Los ansar enojados con el Mensajero de Allâh

 

Al principio; la política de distribución del Profeta pareció incomprensible  para muchos  hombres. Por consiguiente, algunos de lengua larga empezaron a expresar sus objeciones. Los ansar estaban entre aquéllos que estaban afligidos por esta política. Ellos habían sido privados de los  regalos de Hunain a pesar de haber luchado junto al Mensajero de Allâh desde la primera hora. Ahora miraban a los que regresaban con las manos llenas mientras ellos no obtenían nada.

 

Ibn Ishâq registró lo siguiente: "Cuando el Mensajero de Allâh había otorgado a Quraish y a  las tribus árabes y no distribuyó nada entre los ansar , un grupo de ellos se sentía tan perturbado que uno de ellos llegó a decir: "¡Por Allâh!, ¡el Mensajero de Allâh ha sido injusto!" y esa declaración se extendió  hasta que Sa'd bin  Ubâdah se la comentó al Mensajero de Allâh .

 

Sa'd bin Ubâdah dijo: "Oh Mensajero de Allâh, este grupo de los ansar está furioso debido a la distribución del botín que has ganado. Has repartido el botín entre tus propios parientes y las tribus árabes. Pero ellos no han obtenido nada." El Profeta le preguntó a Sad: "¿Qué es lo que tu opinas al respecto?" Sa'd le contestó: "Oh Mensajero de Allâh. Tu  sabes que yo no soy nada más que un miembro de mi grupo". Entonces el Profeta le dijo: “Convoca a tu gente para que les hable.”

 

 Sa'd convocó entonces a los ansar. Cuando vinieron algunos Muhâÿirún, Sa'd les dejó entrar e impidió el paso a otros. Cuando estaban todos reunidos, le informó al Profeta : "Este grupo de los ansar ha venido  para encontrarse contigo de acuerdo a lo que has ordenado". Tan pronto como el Mensajero comenzó a hablar, agradeció a Allâh y lo alabó, entonces les dijo indagándoles: "me ha sido informado que vosotros están enfadados conmigo. ¿Acaso no vine a vosotros cuando estabais desviados y Allâh os guió? ¿Acaso no erais pobres y Allâh os dio riquezas? ¿No erais vosotros enemigos y Allâh os inculcó el amor recíproco?" "Sí," respondieron, "Allâh y Su Mensajero son bondadosos y muy generosos". Luego les dijo: "¿que os impide responder al Mensajero de Allâh, ¡Oh gente de los ansar!?" Ellos dijeron: "¿Cuál debe ser la contestación, Oh Mensajero de Allâh, mientras al Señor y a Su Mensajero pertenecen toda gratitud?”

 

El  Profeta dijo:

 

"Por Allâh, vosotros podríais haber contestado y yo estaría de acuerdo: Viniste a nosotros desmentido y rechazado y nosotros te aceptamos; viniste a nosotros desfavorecido y nosotros te ayudamos; viniste como un fugitivo, y nosotros te alojamos; viniste pobre y nosotros te confortamos."

 

¿Vosotros, Oh ansar, sentís ansiedad por las cosas de este mundo con lo cual yo he buscado inclinar a estas personas hacia la Fe,  la cual vosotros ya tenéis bien establecida?

 

¿Acaso no os complace, Oh gente de los ansar , que mientras las personas retornan con ovejas y camellos vosotros regresáis con el Mensajero de Allâh a vuestras moradas?. Por Aquel en cuyas Manos está mi vida, si no hubiese emigración, yo habría sido uno de los ansar . Si las personas se dirigieran hacia un valle o camino, y los ansar lo hicieran hacia otro valle o camino, yo iría por el valle o camino de los ansar. ¡Allâh! Ten misericordia con los ansar, con sus hijos y con los hijos de sus hijos".

 

Los oyentes emocionados lloraron, y luego dijeron:

 

"Nosotros estamos complacidos con el Mensajero de Allâh, como nuestra porción."

 

Luego el Profeta dejó la reunión y las personas se dispersaron. [1]



1 Ibn Hishâm 2/499,500; y así lo ha citado Al Bujâri, 2/620, 621.