La preocupación de los sahâbíes por la Muerte del Profeta
:
La triste noticia en poco tiempo se propagó por toda Medina. Mucha pena causó la noticia de su muerte y se extendió en todas las áreas y horizontes de la resplandeciente ciudad. Anas dijo:
"Nunca presencié un
día tan feliz o tan luminoso como el día en que el Mensajero de Allâh
vino a nosotros; y nunca presencié un
día más triste y oscuro que aquel día en que el Mensajero de Allâh
murió".
[1]
Cuando murió, Fátima dijo: " ¡Oh Padre, aquel a
quien su Señor le respondió la
súplica!. ¡Oh Padre, tu morada es el Paraíso!. ¡Oh Padre le anuncio tu muerte
(al Ángel) Gabriel!". [2]