La batalla de Badr en el Corán:

La Sûrah Al-Anfal (los botines de guerra) fue revelada con motivo de la batalla de Badr, durante el 17 de Ramadán del año  2 d.H. Constituía un excelente comentario Divino sobre esta batalla.

Allâh, el más Elevado, en el contexto de esta Sûrah, nos muestra todo el proceso de Islamización. Allâh , aquí les llama la atención a los musulmanes por algunos errores en su comportamiento. Él quiere que los musulmanes construyan una sociedad íntegra y purificada. También habla de la ayuda invisible que envió a Sus siervos obedientes para que puedan cumplir y alcanzar sus nobles objetivos. Él quiere que los musulmanes remuevan cualquier forma de arrogancia de sus corazones. Él quiere que acudan a Él y le soliciten asistencia, que lo obedezcan a Él y a Su Mensajero.

Los incrédulos, hipócritas, judíos y prisioneros de guerra también son mencionados y se les pide que se sometan a la verdad y se adhieran a la misma.

La cuestión de los botines fue resuelta y los principios y asuntos relevantes al tema fueron claramente definidos.

Las leyes y reglas pertinentes a la guerra y a la paz fueron legisladas, especialmente en esta avanzada etapa de la acción Islámica. Allâh quería  que los musulmanes sigan reglas de guerra opuestas a la de la época del paganismo pre-islámico. Los  musulmanes superaban al resto de los árabes en valores éticos e ideológicos. Quería demostrarle al mundo que el Islam no es unicamente un código de vida teórico, sino que también una forma de pensar con principios prácticos. En este contexto, Él estableció las relaciones dentro del estado y fuera de él con los demás estados.

El ayuno del mes de Ramadán fue establecido como un acto de adoración obligatorio en el año 2 d.H., unido al deber de cumplir con el Zakat (el impuesto religioso que es derecho de los pobres) en orden de aliviar la situación de los Muhâÿirún necesitados.

Una maravillosa y hermosa coincidencia aconteció durante el establecimiento del ‘Eid (el festejo en la culminación del  Ayuno) en  Shauuâl directamente después de la victoria manifiesta de Badr. Fue un agradable acontecimiento ver a los musulmanes salir de sus hogares para acudir a rezar, recordando el nombre de Allâh y alabándolo, elevando sus voces para agradecerle Sus favores y el apoyo que les envió para que la verdad supere a la falsedad.

(Y recordad cuando vosotros erais pocos y débiles en la tierra, y temíais que los hombres cayeran sobre vosotros de repente y Él os dio cobijo, os ayudó con su auxilio y os dio como provisión cosas buenas para que seáis agradecidos.)   [8:26]