PRESENTES A LAS AUTORIDADES

            La intención de la ley Islámica es prohibir el soborno en toda forma.  Así pues, referirse al soborno como un "presente" no lo transfiere del campo de lo ilícito al campo de lo lícito.  Un hadiz dice:  "Cuando nombramos a una persona para un cargo, nos preocupamos por su provisión.  Si el toma algo más que eso, es una ganancia ilícita"[1].

            Al Califa Omar bin Abdul 'Aziz se le entregó un presente, pero él lo rechazó.  Cuando se le dijo que el Profeta aceptaba presentes, el respondió:  "Para él eran presentes, pero para nosotros es un soborno".

            El Profeta (B y P) envió un hombre a recolectar el Zakat de la tribu Azd.  Al retornar  ante el Profeta (B y P) retuvo una parte para él.   Dijo al Profeta (B y P):  "esto es para vosotros y esto se  me dio  como un presente".  Entonces el profeta (B y P) se enojó y le dijo " Si lo que dices es cierto, ¿Te hubiesen llegado estos regalos si te hubieras quedado en casa de tu padre y tu madre? "Luego continuó diciendo:  "¡Porqué una persona empleada por mí diría: eso es para vosotros y esto es para mi? ¿Acaso le llegaban estos presentes cuando estaba en la casa de su madre? ¡Por aquel que tiene mi alma en su mano , nadie toma algo ilícitamente sin que Allah lo haga cargarlo  en el Día  de la Resurrección.  Que ninguno no de  vosotros aparezca cargando un camello bramando, una vaca mugiendo, o  una cabra balando (por haberlas recibido de esta forma)".  Luego levantó sus manos en súplica y dijo: "¡Oh Allah! ¿Hice llegar el mensaje?"[2].

            Dijo el Imam Al Ghazzali, "en vista de estas amonestaciones, el juez y el gobernante o cualquiera en una posición de autoridad, debería imaginarse a sí mismo sentado en la casa de su padre o su madre.  Si el piensa que aún así, después de haber dejado su cargo, el recibirá tal presente sentado en  la casa de su madre, podrá aceptar el regalo que se le ofrece.  Si por otro lado, este regalo se le ofrece  a causa de su posición de autoridad, el no debe aceptarlo.  Si se le hace difícil decidir sobre los regalos de sus amigos, si aún se los darían de no estar en  tal cargo , pues es una situación dudosa y es  preferible no aceptarlos"[3].

UN SOBORNO PARA CONTRARESTAR UNA INJUSTICIA

            Si alguien se encuentra en una situación donde todos los medios para contrarrestar una injusticia contra él, o recuperar un derecho que se le ha negado, le son imposibles excepto pagando soborno, es preferible que espere pacientemente hasta que Allah le facilite un medio de contrarrestar la injusticia o recuperar sus derechos. Pero, si debe recurrir al soborno, la culpa de esto no recaerá sobre él, si es que ha intentado todos los demás medios legales y que haciendo esto esté recuperando sus derechos sin infringir los derechos de otros; en tal caso la culpa del pecado recaerá enteramente sobre el receptor del soborno.

            Algunos eruditos ha deducido esto de algunos hadices mencionando que el Profeta (B y P) dio caridad a ciertas personas que insistían en mendigar apesar de que , en realidad, no merecían recibir caridad.  Omar mencionó  que el Profeta (B y P) dijo:  "Algunos de vosotros reciben caridad de mi y se la llevan bajo el brazo, sin embargo, es fuego (del infierno) para ellos".  Omar preguntó:  "¡Oh Mensajero de Allah! ¿Como se las  puedes dar, sabiendo que significa fuego para ellos?"  El Profeta (B y P) respondió:  "¿Qué puedo hacer?  Me piden con insistencia, y Allah me ha prohibido ser mezquino"[4].

            Si la presión del insistente  mendigar indujo al Profeta (B y P) a darle a un mendigo lo  que sabía que significaría fuego del  Infierno para él, ¿Qué podemos decir sobre la presión de defenderse contra la injusticia o recuperar el derecho usurpado?

GASTOS EXTRAVAGANTES

Así como la fortuna de los demás es inviolable y cualquier usurpación de la misma, abierta u oculta, está prohibida;  también la propia fortuna de una persona es inviolable para si misma y no debe, pues desperdiciarla con gastos extravagantes y sin medida.  Esto es así porque la nación islámica, que constituye un propietario más asociado a cada propietario, tiene derecho sobre la propiedad de los individuos.  Por esta razón el Islam ha dado a la nación derecho de manejar las propiedades de los incapacitados mentales que desperdiciarían su fortuna.  El Corán dice: 

"¡No confiéis a los incapaces la hacienda que Allah os ha dado para subsistir!, ¡Sustentadles de ella y vestidles! ¡Y habladles con cariño!" ( 4:5)

            En esta aleya, Allah se refiere a la fortuna de los incapaces como "la hacienda que Allah os ha dado", pues la fortuna de los individuos es también la fortuna  de la nación.

            El Islam es la religión de justicia y moderación, la nación islámica es la "nación intermedia".  El musulmán debe ser moderado y justo en todos sus asuntos.  Por eso es que Allah prohibió a los creyentes el desperdicio y los gastos extravagantes, así como los prohibió la avaricia y la mezquindad.  Allah dice: 

"¡Hijos de Adán! ¡Atended a vuestro atavío siempre oréis! ¡Comed y bebed, pero no cometáis excesos, que Él no ama a los inmoderados!" (7:31)

            El desperdicio de la fortuna significa gastarla, en pequeñas o grandes cantidades, en lo que Allah prohibió;  como ser:  bebidas alcohólicas, drogas, utensilios de oro y plata, etc. O gastarla en cosas que no beneficiarán ni a la persona ni a los demás [5].  Dar tanta caridad que uno quede sin nada para sus gastos necesarios también es un desperdicio de dinero.
            Al explicar la aleya,

 "Te preguntan acerca del vino y de la bebida. Di:  "Ambos encierran pecado grave y ventajas para los hombres, pero su pecado es mayor que su utilidad".  "Te preguntan qué deben gastar.  Di 'Lo superfluo'.  Así os explica Allah las aleyas, Quizás, así meditéis"(2:219)

el Imam Al Razi comenta:  "Allah el Altísimo enseñó a la gente como gastar su fortuna.  Dijo a su Profeta (B y P), "Da lo que es justo al pariente, así como al pobre y al viajero, pero sin prodigarle demasiado..." (17:26). También dijo: "Cuando gasta, no lo hace con exceso ni con tacañería, - el término medio es lo justo ..." (25:67) El Profeta (B y P) dijo:  'Si uno de vosotros tiene algo que gastar, debería empezar consigo mismo, luego con los que sustenta, y así sucesivamente'[6].  También dijo:  'La mejor caridad es la que te deja autosuficiente'[7].  Yábir bin Abdallah narró:  'Una vez que estabamos con el Mensajero de Allah (B y P) vino un hombre con una pepita de oro tan grande como un huevo y dijo:  '¡Oh Mensajero de Allah! Tómala en caridad. ¡Por Allah que es todo lo que poseo! El Profeta (B y P) le dio la espalda.  El hombre se puso nuevamente frente al Profeta (B y P), entonces éste le dijo con enojo: dámela.  Y tomando de su mano el trozo de oro, se lo lanzó con tanta fuerza que, de haberle acertado, le habría lastimado.  Luego dijo:  Uno de vosotros me trae su fortuna y no posee nada aparte de ella;  y luego se sienta a mendigar de la gente.  La caridad es aquella que te deja aún  autosuficiente.  Llévatela, no la necesitamos'"[8].

            El Profeta (B y P) mencionó que solía acumular comida para su familia en tal cantidad que les baste para un año [9]. Los  hombres sabios han dicho, "La mejor vía es entre dos extremos.  Gastar mucho es derrochar, mientras gastar muy poco es avaricia.   La moderación es lo mejor".  Este es el significado de las palabras de Allah :

"Te preguntan acerca del vino y de la bebida Di:  'Ambos encierran pecado grave y ventajas para los hombres, pero su pecado es mayor que su utilidad'.  Te preguntan qué deben gastar.  Di 'Lo superfluo'.  Así os explica Allah las aleyas, Quizás, así meditéis"(2:219)

Y la moderación es la piedra fundamental de la Sharía traída por Muhammad (B y P).  La ley Judía padece de una dureza extrema; la ley cristiana padece de una relajación  extrema y la Sharía de Muhammad está en una posición intermedia.  Por eso es el sistema más perfecto de todos los sistemas legales [10].

5.  LA RELACIÓN DEL MUSULMAN CON EL NO MUSULMAN

            Cuando intentamos resumir las enseñanzas islámicas concernientes a los tratos con los no musulmanes en relación  a lo lícito y lo ilícito, encontramos que las siguientes dos aleyas del Corán son suficientes, pues nos proveen de los parámetros necesarios para comprender este tema; Allah dice: 

"Allah no os prohibe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares, Allah ama a los que son equitativos.
Lo que sí os prohibe Allah es que toméis como amigos a los que han combatido contra vosotros por causa de la religión y os han expulsado de vuestros hogares o han contribuido a vuestra expulsión.  Quienes les tomen como amigos, ésos son los impíos". (60: 8-9)

            La primera aleya no solo reclama la justicia y la imparcialidad al tratar con los incrédulos que no combaten a los musulmanes en términos de religión ni los expulsan de sus hogares - es decir, aquellos que no están  en guerra con los musulmanes ni son hostiles con ellos - sino que urge también a  los musulmanes a ser amables con  ellos.  La palabra "Birr", o "buen trato" que se usa en este texto, es un término muy comprensivo , significando aquella amabilidad y generosidad que esta por sobre la justicia, y es la misma palabra usada para describir el buen trato que el musulmán debe a sus padres.

            Hemos dicho que este verso reclama la justicia, como Allah dice: "Allah no os prohibe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión, ni os han expulsado de vuestros hogares, Allah ama a los que son equitativos" y el creyente siempre intenta hacer lo que Allah ama.

No hay contradicción entre las palabras: "Allah no os prohibe que seáis buenos y equitativos con quienes no han combatido contra vosotros...", que son un poco suaves, y nuestra interpretación de "reclama la justicia" anterior.  Usando esta expresión, Allah quiso remover de la mente de la gente la idea de que todos los incrédulos son iguales y que no merecen la amabilidad ni el buen trato de los musulmanes.  Entonces Allah hizo claro el hecho de que El no ha prohibido la amabilidad con todos los no musulmanes sino con los que combaten, o son hostiles, a los musulmanes.  Esto es similar a lo que Allah dijo sobre Al Safa  y Al Marwa[11], cuando algunas personas se resistieron a caminar entre ellas debido a ciertas costumbres de la  Yahilía:

"Safa y Marwa figuran entre los ritos prescritos por Allah.  Por eso, quien hace la peregrinación mayor a la Casa  o la menor, no hace mal en dar las vueltas alrededor de ambas.  Y si uno hace el bien espontáneamente, Allah es agradecido, omnisciente." (2:158)

            En vista de la obligatoriedad de marchar entre ambas colinas - el rito  del sa'i - como parte de la peregrinación  o la 'Umra, la negación de culpa viene a quitar el malentendido de la Yahilía.

CONSIDERACIONES ESPECIALES PARA LA "GENTE DE LA ESCRITURA"

            El Islam no prohibe que los musulmanes sean amables y generosos con la gente de otras religiones, aunque sean idólatras y politeístas, como era el caso de los politeístas de Arabia mencionados en la aleya.  Además concede un trato especial a la gente de la Escritura, es decir , judíos y cristianos, sin importar si residen en una sociedad islámica o no.

            El Corán nunca se dirige a ellos sin decir, "Oh Gente de la Escritura" u "Oh aquellos que han recibido la Escritura", indicando que eran originalmente gente de una religión revelada.  Por esta razón existe una relación de misericordia y hermandad espiritual entre ellos y los musulmanes, compartiendo todos los principios de la única religión verdadera revelada por Allah a través de todos sus enviados (B y P):

"Os ha prescrito en materia de religión lo que ya  había ordenado a Noé, lo que Nosotros te hemos revelado y lo que ya habíamos  ordenado a Abraham,  a Moisés y a Jesús:  '¡Que rindáis culto y que  esto no os sirva de motivo de división!'  A los asociadores les resulta difícil aquello a que tú les llamas.  Allah elige para Sí a quien  Él quiere y dirige a Él a quien se arrepiente" (42:13)

            Los musulmanes deben creer en todos lo libros revelados por Allah y en todos los profetas enviados por Él,  de otra forma no serán creyentes:

"Decid: "Creemos en Allah y en lo que se nos ha revelado, en lo que se reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus; en lo que Moisés, Jesús y los profetas recibieron de su Señor.  No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él". (2:136)

            En consecuencia, si la Gente de la escritura lee el Corán, encontrarán en él  elogio a sus escrituras, sus mensajes y sus profetas.
            Si los musulmanes sostienen discusiones con la gente de la Escritura, deben evitar las posiciones que sean ofensivas o causen hostilidad: 

"No discutáis sino con buenos modales con la gente de la Escritura, excepto con los que hayan obrado impíamente. Y decid:  "Creemos en lo que se nos ha revelado a nosotros  y en lo  que se os  ha revelado a vosotros.  Nuestro Dios y vuestro Dios es Uno.  Y nos sometemos a Él." (29:46)

            Ya hemos visto como el Islam permite comer con la Gente de la Escritura, compartir la carne de  sus degüellos y casarse con sus mujeres,  siendo el matrimonio una relación de mutuo amor y misericordia.  Allah dice:

"Hoy  se os permiten las cosas buenas.  Se os permite el alimento de quienes han recibido la Escritura, Así como también se les permite a ellos vuestro alimento.  Y las mujeres creyentes honestas y las del pueblo que, antes que vosotros, había recibido la Escritura, si les dais la dote tomándolas en matrimonio, no como fornicadores o como amantes.  Vanas serán las obras de quien rechace la fe y en la otra vida será de los que pierdan". (5:5)

            Esto se refiere a la Gente de la Escritura en general, pero los cristianos, en particular, gozan de un status especial en el Corán porque están más cerca al corazón de los creyentes.

NO MUSULMANES RESIDENTES DE UN ESTADO ISLAMICO

            Las palabras anteriores abarcan a toda la gente de la Escritura donde sea que estén.  Sin embargo, la gente que vive bajo la protección de un gobierno islámico goza de algunos privilegios especiales.  Se los denomina "Gente Protegida"  (Ahl Al Dhimma o Dhimmíes), porque Allah, su  Mensajero y la comunidad de los musulmanes han hecho un acuerdo con ellos para que vivan en paz y seguridad bajo un gobierno islámico.

            En la terminología actual, los dhimmiés  son "ciudadanos" del Estado Islámico.  Desde la más temprana época del Islam hasta hoy, los musulmanes presentan un consenso de que los dhimmíes gozan de los mismos derechos y portan la mismas obligaciones que los musulmanes, pero están libres de practicar sus propias creencias.

            El Profeta (B y P) enfatizó las obligaciones de los musulmanes para con los dhimmíes, amenazando a quien las desobedezca con la ira y el castigo de Allah.  Dijo:  "Aquel que lástima a un dhimmí me lastima; y quien me lastima irrita a Allah"[12].
"Yo soy adversario de quien lastima a un dhimmi.  Y seré su adversario en el Día de la Resurrección"[13]
"El Día de la Resurrección yo disputaré con cualquiera que oprima a una persona de la Gente del Compromiso, o infrinja sus derechos, o la cargue con una responsabilidad más allá de sus posibilidades, o le quita algo suyo contra su voluntad".[14].

            Los sucesores del Profeta (B y P), los Califas, protegieron los derechos y la inviolabilidad de la vida de los ciudadanos no musulmanes, y los juristas del Islam, a pesar de diferir en sus opiniones sobre muchos otros asuntos, destacan estos derechos y protección por unanimidad.

            El jurista Máliki, Shaha Al Din Al Qarafi dice:  "El Compromiso de Protección nos impone ciertas obligaciones para con los Ahl al Dhimma.  Ellos son nuestros vecinos, bajo el abrigo y protección nuestros, garantizados por Allah, Su Mensajero (B y P) y la religión Islámica.  Cualquiera que viole estos su derechos:  con una palabra ofensiva, desprestigiándolos, o causándoles daño o asistiendo a quien se los cause, ha roto la garantía de Allah, Su  Mensajero y la religión del Islam". [15].

            Y el jurista Dháhiri, Ibn Hazm,  dice:  "Si el enemigo viene con sus fuerzas a llevarse un dhimmi, es nuestra  obligación combatirlo con soldados y armas y dar nuestras vidas por el dhimmi si fuese necesario, así honramos la protección de Allah y de Su Mensajero.  Entregárselo al enemigo significaría violar la protección del Islam."[16]

EL SIGNIFICADO DE LA AMISTAD CON LOS NO MUSULMANES

            Un asunto que preocupa a algunos y que a veces es tema  de discusión abierta, es lo siguiente:  ¿Cómo podemos mostrar afecto, amabilidad y buen trato a los no musulmanes si Allah mismo nos prohibe tomar a los incrédulos como amigos, aliados o asistentes?  Veamos los siguientes versos de Corán:

"¡Oh, creyentes! No toméis a los judíos ni a los cristianos por aliados. Ellos son aliados unos de otros. Y quien de vosotros se alíe con ellos será uno de ellos. Allah no guía a los inicuos.
Y verás que quienes tienen una enfermedad en sus corazones [la duda] van corriendo a ellos y les dicen: Tememos que nos sorprenda un revés. Pero puede que Allah os haya deparado la victoria o algún otro decreto Suyo, y entoncestengan que arrepentirse de lo que creían.".(5:51-52)
           
            La respuesta a esta interrogante es que los versos anteriores no son para ser aplicados incondicionalmente a todo judío, cristiano o incrédulo.  Interpretarlos de esa manera sería una contradicción a las enseñanzas del Corán que alientan el afecto y la amabilidad con la gente buena y pacífica de toda religión; también iría contra los versos que permiten casarse con las mujeres de la Gente de la Escritura, pues Allah dice sobre el matrimonio: 

"Y entre Sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud, y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad.  Ciertamente, hay en ello signos para gente que reflexiona" (30:21)

y contra los que dicen de los cristianos:

"..y que los más amigos de los creyentes son los que dicen: 'somos cristianos'." (5:82)[17]

            Los versos citados al principio fueron revelados en relación a la gente hostil al Islam y que lo combatían.  Así pues, no es permitido para el musulmán apoyarlos o ser su aliado ni confiarles sus secretos a expensas de su religión y su comunidad.  Este punto es explicado en otros versos, donde Allah dice:

"¡Creyentes! No intiméis con nadie ajeno a vuestra comunidad.  Si no, no dejarán de dañaros.  Desearían vuestra ruina.  El odio asomó a sus bocas.  Pero lo que ocultan sus pechos es peor.  Os hemos explicado las aleyas. Si razonarais... Vosotros, bien que les amáis, pero ellos no os aman. Vosotros creéis en toda la Escritura... Ellos, cuando os encuentran, dice:  '¡Creemos!'  pero, cuando están a solas, se muerden las puntas de los dedos, de rabia, contra vosotros.  Di:  "¡Morid de rabia!" Allah sabe bien lo que encierran en los pechos". (3:118-119)

            Esta aleya nos muestra el carácter de tales personas, que esconden una gran enemistad y odio contra los musulmanes en sus corazones y cuyas lenguas expresan algunos efectos de tal hostilidad.  Allah también dice: 

"No encontrarás a gente que crea en Allah y en el último Día y que tenga cariño a quienes se oponen a Allah y a Su Enviado, aunque éstos sean sus padres, sus hijos varones, sus hermanos o los miembros  de su misma tribu.  Ha inscrito la fe en sus corazones, les ha fortalecido con un espíritu de Él y les introducirá en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que  estarán eternamente.  Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él, Ésos constituyen el partido de Allah. Y ¿no son los partidarios de Allah los que prosperan?" (58:22)

            La oposición a Allah no incluye  simplemente la creencia sino que abarca la hostilidad contra el Islam y los musulmanes.  Allah dice:

"¡Creyentes! ¡No toméis como aliados a los enemigos Míos y vuestros, dándoles muestras de afecto, siendo así que no creen en la Verdad venida a vosotros! Expulsan al Enviado y os expulsan a vosotros porque creéis en Allah vuestro Señor.  Si salís para luchar por Mi causa y por deseo de agradarme, ¿les tendréis un afecto secreto? Yo se bien lo que ocultáis y lo que manifestáis.  Quien de vosotros obra así, se extravía del camino recto." (60:01)
           
Esta aleya fue revelada en relación a los paganos de La Meca, que declararon la guerra a Allah y Su Mensajero, expulsando a los musulmanes de sus hogares solo porque decían, "nuestro Señor es Allah". Con este tipo de gente, la amistad y la alianza no es permitida, Aún así, el Corán no desecha la esperanza de que algún día pueda haber una reconciliación;  no declaró que eran irremediablemente desviados sino que alentó a los musulmanes a que guarden esperanzas de mejores circunstancias y relaciones, pues Allah dice en la misma sura: 

"Quizá establezca Allah la amistad entre vosotros y los que de ellos tenéis por enemigos.  Allah es capaz, Allah es indulgente, misericordioso"(60:7)

            Esta afirmación coránica da la posibilidad de que esta amarga hostilidad y profundo odio pasarán, así también lo establece el siguiente hadiz:  "Odia a tu enemigo con suavidad, puede convertirse en tu amigo un día"[18].
La prohibición de entablar amistad con los enemigos del Islam es aún más enfática cuando estos son más fuertes que los musulmanes, destruyendo las esperanzas y generando temor en la gente.  En tal situación, sólo los hipócritas y los de corazón enfermo se apresuran a entablar  amistad con ellos, ayudándolos hoy para beneficiarse de ellos mañana.  Allah describe esta situación  así:

"Ves a los enfermos de corazón precipitarse a ellos, diciendo:  'Tenemos miedo de un revés de fortuna'.  Pero puede que Allah traiga el éxito y otra cosa de Él y entonces, se dolerán de los que habían pensado en secreto. (5:52).
  "Anuncia a los hipócritas que tendrán castigo doloroso.  Toman a los infieles como amigos, en lugar de tomar a los creyentes.  ¿Es que buscan en ellos el poder?  El poder pertenece en su totalidad a Allah" (4:138-139).

PIDIENDO AYUDA A LOS INCREDULOS

            No hay  problema si los musulmanes, a un nivel privado o gubernamental, buscan la ayuda de los no musulmanes en asuntos técnicos que no tengan relación con la religión - por ejemplo en medicina, industria o agricultura.  A la vez, es naturalmente muy recomendable que los musulmanes sean autosuficientes en todos estos campos.

            Vemos en la biografía del Profeta (B y P) que él empleó a Abdallah bin 'Uriaqit, un pagano, para guiarlo en su huida (Hiyra) de La Meca a  Medina.  Los eruditos han concluido de esto que la incredulidad de una persona  no significa que sea básicamente indigno de confianza, pues ¿Qué sería más  arriesgado que depender de un guía para mostrar el camino, especialmente al escapar de La Meca a Medina?

            Yendo más allá, los eruditos dicen que es permitido que el líder de los musulmanes busquen ayuda de los incrédulos, especialmente de la Gente de la Escritura, en asuntos militares, y se les puede dar una parte del botín similar a la de los musulmanes.  Al Zuhri mencionó que el Mensajero de Allah (B y P) procuró la  ayuda de algunos de los judíos en una guerra y les dió parte del botín, y que Safuán bin Umaya [19], cuando aún era idólatra, peleó al lado del Profeta (B y P).  La condición para pedir la ayuda de un incrédulo es que  sea confiable para los musulmanes;  de otra forma, no se le debe pedir ayuda.  Si es prohibido procurar la ayuda de los musulmanes corruptos, aquellos que difunden rumores y chismes, por ejemplo, con más razón lo será en el caso de los incrédulos.[20]

            El musulmán tiene permitido dar presentes a los incrédulos y aceptar de ellos presentes.  Es suficiente mencionar aquí que el Profeta (B y P) aceptó presentes de reyes incrédulos [21].  Eruditos del Hadiz afirman que hay muchos hadices que mencionan al Profeta (B y P) aceptando presentes de los no musulmanes, y Umm Salama, una esposa del Profeta (B y P), narró que el Profeta (B y P) le dijo:  "Envié al Negus [22] una túnica y un poco de seda"[23].

            De hecho, el Islam respeta a un ser humano sólo por ser humano; más aún  si es de la Gente de la Escritura y aún más si es un dhimmi.  Una  vez una procesión fúnebre pasó delante del Profeta (B y P) y él se puso de pie.  Alguien le mencionó entonces que era el funeral de un judío. El respondió entonces: "¿Y acaso no tenía alma?"[24].

            Verdaderamente, en el Islam cada ser humano tiene su dignidad y su lugar.

LA EXTENSIÓN DE LA MISERICORDIA UNIVERSAL DEL ISLAM A LOS ANIMALES.

            La misericordia universal del Islam abarca no solo a los seres humanos, incrédulos, Gente de la Escritura o musulmanes, sino a todos  las demás criaturas vivas de Allah también.  Así pues, el Islam prohibe la crueldad con los animales.   Trece siglos antes que cualquier sociedad protectora de animales fuese establecida, el Islam hizo del afecto con los animales parte de su fe, y de la crueldad para con ellos suficiente razón para que una persona sea lanzada al Fuego del Infierno.

            El Profeta (B y P) relató  a sus sahabis la historia de un hombre que encontró a un perro sediento.  El hombre bajó a un pozo, llenó sus zapatos con agua y se la dio al perro e  hizo así hasta que el perro sació su sed.  El Profeta (B y P) dijo:  " Allah se lo agradeció y le perdonó sus pecados".  Los sahabis preguntaron:  "¿Hay una recompensa para nosotros con relación a los animales, Oh Mensajero de Allah?"  El les respondió:  "Hay una recompensa en (Relación a ) cada ser vivo"[25].

Junto a esta radiante imagen de la complacencia y el perdón de Allah, el Profeta (B y P) mostró otra figura que describe la ira y el castigo de Allah. Dijo:  "Una mujer entró al Fuego por un gato.  Lo encerró y no lo alimentó ni le permitió alimentarse de los roedores de la tierra" [26].
            El respeto por las criaturas vivientes de Allah llegó a tal extremo que, cuando el Profeta (B y P) vio a un burro con la marca del hierro en la cara, dijo:  "Yo no marcaría a un animal excepto en la parte de su cuerpo más alejada de la cara "[27].


  • [1] Citado por Abu Daud.
  • [2]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [3]Ihiá 'Ulum Al Din, "El libro de Al Halal wal Haram", capitulo "Al 'Adat", las costumbres.
  • [4]Citado por Abu Ia'la de buena fuente.  Ahmad cita algo similar también de buena fuente.
  • [5]Citado por Al Bujari.
  • [6]Citado por Muslim.
  • [7]Citado por Al Tabari de buena fuente.
  • [8]Itado por Abu Daud y Al Hákim.
  • [9]Citado por Al Bujari.
  • [10]Tafsir de Fajr Al Din Al Razi, Vol. 6 p. 51, con ciertas modificaciones.
  • [11]Dos pequeñas colinas adyacentes a la Mezquita Sagrada donde está la Ka'ba.
  • [12]Citado por Abu Daud.
  • [13]Citado por Al Jatib de buena fuente.
  • [14]Citado por Al  Tabarani en "Al Ausat" de buena fuente.
  • [15]Del libro "Al Furuq" de Al Qarafi.
  • [16]Del libro "Marátibal  Iymá'" de Ibn Hazm.
  • [17]Los términos "cristiano" y "cristiandad" no aparecen en los Evangelios ni se pueden atribuir a Jesús (B y P) mismo.  Los seguidores de Jesús era conocidos como "nazarenos" y ésta es la palabra usada en el texto árabe de Corán (Nazara).  El término "cristiano" fue primeramente usado por los enemigos del cristianismo.
  • [18]Citado por Al Tirmidhi. Al Baihaqi lo  citó en su "Shi'ab al Iman", de Abu Huraira. Al Suiuti lo llamó "auténtico" y transmitió la primera parte así:  "Ama a tu amigo suavemente;  puede convertirse en tu enemigo algún día".
  • [19]Citado por  Saíd en su "Sunan"
  • [20]Al Mughní, Vol. 8.p. 41.
  • [21]Citado por Ahmad y Al Tirmidhi.
  • [22](Al Nayashi) Gobernante cristiano de Abisinia que secretamente abrazó el Islam.
  • [23]Citado por Ahmad y Al Tabarani.
  • [24]Citado por Al Bujari.
  • [25]Citado por Muslim.
  • [26]Citado por Al Bujari.
  • [27]Citado por Muslim.