Cuatro días antes de su muerte:
El jueves, el cuarto
día antes de su muerte, el Mensajero de Allâh
le dijo a la gente, aunque padecía un
agudo dolor: "Veníd aquí. os mandaré escribir algo y nunca os desviaréis". ‘Úmar
bin Al-Jattâb dijo: "El Profeta de Allâh
está
padeciendo mucho dolor y vosotros tenéis el Corán; el Libro de Allâh es
suficiente". Otros quisieron, sin embargo, que escribiera. Cuando
Muhammad
los
escuchó debatir sobre ese asunto, les ordenó marcharse y que lo dejen
solo.[1]
Ese día recomendó tres cosas:
1. Los judíos, cristianos y politeístas
debían ser desterrados de Arabia.
2. Recomendó que las delegaciones deben ser honradas
y atendidas del mismo modo que él lo hacía.
3.
En cuanto a la
tercera, el narrador dijo que se había olvidado lo que dijo el Profeta
. Pero
podría ser la adhesión al Libro de Allâh y a la
Sunnah. También podría ser sobre la movilización del ejército de Usâmah, o
podría ser sobre el cumplimiento de las oraciones y liberar a los esclavos.
A pesar de la
grave enfermedad y del gran dolor
que padecía, el Profeta lideraba
los rezos haciéndolo hasta el día jueves, cuatro días antes de su muerte. En ese
día dirigió la oración del ocaso y recitó:
(Por los vientos enviados unos tras otros.) [77:l] [2]
Por la tarde estaba
tan enfermo y dolorido que no podía salir a dirigir la oración en la Mezquita.
Aishah dijo: "El Profeta preguntó: "¿Ha rezado
la gente?". "No, ellos te están esperando", le contestó Aishah. "Poned un
poco de agua en el recipiente", dijo. Hicimos lo que nos indicó. Así que se lavó
y quiso ponerse de pie, pero se
desmayó. Cuando se recuperó, preguntó nuevamente: "¿Ha rezado la gente?".
Entonces la misma sucesión de eventos tuvo lugar una y otra vez durante los
cuales él intentaba lavarse y pararse pero se desmayaba. Por consiguiente envió
por Abu Bakr para que dirija las oraciones en su lugar. Abu Bakr lideró las
oraciones durante esos días.[3] Fueron 17 oraciones
las que lideró durante la vida de Muhammad
.