La 'Umrah compensatoria
Cuando se aproximaba el mes de Dhul Qa'da a finales del
séptimo año de la Hégira, el Profeta
ordenó a
su gente, y a los hombres que presenciaron el Tratado de Al Hudaibíah en
especial, que se preparen para realizar la 'Umrah (peregrinación menor).
Y partió para visitar el Sagrado Santuario de La Meca junto a 2000 hombres
y algunas mujeres y niños
[1], llevando 60 camellos para sacrificar. Los
musulmanes llevaron sus armas temiendo una traición de Quraish
, pero las dejaron junto a 200 hombres
que permanecieron en un lugar ubicado a ocho millas de La Meca.
Entraron a la ciudad con sus espadas envainadas
[2], y el Profeta
los lideraba montado
sobre su camella, Al Qasua, mientras sus compañeros lo miraban y decían: "Aquí
estoy ¡Oh Allâh!
Respondiendo a Tu mandato." Los
Quraishíes se retiraron dejando libre el lugar. Los musulmanes hicieron
las circunvalaciones con determinación, porque así se lo había recomendado el
Profeta
, para
demostrar fortaleza y tenacidad dado que los paganos habían esparcido el rumor
de que los musulmanes estaban débiles a causa de la fiebre de Yazrib (Medina). A
los musulmanes se les ordenó correr en las tres primeras vueltas y caminar en
las restantes. Los mecanos se ubicaron sobre lo alto del monte Quaiqa para
observar a los musulmanes, pudiendo presenciar la vitalidad y la devoción de los
mismos.
Después de los
rituales del tránsito entre las colinas de Safa y Marua, el Profeta
y los
musulmanes se dirigieron a sacrificar los animales y a rasurarse la
cabeza.
Muchos de los peregrinos ya habían efectuado los ritos básicos de la peregrinación menor, ahora faltaba que el resto de los musulmanes que se encargaron de cuidar las armas también pudieran hacerlo. Estos últimos los completaron con la misma devoción que el grupo anterior.
A la mañana del
cuarto día de la estadía, los notables de Quraish le pidieron a ‘Ali bin
Abi Tâlib que le diga al Profeta que se
retire junto a sus compañeros. Así lo hizo, dado que no era propio violar los
términos del Tratado de Al Hudaibíah. Entonces, ordenó a sus hombres que marchen
hacia una localidad llamada Sarif donde permanecen algún
tiempo.
Fue durante esta
visita a La Meca cuando su tío Al 'Abbâs le ofrece la mano de su cuñada Maimûna,
la hija de Al Hâriz para que la tome como esposa. El Profeta aceptó,
dado que le servía para fortalecer los vínculos entre él y los influyentes de
Quraish. La boda se celebró en Sarif [1].
Los historiadores se refieren de diferentes maneras a esta peregrinación menor. Algunos la llaman la 'Umrah compensatoria, realizada en lugar de la que no pudieron hacer durante Al Hudaibíah. Otros, dándole preponderancia a los juristas, dicen que es la ‘Umrah que les correspondía hacer según las cláusulas del Tratado.
Todas estas denominaciones son aplicables a
esta visita.