La Oración del Viernes

 

Todos los viernes, el Padre va a la mezquita a rezar. La oración del Viernes se llama Salatul-yum'a. En español significa, oración en congregación, porque en este día los musulmanes forman una reunión o congregación en la mezquita.

 

Antes de ir a la mezquita, debemos lavarnos tal como nos lavamos para la oración. Pero es mucho mejor darse una ducha antes de ir a la oración del Viernes. Al llegar a la entrada de la mezquita nos quitamos los zapatos. Dentro de la mezquita, debemos andar descalzos, o sólo con calcetines o medias.

 

Cuando el Padre llega a la mezquita, hay alguna gente sentada en el suelo, leyendo el Corán. Los hombres se sientan delante y las mujeres detrás.

 

Cuando va llegando más gente y se acerca el tiempo de la oración del mediodía, el Muadhin da el Adhan, que es la llamada a la oración. Alza la voz: Dios es el supremo, Muhammad es el Profeta de Dios y venid a la oración. Seguro que ya sabes como suena el Adhan.

 

Entonces, el Imam sube al Minbar. Un Imam es un musulmán como todos los demás, pero sabe más del Corán. El Minbar tiene varios escalones como los de una escalera y, para dar el discurso, el Imam se sube por esta escalera hasta un punto desde el que todo el mundo le oye claramente. El discurso que pronuncia el Imam se llama la Jutba. El Imam habla a la gente de lo que está escrito en el Corán y dice que deben rezar sólo a Dios y hacer siempre el bien.

 

Después de la Jutba, el Muadhin hace otra llamada. Esta se llama el lqama. Cuando la gente lo oye, saben que está a punto de empezar la oración y que si no se dan prisa será demasiado tarde.

 

El Imami baja del Minbar y se coloca delante del Mihrab. El Mihrab es un nicho en la pared que indica la dirección de Makka. Los musulmanes siempre nos ponemos cara a Makka cuando rezamos.

 

Los musulmanes se ponen en filas largas detrás del lmam. El Padre se coloca también en la fila. El Imam levanta las manos y dice: “Al’lahu Akbar", y la gente repite lo que él hace. Levantan las manos y dicen: “Al’lahu Akbar". Todos juntos rezan una oración de dos rak'as, que dura lo mismo que la oración de la mañana.

 

El Imami es el hombre que dirige la oración. Los que rezan detrás de él, hacen exactamente lo mismo que él. Le siguen para que así la oración no sea desordenada. Una vez terminada la oración, la gente se dicen unos a otros:

 

“Assalamu aiaikum", que quiere decir: La Paz sea contigo. Luego, todos se marchan a casa.