Las Tribus árabes 

 

Los árabes han sido divididos, según el linaje, en tres categorías: 

 

1. Árabes extintos: Son los pueblos árabes más antiguos,  cuya  historia es poco conocida, quienes pertenecían a ‘Ad, Zamûd, Tasam, Yadîs, Imlâq, y otros.

 

2. Árabes puros: descendientes de Ya'rub ibn Iashÿub ibn Qahtân. Conocidos también como árabes de Qahtân.[1]

 

3. Árabes arabizados: descendientes del Profeta Ismael . También fueron llamados árabes de ‘Adnân. 

 

Los árabes puros, pertenecientes a la tribu de Qahtân, eran oriundos del  Yemen y conformaban numerosas tribus, dos de las cuales eran sumamente conocidas:

La primera era Himîar, cuyos antepasados eran Zaid Al-Yamhûr, Quda‘a y Sakâsik.

La segunda era Kahlân, cuyos más famosos antepasados eran Hamdân, Anmâr, Tai, Mudhhiÿ, Kinda, Lajm, Yudhâm, Azd, Aus, Jazraÿ y los descendientes de Yafna [reyes de la antigua Siria].

Las tribus de Kahlân emigraron del Yemen para habitar en distintas partes de la península arábiga antes de la gran inundación.

Hicieron esto debido al fracaso del comercio bajo la influencia y dominio romano de las rutas mercantes marítimas y terrestres causados por la ocupación romana de Egipto y Siria.

Como es natural, la rivalidad entre Kahlân y Himîar determinó el éxodo de los primeros y la permanencia de los segundos en Yemen.

Las tribus  emigrantes de Kahlân pueden ser divididas en cuatro grupos: 

 

1. Al-Azd: bajo el liderazgo de ‘Imrân bin ‘Amr Muzaîqibâ’ recorrieron y exploraron el Yemen y finalmente se dirigieron rumbo al norte y al este. Los detalles de su éxodo pueden resumirse de la siguiente manera:

 

Za‘labah bin ‘Amr dejó su tribu Al-Azd en el Hiÿâz y se asentó entre Za‘labiah y Dhi Qar. Cuando consiguió cierto poder se dirigió a Medina, lugar en el cual se estableció. A su descendencia pertenecen las tribus de Aus y Jazraÿ.

           

Hâriza bin ‘Amr, conocido como Juza‘a deambuló con su tribu por el Hiÿâz hasta llegar a Marr Az-Zahrân. Posteriormente conquistaron el recinto sagrado (Al Haram) y se establecieron en La Meca  después de haber echado a la tribu de Yurhum.

           

‘Imrân bin ‘Amr y su familia se dirigieron a Omán, donde establecieron la tribu de Azd, cuyos descendientes habitaron Tihâmah y fueron conocidos como Azd de Shanu’ah.

            

Yafnah bin ‘Amr y su familia se dirigieron a Siria donde se asentaron e iniciaron el reino Ghassanida, llamado así en honor a una fuente de agua, en el Hiÿâz, donde se detuvieron durante su travesía a Siria

 

2. Lajm y Yudhâm: De quienes proviene Nasr bin Rabi’a, fundador de la dinastía de los  Manâdhirah, reyes de Hîrah.

 

3.  Banu Tai: Quienes también emigraron rumbo al norte para asentarse en las montañas llamadas Aÿa y Salma, que fueron luego nombradas como  montañas de Tai.

 

4. Kindah: Habitaron Bahrein pero fueron expulsados a Hadramaut. Como tampoco allí consiguieron poder, al igual que en Bahrein, se establecieron en Naÿd. En donde tuvieron un importante gobierno aunque breve, ya que la tribu se dispersó.

 

Otra tribu de Himîar, conocida como Quda‘ah, también abandonó el Yemen y habitó el desierto de Samauah, en las fronteras iraquíes.

 

Los árabes arabizados se remontan en su genealogía, a su gran abuelo Ibrâhîm (Abraham) , de un pueblo llamado “Ur” cerca de Kufa (Caldea), en la ribera occidental del Éufrates, en Irak. Las excavaciones arqueológicas brindaron importantes detalles de la ciudad, de la familia de Ibrâhîm, de las religiones predominantes y de la vida social.

 

Es sabido que Ibrâhîm abandonó Ur por Harân y después marchó hacia  Palestina donde estableció la sede de su Mensaje, y la recorrió en su totalidad durante su misión. Cuando viajó a Egipto, el Faraón intentó dañar a su esposa Sara, pero Allâh la rescató y el perverso plan del Faraón se volvió contra él. De esta manera comprendió que ella tenía una fuerte vinculación con Allâh , y en reconocimiento a este don, el Faraón  le entregó a su hija Hâÿar [2] para que este al  servicio de Sara. Sin embargo, Sara liberó a Hâÿar y la casó con Ibrâhîm .[[3]]

 

Ibrâhîm retornó a Palestina, donde Hâÿar dio a luz a Ismael . Sara sintió tantos celos de Hâÿar, que solicitó a Ibrâhîm que enviara a Hâÿar con su bebé a un valle sin vegetación, sobre una pequeña colina del Hiÿâz cerca de donde hoy se encuentra la Casa Sagrada (La Ka'bah).

Ibrâhîm eligió para ambos un lugar bajo un árbol altísimo sobre el pozo de Zamzam, cerca del lado superior de la actual posición de la Mezquita de Makkah (La Meca), donde no habitaba gente ni se divisaba agua. Luego regresó a Palestina dejando una bolsa de cuero con dátiles y una vasija con agua para su esposa y su bebé. No pasó mucho tiempo hasta que se agotaron las provisiones, y gracias a la merced de Allâh el agua brotó para sustentarlos por algún tiempo. La historia completa de la fuente de Zamzam es  bien conocida para todos. [4]

 

La tribu yemenita de Yurhum pasó por el lugar y se asentó en La Meca con el permiso de Hâÿar, después de haber vivido en los valles que rodean la La Meca. Se menciona en Sahih Al Bujâri que ésta tribu llegó a La Meca antes de que Ismael fuese un hombre joven.[5]

 

Ibrâhîm solía visitar La Meca desde aquel entonces para ver a su esposa y a su hijo. La cantidad de veces que realizó estos viajes es aún desconocida, pero fuentes históricas confiables mencionan que estas fueron cuatro.

 

Allâh confirmó en el noble Corán que Él hizo ver a Ibrâhîm , en un sueño, que sacrificaba a su hijo Ismael :

(Y cuando ambos lo habían aceptado con sumisión, lo tumbó boca abajo. Le gritamos: Ibrâhîm. Ya has confirmado la visión que tuviste. Realmente así es como recompensamos a los bienhechores. Esta es de verdad la prueba evidente. Y lo rescatamos poniendo en su lugar una magnífica ofrenda (un cordero)) [37:103-107]

 

Se menciona en el Génesis que Ismael nació 13 años antes que su hermano Isaac (Ishâq). La secuencia en la historia del sacrificio de Ismael muestra que el suceso tuvo lugar antes del nacimiento de Isaac  , y que la promesa de Allâh de darle otro hijo a Ibrâhîm [Isaacu] fue posterior a esta historia.[6]

 

Esta narración menciona al menos un viaje antes de que Ismael alcanzara la pubertad. Al Bujâri [7], registró, de boca de Ibn ‘Abbâs, la mención de otros tres viajes; un resumen de ellos es el siguiente:

 

Cuando Ismael alcanzó la juventud aprendió el idioma árabe de la tribu de Yurhum, que lo acogió entre sus miembros y le concedieron en matrimonio una mujer de su tribu. Al tiempo murió su madre. Deseando ver nuevamente a su hijo y esposa, Ibrâhîm se dirigió a La Meca, llegando luego del casamiento de Ismael , pero no lo encontró en casa. Preguntó a la esposa de Ismael por su marido y cómo era su situación. Ella se quejó de la pobreza, entonces él le pidió que dijera a Ismael que cambiara el umbral de su puerta. Ismael comprendió el mensaje de su padre y se divorció de su esposa. Luego se casó con otra mujer de la tribu. Las narraciones cuentan que se casó con la hija de Mudâd ibn 'Amr, jefe de la tribu de Yurhum.

 

Una vez más, Ibrâhîm fue a visitar a su hijo y, nuevamente, no lo encontró en su casa. Le preguntó a su nueva esposa lo mismo que a la anterior, pero ella respondió agradeciendo y alabando a Allâh por su situación. Ibrâhîm le solicitó que dijera a Ismael que mantuviera el umbral de su puerta  (o sea, que la mantenga como esposa) y regresó a Palestina.

 

La tercera vez que Ibrâhîm llegó a La Meca encontró a Ismael afilando una flecha bajo un árbol altísimo cerca de Zamzam. El encuentro después de un  prolongado período de separación, fue muy enternecedor entre un padre afectuoso y un hijo obediente y virtuoso. Esta vez, padre e hijo construyeron la Ka'bah  y levantaron sus pilares; luego Ibrâhîm , obedeciendo las ordenes de Allâh , llamó a la gente para que peregrinen a ella.

 

Por la gracia de Allâh Ismael tuvo doce hijos junto a su esposa, cuyos nombres fueron Nâbet, Qidar, Edbael, Mebsham, Mishma’, Duma, Misha, Hudud, Iatma, Iatûr, Nafis y Qidman, quienes formaron  doce tribus que habitaron La Meca y comerciaban entre Yemen, Siria y Egipto. Más tarde, estas tribus se expandieron dentro y fuera de la península. Se ha perdido el rastro de estas tribus a excepción de Nâbet y Qidar.

 

Los Nabateos (hijos de Nâbet) establecieron una floreciente civilización al norte del Hiÿâz. Implementaron un poderoso gobierno que se expandió y dominó a todas las tribus vecinas, e hicieron de Petra su capital. Nadie se atrevía  a desafiar su autoridad hasta que los romanos llegaron y acabaron con su reino. Un grupo de investigadores llegó a la conclusión de que los reyes gassanidas, junto con los de Aus y Jazraÿ no pertenecían a los árabes de Qahtân sino que eran descendientes de Nâbet el hijo de Ismael. Al Bujâri concuerda con esta opinión, mientras que Al Hâfidh Ibn Haÿar opinaba que Qahtân era descendiente de Nâbet.[8]

 

Los descendientes de Qidar, el segundo hijo de Ismael, vivieron mucho tiempo en La Meca incrementando su número, de ellos se destacan Adnân y su hijo Ma’ad, del cual los árabes adnanitas remontan su ascendencia. Adnán es el vigésimo primer abuelo de la cadena de antecesores del Profeta . Se decía que en toda ocasión que el Profeta Muhammad , hacía referencia a su linaje, siempre lo hacía deteniéndose en Adnán, diciendo: “Los genealogistas mienten”, y no iba más allá de éste [9]. Un grupo de eruditos, sin embargo, ha creído en la posibilidad de que podría remontarse más allá de Adnán, sin tomar al mencionado Hadiz como auténtico. Declarando que había exactamente cuarenta ascendientes entre Adnán e Ibrâhîm . [10]

 

Nizâr, el único hijo de Ma’ad, tuvo cuatro hijos que originaron cuatro grandes tribus; Iâd, Anmâr, Rabi’ah y Mudar. Estas dos últimas subdivididas en varias tribus. Rabi’ah antecedió a Asad, Anazah, Abdul Qais, y  dos hijos de Ua’il (Bakr y Taglíb), Hanîfah y muchos otros.

 

Las tribus de Mudar se ramificaron en dos grandes grupos: Qais 'Ailan bin Mudar y los clanes de Elías ibn Mudar. De Qais 'Ailan fueron los Banu Salîm, Banu Hauâzin y Banu Gatafán, que, a su vez, su descendencia fue 'Abs, Dhubián, Ashÿa' y Gâní bin A’sur. De Elías ibn Mudar descendían Tamîm ibn Murra, Hudhail ibn Mudrika, Banu Asad ibn Juzaimah y los clanes de Kinânah ibn Juzaimah, del cual desciende Quraish, a través de Fahr ibn Malik ibn An-Nadr ibn Kinânah.

 

Quraish se ramificó en varias tribus, las más famosas fueron Yumah, Sahm,    'Adi Majzûm, Taim, Zahra y las tribus de Qusai ibn Kilâb formadas por Abduddar ibn Qusai, Asad ibn Abdul'uzza ibn Qusai y Abdmanâf ibn Qusai.

 

Había cuatro divisiones de la tribu de ‘Abdmanâf: ‘Abdu Shams, Naufal, Muttalib y Hâshim. Sin embargo Allâh  eligió de la familia de Hâshim al Profeta Muhammad ibn 'Abdullah ibn Abdulmuttalib ibn Hâshim.

 

El Profeta Muhammad  dijo: 

Allâh eligió a Ismael de entre los hijos de Ibrâhîm; a Kinânah de entre los hijos de Ismael; a Quraish de entre los hijos de Kinânah; a Hâshim de entre los hijos de Quraish y me eligió de entre los hijos de Hâshim.” [11]

'Abbâs ibn ‘Abdulmuttalib mencionó que el Mensajero de Allâh dijo:

Allâh creó a la humanidad y me hizo el mejor de ella. Eligió las tribus y  me escogió de entre las mejores de ellas. Eligió familias para que pertenezca a la mejor de ellas. Soy la mejor persona perteneciente a la mejor familia.” [12]

 

Habiendo incrementado su número, los hijos de Adnán se expandieron por varias regiones de Arabia en busca de lugares fértiles y con presencia de agua. 

La tribu de ‘Abdul Qais, junto con algunas tribus de Bakr bin Uail y Tamîm, emigraron a Bahrein donde se asentaron.

 

Los Banu Hanîfa bin Sa’b bin Ali ibn Bakr se establecieron en Hiÿr, la capital de Iamâmah. Todas las tribus de Bakr bin Uail vivieron en una región que abarcaba Iamâmah, Bahrein, Saif Kâdhimah, las orillas del mar, las fronteras externas de Irak, Ablah y Hait.

 

Muchas de las tribus de Taglib vivieron en el área del Éufrates mientras que otras permanecieron con Bakr.

Banu Tamîm vivió en el desierto de Basra.

Banu Salîm vivió en las inmediaciones de Medina en un área que se extendía desde Uadi al-Qura hasta Jaibar en dirección de las montañas orientales hasta Harra.

Zaqîf habitó en Tâif y Hauâzin, al este de La Meca cerca de Autás en el camino que va de La Meca a Basra

Banu Asad vivió al este de Taimá y al oeste de Kufa, mientras que la familia de Tai vivió entre Banu Asad y Taimá. Se hallaban a cinco días de a pie del camino de Kufa.

Dhubián habitó un área comprendida entre Taimá y Haurán.

Algunas tribus de Kinâna vivieron en Tihâmah, mientras que las tribus de Quraish habitaron en La Meca y sus suburbios. Los Quraishíes  permanecieron desunidos hasta que Qusai bin Kilâb logró establecer entre ellos una unión que los honró y les dio un sitial de excelencia. [13]



[1] Nota del revisor:  La fórmula árabe ibn o bin significa "hijo de" y su plural: Banu o Bani designa a un clan o una tribu completa. Ibn 'Umar sería "el hijo de 'Umar"; Banu 'Umar sería el clan o la tribu "descendientes de 'Umar". Es algo similar a lo que ocurre con el sufijo castellano ez: Sanchez (hijo o hijos de Sancho), Fernandez (hijo o hijos de Fernando).

[2]    Es popularmente dicho que Hagar era una esclava, pero el gran sabio y escritor, el  Qadi, Muhammad Sulimân Al-Mansufuri probó que no era una esclava sino la hija del Faraón. Ver el libro Rahmat-ul-lilalamin, 2/36-37. Ver también Târij Ibn Jaldun 2/1/77.

[[3]] Ver  Rahmat-ul-lilalamin, 2/34. Para los detalles de la historia ver Sahih Al Bujâri, 1/474.

[4] Ver  Sahih Al Bujâri, el Libro de los Profetas 1/474-475. (números. 3364, 3365)

[5] Ver Sahih Al Bujâri, 1/475 (número. 3365)

[6] N. del R. Estos datos, más el origen árabe yemenita de la gente de Ur, nos explican el tremendo parecido entre la cultura hebrea israelí y la cultura árabe preislámica, llegando al punto de ser imposible diferenciarlos en muchos aspectos. Además, nos queda por demás demostrado el siguiente hecho: el pueblo de Israel es una tribu árabe, no se distinguía de las demás tribus árabes sino por la existencia de muchos profetas de Dios entre ellos, lo cual derivó en una lamentable interpretación racista y soberbia de su parte, el mito del "pueblo elegido de Dios", origen y causa del conflicto árabe-israelí de la actualidad.

[7] Sahih Al Bujâri 1/475-476.

[8] Sahih Al Bujâri Hadiz número. 3507, Fath Al-Bari 6/621-623.Ver también Nasab Mad Al-Iaman Al-Kabir 1/131.

[9] Ver Târij At-Tabari 2/191-194, Y Al-Alâm 5/6.

[10]  Ibn Sad 1/56, Târij At-Tabari 2/191, Târij Ibn Jaldún 2/2/298, Fath Al-Bari 6/622, Rahmat-ul-lilalamin, 2/7,8,14,15,16,17.

[11] Registrado por  Muslim de Uazalah  bin Al-Asqa, capítulo de las Virtudes del Linaje del Profeta 2/245; y At-Tirmidhi, 2/201.

[12] At-Tirmidhi, el Libro de Al-Manaqib, capítulo correspondiente a lo que se narró acerca de las Virtudes del Profeta  2/201.

[13] Muhadarât  Târij Al-Umam Al-Islamiah  por Al-Jidhri, 1/15,16.