, el Corán, según Cragg, es una expresión de la profunda observación de Muhammad sobre el mundo que le rodeaba: 

    "Tal fue, el origen y el significado de la llamada de Muhammad, desarrollada en un ambiente 'tosco' donde las conclusiones de una concienzuda observación de la escena contemporánea se articularon en una llamada personal a la prédica y la amonestación en la ciudad."14

Arthur J. Arberry, en su prefacio de "El  Corán interpretado" sostiene una opinión parecida: 

    "La evidencia más bien nos muestra, que en todo lo que hizo y escribió, Muhammad actuó por un deseo sincero de liberar a sus compatriotas de la estupidez de sus degradantes idolatrías, que estaba urgido por un intenso deseo de proclamar la gran verdad de la unicidad de la Deidad, la cual había tomado total posesión de su propia alma, que el fin a ser alcanzado justificaba, en su mente, los medios que adoptó en la creación de sus suras, que el se sugestionó a si mismo hasta alcanzar la creencia de que había recibido una llamada divina; que por fuerza de las circunstancias, por su éxito gradualmente alcanzado llegó a creerse el acreditado mensajero del cielo."15 

Según M.M. Mulokozi; fue el bien arraigado deseo de liberar a su tierra natal, Arabia, de la dominación imperialista; lo que llevó a Muhammad a adoptar la profecía como medio para unificar a su gente con el fin de combatir a los opresores:  

" Políticamente el Islam emergió de una situación colonial y de opresión. El movimiento islámico fue hasta cierto punto un intento, de parte de los árabes, de liberarse de la opresión de esos tres poderes imperialistas..

El rol de el Islam sería, según lo dicho, el de fomentar un espíritu de nacionalismo entre los árabes y conducirlos a luchar contra sus opresores. El medio empleado para conseguir aquella unidad fue el de la profecía, un tema adecuado para las extensamente vigentes experiencias de siglos de antigüedad entre las gentes de0fedio Oriente.
"16

    La "Nueva Enciclopedia Católica"  también sugiere que la llamada profética de Muhammad fue tan solo un medio de unificar:

"Alrededor de los cuarenta años recibió su 'llamada profética' para unir a los árabes bajo el monoteísmo"17

Resumiendo: La atribución de una fuente divina al Corán, por parte de Muhammad, habría sido motivada por: El beneficio económico, la búsqueda de poder, la reforma moral o la liberación política de su gente. Las mencionadas teorías presentan numerosos problemas en sus propias justificaciones; empezaremos con la teoría del beneficio personal.



1- El Corán : Sura 5 , aleyas 77-80.

2- El Corán dice por ejemplo en 26:192-193 es una revelación del universo. El Espíritu Fiel (El Arcángel Gabrie1) lo trajo del cielo.- Otras referencias incluyen: 25: 1, 3:3, 4:105, 16:44 y 15:9.  

3- Se discutirá el significado de este número después,

4- Ver: Corán: 15:49, 76: 24-26 y 18:27-28.   

5- Corán 17:88. Un desafió similar aparece en 2:23 , 10:38 y 11: 13.

6- Corán 2:23-24.

7- Corán 10:15-16.  

8- Corán 29:48. su analfabetismo también se menciona en 7:158

9- El ejemplo más famoso es la historia de su primera revelación en la cueva de Hirá. Ver: “The translation of the meanings of Sahih-Al-Bukhari” de Muhammad Muhsin Khan.  Árabe-inglés, Lahore. Kazi Publications, Vol. 1 hadiz Nro. 3,  pags. 2-4,

10- Charles Hamilton (Traducción) “The Hidaya: Commentary on the Islamic Laws”. Nueva Delhi, Kitab Bhavan, 1985. Vol. 1, p 8.

11- Richard Bell (Traducción) “The Qurán: translated with a critical re-arrengement of the surahs”. Edimburgo. T&T clark, 1960, Vol. 1 , p 8. 

12- Bryan S. Turner, ‘Weber and Islam: A critical study’. Londres. Ratledge y Kegan Paul, 1974. p 23.

13- Bryan S. Turner, ob. cit. , p 34.  

14- Kenneth Cragg, "The Call of the Minaret". Nueva York. Oxford University Press, 1964. pp 76-77, 

15- Arthur J. Arberry, "The Koran interpreted" Londres. George Allen & unmin Ltd. , 1985. Vol. 1, p 15.  

16- MM. Mulokozi,"Utenzi Wa Rosil Ghul". un discurso seminarista presentado en el seminario TUKl el 25 de febrero de 1988, p 4.

17- New Catholic Encyclopedia, Washington. The Catolic University of America, 1981. Vol, 1 , p 715.