Cuestiones sobre la libertad de las creencias, la unión de la nación y su retraso Primero: ¿Es cierto que el Islam va contra la libertad de las creencias? 1- El Islam garantiza al hombre la libertad del credo. Este concepto está muy claro en el Corán: "No cabe coacción en la religión" (1). No se puede obligar a nadie a dejar su religión y abrazar otra, ya que la libertad del ser humano en elegir la misma es la base de la creencia. He aquí, en confirmación de ello que el Corán reitera este principio al decir:" ¡Que crea quien quiera, y quien no quiera que no crea!" (2) 2- El establecimiento de la libertad religiosa quiere decir el reconocimiento de la diversidad de creencias. En la primera constitución de Medina, el Profeta afirmó este concepto al reconocer que los judíos forman, junto a los musulmanes, una sola comunidad. Partiendo de la libertad religiosa que garantiza el Islam, el segundo califa, Umar Ibn al Jattáb, se comprometió a garantizar la seguridad de los habitantes cristianos de Jerusalén "garantizar sus vidas, sus iglesias y sus cruces, de modo que ninguno de ellos se vea dañado ni obligado a dejar su religión". 3- El Islam asegura también la libertad de las discusiones religiosas a condición de que éstas sean objetivas y lejos de cualquier injuria o burla de los demás. El Corán dice :"llama al camino de tu Señor con sabiduría y buena exhortación. Discute con ellos de la mejor manera" (3). A base de estos principios tolerantes, debe ser el debate entre musulmanes y no musulmanes. El Corán , dirige este llamamiento al diálogo a la gente del Libro donde dice: "Di: ¡Gente de la Escritura! Convengamos en una fórmula aceptable a nosotros y a vosotros, según la cual no serviremos sino a Dios, no le asociaremos con nada y no tomaremos a nadie de entre nosotros como Señor fuera de Dios. Y si vuelven la espalda, decid: "¡Sed testigos de nuestra sumisión!" (4). Esto significa que si el diálogo no diese resultado, cada cual sería libre en la elección de la religión que le convenga. El último versículo de la sura "Los infieles" habla de lo mismo, pues termina su mensaje a los asociadores, en la boca de Muhammad, de la siguiente manera: "Vosotros tenéis vuestra religión y yo la mía". (5) 4- La convicción es la base de la creencia: La verdadera creencia es la que se basa en la certidumbre, y no en la imitación ni la coacción. Cada individuo es libre de creer en lo que quiera y en adoptar para si mismo las ideas que le convengan, e incluso si éstas son heréticas. Nadie le puede impedir hacer eso mientras mantenga estas ideas para sí mismo sin causar daño a ninguno. Sin embargo, sería violador del sistema general del estado y acusado de provocar la discordia entre la muchedumbre si intentara publicar estas ideas que contradicen las creencias de la comunidad y los valores que mantienen. Cualquier persona que infringe el sistema general del estado será sometido a castigo, y, posiblemente, será acusado finalmente, de alta traición, que muchos países castigan con la muerte. El hecho de dar muerte al apóstata, en la Shari'a islámica, no es tan sólo por el hecho de renegarse, sino por provocar discordia, dudas y confusión en el sistema general del estado islámico. Pero si este individuo se renegara sin divulgar sus ideas entre los demás y provocar dudas en sus ánimos, nadie le podría causar daño, pues Dios es el único en saber lo que ocultan los corazones. Algunos ulemas (6) ven que el renegado no ha de recibir su castigo en la vida terrenal, sino en la de más allá, pero lo que pasó de dar muerte a los apóstatas en el Islam, basándose en algunos hadices del Profeta, no había sido solamente por la apostasía, sino porque estos renegados se habían alzado en armas contra el Islam y los musulmanes. (7) (6) Doctos en las ciencias religiosas. (7) Véase 'abd al-Muta'al Al Sa'ídí, La libertad religiosa en el Islam, Editorial, Dar al-Fikr al-'Arabí, (sin fecha), pp. 3, 72-73, 88. |
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