La Prohibición del Divorcio durante la Menstruación

       Cuando el divorcio se hace necesario, el  musulmán no puede ejecutarlo cuando quiera; debe  esperar el momento apropiado. Según  la Sharía Islámica, el momento apropiado es cuando la mujer se ha purificado después de su periodo menstrual o después de su puerperio, posterior al parto y antes de que su esposo reasuma las relaciones sexuales con ella, o también, cuando está embarazada y su esposo sabe de su embarazo.

La razón  para prohibir el divorcio durante la menstruación,  o el fluido post parto, es que, ya que durante estos periodos de la relación sexual  es ilícita, la idea del divorcio puede llegar a la mente de un hombre por la frustración sexual y la tensión nerviosa. Se le ordena, pues, que espere a que su esposa  esté purificada y que la divorcie en ese momento, si desea el divorcio, antes de reasumir las relaciones sexuales .

Así  como el divorcio es prohibido durante la menstruación, es también prohibido en el periodo entre dos menstruaciones (El periodo de pureza) si el marido ha tenido relaciones sexuales con su esposa después de terminada su menstruación anterior. Porque es posible que haya quedado embarazada de tal unión, el esposo puede cambiar de idea si se entera que su esposa espera un hijo suyo y puede decidir mantener su matrimonio con ella por el embrión que ella lleva en su seno.

Sin embargo, cuando la mujer está en su periodo de pureza pero el esposo no ha tenido relación sexual alguna con ella después del fin de su última menstruación; o cuando ella está embarazada y él lo sabe; en ese momento el esposo podrá estar seguro de que su deseo de divorciarla es el resultado de una antipatía profundamente enraizada y por lo tanto, puede continuar con el divorcio. En el "Sahih" de Al Bujari se relata que Abdallah bin  Omar divorció a su esposa durante su periodo menstrual. Cuando Omar mencionó el asunto al Mensajero de Allah (B y P), este se enojó y dijo: "Debe llamarla de vuelta. Si el aún desea divorciarla lo puede hacer cuando ella esté purificada de la menstruación  antes de que tenga relaciones sexuales con ella, pues ése es el periodo de espera que Allah ha prescrito para el divorcio", refiriéndose  a la aleya: "¡Profeta! Cuando repudiéis a las mujeres, ¡Contad bien los días de ese periodo y temed a Allah, vuestro Señor! ¡No las expulséis de sus casas ni ellas salgan, a menos que sean culpables de deshonestidad manifiesta! Esas son las leyes de Allah. Y quien  viola las leyes  de Allah es injusto consigo mismo. Tú no sabes.....Quizá Allah, entre tanto, suscite algún imprevisto..." (65:1)
Otra versión del mismo Hadiz dice: "Ordénale que la llame de vuelta con él y que la divorcie cuando se haya purificado de su periodo menstrual o que se vea que está embarazada".

                La pregunta pendiente es: Si alguien divorcia a su esposa durante estos periodos prohibidos, ¿El divorcio es efectivo o no?
La opinión que prevalece es que el divorcio si es efectivo, pero el marido es considerado un pecador.
Sin embargo, algunos juristas consideran que, si Allah no lo ratificó es porque no es efectivo; y que todo lo que es ilegal no puede ser correcto ni aplicable. Abu Daud transmitió, de fuentes confiables, que, cuando se le preguntó a Ibn Omar "¿Qué de un hombre que desea divorciar a su esposa durante su menstruación?", el relató su propia experiencia cuando divorció a su esposa durante su periodo menstrual y el Profeta (B y P) le ordenó traerla de vuelta con el, anulando su pronunciamiento de divorcio.

Los juramentos de Divorcio

                No es permitido que un musulmán haga un juramento de divorcio jurando que si tal o cual cosa no ocurre su mujer será divorciada, o amenazándola que si hace tal o cual cosa será divorciada.

                En el Islam, los juramentos se expresan en una sola forma específica: Sólo en el nombre de Allah. Aparte de este, ningún otro juramento es permitido. El Profeta (B y P) dijo: "Quien jure por algo aparte de Allah ha cometido Shirk"[103] y añadió: "Quien haga un juramento, que lo haga por Allah o que se quede callado"[104]

Donde reside la mujer divorciada durante el periodo de espera

La Sharía Islámica requiere que la mujer divorciada se mantenga en su casa, es decir, en la casa que compartía  con su ex - esposo, durante la 'idda (periodo de espera post divorcio). No es permitido que ella se mude a otra casa ni es permitido que el esposo la expulse sin una  causa justa. Este requisito deja el camino abierto, durante la 'idda que sucede al primer o el segundo pronunciamiento de divorcio,[105]  para que el esposo pueda reconciliarse con su mujer sin necesidad de un nuevo casamiento. Su presencia en la misma casa con él hace muy posible que la simpatía mutua y el amor que comparten sea revivida.

                Y si ella esta embarazada, el paso de los meses evidenciará su embarazo, lo cual posiblemente lo inducirá también a cambiar su decisión.

                En todo caso, tienen mucho tiempo por delante para reconsiderar la situación. Con el benigno efecto del tiempo, los sentimientos de antipatía pueden dar lugar al afecto, la reconciliación y la revitalización de su amor puede suscitarse. "¡Profeta! Cuando repudiáis a las mujeres, ¡hacedlo al terminar su periodo de espera! ¡Contad bien los días de ese periodo y temed a Allah, vuestro Señor! ¡No las expulséis de sus casas ni ellas salgan, a menos que sean culpables de deshonestidad manifiesta! Esas son las leyes de Allah. Y quien viola las leyes de Allah es injusto consigo mismo. Tu no Sabes...Quizá Allah, entre tanto, suscite algún previsto..." (65:1)
Y si deben separarse, se lo debe hacer con dignidad y afecto; sin abuso mutuo, sin herirse, recriminarse o violar los derechos. Allah dice:
 "Cuando lleguen a su término, retenedlas decorosamente o separaos de ellas decorosamente, Y Requerid de testimonio de dos personas justas de los vuestros y atestiguad ante Allah. A esto se exhorta a quien cree en Allah en el último Día. A quien teme a Allah, El le da una salida"  (65:2)
 "...retenedlas como se debe o dejadlas en libertad como se debe..." (2:231)  
 "Hay que proveer a las divorciadas como se debe. Esto constituye un deber para los temerosos de Allah" (2:241).

REPETICIÓN DEL DIVORCIO

                El musulmán tiene permitidas tres oportunidades, es decir, tres pronunciamientos o actos de divorciar, en tres diferentes ocasiones. Cabe mencionar que es requisito que cada divorcio sea pronunciado cuando la mujer está en su periodo de pureza el hombre no ha sostenido las relaciones sexuales con ella.

                Un hombre puede divorciar a su esposa una vez y dejar que la 'idda pase. Durante el periodo de la 'idda ambos tienen la opción de reconciliarse sin tener que casarse nuevamente. Sin embargo, cuando este periodo de espera expira sin darse la reconciliación,  ambos quedan completamente divorciados.

                Cada uno es libre de casarse con alguien más o volverse a casar. Si desean casarse nuevamente, se requiere un nuevo contrato de matrimonio.

                Si después del primer divorcio el esposo se reconcilia con su esposa, pero después la hostilidad y el conflicto se dan nuevamente y todos los esfuerzos de arbitraje y reconciliación fallan, él la podrá divorciar una segunda vez de la misma forma descrita anteriormente. En este caso, también, podrá volver con ella después de la expiración de su 'idda a través de un nuevo matrimonio.

Pero puede suceder que, a pesar  de haberse reconciliado nuevamente después del segundo divorcio, él  la vuelva a divorciar por tercera vez.

                Esta sería una clara prueba de que la hostilidad entre ambos es muy profunda y de que son incapaces de vivir juntos. Si este tercer divorcio se produce, no está permitido  que el  hombre vuelva a su esposa durante su 'idda, ni casarse nuevamente con ella después de expirar su 'idda, excepto que ella se case con otro hombre y viva con él como su verdadera y permanente esposa y  este segundo marido también la divorcie. Sin embargo, está completamente prohibido que este segundo marido se case con ella y la divorcie simplemente  para hacerle permitido al primer marido volver con su esposa.

                Aquellos musulmanes que pronuncian tres divorcios en una sola vez están en una rebeldía contra la ley de Allah y están desviados del sendero recto del Islam. Cierta vez, se le informó al Profeta (B y P) sobre un hombre que había pronunciado tres divorcios a la vez. El se levantó furioso y dijo: "¿Es que ya están jugando con el Libro de Allah mientras yo estoy aún con vosotros?" Como resultado, un hombre se puso de pie y dijo: "¡Oh mensajero de Allah! ¿No debería matarlo?"[106]

RECONCILIARSE HONROSAMENTE O SEPARÁNDOSE EN BUENAS MANERAS

                Cuando el esposo ha divorciado a su esposa y el periodo de 'idda está expirando, él tiene dos alternativas:
1.- Reconciliarse con ella honrosamente; volviendo a vivir con ella con la intención de hacerlo en paz y armonía y no para atormentarla o perjudicarla.
2.- Separarse de ella de buena manera; permitiendo que la 'idda expire sin argumentar o usar palabras fuertes y sin dejar de lado ninguno de sus derechos mutuos.

                No es permitido que vuelva con su esposa justo antes de que la 'idda expire sólo para atormentarla prolongando su periodo de espera, privándola, así, de casarse con alguien más. Esto se practicaba en el periodo de la Yahilía. Allah prohibió entonces causar este perjuicio  a las mujeres de una forma bien clara; usando una expresión que haría sacudir la tierra:  "Cuando  repudiéis a vuestras mujeres y éstas alcancen su término, retenedlas como se debe o dejadlas en libertad como se debe. ¡No  las sujetéis a la fuerza, en violación de la leyes de Allah! Quien esto hace es injusto consigo mismo. ¡No toméis a burla las aleyas de Allah, antes bien recordad la gracia de Allah para con vosotros y lo que  os ha revelado de la Escritura y de la Sabiduría, exhortándoos con ello! ¡Temed a Allah y Sabed que Allah es omnisciente!" (2:231)

                Un poco de reflexión sobre esta aleya de siete frases, incluyendo una advertencia tras otra y una tras otra, debe ser suficiente para cualquiera que tenga sentimientos en su corazón o pueda oír cuando se recita.

LA MUJER DIVORCIADA ES LIBRE DE VOLVER A CASARSE

                Después de expirar la 'idda de una mujer divorciada, ni su ex esposo, ni su tutor, ni nadie más tiene derecho de prohibirle casarse con quien ella elija. Mientras ella y su nuevo pretendiente sigan los procedimientos requeridos por la Sharía, nadie tiene derecho de interferir. Algunos hombre de nuestros tiempos actúan como ignorantes de la Yahilía cuando intentan evitar que sus ex esposas se casen nuevamente intimidándolas y a sus familiares. Algunos tutores o familiares de mujeres divorciadas también actúan como gente de la Yahilía cuando les prohiben volver con sus esposos cuando quieren reconciliarse, de hecho "...es mejor la reconciliación..."(4:128).  Allah el Altísimo dice: "Cuando  repudiéis a vuestras mujeres y éstas alcancen su término, no les impidáis que se casen con sus maridos, si se ponen buenamente de acuerdo. a esto se exhorta  a quien de vosotros crea en Allah y en el último Día. Esto es más correcto para vosotros y más puro. Allah sabe, mientras que vosotros no sabéis." (2:232)

LA MUJER TIENE DERECHO A EXIGIR EL DIVORCIO

                La mujer que no puede soportar vivir con su esposo tiene el derecho de librarse del lazo matrimonial devolviéndole a su esposo el mar (la dote requerida de el para el matrimonio) y lo regalos que él le haya dado, o un equivalente  aproximado establecido por mutuo acuerdo. Es preferible que él no pida más de lo que le ha dado. Allah dice:  "...Y, si teméis que no observen las leyes de Allah, no hay inconveniente en que ella obtenga su libertad indemnizando al marido..." (2:229)

                La esposa de Thábit bin Qais vino al Profeta (B y P) y dijo: "¡Oh Mensajero de Allah! No tengo ningún  reclamo de Thábit bin Qais respecto a su carácter y su religiosidad, pero no quiero cargar la culpa de mostrarle disgusto"[107]. El Profeta (B y P) le preguntó "¿Le devolverías su jardín?" Ella dijo: "Si". El Profeta (B y P) dijo entonces, a Thábit : "Acepta el jardín y haz una declaración de divorcio"[108]

                No es permitido que la mujer procure divorciarse de su marido excepto que haya recibido malos tratos de él o que tenga una buena razón que implica la separación. El Profeta (B y P) dijo: "Si una mujer pide el divorcio a su marido sin una razón fuerte, la fragancia del Paraíso será prohibida"[108]
               
EL MALTRATO ESTA PROHIBIDO

                Es un pecado[110] que el esposo atormente y maltrate a su esposa para obligarla a pedir el divorcio y ella tenga que devolverle todos los bienes que él le dio, o parte de ellos. Sólo si la mujer es culpable de inmoralidad evidente podrá el esposo demandar la devolución de parte de la dote. Sobre esto, Allah declara: "¡Creyentes! No es lícito recibir en herencia a mujeres contra su voluntad, ni impedirles que vuelvan a casarse para quitarles parte de los que les habíais dado, a menos que sean culpables de deshonestidad manifiesta. Comportaos con ellas como es debido." (4:19)

También  es un pecado que el esposo tome algo de los bienes de su  esposa sólo porque la detesta y quiere divorciarla para casarse con otra mujer. Allah el Altísimo dice: " Y si queréis cambiar de esposa y le habíais dado a una de ellas un quintal, no volváis a tomar nada de él. ¿Ibais a tomarlo con infamia y pecado manifiesto?   Y ¿Cómo ibais a tomarlo, después de haber yacido y de haber concertado ellas con vosotros un pacto solemne? (4:20-21)

LOS JURAMENTOS DE ABSTINENCIA SEXUAL ESTÁN PROHIBIDOS

Uno de los aspectos de la preocupación del Islam por los derechos de la mujer es que prohibe a un hombre enfurecerse tanto con su esposa como para suspender las  relaciones sexuales con ella por un periodo que ella no pueda soportar. Si esta suspensión de la relaciones sexuales viene acompañada de un juramento por parte del marido, se le da un límite de cuatro meses para calmarse y reiniciar las relaciones con su mujer. Si el vuelve a sus cabales y reinicia las relaciones sexuales antes de la expiración de los cuatro meses, es posible que Allah lo perdone por su exceso  y le abra las puertas del arrepentimiento; sin embargo, aún debe cumplir con la expiación de su juramento roto. Si, por otra parte, este periodo expira sin que el vuelva con su esposa, ella queda divorciada de él como un justo castigo por su negligencia con sus derechos.
Algunos juristas sostienen que el divorcio es automático a la expiración de los cuatro meses y que no se necesita veredicto alguno de ninguna corte. Otros, sin embargo, requieren que al final del periodo del caso sea remitido a la autoridad judicial, la cual les dará entonces la opción de reconciliación o divorcio.

                Tales juramentos de abandono sexual son técnicamente conocidos en la Sharía Islámica como Eilá. Allah el Altísimo dice: Este periodo de cuatro meses ha sido determinado para darle al esposo tiempo suficiente para calmarse y restaurar las relaciones por su propia voluntad. Además, normalmente se asume que cuatro meses es el tiempo máximo que una mujer puede soportar alejada de su esposo. Los comentadores del Corán narran el siguiente incidente para sustentar esta opinión:
                Una noche durante el Califato de Omar, mientras el Califa hacía una de sus rondas por Medina, oyó  a una mujer cantar:
                "La noche es larga, la oscuridad me rodea
                No tengo sueño, pues  no tengo un compañero con quien juguetear.
                Juro por Allah que si no fuera mi temor a El
                Este catre estaría sacudiéndose de lado a lado"
Después de investigar, Omar descubrió que el marido de la mujer había salido en una expedición militar por una largo tiempo. El preguntó entonces a su hija Hafsa, viuda del Profeta (B y P); "¿por cuánto tiempo puede una mujer soportar la separación  de su esposo?. Ella respondió: "Por cuatro meses". Subsecuentemente, el Califa decidió que no enviaría a hombres casados lejos de sus esposas por más de cuatro meses.

6.-  PADRES E HIJOS

La protección del linaje

                El hijo es una extensión de su padre y es el portador de sus características. En vida del padre, el hijo es la dicha de sus ojos; después de su muerte, representa la continuación de su existencia y la corporización de su inmortalidad. El hereda sus rasgos y fisonomía, así como sus cualidades mentales y características, buenas y malas, bellas y feas, de su padre. El hijo es una parte del corazón del padre y de su cuerpo.

                Allah ordenó el matrimonio y prohibió el adulterio de manera que la paternidad pueda establecerse sin duda o ambigüedad y que los hijos puedan ser referidos a su padre o que el padre pueda ser referido a sus hijos e hijas. A través del matrimonio, la mujer se reserva para un solo hombre; es ilícito que ella le sea infiel o que permita a otros tener acceso a lo que esta consagrado exclusivamente para su esposo. Entonces, cada hijo que le nace en el matrimonio será hijo de su esposo, sin necesidad de reconocimiento o proclamación  pública por parte de él o el correspondiente reclamo de parte de ella.

                "El bebé se atribuye a aquel en cuyo lecho nació".[111]  Declaró el Profeta del Islam (B y P).

Es Prohibido Negar la Paternidad.

                Es ilícito que el esposo niegue su paternidad de cualquiera de los niños nacidos de su esposa mientras dura su matrimonio. Tal negación traería la mas fea vergüenza imaginable sobre ambos, sobre el niño y sobre la mujer. Por lo tanto, el esposo no puede tomar tales medidas basándose  en meras sospechas, corazonadas o rumores. Sin embargo, si el esposo, basándose en evidencias que han llegado a su conocimiento, está convencido de que su esposa lo ha traicionado; la Sharía Islámica no desea forzarlo a criar un niño que él no cree que sea suyo; tampoco  que lo haga su heredero ni, al menos, dejar que la sospecha y la duda lo torturen por el resto de su vida.

                Una solución a este dilema es conocida en la Sharía  Islámica como li'án. Si un hombre está convencido, o sospecha fuertemente, sin tener una prueba legal, que su esposa ha tenido relaciones sexuales con otro hombre y que está embarazada de él, puede presentar el caso ante un juez musulmán (un Qadi). El Qadi exigirá al hombre y a la mujer que invoquen la maldición de Allah uno sobre el otro en la manera prescrita en la Sura "Al Nur": "Quienes difamen a sus propias esposas sin poder presentar a más testigos que a sí mismos, deberán testificar jurando por Allah cuatro veces que dicen la verdad, e imprecando una quinta maldición de Allah sobre sí si mintieran. Pero se verá libre del castigo la mujer que atestigüe jurando por Allah cuatro veces que él miente, e imprecando una quinta, la ira de Allah sobre sí, si él dijera la verdad" (24:6-9)

                Después de esta ceremonia, ambos deben separarse definitivamente y el bebé debe ser identificado por el nombre de su madre.

LA ADOPCION LEGAL ES PROHIBIDA

                Así como es ilícito (Haram) que un hombre niegue su paternidad de un niño nacido de su esposa, también es haram que el adopte legalmente a un hijo de quien no es el padre natural. Como varias otras sociedades a través de la historia, los árabes de la Yahilía solían incluir a quien deseaban en su linaje y su familia a través de la adopción. Un hombre podía adoptar como hijo propio a cualquier niño que desease, solía anunciar el hecho en público, y el niño se convertía en su hijo, compartiendo los derechos y las responsabilidades de su familia adoptiva y tomando su nombre. La adopción  se hacía efectiva, a pesar de que el niño podía tener un padre conocido y provenir de un linaje conocido.

                Esta práctica estaba muy extendida en la sociedad árabe cuando llegó el Islam. Antes de recibir el llamado de la profecía, el Profeta (B y P) había adoptado a Zaid bin Háritha, que había sido capturado de niño en un raid hecho sobre su tribu - algo muy común en la época de la Yahilía. Hákim bin Hizam lo había comprado para su tía Jadiya y ella, después de su matrimonio con el Profeta (B y P), se lo dio como presente. Cuando el padre y el tío de Zaid supieron dónde vivía vinieron al Profeta (B y P) a demandar su regreso. El Profeta (B y P) permitió que Zaid elija y él eligió quedarse con el Profeta (B y P) en vez de volver con su padre y su tío. El Profeta (B y P) entonces decidió liberarlo y adoptarlo como su propio hijo en presencia de testigos Zaid pasó a llamarse "Zaid, hijo de Muhammad" y fue el primero de los esclavos libertos en aceptar el Islam.
                Pero , ¿Cuál es el veredicto del Islam respecto a tal sistema de adopción? ; El Islam ve esta forma de adopción como una falsificación  del orden natural y de la realidad. Tomar un extraño e introducirlo en la familia como si fuera uno de sus miembros, permitirle la intimidad con mujeres que no son sus mahramat, ni él de ellas, es un engaño.

                Pues la esposa del padre adoptivo no es la madre del hijo adoptado, tampoco su hija será la hermana del niño, ni su hermana será su tía; todas ellas son mujeres ajenas al niño (no mahramat). Además, el hijo adoptado tiene derecho a reclamar parte de la herencia del padre adoptivo y de la de su esposa, privando a los justos y verdaderos familiares de su herencia. Tal situación causa la ira de los verdaderos familiares contra el intruso que se entromete y les usurpa sus derechos, privándolos de su herencia completa.[112]

                Tal sentimiento frecuentemente causa conflictos que llevan a la rotura de relaciones entre los familiares. Por eso es que el Corán abolió este sistema de la Yahilía, prohibiéndolo totalmente y erradicando todas sus consecuencias. Allah dice: "Allah  no ha puesto dos corazones en el pecho de ningún hombre... Ni ha hecho que vuestros hijos adoptivos sean vuestros propios hijos. Eso es lo que vuestras bocas dicen. Allah, empero, dice la verdad y conduce por el camino.  Llamadles por su padre. Es más equitativo ante Allah. Y, si no sabéis quién es su padre, que sean vuestros hermanos en religión y vuestros protegidos. No incurrís en culpa si en ello os equivocáis, pero sí si lo hacéis deliberadamente. Allah es indulgente, misericordioso". (33:4-5)

                Analicemos las palabras del Corán:  "Ni  ha hecho que vuestros hijos adoptados sean vuestros verdaderos hijos. Eso es lo que vuestras bocas dicen". Esto significa que la declaración de adopción  consiste en palabras que no corresponden a la realidad objetiva. Un mero pronunciamiento no cambia la realidad, ni altera los hechos, menos hace de un extraño un pariente o de un individuo adoptado un hijo. Una mera expresión verbal o un bello discurso no podrán hacer que la sangre de un hombre corra por las venas del hijo adoptado; tampoco podrán transferir las características genéticas sin los rasgos físicos, mentales o sicológicos.

                El Islam abolió todos los efectos de este sistema de adopción que están relacionados con la herencia y con la prohibición de casarse con la viuda o la esposa divorciada del hijo adoptado. En asuntos de herencia, el Corán no reconoce ningún derecho excepto el basado en relaciones de sangre o matrimonio:  "... los unidos por lazos de consanguinidad están más cerca unos de otros. Allah es omnisciente." (8:75)
                Respecto al matrimonio, El Corán declaró que sólo las esposas de los hijos verdaderos, no las esposas de los adoptados, quedan permanentemente prohibidas de desposar para el padre, "... las esposas de vuestros propios hijos" (4:23). De esta manera; es permitido que un hombre se case con la mujer que su hijo adoptado haya divorciado, pues ella es, de hecho, la esposa de un "extraño" que no está relacionado con él  por lazos consanguíneos.

UN CLARO EJEMPLO DE LA ABOLICIÓN  DE LA ADOPCION LEGAL

                La costumbre de adoptar hijos estaba muy arraigada en la sociedad árabe preislámica y no sería fácil extirparla de la mente de los árabes. Pero Allah deseaba erradicarla junto con sus efectos, no solo con palabras si no con hechos. Para que todas las dudas respecto al tema queden despejadas, para que los creyentes sientan más confianza para poder casarse con las mujeres divorciadas por sus hijos adoptivos y, más que todo, para que sepan que lo Halal es lo que Allah ha permitido y que lo Haram es sólo lo que Allah ha prohibido, Allah eligió al mismo Profeta (B y P) para esta tarea.

                Zaid bin Háritha, conocido como Zaid bin Muhammad, se casó con una prima del Profeta (B y P) Zainab bint Yahsh. Pero Zaid y Zainab no eran felices juntos, el disgusto de Zaid por su esposa fue en aumento, quejándose frecuentemente al Profeta (B y P). A pesar que el Profeta (B y P) sabía, por la revelación divina, que Zaid divorciaría a Zainab y que él se casaría luego con ella, su debilidad humana lo dominaba a veces y temía encarar a la gente. Por eso, cada vez que Zaid se quejaba de su esposa, el Profeta (B y P) le solía decir, "mantén a tu esposa y teme a Allah". En ese momento Allah el Altísimo reveló algunos versos del Corán amonestando al Profeta (B y P) y, a la vez, fortificando su voluntad para enfrentar a la sociedad demoliendo los remanentes de este sistema antiguo, en este caso, la práctica establecida que prohibía a un hombre casarse con la ex esposa de la persona que él había adoptado como hijo. Allah, el Altísimo, dice:  "Y cuando decías al que había sido objeto de una gracia de Allah y de una gracia tuya: ¡Conserva a tu esposa y teme a Allah!, y ocultabas en tu alma lo que Allah iba a revelar, y tenías miedo de los hombres, siendo así que Allah tiene más derecho a que Le tengas miedo. Cuando Zaid había terminado con ella, te la dimos por esposa para que no se pusiera reparo a los creyentes que se casan con las esposas de sus hijos adoptivos, cuando éstos han terminado con ellas. ¡La orden de Allah se cumple!" (33:37)

                El Corán  apoya al Profeta (B y P) para realizar este acto, confirmando su legalidad y removiendo cualquier prejuicio que se le haya asociado:  "Que no tenga reparos el Profeta por algo que le ha sido impuesto por Allah, conforme a la práctica de Allah para los que vivieron antes - la orden de Allah es un decreto decidido -, que transmitían los mensajes de Allah y Le  tenían miedo, no teniendo miedo de nadie más que de Allah. ¡Basta Allah  para ajustar cuentas!.  Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros varones, sino el Enviado de Allah y el sello de los profetas. Allah es omnisciente". (33:38-40)

ADOPTANDO UN NIÑO PARA CRIARLO Y EDUCARLO

Como explicamos anteriormente, el tipo de adopción que el Islam abolió es aquel que  hace del niño adoptado un miembro de la familia, con todos los derechos de heredar, con la facilidad de mezclarse libremente con otros  miembros de la familia, con la prohibición  del matrimonio y otros efectos varios.

                Pero la palabra "Adopción" se usa también en otro sentido, uno que no está prohibido en el Islam. Nos referimos al acto que hace un hombre cuando trae a casa un huérfano o un pupilo para educarlo, criarlo y tratarlo como un hijo. Protege al niño, lo alimenta, lo viste, le enseña y lo ama como su fuese suyo. Sin embargo, no se atribuye el niño a si mismo, tampoco  le da los derechos que la Sharía  reserva para los hijos biológicos.

                Este es un acto muy meritorio para la religión de Allah, el hombre que lo practica será recompensado con la entrada al Paraíso. El Profeta (B y P) dijo: "Yo y el hombre que cría a un huérfano estaremos como estos dos en el Paraíso". Y el apuntó  a su dedo índice y su dedo medio haciendo una leve separación entre ambos.

                Un niño perdido (laquit) es considerado como un huérfano (iatím), también se le puede aplicar el término "Viandante" (Ibn Al Sabil),[113] uno de aquellos a los que hay que cuidar y proteger.

                Si un hombre no tiene hijos propios y desea beneficiar a tales niños con parte de su fortuna, le puede dar lo que desee durante su vida y puede hacerlo heredero, en su testamento, de hasta un tercio  de su fortuna antes de su muerte.

LA INSEMINACION ARTIFICIAL

                El Islam salvaguarda el linaje prohibiendo el adulterio, la fornicación y la adopción legal. De esta manera se mantiene la línea familiar claramente definida sin ningún elemento extraño en ella. También prohibe lo que se conoce como inseminación artificial, cuando el donante del semen no es el esposo. En tal caso, como el famoso profesor, el Sheij Shaltut, dice:
                "En un despreciable crimen y un pecado capital; debe ser clasificado en la misma categoría que el adulterio. Ambos (el adulterio y la inseminación artificial con semen que no sea del esposo) son similares en naturaleza y efecto; es decir, en ambos casos el vientre que pertenece exclusivamente al esposo es intencionalmente inseminado por un extraño. Si la forma de este crimen no fuese de un grado más leve, tal inseminación debería penarse con el mismo castigo (hadd) que ha sido prescrito para el adulterio en la Sharía de revelación divina".
                "Sin embargo, no hay duda alguna de que la inseminación del semen de otro que no sea el esposo es un crimen más serio y una ofensa más detestable que la adopción, pues el niño nacido de tal inseminación  porta en sí los efectos de la adopción - la introducción de un elemento ajeno al linaje - junto con la ofensa del adulterio, que  es detestable para las leyes divinas y para la naturaleza humana. Por esta acción, el ser humano se rebaja al nivel del animal, que no tiene conciencia de los nobles lazos (morales y de linaje) que existen entre los miembros de la sociedad humana".[114]

ATRIBUYENDO EL NIÑO A UN HOMBRE QUE NO ES SU PADRE

            Así  como el Islam prohibe que un padre niegue su paternidad sobre su propio hijo sin una razón justificable, también prohibe que el hijo reclame un linaje que no es el suyo, o que reclame como padre a otro que no sea su verdadero padre. El Profeta (B y P) mencionó como una de las abominables maldades que merecen la maldición del Creador y la de sus criaturas. Cierta vez, Alí, hablando desde el púlpito, leyó ciertos hadices que había registrado en unas hojas. Uno de esos hadices del Profeta es el siguiente:
                "Aquel que reclama descendencia de otro que no sea su padre y el esclavo que se atribuye a otro que no sea su amo, son malditos por Allah, por sus ángeles y por la gente. Allah no aceptará ningún  rescate ni arrepentimiento de tal persona el Día de la Resurrección"[115]

                Y Sa'id bin Abi Uaqqás relató que el Profeta (B y P) dijo:
                "Si alguien clama que una persona es su padre sabiendo que no lo es, el Paraíso le será prohibido".[116]

"NO MATÉIS A VUESTROS HIJOS"

                Después de salvaguardar el linaje de la manera descrita, el Islam impuso ciertos derechos mutuos, que proceden naturalmente de la relación padre - hijo, sobre los padres y los hijos. De aquí vemos que se prohiben ciertas cosas a fin de proteger estos derechos.
                El niño tiene derecho a vivir. Ni el padre ni la madre tienen derecho de quitarle la vida a sus hijos, sean niños o niñas.
                Algunos árabes  solían enterrar a sus hijas vivas en la Yahilía. Allah el Altísimo dice: "¡No matéis a vuestros hijos por miedo a empobreceros! Somos Nosotros Quienes les proveemos, y a vosotros  también. Matarles es una gran pecado." (17:31)
"Cuando  se pregunte a la niña enterrada viva  qué crimen cometió para que la mataran" (81:8-9)

                Cualquiera que sea el motivo de este crimen, económico - como el temor a la pobreza y la indulgencia - o no económico - como el temor a la desgracia en el caso de las niñas -, el Islam prohibe de forma absoluta este salvaje acto que no es más que asesinato premeditado y una injusticia contra un frágil y débil ser humano. Por ello es que, cuando se le preguntó al Profeta (B y P) "¿Cuál es el peor de los pecados?", el replicó: "Atribuir la divinidad a otro fuera de Allah, siendo que El es Quien te ha creado". "¿Qué sigue?", se le preguntó. "Matar a tus hijos por temor de tener que compartir tu alimento con ellos" contestó.[117]

                El Profeta ( B y P) tomaba un juramento de lealtad de los hombres y mujeres que aceptaban el Islam. Este juramento de lealtad incluía la condición  de que ellos no maten a sus hijos y que consideren tal acción un crimen absolutamente prohibido: "... que no fornicarán, que no matarán a sus hijos,..." (60:12)

                El niño tiene derecho, también,  a que sus padres le den un buen nombre, no uno que le avergüence  cuando sea mayor. Es haram dar un nombre que denote servicio o adoración de otro fuera de Allah, como Abd Al Nabí (Siervo del Profeta) o Abd Al Masih (Siervo del Mesías) y otros.
                Un niño tiene derecho al sustento, la educación y el cuidado apropiado. Los padres no pueden ser negligentes con las necesidades del niño ni tampoco abusar de los cuidados. El Profeta (B y P) dijo:  "Cada uno de vosotros es un pastor (ra' i) y es responsable por los que están bajo su cuidado".[118]
                "Desperdiciar el sustento de sus dependientes es bastante pecado para un hombre".[119]
                "Allah preguntará  a cada pastor (ra'i) (responsable) por la gente bajo su cuidado. Y el hombre será preguntado sobre la gente de su hogar".[120]

TRATAMIENTO IGUALITARIO A LOS HIJOS

                Es obligatorio para un padre tratar a todos sus hijos de forma igualitaria, especialmente al darles regalos. Así pues, queda prohibido que conceda más favores a algunos de sus hijos sobre otros sin ninguna necesidad o razón válida. Esto produciría celos e incluso enemistad y odio entre ellos. Esto también se aplica a la madre. El Profeta (B y P) dijo: "Haz justicia entre tus hijos" y lo repitió tres veces.[121]

                La historia detrás de este Hadiz es que la esposa de Bashir bin Sa'd Al Ansari pidió a su esposo que regale un huerto o un esclavo a su hijo, Al Nu'mán bin Bashir. Pidió  a su esposo que vaya al Profeta (B y P) y le pida que sea testigo. Bashir fue ante él diciendo: "La hija de fulano - su esposa - me pidió que regale un esclavo a su hijo". "¿Tiene él hermanos?". Preguntó el Profeta (B y P). "Si", replicó Bashir. "¿Vas a dar lo mismo a cada uno de ellos?", inquirió el Profeta (B y P). "No", dijo Bashir. El Profeta (B y P) entonces dijo: "Esto no es correcto, y yo no puedo ser testigo sino de los que es justo".[122]

Hay  algunos otros hadices respecto a esto:
                "No me pidáis que sea testigo de una injusticia. Tus hijos tienen el derecho de recibir un tratamiento igualitario, así como tu tienes derecho a que te honren".[123]
                "Teme a Allah y trata a tus hijos con justicia y ecuanimidad".[124]
                El imam Ahmad bin Hánbal dijo que el trato preferencial de un hijo se permite cuando este hijo es inválido o discapacitado y los otros no.[125]

OBSERVANDO LOS LIMITES DE ALLAH SOBRE LA HERENCIA

            Es haram que un padre  prive a sus hijos de su herencia; por ejemplo, los que privan a sus hijas o los que privan a los hijos de una esposa que no es la favorita para él. Así también  es haram que un familiar prive a otro de su parte en la herencia usando truco. Es Allah mismo quien, en base a su conocimiento, sabiduría y justicia, ha  establecido la distribución de la herencia para, así, darle a cada persona elegida su justa parte. Allah ha mandado a la humanidad mantenerse dentro de los límites de Su legislación; entonces, cualquiera que se desvía de Su sistema en la distribución  de la herencia ofende a Su Señor.

                Allah mencionó los detalles de la herencia en tres puntos del Corán. Al final de la primera mención dice:  " De vuestros ascendientes o descendientes no sabéis quiénes os son más útiles. Esta es una obligación impuesta por Allah.  Allah es omnisciente, sabio." (4:11)
Después de la segunda mención dice: " ...sin dañar a nadie. Esta es la disposición de Allah. Allah es omnisciente, benigno.   Estas son las leyes de Allah. A quien obedezca a Allah y a Su Enviado, El le introducirá en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán  eternamente. ¡Este es el éxito grandioso!.  A quien , al contrario, desobedezca a Allah y a Su Enviado y viole Sus leyes, El le introducirá en un Fuego, eternamente. Tendrá un castigo humillante". (4:12-14)
                Y al final de la tercera mención dice: " ... Allah os aclara esto para que no os extraviéis. Allah es omnisciente". (4:176)
Es así que, quien desobedece las leyes de Allah en la herencia se desvía de la justa vía aclarada por El, transgrediendo Sus Límites, y debe esperar el castigo que se le prometió: "El le introducirá en  un Fuego, eternamente. Tendrá un castigo humillante". (4:14)

DESOBEDIENCIA A LOS PADRES, UN PECADO CAPITAL

                Los padres tienen el derecho a que sus hijos los traten con cariño, obediencia y honor. La devoción a los padres es un instinto natural que debe ser reforzado por acciones deliberadas. Los derechos de la madre son respetados con mayor énfasis por su sufrimiento durante el embarazo y el parto, porque amamanta al niño y  por su rol en la educación. En las palabras de Allah el Altísimo:  "Hemos ordenado al hombre que se porte bien con sus padres. Su madre le llevó con molestia y con molestia le dio a luz. El embarazo y la lactancia duran treinta meses." (46:15)

               Una vez, un hombre vino ante  el Profeta (B y P) y preguntó, "¿Quién es el que más merece mi buena compañía?. "Tu madre" replicó el Profeta (B y P). "¿Quién después?" preguntó el hombres. "Tu madre" replicó el Profeta (B y P). "¿Quién después" preguntó el hombre. "Tu madre" volvió a decir el Profeta (B y P). "¿Quién después?", preguntó el hombre. "Tu padre" dijo el Profeta (B y P).[126]

                El Profeta (B y P) declaró que la desobediencia a los padres es un pecado capital, menor sólo a atribuir iguales a Allah; así lo establece el Corán. Al Bujari y Muslim reportan lo siguiente de sus palabras. "¿Os informo cuáles son los tres pecados capitales?". Los que estaban presentes dijeron. "¡Si, Oh Mensajero de Allah!". El dijo:  "Asociar iguales a Allah y desobedecer a los padres", luego se incorporó de su posición reclinada y añadió. "Y decir mentiras y falso testimonio; cuidáos de ello".
                También dijo: "Tres personas no entrarán al Paraíso: el que desobedece a sus padres, el alcahuete y la mujer que intenta parecerse a los hombres".[127]

                Además dijo: "Allah posterga el castigo de todos los pecados hasta el Día de la Resurrección excepto la desobediencia a los padres, por esto Allah castiga al pecador en vida antes de su muerte".[128]

                El Islam hace, además, un énfasis especial en tratar a los padres  cariñosamente, especialmente cuando son ancianos. Conforme disminuye su fortaleza, necesitan  más atención y cuidados, y más consideración por sus aún más sensibles sentimientos. El Corán nos dice al respecto:   "Tu Señor ha decretado que no debéis servir sino a El y que debéis ser buenos con vuestros padres. Si uno de ellos o ambos envejecen en tu casa, no les digas: ¡Uf! y trates  con antipatía, sino sé cariñoso con ellos. Por piedad, muéstrate deferente con ellos y di: ¡Señor, ten misericordia de ellos como ellos la tuvieron cuando me educaron siendo niño!". (17:23-24)[129]

                Al comentar sobre estos versos, un autor dice: "Si hubiese algo menor que decir ¡Uff! a los padres, Allah lo hubiese prohibido también".

INSULTAR A LOS PADRES, UN PECADO CAPITAL

En adición a lo anterior, el Profeta (B y P) no solo prohibió insultar o maldecir a los propios padres sino que declaró que esto es un pecado capital. Dijo: "Uno de los mayores pecados es que un hombre maldiga a sus padres". La gente presente se preguntaba cómo un hombre en sus cabales puede maldecir a sus propios padres; dijeron: "¿Cómo es posible que un hombre maldiga a sus propios padres?". El  Profeta (B y P) respondió: "Insultando al padre de otro, pues  el otro insultará a su padre. O insultando a la madre de otro; pues el otro, como respuesta, insultará a su madre".[130]

EL CONSENTIMIENTO DE LOS PADRES PARA EL YIHAD

                Complacer a los padres es algo tan importante en el Islam que el hijo tiene prohibido ofrecerse como voluntario en el Yihad sino cuenta con el permiso de sus padres. Esto es así a pesar de que luchar en la Causa de Allah tiene tanto mérito en el Islam que es muy superior al mérito de quien pase las noches orando y los días ayunando.
                Abdallah bin Amr bin Al 'As dijo:
                "Un hombre vino ante el Profeta (B y P) y pidió  permiso para ir a la Yihad. El Profeta (B y P) preguntó: "¿Viven tus padres?". "Si" respondió el hombre. El Profeta (B y P) dijo entonces:  "Esfuérzate, pues, en su servicio"[131]  El Profeta  (B y P) quiso decir que cuidar a los padres es una obligación mayor que el Yihad en la causa de Allah.
                Abdallah también dijo:
                "Un hombre vino al Profeta (B y P) y le dijo: 'Te doy mi juramento de lealtad, para emigrar y para el Yihad,  todo buscando la recompensa de Allah'. El Profeta (B y P) le consultó si  sus padres vivían. Cuando el hombre le respondió que ambos vivían,  el Profeta (B y P) le dijo entonces: "Vuelve con tus padres y sé una buena compañía para ellos"[132]
                El mismo Abdallah dijo también:
                "Un hombre vino al Profeta (B y P) y dijo: 'Vengo a ofrecerte mi lealtad para la emigración y he dejado a mis padres llorando' : El Profeta (B y P) le dijo: 'Vuelve a ellos y hazlos reír así como los hiciste llorar'."[133]
                Abu Sa'id dijo:
                "Un hombre del Yemen emigró hacia Medina para estar con el Profeta (B y P). El Profeta (B y P) le preguntó: '¿Tienes familiares en el Yemen?'. El hombre respondió: 'Mis padres'. '¿Has pedido su permiso?' dijo el Profeta (B y P). Cuando el hombre respondió que no, el Profeta (B y P) dijo: 'Vuelve a ellos y pídeles su permiso. Si están de acuerdo, sal en el Yihad. Si no, quédate y sírveles'."[134]

PADRES QUE NO SON MUSULMANES

                Una de las cosas bellas del Islam es que, sobre el trato a los padres, prohibe al musulmán ser irrespetuoso con ellos aún si son no musulmanes tan fanáticos que discuten con él y lo presionan para que deje el Islam.

                Allah dice: "Hemos  ordenado al hombre con respecto a sus padres - su madre le llevó sufriendo pena tras pena y le destetó a los dos años - : ¡Soy  Yo el fin de todo!. Pero, si te insisten en que Me asocies aquello de que no tienes conocimiento, ¡no les obedezcas! En la vida de acá ¡Pórtate amablemente con ellos! ¡Sigue el camino de quien vuelve a Mí arrepentido! Luego, volveréis a Mí  y yo os informaré de los que hacíais" (31:14-15)
        En estos dos versos se ordena al musulmán que no obedezca a sus padres en lo que le dicen que haga al respecto de Dios, ya que no se debe obedecer a una criatura en un pecado contra el Creador - ¿Y qué pecado es mayor que asociar iguales a Allah?. Al mismo tiempo, se le ordena tratarlos honrosamente en esta vida, indiferente a la posición de ellos ante su fe, y que siga la senda de aquellos rectos creyentes que van hacia Allah y dejan el veredicto entre ellos y sus padres al Más Justo de los Jueces, en un Día en que los padres no podrán beneficiar a sus hijos, ni los hijos a los  padres. De hecho, tan tolerantes y benéficas enseñanzas no se encuentran en ninguna otra religión.


  • [103]Citado por Abu Daud, Al Tírmidhi y Al Hákim.
  • [104]Citado por Muslim.
  • [105]En la Sharía Islámica, el pronunciamiento del divorcio por el esposo constituye, por sí mismo, un divorcio completo, y debe ser seguido por la 'idda requerida. Para simplificar diremos que la palabra divorcio aquí se usa para referirse al pronunciamiento de divorcio; al acto de divorciar.
  • [106]Citado por Al Nasái.
  • [107]N. del T. Quiso decir que, a pesar de que Thábit era un hombre bueno, ella no podía soportar vivir con él y por lo tanto no podría mostrarle  el respeto debido a su esposo.
  • [108]Citado por Al Bujari y Al Nasái.
  • [109]Citado por Abu Daud.
  • [110]N del T. Esto implica que es ilícito.
  • [111]Citado por Albujari y Muslim. Literalmente: "El bebé pertenece al lecho".
  • [112]N del T. La Sharía Islámica especifica la porción  de la propiedad del individuo a la que cada familiar consanguíneo tiene derecho de herencia. Por lo tanto, la adopción legal de un niño que no está entre tales familiares pero que, por virtud de la adopción, se convierte en heredero, causa el odio y la hostilidad de los verdaderos herederos
  • [113]N del T. El "viandante" es una de las categorías de gente mencionada como merecedora de caridad en varios versículos del Corán (por ej: 2: 176 y 9: 60). Un niño perdido o un huérfano pueden también ser considerados dentro de esta categoría y por ello son doblemente merecedores de ayuda y caridad.
  • [114]"Al fatawa" (Decisiones legales islámicas), Sheij Shaltut, p.300.
  • [115]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [116]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [117]Citado por Abu Daud , Al Nasái y Al Hákim.
  • [118]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [119]Citado por Abu Daud, Al  Nasái y Al Hákim.
  • [120]Citado por Ahmad, al Nasái y Abu Daud.
  • [121]Citado por Muslim, Ahmad y Abu Daud.
  • [122]Citado por Ibn Hibbán en su "Sahih".
  • [123]Citado por Abu Daud.
  • [124]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [125]En "Al Mughni" Vol. 5 p. 605, se dice que el tratamiento especial de un niño es permitido debido a una necesidad, a invalidez, que sea de una familia numerosa, que esté estudiando, o algo así. También es permitido negar dinero a un niño que, se sabe , lo gastará en cosas pecaminosas o perjudiciales.
  • [126]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [127]Citado por Al Nasái, Al Bazzar de buenos transmisores y Al Hákim.
  • [128]Citado por Al Hákim de buenos transmisores.
  • [129]Literalmente. "No les digas ¡Uff! (una expresión de molestia) a ellos."
  • [130]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [131]Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [132]Citado por Muslim.
  • [133]Citado por Al Bujari y otros.
  • [134]Citado por Abu Daud.