Inicio de las operaciones:

 

El Profeta  comenzó la campaña reduciendo a las fortalezas una por una. La primera fortaleza que atacó fue la de Na'im, que estaba en una formidable y estratégica ubicación. Marhab, el jefe de la fortaleza, invitó a 'Amr bin Al Akua' a que se enfrente en duelo con él. Cuando 'Amr golpeó al judío, su espada se volvió contra él hiriéndole su rodilla, muriendo debido a esa herida. El Profeta luego dijo: "Para él ('Amr) hay una doble recompensa en la otra vida". Indicando esto con sus dos dedos juntos.‘Ali bin Abi Tâlib enfrentó a Marhab en combate y lo mató. Iâsir, el hermano de Marhab, desafió a los musulmanes para que lo enfrenten. Az Zubair respondió a su pedido y lo mató. Luego, una ardua pelea se produjo entre los dos bandos, durando la misma algunos días. Los judíos mostraron coraje y probaron ser eficaces aún cuando se enfrentaban a expertos de la guerra de las filas musulmanas. Sin embargo comprendieron que era inútil resistir y empezaron a abandonar sus posiciones en Na'im para refugiarse en la fortaleza de As Sa'b.

 

Al Hubab bin Al Mundhir Al Ansari lideró el ataque a la fortaleza de As Sa'b, y sitió el lugar durante tres días, después de los cuales los musulmanes pudieron obtener de la fortaleza una gran cantidad de provisiones y alimentos, como también muchas riquezas. Esta victoria vino con la invocación del Profeta donde rogaba a Allah para que ayude a Banu Aslam a capturar el inexorable fuerte.

 

Durante el proceso de las operaciones militares los musulmanes pasaron hambre. Hicieron fogatas, sacrificaron burros y los cocinaron. Cuando el Profeta preguntó que estaban haciendo, le informaron y él ordenó que tiren la carne y limpien los recipientes, prohibiéndoles esa clase de alimento.

 

Mientras, los judíos evacuaron An Natat y se atrincheraron en la fortaleza de Az Zubair, una posición defensiva en un lugar inaccesible tanto para la caballería como para la infantería. Los musulmanes asediaron el lugar durante tres días pero sin obtener ningún resultado. Un espía judío le comentó al Profeta acerca de un acueducto subterraneo que les proveía agua, y le informó que si se lo cortaban le dificultarían la resistencia.

 

El Profeta lo hizo y así los judíos salieron a enfrentar a los musulmanes en una feroz batalla en la cual algunos musulmanes y diez judíos murieron, pero finalmente el fuerte fue conquistado.

 

Después de esta batalla, los judíos se refugiaron en el castillo de Abi y se atrincheraron. Sucedió lo mismo que antes, los musulmanes asediaron el lugar durante tres días y luego el gran héroe musulmán Abu Duÿana lideró a los musulmanes en un ataque que les permitió penetrar en el castillo y combatir al remanente de los judíos con ferocidad obligándolos a escaparse para salvar sus vidas eligiendo el fuerte de An Nizar para refugiarse.

 

La fortaleza de An Nizar era la más poderosa, y los judíos pensaban que era inmune a los ataques, permaneciendo ahí con sus esposas e hijos. Los musulmanes no se desanimaron y continuaron tratando de invadirlo, pero era muy díficil entrar. Los judíos que permanecían adentro de la fortaleza eran demasiado cobardes como para enfrentarse a los musulmanes en un encuentro cara a cara, entonces arrojaban flechas y piedras desde arriba del fuerte.

 

Considerando esta situación, el Profeta ordenó que se usen los carneros [[1]] para golpear, resultando este método efectivo, causando destrozos en los terraplenes que les permitieron acceder al corazón de la fortaleza, donde los judíos, al verse derrotados, huyeron en todas direcciones abandonando a sus mujeres y niños.

 

Con esta serie de victorias militares, la primera parte de Jaibar estaba totalmente dominada, y los judíos evacuaron los otros fuertes que eran de menor importancia, los cuales pertenecían a la segunda parte de Jaibar.



[1] Armas de asedio medievales que constan de una cabeza blindada que arremete contra los muros y los derriba, así como el carnero ataca a sus oponentes.