La conquista de Jaibar

(Muharram, año séptimo de la Hégira)

 

Jaibar era un espacioso terreno fuertemente fortificado, con una cantidad enorme de ganado y cultivos. Se ubicaba aproximadamente a 70 millas al norte de Medina. Ahora tiene un clima desagradable. Después del Tratado de Al Hudaibíah, Quraish era la mayor parte de la coalición tripartita anti-islámica que quedaba neutralizada. Ahora el Profeta  creía conveniente enfrentar a los otros dos bandos: los beduinos de las tribus de Naÿd, y los judíos. Todo para que la paz y seguridad prevalezcan y los musulmanes puedan dedicarse con más esfuerzo a la propagación del Mensaje de Allah invitando a la gente a que acepte el Islam. Jaibar siempre había sido un lugar de intrigas y conspiraciones, y los judíos constituían una amenaza militar en cuanto a las provocaciones instigadoras de guerra. Por eso el Profeta dio prioridad a este tema. Los judíos de Jaibar se habían unido a un viejo aliado, los Bani Quraidha, para complotar. También mantenían contactos con Gatafán y los árabes, habiendo atentado contra la vida del Profeta . De hecho, las incesantes provocaciones hacia los musulmanes venían de parte de los judíos. Continuamente se les enviaba emisarios para firmar tratados de paz, pero siempre era en vano. Por todos estos motivos el Profeta llegó a la conclusión que una incursión militar era inminente para acabar con sus hostilidades.

 

Comentadores del Noble Corán sugieren que la conquista de Jaibar había sido una promesa Divina, basándose en las Palabras de Allah:

(Allah os ha prometido numerosos botines que obtendréis y os ha anticipado estos.) [48:20]

 

Los hipócritas y los que tenían enfermos sus corazones se abstuvieron de presenciar el Tratado de Al Hudaibíah, y ahora Allah, el más Poderoso le transmitió las siguientes palabras a Su Profeta :

 

(Y cuando hayáis partido a tomar posesión de los botines, dirán los que se quedaron atrás: Dejad que os sigamos. Querrán cambiar las Palabras de Allah. Di: no nos seguiréis, así lo dijo antes Allah. Entonces ellos dirán: Estáis recelosos de nosotros. Sin embargo poco es lo que comprenden.)  [48:15]

 

Por esta razón el Profeta convocó para que lo acompañen a Jaibar únicamente a los que deseaban luchar en la causa de Allah. Solamente fueron 1400 quienes  le juraron fidelidad respondiendo a su llamado.

 

Siba' bin 'Arfatah Al Gifâri fue elegido para que se encargue de los asuntos de Medina. Otro destacado acontecimiento fue la islamización de Abu Huraira, un honorable compañero que narró una numerosa cantidad de dichos del Profeta .

Los hipócritas de Arabia, al enterarse de la intención de los musulmanes de invadir Jaibar alertaron a los judíos. El jefe de los hipócritas, ‘Abdullah bin Ubai envió una delegación a los judíos de Jaibar para advertirles del inminente peligro. Y les aconsejó que enfrenten a los musulmanes debido a que eran (los judíos) más numerosos y contaban con mejor equipamiento militar. Al enterarse de las noticias, los Judíos despacharon a Kinânah bin Abi Al Huqaiq y a Haudha bin Qais para que vean a sus aliados de la Tribu de Gatafán y le soliciten asistencia militar, prometiéndoles la mitad de sus cultivos de frutos si les ayudaban a derrotar a los musulmanes.

 

El Profeta marchó tomando el camino de la montaña de Isra y luego avanzó con el ejército hasta llegar un valle llamado Ar Rashi, acampando entre Jaibar y Gatafán, para prevenir a este último de cualquier asistencia a los judíos. Los guías que lo acompañaron lo llevaron hasta un lugar donde había tres caminos distintos los cuales conducían hacia el mismo destino. Se abstuvo de seguir los dos primeros debido a que se consideraron peligrosos eligiendo el tercero por ser más conveniente.

 

Cabe destacar los siguientes acontecimientos que sucedieron a los musulmanes cuando se dirigían rumbo a Jaibar:

1.                  Ha narrado Salamah bin Al Akua': "Marchamos hacia Jaibar junto al Mensajero de Allah . Viajábamos durante la noche. Uno de los hombres le dijo a mi hermano Amir:

 

¿Podrías recitarnos algunas de tus poesías, oh Amir? Entonces recitó lo siguiente:

 

Oh Allah, si no nos hubieras guiado,

Nunca hubiéramos estado guiados, ni hubiéramos hecho caridades ni hubiéramos rezado.

Queremos sacrificar nuestras vidas por Ti. Perdona  nuestros errores.

Y mantennos firmes cuando enfrentemos al enemigo.

Otórganos paz y serenidad.

 

El Mensajero de Allahr preguntó: ¿Quién es aquel? Le dijeron que era Amir. Dijo: “Que Allah tenga misericordia de él.” Un hombre dijo: “El  martirio está destinado para él. Oh Mensajero de Allah, permítenos beneficiarnos más con su compañia" [1]. Los compañeros del Profeta sabían que el martirio estaba próximo cuando éste invocaba la misericordia de Allah sobre alguno de ellos.[2]

 

2.                  Cuando regresaban de un valle, los musulmanes empezaron a celebrar la Grandeza de Allah, gritando con todas sus fuerzas: Allah es el más Grande, Allah es el más Grande, no hay divinidad excepto Allah. El Profeta les pidió que moderen el tono de voz diciéndoles: "Aquel que invocais no está ausente ni es sordo, Él está cerca de vosotros, y lo escucha todo".[3]

 

3.                  En un lugar llamado As Sahba, cerca de Jaibar, el Profeta rezó la oración de la tarde, luego le dijo a sus compañeros que junten todos sus alimentos y se los traigan, siendo estos insuficientes para satisfacer a todos ellos. El Profeta los tocó con su mano y estos empezaron a incrementarse hasta que todo el ejército pudo alimentarse. Después realizaron la oración del anochecer sin hacer nuevamente la ablución [4], haciendo lo mismo para la oración de la noche.[5]

 

Cuando amanecía, los musulmanes se encontraron con los judíos, trabajadores del campo, que salían para trabajar con sus hachas, palas y cuerdas, conduciendo al ganado. Los judíos empezaron a gritar sorprendidos: "Muhammad y su ejército han llegado". El Mensajero de Allah dijo: "Allah es el más Grande, Jaibar se encontrará con su destrucción. Cuando lleguemos al centro de la ciudad será un mal día para aquellos que fueron advertidos (pero no prestaron atención a la advertencia)" [1]

 

Para acampar el Profeta eligió un lugar que consideró apropiado para que sirva como cuartel general de su ejército. Sin embargo; un veterano de guerra llamado Hubab bin Al Mundhir sugirió otro lugar debido a las exigencias de la guerra y a la logística de las circunstancias, tomándose en cuenta su propuesta cambiaron la ubicación. Al aproximarse a Jaibar el Profeta le ordenó al ejército que se detenga y comenzó a invocar a su Señor diciendo: "¡Oh Allah, Señor de los siete cielos y de lo que hay en ellos, Señor de las siete tierras, y de lo que hay en los vientres. Señor de los demonios y de aquellos que han desviado. Te pedimos que nos des todo lo bueno de estos lugares, lo bueno de sus habitantes y lo bueno que exista en él!"

 

Luego ordenó: "Ahora avancen, en el Nombre de Allah". [2]

 

Dijo también el Profeta : "El estandarte será otorgado a una persona que ama a Allah y a Su Mensajero y que es amada por Allah y Su Mensajero". Todos los musulmanes se postularon para recibir tan elevado honor. Pero el Profeta mandó a llamar a‘Ali bin Abi Tâlib quien tenía un problema en sus ojos, y se  lo otorgó a él. ‘Alí juró que combatiría al enemigo hasta que abracen el Islam. El Profeta le dijo: "Primero invítalos a que abracen el Islam y explícales sus deberes hacia Allah. Juro por Allah que si una sola persona es guiada a través tuyo eso será mejor que lo que puedan cargar nuestros camellos"[3]

 

Jaibar parecía estar separada en dos partes, con cinco fuertes en el frente: Na’im, As Sab bin Muad, el castillo de Az Zubair, el castillo de Abi y An Nizar en As shiqq, los otros tres eran: Al Qamus, Al Uatih y As Salalim.



1 Sahih Al Bujâri, 2/603; Sahih Muslim, 2/115.

2 Sahih Muslim, 2/115.

3 Sahih Al Bujâri, 2/605.

4 Sahih Al Bujâri, 2/603.

5 Magazi Al Waqidi, pág 112

1 Sahih Al Bujâri, 2/603,604.

2 Ibn Hishâm, 2/329

3 Sahih Al Bujâri, 2/505, 606 .