La urgencia dicta excepciones 

Todas estas prohibiciones se aplican a las situaciones normales. Los casos de urgencia tienen una situación diferente —como ya menciona- mos— Dios dijo: "¿ Qué razón tenéis para no comer de aquello sobre lo que se ha mencionado el Nombre de Dios, habiéndoos él detallado lo ilícito —salvo en caso de extrema necesidad—? Muchos sin conocimiento extravían a otros con sus pasiones. Tu Señor conoce mejor que nadie a quienes violan la ley" (6:119); después que mencionó la prohibición de la carroña, la sangre y los demás productos animales. También dijo: "Os ha prohibido sólo la carne mortecina, la sangre, la carne de cerdo y la de todo animal sobre el que se haya invocado un nombre diferente del de Dios. Pero sí alguien se ve competido por la necesidad —no por deseo ni por afán de contravenir— no peca. Dios es indulgente, misericordioso (2:173). La urgencia plenamente aceptada es la extrema necesidad de alimento, el hambre extrema. Algunos eruditos lo definieron como haber pasado 24 horas sin comer y no encontrar alimento sino estos productos vedados. La persona que esté en esta situación podrá consumir estos alimentos hasta que acabe con su hambre extrema y evite así su muerte.

El Imam Málik dijo: "El límite de esto es comer hasta satisfacerse y tomar algo para resistir hasta encontrar otro alimento". Otros dijeron: "Comerá sólo lo suficiente para mantenerse vivo".... Tal vez sea esto último lo que significa: "no por deseo ni por afán de contravenir". Es decir: sin buscar la satisfacción de los deseos ni transgredir los límites de la necesidad.

El hambre extrema ha sido definida por el Corán de forma clara y textual cuando dice: "Os está vedada la carne mortecina, la sangre, la carne de cerdo, la de animal sobre el que se haya invocado un nombre diferente del de Dios, la de animal asfixiado o muerto a palos, de una caída, de una cornada, la del devorado parcialmente por las fieras —excepto si aún lo sacrificáis vosotros—, la del inmolado en piedras erectas. Consultar la suerte valiéndose de flechas es una perversidad. Hoy quienes no creen han desesperado de vuestra religión. ¡No les tengáis, pues, miedo a ellos, sino a Mí! Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia en vosotros y Me satisface que sea el Islam vuestra religión. Si alguien se ve competido por el hambre, sin intención de pecar,... Dios es indulgente, misericordioso" (5:3).

La necesidad urgente de medicamento

Los eruditos difieren sobre el caso de quien debe consumir algo de estos alimentos prohibidos para curarse de alguna enfermedad. Algunos no consideran la necesidad de medicamento tan urgente como la necesidad de alimento. También se sustentan en el hadiz: "Ciertamente que Dios no pone ningún remedio en lo que os prohibió" [15].

Otros consideran la necesidad de medicina igual a la urgencia de alimento, pues ambos son necesarios para el origen de la vida y para su continuidad. Estos eruditos sostienen su posición —de permitir el consumo de los alimentos prohibidos para una curación— apoyándose en el hecho de que el Profeta (B y P) permitió a Abdurrahmán bin Auf y Al Zubair bin ATauwam vestir prendas de seda para aliviar una comezón que los afectaba. Esto, pese a la prohibición de vestir seda y el castigo prometido a quien la haga [16].

La acción del Profeta (B y P) demuestra que esta última opinión es la más cercana al espíritu del Islam que protege la vida humana en todas sus leyes y sus preceptos.

La permisión de consumir un medicamento que contiene algo vedado está limitada por las siguientes condiciones:
1. Que un peligro real amenace la salud de la persona si no consume el medicamento.
2. Que no exista otro medicamento permitido que ocupe su lugar o lo sustituya.
3. Que el medicamento sea recetado por un médico musulmán confiable en su experiencia y su honestidad en el Islam.

Debemos aclarar, sin embargo, que —en base a nuestra experiencia práctica y la opinión de muchos médicos confiables—: No hay ninguna necesidad médica que incluya el consumo de algo de las cosas prohibidas, como remedio. Pero la regla está aclarada, por seguridad, en caso de que algún musulmán esté en un lugar donde haya solo sustancias vedadas para medicarse.

El individuo no se considera urgido si hay en su sociedad algo con qué satisfacer su necesidad

Si la persona no encuentra comida procurándola sólo entre sus cosas, no está cumpliendo con las condiciones que le permiten consumir alimentos ilícitos debido a una necesidad urgente. Si hay alguien de su sociedad que tiene comida en exceso como para satisfacer sus necesidades —sin importar su religión— la persona necesitada no puede consumir lo ilícito. La sociedad islámica es solidaria y promueve la ayuda mutua; como las partes de un solo cuerpo; como el edificio bien cimentado; sus partes se soportan unas a otras.

Entre las observaciones valiosas que hacían los eruditos del flqh islámico están las palabras de Ibn Hazm Al Andalusí: "Ningún musulmán necesitado puede comer carroña o carne de cerdo si encuentra alimento de un musulmán o un dhimmili [17]que sea más de lo que necesita su dueño—; pues es una obligación del dueño de esa comida alimentarlo... Es así que no estaría urgido a comer la carroña o la carne de cerdo.

Y tiene derecho a luchar por conseguir el alimento lícito. Y si muere en ello, quien lo mató debe someterse al talión. Y si muere el que le prohíbe la comida, pues es maldito por Dios, porque estaba prohibiéndole un derecho y era un trasgresor. Dios dijo; "Si dos grupos de creyentes combaten unos contra otros, ¡reconciliadles! Y, si uno de ellos oprime al otro, ¡combatid contra el opresor hasta f educirle a la obediencia de Dios! Y, cuando sea reducido, ¡reconciliadles de acuerdo con la justicia y sed equitativos! Dios ama a los que observan la equidad (49:9). Y el que le prohibe su derecho al urgido lo está oprimiendo. Por eso Abu Bakr combatió a los que prohibieron el Zakatis [18].

Los sacrificios legales

Los animales marinos son todos permitidos

Los animales, según su habitat, se dividen en: terrestres y marinos. Los animales marinos: son los que viven dentro del agua y no pueden vivir fuera de la misma. Todos estos son permitidos. Como sea que se encuentren, es igual si se extraen del agua vivos o muertos. No importa si flotan o no. Los peces, los cetáceos, los escualos y todos los demás animales marinos son permitidos sin importar su nombre. Tampoco importa quién los pesca o captura, si es musulmán o no.

Dios ha facilitado las cosas para sus siervos permitiéndoles todo lo que vive en el mar. Y no les prohibió ni les exigió ningún tipo de muerte como en otros animales. Dios permitió que el hombre capture lo que pueda, de la forma que pueda y evitando, en lo posible, torturar a los animales.

Dios dijo a Sus siervos, mencionándoles Sus favores sobre ellos; "Él es Quien ha sujetado el mar para que comáis de él carne fresca y obtengáis de él adornos que poneros. Y ves que las naves lo surcan. Para que busquéis Su favor. Quizás, así, seáis agradecidos" (16:14); y dijo también: "Os es lícita la pesca yalimentaros de ella para disfrute vuestro y de los viajeros, pero os está prohibida la caza mientras dure vuestra consagración (a los ritos de la peregrinación o la visitación). Y temed a Dios hacia Quien seréis congregados"(5:96).
Dios habló en general y no hizo excepción de ningún tipo...y tu Señor no es olvidadizo.

Los animales terrestres que son vedados

El Corán no vedó ningún tipo de animal terrestre excepto la carne del cerdo y la carroña, la sangre y lo que se sacrificó invocando a otros fuera de Dios de cualquier animal. Esto lo mencionamos cuando hablamos de las aleyas que limitan lo vedado de los animales a cuatro clases en general y diez en detalle.

Sin embargo, el Sagrado Corán nos dice del Mensajero Muhammad (B y P): "A quienes sigan al Enviado, el Profeta de los gentiles, a quien ven mencionado en sus textos: en la Tora y en el Evangelio, que les ordena lo que está mal, les declara lícitas las cosas buenas e ilícitas las impuras, y les libera de sus cargas y de las cadenas que sobre ellos pesaban. Los que crean en él, le sostengan y auxilien, los que sigan la Luz enviada abajo con él, ésos prosperarán" (7:157).

Las cosas malas son las que detesta el gusto general de la gente en su totalidad, sin importar si algunos individuos lo aprueban.

Entre estas cosas —vedadas por el Profeta (B y P )— está el siguiente relato: "El Profeta (ByP) prohibió comer la carne del asno doméstico el díade Jaibar"[19].

También está lo que se relata en los dos "Sahih"; que el Profeta (B y P) "Prohibió comer los animales con colmillos de entre las fieras y prohibió comer los animales con garras de entre las aves".

Por fiera se entiende: todo animal cazador y carnívoro; como el león, el tigre, el lobo, etc.

Las aves con garras son las que cazan con sus garras (las aves de rapiña) como el halcón, el águila, el gavilán, etc.

Sin embargo, la escuela de Ibn Abbás sostiene que nada está vedado fuera de las cuatro clases mencionadas en el Corán. Tal parece que él opina que estos hadices recientemente citados no implican prohibición sino reprobación. Tal vez no le llegaron. Dijo: "La gente de la Yahilía solía comer algunas cosas y dejar otras cosas por asco. Entonces Dios envió a Su Profeta (ByP) y reveló Su Libro sagrado definiendo lo lícito y lo ilícito. Lo que permitió es lícito y lo que prohibió es ilícito, y lo que calló es tolerancia". Y recitó: "Di: En lo que se me ha revelado no encuentro nada que se prohiba comer, excepto carne mortecina, sangre derramada o carne de cerdo —que es una suciedad—, o aquello sobre lo que, por perversidad, se haya invocado un nombre diferente del de Dios. Pero, sí alguien se ve competido por la necesidad —no por deseo ni por afán de contravenir— .... Tu Señor es indulgente, misericordioso" (6:l45) [20].

Basándose en esta aleya es que Ibn Abbás afirmaba que la carne de los asnos domésticos está permitida. El Imam Málik sigue esta opinión. Afirma que las fieras y las aves de rapiña no son vedadas; se conformó con decir que es detestable comerlas.

Está claro que el sacrificio legal no influye de manera alguna en los animales vedados. No hace permitido comer su carne; pero si hace que el cuero sea puro sin necesidad de curtirlo.

El sacrificio legal (dhakat) es un requisito para que el animal domesticado sea legalmente comestible.

Los animales terrestres legalmente comestibles son de dos tipos:
1. Los que se pueden capturar y someter: Como los rebaños de camellos, de vacas y ovinos. También están los demás animales domésticos, las gallinas y otras aves que se crían en las casas y similares.
2. Los que no se pueden someter y sujetar.

Dios ha puesto como requisito para poder comer los del primer tipo, que sean sacrificados de forma legal (dhakat shar'i).

Los requisitos del sacrificio legal (Dhakat Shar'í)

El sacrificio legal requerido se completa con los siguientes requisitos:
1. Que el animal sea degollado o punzado con un instrumento filo que sea capaz de causar el sangrado cortando las vías sanguíneas. No importa si el objeto afilado es una piedra o un madero. Adíbin Hátem narró haber dicho al Profeta (B y P): "¡Mensajero de Dios! Vamos de cacería y a veces no tenemos cuchillos con nosotros. Sólo podemos encontrar piedras afiladas, maderos o ramas". El Profeta (B y P) Le dijo: "Haz verter la sangre con lo que sea y menciona el Nombre de Dios sobre él" [21].

2. La muerte debe provocarse cortando la garganta del animal o punzándola. La mejor forma de degollar es cortando la faringe, el esófago y las yugulares. [22]

Si la manera descrita se hace imposible de practicar, esta segunda condición se cancela. Por ejemplo: Si el animal ha caído de cabeza en un pozo y su cuello es inaccesible; o si el animal se enfurece y empieza a forcejear peligrosamente, los casos citados se tratan como si fuese un animal de caza y es suficiente herir al animal en cualquier parte del cuerpo para desangrarlo. Al Bujari y Muslim citaron a Rafi'bin Jadiy, que dijo: "Estábamos en una expedición con el Profeta (B y P) cuando uno de nuestros camellos se desbocó y huyó. Como no teníamos caballos, un hombre lanzó una flecha que acertó al camello hiriéndolo. El Profeta (B y P) dijo: Algunos de estos animales son como bestias salvajes. Si algunos de ellos reaccionan así actuad, pues, de la misma forma" [23].

3. Ningún nombre, fuera del de Dios, se debe mencionar en el momento del degüello. Respecto a esta condición hay consenso entre los juristas. La gente de la Yahilía procuraba congraciarse con sus deidades ídolos sacrificando animales para ellos. Solían invocar sus nombres al degollarlos o solían inmolarlos en los altares destinados para ello.

Como 1o mencionamos antes, el Islam prohibió todo esto, con las siguientes palabras del Corán: "Podéis comer de los que os capturen los animales de presa que habéis adiestrado para la caza, tal como Dios os ha enseñado ¡Y mencionad el Nombre de Dios sobre ello! ¡Y temed a Dios!...." (5:4).

4. El Nombre de Dios debe ser mencionado mientras se degüella al animal. Esto es lo que los textos sostienen. El Corán dice: "Comed, pues, de aquello sobre lo que se ha mencionado el Nombre de Dios si creéis en Sus signos" (6:118) y "No comáis de aquello sobre lo que no hayáis mencionado el Nombre de Dios, pues sería una perversidad. Sí, los demonios inspiran a sus amigos que discutan con vosotros. Si les obedecéis, sois asociadores (6:121). El Mensajero de Dios dijo también: "Comed de lo que haya sido desangrado y se le haya mencionado el Nombre de Dios" [24].

Otra evidencia que sostiene esta obligatoriedad son los hadices auténticos sobre la mención de Dios en el momento de cazar; cuando se lanza la fecha o se lanza un perro amaestrado como veremos.

Algunos eruditos afirmaron que es imprescindible mencionar el Nombre de Dios. Pero dijeron que no es necesario hacerlo en el momento de matar, sino que es posible hacerlo antes de comer. Si la persona menciona el Nombre de Dios antes de comer ya no está comiendo algo sobre lo que no se ha mencionado el Nombre de Dios. En el "Sahih" de Al Bujari se cita, de Aisha, que gentes de reciente islamización dijeron al Profeta (B y P): "Algunas personas nos traen carnes y no sabemos si mencionaron el Nombre de Dios sobre ellas o no". El Mensajero de Dios (B y P) les dijo: "Mencionad el Nombre de Dios y comed' [25].

El secreto de esta forma de matar y su sabiduría

El secreto de esta forma de sacrificio -según nos parece- es quitar la vida al animal de la forma más breve e indolora; sin causar sufrimiento. Por eso se exige el objeto afilado, por ser de más rápido efecto. Por eso se exige el corte én la garganta -que es el lugar más apropiado para quitar la vida con facilidad- y se prohíbe el uso de objetos como garras y dientes. Matar con estos últimos causa sufrimiento al animal y generalmente provoca la asfixia.

El Profeta (B y P) mandó que se afile bien la hoja de cortar y que se ponga cómoda la víctima. Dijo: "Ciertamente, Dios prescribió la piedad con todo. Si matáis, hacedlo con piedad y bien; y si degolláis, hacedlo con piedad hacia el animal. Afilad bien vuestra cuchilla y poned cómodo al animal"[26].

Esta piedad que menciona Ibn Omar cuando nos relata que el Profeta (B y P) mandó afilar las cuchillas y que se las oculte de los animales. Dijo: "Si degolláis haced bien el corte"[27].

Ibn Abbás relató que un hombre recostó a un carnero para degollarlo y se puso a afilar su cuchillo cerca de él. El Profeta (B y P) le dijo: "¿Es que quieres hacerlo morir varias veces? ¿Por qué no afilaste tu cuchillo antes de traerlo para recostarlo?"[28].

Omar vio a un hombre que tiraba de la pierna de un carnero para degollarlo. Le dijo: "¡Hay de ti! ¡Llévalo a la muerte de una forma digna!"[29].

Es así que vemos en este campo que la idea general es el buen trato con los animales irracionales y evitarles el sufrimiento hasta el límite de las posibilidades humanas.

La gente de la Yahilía solía cortar las jorobas de los camellos vivos y solía cortar las colas gordas de las ovejas para disfrutar de la grasa. Para detener estas prácticas salvajes, el Profeta (B yP) prohibió comer cualquier parte de un animal obtenida de tal forma. Dijo: "Cualquier parte que se corte de un animal vivo es carroña".

El significado de mencionar el Nombre de Dios

La exigencia de la mención del Nombre de Dios al matar tiene un sutil secreto que debemos tomar en cuenta.

Por un lado es la oposición a lo que solían hacer los idólatras y la gente de la Yahilía. Solían mencionar los nombres de los que alegaban eran sus dioses al sacrificar los animales. Y, si el idólatra menciona el nombre de su ídolo en este momento, ¿por qué no menciona el creyente el Nombre de su Señor?.

Por otro lado; estos animales comparten con el hombre el hecho de que ambos son criaturas de Dios y que son seres vivos con alma.

¿Por qué el hombre se impone sobre estos animales y les quita la vida? Esto debe ser con el permiso de su Creador, quien creó todo en la tierra para el hombre. La mención del Nombre de Dios es un anuncio de este permiso divino. Es como si el hombre dijese: No hago esto por enemistad a estas criaturas; tampoco lo hago por aprovechar su debilidad. Lo hago en el Nombre de Dios. En Su nombre degüello, en Su nombre cazo y en Su nombre me alimento.

Los degüellos de la Gente de la Escritura: judíos y cristianos

Ya vimos como el Islam es tan exigente sobre los degüellos y como se preocupa por este tema. Los politeístas árabes y las gentes de las distintas religiones hicieron de los sacrificios parte de su adoración y hasta parte de su creencia y de las bases de su fe. Empezaron a adorar a sus dioses a través de los sacrificios. Solían realizar los sacrificios en los altares ante sus ídolos o solían invocar sus nombres al degollar. El Islam llegó e hizo totalmente prohibido mencionar otros nombres fuera del de Dios al matar un animal. También prohibió comer la carne de todo animal sacrificado en un altar de ídolos o con la invocación de algún ídolo.

La Gente de la Escritura se cotisidera originalmente monoteísta. Pero luego entraron en su religión algunas ideas politeístas; tal vez llevadas por los idólatras que entraron al judaísmo y al cristianismo y no pudieron deshacerse de sus ideas politeístas. Por esta razón es que algunos musulmanes podrían pensar que el trato con la gente de la Escritura sería igual que con los idólatras. Pero Dios permitió comer de la comida de la gente del Libro y casarse con ellos. Dios el Altísimo dijo en el Sagrado Corán, en la sura "La mesa servida", que es lo último que descendió del Corán: "Hoy se os permiten las cosas buenas. Se os permite el alimento de quienes han recibido la Escritura, así como también se les permite a ellos vuestro alimento. Y las mujeres creyentes honestas y las honestas del pueblo que, antes que vosotros, había recibido la Escritura, si le dais la dote tomándolas en matrimonio, no como amantes. Vanas serán las obras de quien rechace la fe y en la otra vida será de los que pierdan" (5:5).

El significado de la aleya es el siguiente: Hoy se os han permitido las cosas buenas. No habrá más Bahira, Saiba, Uasila ni Ham. La comida de los judíos y cristianos que recibieron la escritura es permitida para vosotros por su origen. Dios nunca os la prohibió. Vuestra comida es también permitida para ellos. Podéis comer de los animales que sacrifican o cazan para ellos. Podéis también alimentarles de vuestros sacrificios y cacerías.

El Islam fue exigente con los árabes idólatras y tolerante con la gente de la Escritura. Porque estos últimos son los más cercanos a los creyentes, aceptan la revelación, la profecía y los principios religiosos en forma general. Se nos ordenó convivir con ellos -comiendo con ellos y casándonos con gente de ellos- y tratarlos bien; porque, si conviven con nosotros y conocen el Islam en su ambiente y de su gente, en su verdadera forma teórica, práctica y moral, verán que nuestra religión es su misma religión en sus más altos ideales, su más completa forma y su más pura expresión; libre de toda innovación, superstición y politeísmo.

La expresión "el alimento de los que recibieron la Escritura" es general y abarca todos sus alimentos: Sus carnes, sus granos y demás alimentos, todos son lícitos. La excepción son las cosas que han sido declaradas ilícitas específicamente como la carroña, la sangre vertida y la carne de cerdo. Estas cosas son ilícitas por consenso, ya sean de musulmanes, de cristianos o judíos.

Resta aclarar algunas cuestiones que son de importancia para los musulmanes.

Los degüellos para los templos y las festividades.

1. Si no se escucha que el judío o el cristiano menciona a otros fuera de Dios al sacrificar, como ser al Mesías o a Elías, entonces su degüello es permitido para nosotros. Pero si se escucha que mencionan a otro fuera de Dios, algunos eruditos dicen que su carne no nos es lícita porque fue invocado otro fuera de Dios.

Otros juristas dicen: Dios nos hizo lícita su comida y El sabe bien qué es lo que dicen.

Abu Ad Dardá fue consultado sobre un cordero que fue sacrificado para la iglesia de San Jorge y que le fue regalado: "¿Comeremos su carne?
" Abu Al Dardá dijo: "¡Oh Dios! ¡Tolerancia! Ellos son gentes de la Escritura. Su comida nos es lícita y nuestra comida es lícita para ellos", y mandó comerlo [30].

El Imam Málik fue preguntado por la carne de los animales que la gente de la Escritura degüella para sus festividades y templos. Dijo: "La detesto: pero no digo que es ilícito comerla". El la detestaba por su temor a Dios; pues temía que esta carne sea de lo que fue matado invocando a otro fuera de Dios.

El Imam Málik no dijo que era ilícito porque lo muerto bajo la invocación de otro fuera de Dios para el Imam Málik es lo que se sacrifica para congraciarse con los dioses y no se come. En cambio lo que se come luego del sacrificio es, obviamente, comida; y la comida de la Gente de la Escritura nos es lícita [31]. Dios dijo: "Hoy se os permiten las cosas buenas. Se os permite el alimento de quienes han recibido la Escritura, así como también se les permite a ellos vuestro alimento" (5:5).

Los degollados con aplicación previa de electricidad y similares

2. Cuestión segunda: ¿Debe ser su degüello igual al nuestro, con algo afilado en la garganta?

La mayor parte de los eruditos dice que debe ser igual. Sin embargo parte de la escuela Malikí afirma que eso no es necesario.

El Qadi Ibn Arabi dijo, en su exégesis de la sura "La mesa servida": "Esta es una prueba evidente de que la caza y la comida de la Gente de la Escritura son de las cosas buenas que Dios nos hizo lícitas. En realidad son de lo que siempre fue lícito. Dios nos lo repitió para eliminar toda duda y oposición en las mentalidades desviadas, aquellas que lanzan las oposiciones y obligan a extender la discusión. Fui consultado sobre un cristiano que retuerce el cuello de una gallina y luego la cocina: ¿Se puede comer ésta? Respondí: Se come. Aunque para nosotros no sea una forma lícita de matar, Dios nos permitió su comida deforma general. Todo lo que ellos aprueban en su religión está permitido para nosotros, excepto lo que Dios mismo les reprocha. Nuestros eruditos dijeron: La gente de la Escritura nos da sus mujeres como esposas; y nos es permitido tener relaciones sexuales con ellas. ¿Cómo pues, no comer su carne? Pues comer es menos que la relación sexual; en la permisión y la prohibición".

Esta es la opinión de Ibn Al Arabi. En otro punto dijo: "Lo que ellos coman y que haya muerto sin intención (asfixiado o con el cuello roto) es carroña e ilícito. Yno hay contradicción entre las dos ccfirmaciones, pues el significado es el siguiente: Lo que ellos ven como una forma permitida de matar hace que sea lícito para nosotros comer su carne, aunque no sea lo que nosotros 'consideramos un degüello correcto. Ylo que ellos no consideran una forma correcta de matar no es permitido tampoco para nosotros. Pues el significado común del sacrificio es el acto intencional de quitar la vida a un animal con el objetivo de hacer lícito su consumo alimenticio."

Esta es, pues, la opinión de algunos malikíes.
En base a lo mencionado sabemos el veredicto sobre las carnes importadas desde países cristianos o judíos, como la carne congelada de pollo o de vaca. Algunas de ellas tal vez fueron muertas con la aplicación de una carga eléctrica o algo similar. Lo que ellos consideren una forma correcta de sacrificio será lícito para nosotros, según lo inducimos del texto general de la aleya.

En cambio, las carnes importadas de países comunistas, no son permitidas de ninguna manera. Porque no son gente que sigue la Escritura y reniegan de todas las religiones, además que reniegan de Dios y de todos sus mensajes.

Los degüellos de los zoroastrianos y otros grupos similares

Hay diferencias entre los juristas islámicos sobre la legalidad de comer la carne de lo que degüellan los zoroastrianos. La mayoría opina que es ilícito comerlas porque los zoroastrianos son politeístas.

Otros dijeron: Es permitida. Porque el Mensajero de Dios (B y P) dijo: "Tratadlos como a la Gente de la Escritura"32. Llegando a aceptar de los zoroastrianos de Hayar la yizia [33].

Ibn Hazm A1 Andalusí dijo en su libro "Al Muhallá', en el capítulo de los sacrificios: `Ellos son de la Gente de la Escritura y su status legal es el status de la gente de la Escritura en todo lo concerniente a este capítulo"[34].

Lo sabeos son también Gente del Libro para Abu Hanifa.

Una regla: No se debe preguntar por lo que no sucedió ante nosotros

El musulmán no debe preguntar por lo que no sucedió en su presencia: ¿Cómo fue el degüello? ¿Se cumplieron los requisitos o no? ¿Se mencionó el Nombre de Dios al matar o no? Todo lo que haya sacrificado un musulmán -aunque sea ignorante o corrupto- o uno de la Gente del Libro, está permitido que lo comamos.

Ya mencionamos antes el hadiz del Al Bujari, en el cual unas personas preguntaron al Mensajero de Dios (B y P) diciendo: "Algunas personas nos traen carnes y no sabemos si han mencionado el Nombre de Dios sobre ellas". El Profeta (B y P) les dijo: "Mencionad vosotros el Nombre de Dios y comed".

Los eruditos dijeron sobre este hadiz: Esta es una evidencia de que las acciones y los actos se deben asumir como correctos y completos hasta que se presente la prueba del error y la nulidad.


  • [15] Lo citó Al Bujari del relato de Ibn Mas'ud.
  • [16] Ver: "Vestimenta y ornamentación".
  • [17] N. del T.: cristiano o judío que vive bajo protección de un pafs islámico.
  • [18] "Al Muhalla" - Ibn Hazm.
  • [19] Lo citó Al Bujari. También se dijo que la prohibición de la carne de asno era temporal. En esa época se los necesitaba para montar. Tal como prohiben algunos gobiernos matar los becerros para poder comerlos recién cuando sean adultos.
  • [20] Lo citó Abu Daúd, del relato de Ibn Abbás.
  • [21] Lo citaron: Ahmad, Abu Daúd, Al Nasái, Ibn Maya, Al Hákim e Ibn Hibbán.
  • [22] Algunos juristas han citado más condiciones. Las hemos obviado por carecer de textos que las sustenten. El degollar un animal es algo conocido instintivamente por la humanidad. Profundizar al respecto no va con el espíritu de sencillez del Islam. Mientras más detalles se añade al asunto más confuso se vuelve. Por ejemplo: ¿Es necesario cortar las cuatro vías -la digestiva, la respiratoria y la yugulares- o sólo parte? ¿Debe el cuchillo cortar hacia abajo o hacia arriba? ¿Se puede quitar la mano luego de completado el degüello? Cada respuesta alternativa a estas cuestiones fue sostenida por algunos juristas.
  • [23] Citado por Al Bujari y Muslim.
  • [24] Lo citó Al Bujari y otros.
  • [25] "Gaiat al maram....", p. 37.
  • [26] Lo citó Muslim, del relato de Shaddad bin Aus.
  • [27] Lo citó Ibn Maya.
  • [28] Lo citó Al Hákim. Dijo: Es auténtico según los requisitos de Al Bujari.
  • [29] lo citó abdurrazzaq.
  • [30] Lo citó Al Tabari.
  • [31] Esta es una prueba de la erudición del Imam Málik y de su piedad y fe. No se apresuró a decir ¡Vedado! como algunos lo hacen hoy. Le bastó declararlo detestable; porque halló dos textos opuestos: La prohibición de lo muerto bajo invocación de otros fuera de Dios y la permisión de la comida de la Gente de la Escritura. El logró conciliar entre ambos textos como mencionamos.
  • [32] Citado por Málik y Al Shaffi. La adición que dice: "sin casaros con sus mujeres ni comer de sus degüellos" no es considerada auténtica entre los eruditos del hadiz.
  • [33] Lo relató Al Bujari. N del T.: La yizia es un tributo mínimo que paga la gente de la Escritura cuando vive bajo la protección de un gobierno Islámico.
  • [34] Sin duda que la opinión de Ibn Hazm tiene su peso, pues fue un eximio conocedor de los textos y la historia de las diferentes sectas y religiones. Al Bagdadi dijo en su "La diferencia entre las sectas", "Al farq baina al firaq", que los zoroastrianos sostienen que Zoroastro es un profeta. Esta opinión fue reforzada por la de algunos eruditos del hadiz que se han especializado en culturas antiguas. Tal es el caso de Maulama Abi Al Kalam Azas.
    En nuestra época hay eruditos que intentan introducir al círculo de las Gentes de la Escritura a idólatras como los budistas, los brahmanes y similares. Esta es obviamente una exageración. Ver, por ejemplo, Tafsir al Manar, vol. 6; en la interpretación de la aleya "se os permite al alimento de los que recibieron la Escriturá', en el capítulo concerniente a la comida de los idólatras.