La campaña a Ta'if:

 

La Campaña de Ta'if de hecho es una extensión de la incursión a Hunain; porque la mayoría de las tropas derrotadas de Hauâzin y Zaqif entraron en Ta'if con su comandante general, Malik bin 'Auf An-Nasri, para atrincherarse dentro de su fuerte. Así; al terminar con la campaña de Hunain, el Profeta  reunió el botín en Al-Shi'ranah en el mismo mes, del octavo año posterior a la Hégira.

 

Un destacamento compuesto por mil hombres liderados por Jâlid bin Al-Ualîd marchó hacia At-Ta'if. En cuanto al Mensajero de Allâh , procedió atravesando Najlah Al-Iamaniah, Qarn Al-Manazil y Laiah. En Laiah había un castillo que pertenecía a Malik bin Auf, y el Mensajero de Allâh dio órdenes para que lo destruyan. Después reanudó su marcha hacia Ta'if. Al llegar a Ta'if acampó cerca de la fortaleza y sitió a sus habitantes, pero no por mucho tiempo.

¿Cuánto tiempo duró el sitio? Aún es una cuestión de discrepancia. Está establecido, sin embargo, que fue entre 10 y 20 días.[1]

 

Una gran cantidad de flechas y piedras fueron arrojadas durante el sitio. Cuando los musulmanes rodeaban la fortaleza una lluvia de flechas caía sobre ellos. Varios musulmanes fueron heridos y doce murieron.

 

Para estar a salvo de los flechazos, los musulmanes ascendieron a una ubicación más alta para acampar, en el lugar donde hoy se encuentra la Mezquita de At-Ta'if. Luego pudieron hacer un hueco en la pared de la fortaleza a través del cual varios musulmanes pudieron ingresar, cubiertos con un tanque de madera. Trataron de incendiar el lugar pero el enemigo vertió sobre ellos hierro fundido. Afectados por esto los musulmanes salieron del tanque y fueron expuestos a los flechazos y por consiguiente algunos de ellos murieron.

 

Para forzar la rendición del enemigo, el Profeta ordenó cortar y quemar sus cosechas.

 

Dispuso que cortaran los viñedos y los quemaran. Cuando vieron a los musulmanes cortar y quemar sus vides, le imploraron al Profeta , invocando el nombre de Allâh, que los detenga y se apiade de ellos, y que tenga en cuenta los vínculos de parentesco. El Profeta accedió a lo que le pidieron. Luego; el vocero del Mensajero de Allâh anunció: "Quienes desciendan y salgan del castillo serán libres." Veintitrés hombres salieron. [1] Uno de ellos era Abu Bakrah que se ató a una pared y descendió por medio de una rueda pequeña que normalmente se usa para sacar agua de un pozo. La manera en que él bajó hizo al Profeta apodarlo: "Abu Bakrah", es decir el hombre con la rueda. El Mensajero de Allâh les dio libertad y designó a cada uno de ellos para que estén con un musulmán que les ayude en los asuntos de sus vidas (espirituales y materiales).

 

Viendo que el sitio duraba  demasiado tiempo, que el castillo era inmune y podía resistir (porque habían guardado provisiones que bastaban para más de un año) y que los musulmanes estaban sufriendo, día a día, a causa de los flechazos y del hierro fundido que les arrojaban, el Mensajero de Allâh consultó a Naufal bin Mu'âuia Ad-Daili. Él le dijo: "Ellos están como un zorro que se esconde dentro de su madriguera. Si intentas con firmeza lo agarrarás, pero si partieras, ningún daño te afligiría." El Mensajero de Allâh decidió levantar el sitio y partir. 'Umar bin Al-Jattâb, quién se encargó de notificar a la gente por orden del Profeta , les dijo: "Si Allâh quiere, nosotros abandonaremos el castillo y mañana retornamos a casa." Como era demasiado duro para los musulmanes partir y dejar el castillo sin conquistar, se quejaron diciendo: "¿acaso debemos irnos dejando el castillo sin conquistar?" Su contestación fue: "Entonces, salid a pelear por la mañana". A  la mañana lucharon ferozmente pero resultaron heridos. Entonces cuando repitió esta declaración: "Si Allâh quiere, nosotros abandonaremos el castillo y estamos retornando mañana a casa", se regocijaron y llevaron a cabo las órdenes sumisamente y empezaron a irse, cosa  que hizo reír al Mensajero de Allâh .

 

Cuando montaron e iniciaron la retirada, el Mensajero de Allâh dijo:

 

"¡Decid! Aquí regresamos, arrepentidos, adorando y alabando a nuestro Señor".

 

Cuando al Mensajero de Allâh le pidieron que invoque a Allâh contra Zaqif, él dijo:

 

"Oh Allâh, guía a Zaqif y  únelos a nosotros como musulmanes"



1 Sahîh Muslim, narrado por Anas ; Fath Al Bari, 8/45.

1 Sahîh A1-Bujâri, 2/620.