LO LICITO Y LO ILICITO EN LA VIDA DIARIA DEL MUSULMAN

1.  LAS CREENCIAS Y LAS COSTUMBRES

            La creencia correcta es la base de la sociedad islámica. El Monoteísmo es la esencia de tal creencia y es el espíritu de todo el Islam. Todas las leyes y orientación del Islam tiene como primer objetivo la defensa de esta creencia y este monoteísmo puro. La guerra sistemática contra las creencias ignorantes que fueron difundidas por el paganismo es algo que no se puede dejar de lado para purificar la sociedad islámica de las huellas de Shirk y los restos de la perdición.

El Respeto a las leyes cósmicas dictadas por Allah en el Universo.
           
Una de las primeras creencias que el Islam introdujo profundamente entre sus seguidores es: que este inmenso cosmos en el cual habita el ser humano, no está en una situación caótica ni anda a la deriva, tampoco sigue los deseos de ninguna de las criaturas, pues los deseos de éstas - con su desviación y su ceguera - son divergentes y contradictorios.  "Si  la Verdad se hubiera conformado a sus pasiones, los cielos, la tierra y los que en ellos hay se habrían corrompido. Nosotros, en cambio, les hemos traído su Amonestación, pero ellos se apartan de su Amonestación" (23:71)

El universo está sujeto a las leyes cósmicas permanentes, dictadas por Allah, tal como lo afirma el Corán: "¿Es que esperan una suerte diferente de la que cupo a los antiguos? Pues encontrarás la Ley de Allah irremplazable, y encontrarás la Ley de Allah inmutable" (35:43).

            Los musulmanes aprenden, del Libro de su Señor y de la práctica de Su Profeta (B y P), a respetar estas leyes cósmicas, a entender y hacer uso de las causas y las relaciones que Allah ha establecido entre las cosas; también aprenden a rechazar los alegatos de causas esotéricas propagadas por brujos, charlatanes e impostores.

GUERRA A TODAS LAS SUPERSTICIONES Y MITOS

Había una clase de charlatanes en la sociedad árabe de la época del Profeta (B y P); eran conocidos como adivinos o sacasuertes. Pretendían conocer los sucesos del pasado y del futuro a través de sus contacto con los genios o de otras fuentes secretas. El Profeta (B y P) declaró la guerra a este engaño, que no tenía base alguna en la ciencia, la guía divina o escritura revelada alguna. Les recitó lo que Allah le había revelado: "Di: Nadie en los cielos ni en la tierra conoce lo oculto, fuera de Allah. Y no  presienten cuándo van a ser  resucitados" (27:65)
           
Según estas palabras, lo oculto es desconocido para los ángeles, los genios y los hombres. Bajo las órdenes de su Señor, el Profeta (B y P) proclamó: "Di: Yo no dispongo de nada que pueda aprovecharme o dañarme sino tanto cuando Allah quiera. Si yo  conociera lo oculto, abundaría en bienes y no me alcanzaría el mal. Pero no soy sino un monitor, un nuncio de buenas nuevas para gente que cree" (7:188)
           
Sobre los genios que trabajaron para Salomón. Allah dice: " Y cuando decretamos su muerte, no tuvieron más indicio de ella que la carcoma, que se puso a roer su bastón. Y, cuando se desplomó, vieron claramente los genios que, si hubieran conocido lo oculto, no habrían permanecido tanto tiempo en el humillante castigo" (34.14)
            En consecuencia, cualquiera que alegue conocer algo de lo Oculto está falseando contra Allah  y la Verdad, engañando a la gente.
            En cierta ocasión llegó una delegación ante el Profeta (B y P) y, suponiendo que era uno de esos que reclaman tener conocimiento de los Oculto, ocultaron algo en sus manos y pidieron al Profeta (B y P) que les diga qué tenían. El Profeta (B y P) les dijo claramente:
            "No soy un adivino. El adivino, la adivinación y los sacasuertes estarán todos en el Fuego".

CREER EN AQUELLOS QUE ALEGAN PREDECIR EL FUTURO ES KUFR

            La campaña del Islam no se limita a los sacasuertes y a los adivinos sino que incluye a todos los que los procuran, buscan su ayuda y creen en sus supersticiones y errores. El Profeta (B y P) dijo:
            "La oración de quien va a un sacasuertes,  le pregunta algo y cree en lo que él le dice, no será aceptada por cuarenta días". [1]
También dijo:
            "Quien va a un adivino y cree en lo que él le dice, ha renegado de lo que ha sido revelado a Muhammad".[2] Porque lo que fue revelado a Muhammad (B y P) dice que el conocimiento de lo Oculto pertenece exclusivamente a Allah y que Muhammad (B y P no tiene conocimiento de ello, menos aún otras personas: "Di: Yo no pretendo poseer los tesoros de Allah, ni conozco lo oculto, ni pretendo ser un ángel. No hago sino seguir lo que se me ha revelado.. Di: ¿Son iguales el ciego y el vidente? ¿Es que no reflexionáis?" (6:50)
Si, después de conocer esta clara y explícita afirmación del Corán, el musulmán aún cree que hay personas que pueden predecir el futuro y que conocen los secretos de los oculto, está, de hecho, renegando de los que ha sido revelado a Muhammad, el Mensajero de Allah, (B y P).

LA ADIVINACION CON FLECHAS

            Es por las razones mencionadas arriba que el Islam prohibió la adivinación con flechas. Los árabes de la Yahilía usaban tres flechas para la adivinación; en una decía: "Mi Señor ordena", en la otra: "Mi Señor me lo prohibe"; y la tercera se dejaba en blanco. Si ellos planeaban salir de viaje, casarse o iniciar una expedición militar u otros, solían ir al templo donde se mantenían estas flechas. Se elegía una flecha al azar. Si habían elegido la flecha que "ordena" proseguían en su plan; si elegían la flecha que "prohibe" no procedían con su plan; y si tomaban la flecha en blanco, la devolvían y repetían el proceso hasta recibir una clara indicación.

            En nuestra sociedad vemos la práctica de tomar decisiones en base a lo que se observa en la arena, en las conchas, en las hojas de té, en la baraja, en las palmas de la mano, abriendo un libro al azar, etc. Todas estas prácticas son similares al antiguo uso de la flechas para adivinación[3]

            El Islam prohibe todas esas prácticas  y las considera pecaminosas. Después de mencionar los alimentos prohibidos, Allah dijo: "Os está vedada la carne mortecina, la sangre, la carne de cerdo, la de animal sobre el que se haya invocado un nombre diferente del de Allah, la de animal asfixiado o muerto a palos, de una caída, de una cornada, la del devorado parcialmente por las fieras - excepto si aún lo sacrificáis vosotros. - la del inmolado en piedras erectas. Consultar la suerte valiéndose de flechas es una perversidad. Hoy quienes no creen han desesperado de vuestra religión. ¡No les tengáis, pues, miedo a ellos, sino a Mi! Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia en vosotros y Me satisface que sea el Islam vuestra religión. Si alguien se ve compelido durante un hambre, sin  intención de pecar, ....Allah es indulgente, misericordioso" (5:3)
El Profeta (B y P)  dijo: "Aquel que consulte a los adivinos o los oráculos de flechas, o interrumpa un viaje por una mala señal (de mal augurio), no alcanzará el alto rango (en el Paraíso)"[4].

LA MAGIA

            Des esta misma manera, el Islam condena la magia y aquellos que la practican. El Corán nos dice lo siguiente sobe los que aprenden magia: "Si hubieran creído y temido a Allah, la recompensa de Éste habría sido mejor. Si supieran......"   ( 2:103)

            El Profeta (B y P) consideraba la práctica de la magia entre los mayores pecados capitales que destruyen naciones enteras más que individuos y que degradan a los que la practican en este mundo antes del Otro.

            El Profeta dijo: "Evitad los siete aniquiladores" Los oyentes preguntaron, "¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué son?" El dijo: "Asociar iguales a Allah (el Shirk), la magia, tomar una vida santificada por Allah sin una causa justa,  beneficiarse de la usura, usurpar la propiedad de los huérfanos, huir del campo de  batalla y calumniar a las creyentes virtuosas que son indiscretas"[5]

Algunos juristas consideran la magia como incredulidad (Kufr) o como algo que conduce a la incredulidad. Algunos incluso reclaman que quienes practican la magia deberían ser ejecutados para así purificar a la sociedad de su mal. El Corán nos enseña a pedir refugio en Allah del maleficio de quienes practican la magia:[6] "Del mal de las que soplan en nudos." (113:4)[7]

            El Profeta dijo: "Quien sopla en los nudos practica magia, y quienquiera que practica la magia es un múshrik (un politeísta)"[8]

            Así como es Haram que el musulmán consulte a los sacasuertes o los adivinos sobre los secretos de los oculto, también es haram que busque ayuda en la magia y en los hechiceros para curarse una enfermedad o solucionar algún tipo de problema. El Mensajero de Allah (B y P) atacó severamente a tales personas diciendo: "No es de nosotros quien consulta los oráculos ni quien pide que consulten un oráculo para él. Tampoco lo es quien practica la magia o pide que practiquen magia para él"[9]

Abdallah bin Mas'ud dijo: "Cualquiera que va a un  adivino, a un hechicero o a un sacasuertes, pidiéndoles algo y creyendo en lo que dicen; está negando lo que fue revelado a Muhammad (B y P)"[10]

             El Profeta (B y P) dijo: "El alcohólico, el que cree en la magia y el que rompe los lazos de consanguinidad, no entrarán al Paraíso".[11]
El pecado, en tales prácticas,  no alcanza sólo a quien ejerce la hechicería, sino que incluye a aquellos que creen en su magia, los que lo animan a practicarla y los que confían en lo que él dice. El pecado se hace mayor y más flagrante cuando la magia se usa para propósitos ilícitos en sí mismos, como causar la discordia entre el esposo y  la esposa, causar daños físicos a alguien otros usos maléficos que son populares entre los que practican la magia.

AMULETOS Y TALISMANES

            En esta misma categoría podemos catalogar el colgarse amuletos, conchas marinas u otros con la creencia de que pueden curar una enfermedad o proteger a la persona de la misma enfermedad. En pleno siglo XX aún hay personas que cuelgan una herradura de caballo sobre sus puertas. Y más aún; todavía encontramos charlatanes en varios países que explotan la ignorancia de la gente simple escribiéndoles amuletos y  encantamientos; dibujándoles líneas y talismanes y recitándoles extrañas fórmulas, alegando que estas practicas protegerán al portador de las agresiones de los espíritus malignos, de la influencia de los demonios, y del mal de ojo, de la envidia y otros.

            En lo concerniente a la prevención y el tratamiento de una enfermedad, el Islam ha dictado medidas que son bien conocidas, condenando a aquellos que desdeñan estas medidas y procuran los engañosos métodos de los estafadores. El Profeta (B y P) dijo: "Procurad el remedio, Porque El  que creó la enfermedad también creó su cura"[12]

También dijo: "Hay cura en tres cosas: Beber miel, el desangrado y en la cauterización con fuego"[13]
            En nuestros tiempos estos tres tipos de cura incluyen, por analogía y extensión, todas las terapias que usan calor o electricidad.
            Respecto al uso de conchas, encantos, amuletos o la recitación de ciertos hechizos para prevenir las enfermedades, tales prácticas son pura ignorancia y error;  contrarias a las leyes de Allah el Altísimo y constituyen una negación del Monoteísmo.

            Uqbah bin 'Amir narró que vino al Profeta (B y P) en una delegación de diez personas. El Profeta (B y P) aceptó el juramento de fidelidad (Bai'a) sólo de nueve, absteniéndose del décimo. "¿Qué hay con él?", le preguntaron. "Tiene un amuleto en el brazo" contestó el Profeta (B y P). El hombre se arrancó el amuleto y, entonces, el Profeta (B y P) aceptó su juramento y dijo: "Aquel que use esto es un politeísta".[14]

El Profeta también dijo: "Que Allah no haga realidad las esperanzas del que usa un amuleto; que Allah no proteja a quien se cuelga conchas."[15]

            Umrán bin Hásin relató que el Profeta (B y P) vio a un hombre usando un brazalete de metal en su brazo y le dijo: "¡Guay de ti! ¿Qué es esto?" El hombre replicó: "Es para protegerme de la debilidad". El Profeta (B y P) le dijo: "Ciertamente que esto aumenta tu debilidad. Arrójalo, pues si mueres usándolo nunca alcanzarás el éxito"[16]

            Estas enseñanzas del Profeta (B y P) entraron profundamente en las mentes de sus sahabis; y ellos rechazaron tales prácticas falsas y erradas. 'Isa bin Hamza dijo lo siguiente: "Visitaba a Abdallah bin Hákim que estaba con fiebre. Le dije: ¿Porqué no usas un amuleto? El me dijo: ¡Dios me libre de ello! "El Mensajero de Allah (B y P) dijo: "Quien use un amuleto será dejado sólo con su amuleto como apoyo"[17]

            Abdallah bin Mas'ud vio una vez a su esposa usando una cuerda con nudos alrededor de su cuello. Se la arrancó y la destrozó diciendo: "¡La familia de Abdallah está libre de asociar a Allah algo sobre lo que El no nos ha autorizado!". Luego añadió: "Oí al Mensajero de Allah (B y P) decir: Encantamientos, amuletos y hechizos son Shirk"[18]

            Alguien le dijo una vez: "Abu Abdurrahmán (como lo llamaban normalmente); estamos acostumbrados a los encantamientos y los amuletos; ¿Pero qué es un hechizo? El respondió: "es algo que las mujeres usan para que sus maridos las quieran". La palabra hechizo, pues, denota un tipo de magia. Sin embargo, si lo que se dice puede comprenderse e incluye una mención de Allah en ello; se hace recomendable porque sería, entonces, una súplica a Allah y no se espera que sea una cura o una medicina de por sí. Los encantos de la Yahilía solían estar mezclados con fórmulas mágicas, frases politeístas y palabras sin sentido.

            Se cita que Abdallah bin Mas'ud prohibió a su esposa pronunciar tales encantamientos. Ella le dijo: "Un día salí y vi al fulano y a zutano. Entonces, uno de mis ojos empezó a lagrimear (según ella; por el efecto del mal de ojo y en la envidia de tal persona). Pero; cuando empecé a recitar un encantamiento,  mi ojo  dejó de lagrimear. Y cuando dejé de recitarlo, mi ojo empezó a lagrimear nuevamente". Ibn Mas'ud dijo: "Ese es Satán. Cuando le obedeces te deja en paz, pero cuando le desobedeces punza tu ojo con su dedo. Pero, si haces como hizo el Profeta (B y P), será mejor para ti y es casi seguro que curará tu ojo. Lava tu ojo con agua y di: "Retira el mal; ¡Oh Señor de la humanidad! Tu eres el Que Cura. No hay cura excepto Tu cura que no deja atrás ningún mal"[19]

AUGURIOS Y PRESAGIOS

            Recibir malos presagios o malos augurios de ciertos objetos, lugares, tiempos, individuos y otras cosas siempre fue, y aún es, una superstición muy común. En la antigüedad, la gente de Sálih(B y P), el Profeta, Le dijo: "Dijeron: Os tenemos, a ti y a los que te siguen, por aves de mal agüero. Dijo: Vuestro augurio está en manos de Allah. Sí, sois gente sujeta a prueba" (27:47). Y cuando les azotaba alguna calamidad. El Faraón y su gente "...cuando les sucedía un mal, lo achacaban al mal agüero de Moisés y quienes con él estaban ." (7:131)

Muchas veces, cuando Allah examinaba a los incrédulos enviándoles alguna calamidad, ellos solían decir a los Mensajeros de Allah (B y P): "Dijeron: No presagiamos de vosotros nada bueno. Si no desistís hemos de lapidaros y haceros sufrir un castigo doloroso" (36:18). La respuesta de los Mensajeros era: "Dijeron: De vosotros depende vuestra suerte. Si os dejarais amonestar.....Sí, sois gente inmoderada". (36:19); esto quería decir, "La causa de vuestros malos augurios está en vuestra propia actitud, originados en vuestra incredulidad, vuestra terquedad y vuestra arrogancia con relación a Allah y Sus mensajero".

            Los árabes de la Yahilía tenían una larga historia de tales prácticas asociadas con varias creencias que persistieron hasta la llegada del Islam. El Islam abolió todas esas ideas y trajo a la gente de vuelta a la senda de la razón. El Profeta (B y P) situó al augurio de malos presagios junto con la adivinación y la magia cuando dijo: "No es de nosotros quien realiza malos augurios ni quien pide que se le haga augurios. Tampoco lo es quien adivina o pide que le adivinen; ni quien practica la magia o pide que le practiquen la magia".[20]
            El Profeta (B y P) también dijo: "Decir augurios de las líneas trazadas en la arena, del vuelo de los pájaros y de lanzar piedras es parte del Shirk"[21]

El emitir augurios o presagios no tiene base en la ciencia ni en la realidad; es, más bien, debilidad mental y una superstición. ¿Como puede un ser humano en su sano juicio creer que cierta  persona o lugar, el canto de una ave, el guiño del ojo o el oír cierta palabra puede atraer algo malo?

            Aún ante la debilidad de la naturaleza humana, que la llevaría a emitir augurios de ciertas cosas, el hombre no debe rendirse ante esta debilidad; especialmente cuando se debe tomar una decisión  o se debe realizar una acción. Un Hadiz dice: "Nadie esta libre de las siguientes tres cosas: Sospechosos augurios, malos presagios y envidiar. Entonces; si tienes una sospecha, no la sigas; si tienes un mal presagio, no te vuelvas; y si tienes envidia, no transgredas (los límites)".[22] De esta manera, estas tres cosas permanecerán como meros pensamientos que cruzan por la mente; no afectarán la conducta y Allah los perdonará. Ibn Mas'ud narró que el Profeta (B y P) dijo tres veces: "Augurar malos presagios es Shirk (politeísmo)". Ibn Mas'ud añadió: "Ninguno de nosotros está libre de ser afectado por esto; pero Allah quita tales influencias por medio de nuestra confianza en Él"[23] queriendo decir que a pesar de que ninguno de nosotros esta libre de la influencia de tal debilidad a veces. Esta debilidad abandona el corazón de la persona que busca a Allah, confiando en El y evitando que tales ideas lo obsesionen.

LA GUERRA CONTRA LAS COSTUMBRES DE LA IGNORANCIA

            Por un lado, el Islam atacó las creencias de la Yahilía que eran una amenaza contra la razón, la moral y las buenas costumbres; por el otro lado, atacó a las costumbres de la Yahilía, que eran producto del chauvinismo: La ostentación, la soberbia y la glorificación de la tribu.

NO HAY CHAUVINISMO[24] EN EL ISLAM

            El primer paso del Islam en tal dirección fue: reducir toda clase de chauvinismo a la nada, prohibiendo al musulmán revivir cualquiera de las disputas de tal chauvinismo o dirigir a otros hacia lo mismo. El Profeta (B y P) se declaró a sí mismo libre de toda responsabilidad sobre aquellos que lo practican, dijo: "Aquel que llama a otros hacia el Chauvinismo no es de nosotros. Y aquel que muere aferrado al Chauvinismo no pertenece a nosotros."[25]

            No hay distinciones especiales para ningún color de piel, ninguna raza o región específica de la tierra. El musulmán tiene prohibido hacerse partidario de una raza contra otra, un pueblo contra otro o un país contra otro. No está permitido que un creyente en Allah apoye a su gente sin tomar en cuenta si ellos están en lo correcto o no, si son justos o no.
Wathila bin al Asqa', relató:  "Pregunté al Mensajero de Allah ¿Qué es el chauvinismo?  El respondió:  'Es ayudar a tu gente en una injusticia' "[26].
            De estas palabras sabemos que un llamado hacia el nacionalismo o el racismo es un llamado  a la ignorancia.  El Islam, su Profeta  (B y P) y su libro han rechazado totalmente esto.  El Islam no reconoce ninguna otra lealtad que a su fe: ninguna otra relación que la de su hermandad, ni diferenciación alguna entre los seres humanos excepto la fe y la incredulidad.  Aunque sea un compatriota, un familiar o un hermano consanguíneo, el incrédulo que muestra hostilidad contra el Islam es un enemigo para el musulmán.        
            Allah dice: 
"No encontraréis a nadie que creyendo en Allah y en el Ultimo Día sienta afecto por quien se opone a Allah y a Su Mensajero, aunque se trate de sus padres,  sus hijos, sus hermanos o los de su Tribu.
Ha inscrito la creencia en sus corazones, les ha ayudado con un espíritu procedente de Él y les hará entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos, donde serán inmortales.
Allah estará satisfecho de ellos y ellos lo estarán de Él, ésos son el partido de Allah.
¿Acaso no son los del partido de Allah los triunfadores?" (58:22).

"¡Vosotros que creéis!  No toméis a vuestros padres y hermanos como aliados si eligen la incredulidad en vez de la creencia.
Quien de vosotros los tome por aliados, ésos son  los injustos" (9:23).

EL LINAJE NO TIENE IMPORTANCIA

            Al Bujari nos relata que Abu Dharr y Bilal el Abisinio, dos de los primeros musulmanes, discutieron en cierta ocasión y se insultaron mutuamente.  Llevado por su ira, Abu Dharr dijo a Bilal: "¡Tu, hijo de Negra!", Bilal fue a quejarse con el Profeta (B y P), quien se dirigió a Abu Dharr con las siguientes palabras:  "¿Te burlas de él por su madre? ¡Ciertamente que aún queda en ti alguna influencia de la Yahilía!"[27].
            Abu Dharr relató que el Profeta (B y P) le dijo:  "¡Mira! Tu no eres mejor que ningún negro o blanco, si no los superas en el temor a Allah"[28].
El Profeta (B y P) también dijo: "Todos sois hijos de Adán; y Adán fue credo de tierra"[29].

            El Islam, pues, hizo ilícito para el musulmán vanagloriarse de su ascendencia y su parentela, mencionando a sus ancestros diciendo "Soy hijo de fulano y de Fulano" o "Yo soy blanco y tu eres negro.  Yo soy árabe y tu no eres árabe".  ¿Cuál es el valor de las genealogías y los parentescos o en haber nacido de tal o de cual padre?.  El Profeta (B y P) dijo:  "Estos vuestros linajes no son razón para despreciar a nadie.  Todos sois hijos de Adán.  Nadie es superior a nadie excepto en su práctica religiosa y su temor a Allah (taqua)"[30]. Y dijo: "La humanidad desciende de Adán y Eva... En el Día de la Resurrección Allah  no os preguntará por vuestros linajes o vuestras parentelas.  El más honorable entre vosotros ante Allah es quien más le teme [31] ".

El Profeta (B y P) atacó a quienes se vanaglorian por sus padres y sus ancestros, diciendo: "Que la gente deje de ufanarse por sus ancestros muertos, aquellos que son pasto de las llamas del Infierno, o no serán, con certeza, mejores que el escarabajo que hace rodar el estiércol con su hocico.  Allah os ha quitado ese orgullo por la Yahilía y su  soberbia por los ancestros.  Las gentes son creyentes timoratos de Allah o pecadores corruptos.  Todos los humanos son hijos de Adán; y Adán fue creado de tierra"[32].

EL DUELO POR LO MUERTOS

            Entre las costumbres de la Yahilía que fueron denunciadas por el Islam está la práctica de llorar, lamentarse y mostrar excesivo pesar por los muertos.
            El Islam enseña que la muerte no significa la aniquilación total del ser humano, causando que deje de existir, sino que es un viaje de un mundo a otro, y que ningún duelo, por mucho que sea, traerá al muerto de vuelta a la vida o cambiará el designio de Allah el Glorioso.  El creyente debe recibir la muerte con paciencia y dignidad, así como se recibe cualquier otra calamidad que pueda caer sobre él.  Se aconseja repetir la aleya "A Allah pertenecemos y a Él retornaremos" (2:156).

            La forma preislámica de guardar el duelo por un fallecido está estrictamente prohibida para el musulmán.  El Profeta (B y P) declaró"Quien se golpea las mejillas, desgarra sus vestidos y se lamente al estilo de la Yahilía no es de nosotros"[33].

            El musulmán no debe usar bandas de luto, desechar sus galas, o cambiar su actitud usual para expresar su tristeza y pesar [34].  Sin embargo, la esposa que enviuda debe observar un periodo de duelo (idda), de cuatro meses y diez días, por su esposo fallecido en lealtad a los sagrados lazos del matrimonio. En este sentido, debe evitar engalanarse, como señal de duelo y para evitar los pensamientos de volver a casarse inmediatamente, tanto de ella como de sus potenciales pretendientes.

            Si el fallecido no es su esposo; por ejemplo, su padre, su hermano o su hijo, está prohibido que ella guarde duelo por más de tres días. Al Bujari reportó que cuando murió el padre de Umm Habiba, esposa del Profeta, y el padre y el hermano de Zainab bint Yahsh, también esposa del Profeta (B y P), ambas se perfumaron diciendo:  "Por Allah que no necesito perfume pero oí al Mensajero de Allah (B y P) decir:  "Es haram para una mujer que cree en Allah y en el Día del juicio guardar duelo por una persona por más de tres noches, excepto los cuatro meses y diez días por el esposo fallecido"[35].

            El duelo por el esposo es obligatorio y no debe ser violado.  Una mujer vino en cierta ocasión al Profeta (B y P) y le dijo:  "El esposo de mi hija ha fallecido pero el ojo de ella esta irrittado. ¿Puede ella ponerse Kohl? [37].  El Profeta (B y P) le dijo:  "No" y lo repitió dos o tres veces [36].  Esto demuestra que adornarse o embellecerse durante el periodo de 'idda es algo prohibido para la viuda.  En vista de que la pena y sus expresiones son algo natural, la viuda podrá guardar el duelo y llorar, pero sin quejarse ni gritar.  Tras la muerte de Jálid Ibn Al Walid, Omar oyó algunas mujeres llorar;  algunas personas intentaron detenerlas, pero Omar les dijo:  "Dejad que lloren por Abu Sulaimán (sobrenombre de Jálid Ibn Al Walid) mientras no se echen tierras sobre sus cabezas ni griten".

2.  TRANSACCIONES DE NEGOCIOS:

            Allah el Glorioso ha creado a los seres humanos en dependencia uno del otro. El individuo no posee todas las cosas que necesita.  Una persona tiene algo en exceso mientras que, a la vez, puede necesitar algo que otros tienen y de lo cual pueden prescindir.  Allah orientó a la gente hacia el intercambio de bienes y servicios a través de las compraventas, pues tales transacciones hacen que la vida social y económica funcione eficientemente y animan a la gente a ser productiva.

            Muchas clases de transacciones e intercambios de propiedad eran corrientes entre los árabes al principio de la misión del Profeta (B y P).  El aprobó y confirmó los tipos de transacciones que no estaban en conflicto con los principios de la Sharía; y desaprobó y prohibió aquellas prácticas de negocios que estaban en contra de los propósitos y objetivos de la Sharía.  Las prohibiciones se debían a razones específicas; como el comercio de cosas ilícitas, transacciones que implican fraude, ganancias exorbitantes o injusticias contra una de las partes del trato.

LA PROHIBICION DE VENDER COSAS ILICITAS

            El Profeta (B y P) prohibió cualquier tipo de transacción que pueda causar conflicto o reclamo debido a ciertos términos dudosos o la no especificación de la cantidad a ser entregada o intercambiada.

            Esto incluye el tipo de transacción donde el vendedor no da garantías de poder entregar las mercancías por las que se le está pagando.  De esta manera, el Profeta (B y P) prohibió vender los futuros potrillos de un semental, las futuras crías de un camello, aves volando en el cielo  o peces libres en el agua; esto se aplica a todos las ventas donde hay un engaño potencial, ignorancia de la cantidad o la calidad de lo transado [38].
            El Profeta (B y P) observó que la gente vendía los frutos sin cosechar mientras estaban aún en los árboles o los sembradíos; si la cosecha era destruida por una plaga u otra calamidad natural, el comprador y el vendedor litigaban sobre quien iba a cargar con las pérdidas.  Por ello, el Profeta (B y P) prohibió la venta de frutos hasta que estén claramente en buena condición[39], excepto que sean cosechados al momento.  Así también, prohibió que se vendan los granos hasta que estén maduros y a salvo de las plagas [40];  dijo:  "Decidme porqué, si Allah retiene los frutos, tomará alguno de vosotros la propiedad de su hermano"[41].

            Sin embargo, no todas las ventas que incluyen algo desconocido o incierto están prohibidas.  Por ejemplo.  Una persona puede comprar una casa sin saber qué hay en sus cimientos o dentro de sus paredes.   Lo que está prohibido es vender algo sobre lo cual hay un obvio elemento incierto  que llevaría a disputas y conflictos o causaría la apropiación injusta de bienes ajenos.  Nuevamente;  si el riesgo por la incertidumbre es pequeño - y esto lo determina la experiencia y la costumbre - la venta no es prohibida, por ejemplo, alguien puede vender hortalizas como la zanahoria, la cebolla y los rábanos mientras están aún enterradas;  también se pueden vender los sembradíos de pepinos o  sandías y otros similares.  La opinión de Imam Málik es que las ventas de productos de primera necesidad en las  cuales el riesgo  es  tolerable están permitidas [42].

MANIPULACION DE PRECIOS

            El Islam permite el libre mercado y la respuesta a las leyes naturales de la oferta y la demanda.
            Cuando los precios subieron en la época del Profeta (B y P) y la gente le pidió que les congele los precios, él respondió:  "Allah es quien fija los precios: Él es Quien retiene, Quien da bondadosamente y Quien provee; espero que cuando yo me encuentre ante  Él ninguno de vosotros tenga algún reclamo contra mi por alguna injusticia relacionada con hechos de sangre o con propiedades"[43].

            Con estas  palabras, el Profeta del Islam (B y P) declaró que la interferencia innecesaria en la libertad de los individuos es una injusticia y que el hombre debe encontrar a su Señor estando libre de culpa de tal acción.  Sin embargo; si se presentan fuerzas artificiales, tales como el monopolio y la manipulación de precios por ciertos comerciantes, e interfieren con el libre mercado, pues el interés público está antes que el de  ciertos individuos.  En tales situaciones se hace lícito efectuar un control de precios para poder satisfacer las necesidades de la gente y proteger a la gente de ambiciosos oportunistas.  El hadiz anterior no significa que el control de precios está prohibido en todas las circunstancias.

            El Islam condena severamente a quienes, llevados por la ambición y la avaricia, hacen fortuna a expensas de los demás y se hacen ricos manipulando los precios de la comida y de otros artículos de primera necesidad.  Por eso es que el Profeta (B y P) condenó a los monopolizadores con palabras fuertes; dijo:  "Si alguien guarda el grano por cuarenta días para obtener mejores precios, será rechazador por Allah"[44].

            También dijo: "Quien retiene los productos hasta que suban los precios es un pecador."[45] La palabra pecador aquí no debe ser tomada con levedad, pues es la misma palabra con la que Allah describió a algunos grandes tiranos de la historia, por ejemplo: "Faraón, Hamán y sus ejércitos eran pecadores" (28:8)

El Profeta (B y P) también dijo: "El hombre que oculta por avaricia los productos es malvado. Si los precios bajan se entristece y si suben se alegra"[56].  Esto expone la mentalidad egoísta y avara que caracteriza a los especuladores. El profeta (B y P) también dijo: "Quien trae sus productos al mercado es bendecido con generosidad. Pero, quien los oculta es maldecido."[57]

Hay dos maneras de ganar en un negocio.  La primera consiste en ocultar el artículo fuera del mercado hasta que escasea y quienes lo necesitan no pueden conseguirlo; luego, compelidos por su necesidad, van al especulador y le pagan el precio que él pide, aunque este sea desquiciadamente alto.  La otra forma es introduciendo el artículo en el mercado; venderlo a un precio con una ganancia razonable;  comprar más mercancía de la misma y venderla de la misma manera;  y así sucesivamente.  Y ya que esta última forma sirve al interés público, el mercader que la práctica es bendecido y  agraciado generosamente por Allah, tal como lo explica el hadiz anterior.

            Un hadiz muy importante, al respecto de la especulación de precios y la retención de la mercadería, es relatado por Ma'qal bin Iassar, un sahabi del Profeta (B y P).  El Gobernador Omeya, Ubaidullah bin Ziad, fue a visitar a Ma'qal  cuando éste se encontraba postrado en cama por una grave enfermedad.  Luego de preguntarle por su salud, Ubaidullah le preguntó:  "¿Sabes de alguna vez que yo haya derramado sangre[58] injustamente?". Ma'qal respondió que no. Ubaidullah siguió preguntando:"¿Sabes de alguna vez que yo haya intervenido los precios de las mercaderías de los musulmanes?" y Ma'qal volvió a responder que no sabía.  Entonces Ma'qal pidió a la gente que lo ayuden a sentarse y así lo hicieron.  Luego dijo:  "Óyeme Obaidullah; te diré algo que oí del Mensajero de Allah (B y P).  Oí al Mensajero de Allah (B y P) decir: 'Quien interviene los precios de las mercaderías de los musulmanes, para elevarlos, merece que Allah lo introduzca en el Fuego en el Día de la Resurrección' ".  Ubaidulah preguntó: "¿Has oído esto del Mensajero de Allah (B y P)?";  Ma'qal respondió:  "Mas de una o dos veces"[59].
En base al texto y al significado de los anteriores hadices, los eruditos han concluido que retener las mercancías para especular con sus precios es prohibido bajo dos condiciones:  Que este acto sea  perjudicial en cierto momento para la gente de tal país; y que el objetivo del especulador sea elevar los precios para aumentar sus ganancias.

INTERVENIR EN EL LIBRE MERCADO

            Otra practica relacionada con la especulación que fue prohibida por el Profeta (B y P) es del residente que vende productos  para un forastero.  Los eruditos han explicado la situación de la siguiente manera:  Un forastero trae ciertos productos para ser vendidos en el pueblo al precio actual del mercado.  Un residente se le acerca y le dice que deje con él los productos por un tiempo para venderlos después cuando los precios sean más elevados.  Si el forastero hubiese vendido sus productos por sí mismo lo hubiera hecho por un precio más bajo, beneficiando a la gente y obteniendo él mismo una buena ganancia.

            Esta práctica era muy común en la sociedad árabe cuando el Islam llegó. Anas dijo" Se nos prohibieron las ventas de un residente para un forastero, aunque sean hermanos de sangre"[60].  De estas palabras deducimos que, para un musulmán, el interés público tiene prioridad sobre las relaciones personales.  El profeta (B y P) dijo:  "Un residente (de la ciudad) no debe vender para un nómada del desierto Si se deja a la gente sola,  Allah les proveerá del uno al otro. "[61]. La última frase del hadiz es muy significativa; Si se deja a la gente sola,  Allah les proveerá del uno al otro, establece un principio básico en el campo comercial:  Que el mercado, sus precios y sus ventas, debe dejarse libre para que responda a las fuerzas económicas internas y la competencia natural sin manipulación.  Cuando Ibn Abbás fue consultado sobre el significado de "un residente no debe vender  para un nómada del desierto", él respondió:  "El residente no debe ser un agente para él"[62].  De aquí entendemos que si alguien informa al nómada del desierto sobre los precios, dándole un buen asesoramiento sobre los precios prevalecientes en el mercado sin cobrarle una comisión no habría ningún prejuicio en ello;  pues dar un consejo es parte de la religión; de hecho, un hadiz dice:  "La religión es dar buenos consejos"[63]  y "Si alguien te pide consejo, aconséjalo"[64].

            Sin embargo, en lo que concierne al agente comercial, es muy probable que en una situación como la descrita arriba, deje de lado el interés público por aumentar su propia ganancia.


  • [1]Citado por Muslim.
  • [2]Citado por Al Bazzar, de fuentes buenas y auténticas.
  • [3]Esto también incluye la práctica de la astrología , la creencia en los horóscopos y otras prácticas afines. El Profeta (B y P) dijo: "Quien adquiere cualquier conocimiento de la astrología esta adquiriendo un tipo de magia". (Ahmad, Abu Daud e Ibn Maya) También dijo: "El astrólogo es un adivino, el adivino es un mago y el mago es un incrédulo." (Al Razi)
  • [4] Citado por Al Nasái.
  • [5] Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [6] N del T. Por magia debemos entender: Hechicería, brujería y todas las prácticas relacionadas con éstas.
  • [7] N del T. Soplar en nudos era una práctica de los hechiceros árabes y judíos.
  • [8]Citado por Al Tabarani con dos cadenas de relatores, una de ellas es confiable.
  • [9] Citado por Al Bazzar,  de buenas fuentes.
  • [10]Citado por Al Bazzar y Abu Ia'la, de buenas fuentes.
  • [11]Citado por Ibn Hibbán en su "Sahih".
  • [12]Citado por Ahmad.
  • [13]Citado por Ahmad y Al Hákim. Las palabras son  de Al Hákim. Los transmisores de Ahmad son confiables.
  • [14]Citado por Ahmad, por Abu Ia'la de buenas fuentes y por Al Hákim. Los transmisores de Ahmad son confiables.
  • [15]Citado por Ahmad, por Abu Ia'la de buenos transmisores y por Al Hákim, que lo clasifica como auténtico.
  • [16]Citado por Ahmad, por Ibn Hibbán en su "Sahih" y por Ibn Maya en parte.
  • [17]Citado por Al Tirmidhi.
  • [18]Citado por Ibn Hibbán en su "Sahih". Al Hákim tiene una versión más corta y dice que es de transmisores confiables.
  • [19]Esta es la versión de Ibn Maya. Abu Daúd cita una más corta y Al Hákim menciona una más corta aún.
  • [20]Citado por Al Tabarani, del relato de Ibn Abbás, de buenas fuentes.
  • [21]Citado por Abu Daúd. Al Nasái e Ibn Hibbán en su "Sahih".
  • [22]Citado por Al Tabarani.
  • [23]Citado por Abu Daúd y Al Tirmidhi.
  • [24]N. Del T. El Chauvinismo aquí incluye todo racismo, regionalismo, nacionalismo y elitismo.
  • [25]Citado por Abu Daúd
  • [26]Citado por Abu Daúd
  • [27]Citado por Al Bujari.
  • [28]Citado por Al Bujari.
  • [29]Citado por Ahmad.
  • [30]Citado por Al Bazzar
  • [31]Citado por Ahmad.
  • [31]Citado por Abu Daúd y Al Tirmidhi; las palabras arriba son del segundo, quien clasifica el relato como bueno.  También lo cita Al Baihaqi de buenas fuentes.
  • [32]Citado por Al Bujari.
  • [33]El uso del negro como signo de duelo está prohibido en el Islam, incluso en el caso de una viuda que está llorando a su esposo (N. del T.)
  • [34]Citado en el "Libro de los funerales" del "Sahih" de Al Bujari.  El relato es de Umm Habiba.
  • [35]Un polvo azulado que usaban por los árabes en los párpados. (N. del T.)
  • [35]Citado en el "Libro de los funerales" del "Sahih" de Al Bujari.
  • [36]Ver el capítulo:  "Prohibición del engaño" en Muslim y otros.
  • [37]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [38]Citado por Muslim.
  • [39]Citado por Al Bujari y otros.
  • [40]En "Al Qawa'id al Nuranía", p. 118,  Ibn Taimía dice:  "Las bases puestas por Málik en las compraventas son superiores a las de los demás; porque él las tomó de Sa'id Ibn Al Musaieb, quien es la mejor autoridad en el Fiqh (jurisprudencia) de las compraventas".  El Imam Ahmad sostiene una opinión parecida a la de Málik.
  • [41]Citado por Ahmad, Abu Daúd, Al Tirmidhi, Ibn Maya, Al Dari y Abu I'ala.
  • [42]Citado por Ahmad, Al Hákim, Ibn Abu Shaiba y Al Bazzar.
  • [43]Citado por Muslim.
  • [44]Al Razi mencionó este hadiz en su "Yami'a".
  • [45]Citado por Ibn Maya y Al Hákim.
  • [46]N. del T.:  Matar  o mandar matar a una persona.
  • [47]Citado por Ahmad y al Tabarani.
  • [48]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [49]Citado por  Muslim
  • [50]Citado por Al Bujari.
  • [51]Citado por Muslim.
  • [52]Citado por Ahmad.