La situación bajo control

Aunque la muerte del león de Allah — Hamzah bin ‘Abdul Muttalib — fue una gran pérdida, los musulmanes mantenían un total control de toda la situación en el campo de batalla. En aquel día, Abu Bakr,  'Umar bin Al-Jattâb, ‘Ali bin Abi Tâlib, Az-Zubair bin Al-'Auuâm, Mus‘ab bin ‘Umair, Talha bin ‘Ubaidullah, ‘Abdullah bin Yahsh, Sa‘d bin Ar-Rabi‘ y Anas bin An-Nadr y otros — todos ellos pelearon con tanta ferocidad, y eficiencia que destruyeron la fuerte voluntad de los idólatras, dispersándolos.