Un Día antes de su Muerte:

 

El domingo, un día antes de que muriera, el Profeta  liberó a todos sus esclavos restantes, entregó como caridad los siete Dinares que poseía y le regaló sus armas a los musulmanes. Así; cuando se hizo la noche Aishah tuvo que pedir prestado un poco de aceite a su vecina para encender su lámpara.