11. LAS URGENCIAS HACEN PERMITIDO LO PROHIBIDO

El Islam ha limitado mucho el ámbito de lo vedado. Sin embargo, es bastante exigente en el respeto a las prohibiciones. Ha cortado todos los caminos que llevan a lo vedado, evidentes u ocultos. Lo que lleve a lo ilícito es, a su vez ilícito. Lo que sea una ayuda en cometer actos ilícitos se convierte en algo ilícito. Lo que sea una excusa para cometer un pecado también se hace prohibido. También están los demás principios que mencionamos.

Pero el Islam no ignora las urgencias de la vida y la debilidad del hombre frente a ellas. Así pues; ha considerado las urgencias extremas y la debilidad humana. Ha permitido que el musulmán —ante una urgencia— consuma o disponga de lo vedado hasta que salga de la urgencia y evite la muerte.

Por eso Dios dijo, después de mencionar lo prohibido entre los alimentos (carroña, sangre y carne de cerdo): "Os ha prohibido sólo la carroña, la sangre, la carne de cerdo y la de todo animal sobre el que se haya invocado un nombre diferente del de Dios. Pero si alguien se ve competido por la necesidad —no por deseo ni por afán de contravenir— no peca. Dios es indulgente, misericordioso" (2:173).

Esta idea se repite en cuatro suras del Corán después de mencionar los alimentos vedados. De estas aleyas y otras es que los eruditos del fiqh (los fuqahÁ) islámico presentaron un principio muy importante: "Las urgencias permiten acceder a lo vedado".

Cabe resaltar que las aleyas definieron a los urgidos diciendo que no deben ser transgresores ni lujuriosos. Que no sea la intención conseguir el goce ni que se trasponga el límite de la urgencia consumiendo más de lo que necesita para satisfacer su necesidad. De este requisito es que losfuqahá han extraído otro principio: "La urgencia se considera según su medida". Aunque el hombre deba someterse a las exigencias de la urgencia; no debe entregarse a ellas con todo su corazón. Al contrario, debe mantenerse aferrado a lo lícito y debe procurarlo primero. Para que no se acostumbre a lo vedado y luego lo haga, alegando estar en necesidad.

Cuando el Islam hace lícito lo vedado en casos de necesidad urgente, está siguiendo sus principios generales y su espíritu esencial. Ese espíritu de tolerancia ante las dificultades y de facilidad que ha levantado de nuestra nación todas las cargas y las obligaciones difíciles que se habían impuesto las naciones anteriores. Dios no miente cuando dice en el Corán: "...Dios quiere hacéroslo fácil y no difícil..."'(2:185).

"...Dios no quiere imponeros ninguna carga, sino purificaros y completar Su gracia en vosotros. Quizás, así seáis agradecidos..." (5:6).

"Dios quiere aliviaros, ya que el hombre es débil por naturaleza"(4:28).