Gabriel  desciende con la revelación

Cuando tenía cuarenta años, momento cumbre de la vida, y según se dice la edad en la cual los Profetas son ordenados difundir el mensaje, signos de su Profecía comenzaron a manifestarse y brillar en los horizontes de su vida; entre esas señales estaba que las piedras en la ciudad de La Meca lo saludaban con el Salam; también todo lo que veia en su sueño se hacia realidad y tan claro como el día. Esto duro seis meses. El período de la Profecía fue de 23 años; y este período de seis meses llenos de visiones verídicas constituye una parte integral de la cuarentaba parte de la Profecía. En Ramadán, en su tercer año de reclusión, en la cueva de Hirá, la voluntad de Allâh  hizo que honrara a Muhammad con la Profecía, y la luz de la Revelación se derramó sobre él con algunas aleyas del Noble Corán.

En cuanto a la fecha exacta, cuidadosas investigaciones que tienen en cuenta evidencias circunstanciales y relevantes nos permiten remontarnos al lunes 21 de la noche de  Ramadán  correspondiente al 10 de agosto del año 610 d.c. cuando el Profeta Muhammad  tenía exactamente 40 años lunares, 6 meses y 12 días equivalentes a  39 años, 3 meses y 22 días del calendario Gregoriano.[1]

‘Aishah, la veraz, narró el siguiente significativo suceso, que llevaría luz divina para disipar la oscuridad producida por la incredulidad y la ignorancia, infundiendo a la vida a un nuevo curso y brindando la más seria enmienda a las líneas de la historia de la humanidad:

“La primera manifestación de la Revelación al Mensajero de Allâh fue la visión verídica en sueños, que notablemente se volvían realidad en todas las ocasiones. Luego comenzó a amar la soledad y solía recluirse en la cueva de Hirá por un determinado número de noches para dedicarse a la devoción antes de volver con su familia y buscar nuevamente provisiones para el mismo propósito. Hasta que inesperadamente le llegó la verdad cuando estaba en la cueva. Llegó el ángel y le dijo: "¡Lee!" Respondió: "No sé leer". Contó el Profeta : "Entonces me tomó y abrazó fuertemente, luego me soltó y repitió la orden: "¡Lee!". Le dije: "No sé leer", entonces me tomó nuevamente y por segunda vez me abrazó fuertemente y luego me soltó dejándome exhausto y me dijo: "¡Lee!". Y contesté: "¡No sé leer!", y así fue que me abrazó fuertemente por tercera vez y luego, al soltarme, dijo:

(Lee en el  Nombre de tu Señor, que ha creado (todo lo que existe), ha creado al hombre de un coágulo. Lee. Y tu Señor es el más Generoso.) [96:1-3]

Luego el Profeta repitió estas aleyas. Temblaba de miedo. Entonces regresó con Jadîÿa y le dijo: "Cúbreme... cúbreme". Ella lo cubrió hasta que se tranquilizó. Al comentarle lo que le había sucedido en la cueva, Jadîÿa lo consoló diciendo: "Allâh nunca te humillaría. Mantienes los lazos familiares; cargas con las dificultades de los débiles; asistes al pobre y al necesitado, agasajas a tus huéspedes, y te esfuerzas por solucionar los problemas que afligen a la gente".

Partieron entonces a ver un primo de Jadîÿa llamado Uaraqah Ibn Naufal, quien había abrazado el Cristianismo en el período pagano, y solía transcribir el Torá en hebreo y había puesto por escrito varias partes del Evangelio en hebreo. Era un sabio anciano ciego. Jadîÿa le dijo: “¡Primo mío! Escucha a tu sobrino” Uaraqa le preguntó: “¡Sobrino mío! ¿Qué fue lo que viste?” el Mensajero de Allâh le contó cuanto le había pasado. Uaraqah dijo: “Ese es el Namûs (el ángel que desciende con la revelación divina) que Allâh  envió anteriormente a Moisés . Desearía ser joven y vivir para estar en el momento que tu pueblo te expulse.” Muhammad le preguntó: “¿Acaso ellos me expulsarán?” Uaraqah respondió afirmativamente y le dijo: “Todo aquel que trajo algo similar a lo tuyo fue tratado con hostilidad y si yo alcanzo a estar vivo ese día te brindare todo mi apoyo” A los pocos días Uaraqah murió y la Revelación se interrumpió. [2]

 


[1]  Los historiadores difieren acerca del mes en que Allâh lo honró con la Profecía, y el mes en el cual descendió la Revelación. Un gran número afirma que fue en el mes de Rabi‘ Al-Auual. Otro grupo asegura que fue en Ramadán. Algunos dicen que fue en Raÿab (Ver Mujtasar Sirat-ur-Rasul por el Shaij ‘Abdullah An-Naÿdi pág. 50) preferimos el segundo punto de vista, que fue durante Ramadán, debido a que Allah dice en su libro:  (El mes de Ramadán en el cual fue revelado el Corán…) [2:185] Y también (Ciertamente lo revelamos en la noche del Qadar.)” [97:1] Y es bien sabido que la noche del Qadar es durante el mes de Ramadán, y este es el significado de las palabras (Lo hemos revelado en una noche bendita) [44:3] además su reclusión en Hirá fue durante Ramadán, y Gabriel descendía durante ese mes como es bien sabido. Los sabios también tienen diferentes opiniones sobre el día en que comenzó la Revelación. Algunos dicen que fue el séptimo otros el día 17 y otros el 18 (Ver Mujtasar Sirat-ur-Rasul por Shaij ‘Abdullah An-Naÿdi pág. 75 y Rahmat-ul-lil ‘alamin 1/49). Al-Judari afirmó que fue el día 17 (Muhadarât  Târij Al-Umam Al-Islamiah 1/69) pero nosotros consideramos que fue el día 21 porque la mayoría de los sabios de la Sirah (Biografía del Profeta de Allah ) concuerdan  que el Profeta fue elegido un lunes, como lo respaldan los sabios del Hadiz basados en la narración de Abu Qatada, donde el Mensajero de Allah fue preguntado acerca de ayunar los lunes y respondió: “Nací un lunes y un lunes comenzó la Revelación.” En otra narración: “Ese es el día en que nací y en el que fui elegido como Profeta” o “comenzó la Revelación.” (Sahih Muslim 1/368, Ahmad 5/297, 299, Al-Baihaqi 4/286, 300, Al-Hakim 2/602). Durante ese año en Ramadán, el Lunes ocurrió el 7, 14, 21, y el 28. Autenticas y verídicas narraciones prueban de que la noche del Qadar transcurrió en una noche impar durante las últimas diez noches de Ramadán. Entonces cuando nos referimos a las palabras de Allâh (Ciertamente lo revelamos en la noche del Qadar.) [97:1] y a la narración de Abu Qatadah que dice que el Profeta fue elegido un lunes y consideramos los cálculos de los días que coincidieron Lunes durante Ramadán de ese año, concluimos que fue elegido un Lunes de la noche 21 de Ramadán. Y Allah sabe más.

[2]Sahih Al Bujâri, 1/2, 3.