PRINCIPIOS ISLÁMICOS RELACIONADOS
CON EL halal Y EL haram
(LO LÍCITO Y LO ILÍCITO)


La definición de lo lícito y lo ilícito era algo en lo que la gente de la Yahilía [1] estaba profundamente equivocada, como en muchas otras cosas. Se equivocaron groseramente en este tema. Llegaron a permitir las cosas ilícitas y nocivas y prohibieron lo lícito y lo bueno. En esto coincidían los idolatras y la gente de las religiones con escrituras de origen divino (judíos y cristianos).

Para clasificar mejor los tipos de desviación, los vamos a comparar con lo que hoy llamamos "extrema derecha" y "extrema izquierda". En ambas hay una desviación.
 
En la "extrema derecha" situaríamos a los brahmanes hindúes inflexibles y soberbios, al monasticismo cristiano y a otras ideologías que se basan en la autoflagelación del cuerpo y la prohibición de las cosas placenteras del sustento y la ornamentación que Dios concedió a sus siervos.

El monasticismo llegó a su máximo extremismo en la Edad Media. El estado de abstinencia y la privación de lo bueno llegó a su máxima expresión entre esos monjes que se contaban por miles. Algunos llegaron a sostener que lavarse los pies era pecado. Otros llegaron a decir que entrar al baño era algo lamentable y vergonzoso.

En la "extrema izquierda" encontramos a los mazdeístas de Persia. Predicaban el completo libertinaje. Daban total libertad a la gente para que tomen lo que quieran y se permitan todo. Hasta arrancar la honra y todo lo sacro por naturaleza para el ser humano.

La nación árabe en la ignorancia era, también, un ejemplo claro de la falta de parámetros sobre la permisión y prohibición de las cosas y las acciones. Se permitían consumir bebidas alcohólicas, practicaban la usura en su peor forma, perjudicaban a las mujeres y las encerraban. Peor aún, los demonios de entre los hombres y los genios les aconsejaron a algunos matar a sus propios hijos; y éstos les obedecieron. Fueron contra los instintos paternales que tiene todo ser humano, como dijo Dios: "Así, los que ellos asocian (con Dios) han hecho creer a muchos asociadores que estaba bien que mataran a sus hijos. Esto era para perderles a ellos mismos y oscurecerles su religión. Sí Dios hubiera querido, no lo habrían hecho. Déjales, pues, con sus invenciones" (6:137).
 
Estos demonios, de entre sacerdotes veneradores de los ídolos y similares, tuvieron muchas formas para convencer a la gente de matar a sus hijos. Entre ellas estaba el temor a la pobreza reinante o prevista y el temor a la deshonra y sus consecuencias, si el recién nacido era niña. Otra forma era decir que el sacrificio de los hijos era una forma de conciliación y acercamiento a los dioses a través de esta ofrenda.

Es sorprendente que los que se permitían matar a sus hijos degollándolos o enterrándolos vivos se prohibían a sí mismos muchas cosas buenas de las cosechas y el ganado. Y lo más sorprendente es que hicieron de estas reglas parte de su religión. Se las atribuyeron a Dios como leyes y ritos. Pero Dios desmintió esta falsa atribución. Dijo: "Y dicen: He aquí unos rebaños y una cosecha que están consagrados. Nadie se alimentará de ellos sino en la medida que nosotros queramos. Eso pretenden. Hay bestias de dorso prohibido y bestias sobre las que no mencionan el nombre de Dios. Todo eso es una invención contra El. El les retribuirá por sus invenciones" (6:138).

El Sagrado Corán expuso la perdición de aquellos que permiten lo que debe ser ilícito y que prohíben lo que debe ser lícito: "Saldrán perdiendo quienes, sin conocimiento, maten a sus hijos tontamente y que, inventada contra Dios, prohíban aquello que Dios les ha provisto. Están extraviados, no están bien dirigidos" (6:140).

El Islam llegó y encontró esta desviación en lo relacionado con lo lícito y lo ilícito. Lo primero que hizo el Islam para solucionar este grave problema relacionado con la legislación, fue establecer ciertos fundamentos legislativos; sobre ellos se sostiene toda permisión o prohibición. Tras esto, todo volvió a su lugar correcto y justo. Volvió la justicia y el equilibrio en lo lícito y lo ilícito. Con esto la nación islámica se convirtió en una nación media entre los desviados a "la derecha y la izquierda". Así la describió Dios: la mejor nación entre las gentes.


[1] Época de la ignorancia preislámica: Se refiere a la ignorancia y confusión que precedió a la guía y la luz divina.