Tercero:¿Es el Islam una religión de dejadez? 1- Quien medita las aleyas del Noble Corán, se dará cuenta de que el Islam incita, e incluso impulsa, a sus seguidores a trabajar, ya que el trabajo es la vida. El Libro Sagrado relaciona en muchísimas aleyas la creencia con el obrar bien. Es indudable que el obrar bien abarca todo trabajo, religioso o profano, que se hace en pro de la humanidad. Es una cuestión que se manifiesta claramente en el Corán. Dice Dios en el versículo 105 de la sura 9: "Di obrad, que Dios, su mensajero y los creyentes veran vuestras acciones". La importancia de trabajar en el Islam llega al extremo de que Dios incita a los musulmanes a trabajar hasta en el viernes, día de descanso para ellos. Dice el Corán en la sura 62, vers. 10: "Una vez concluido el azalá (del viernes) repartíos por la tierra y buscad el favor de Dios." 2- Por su parte, el Profeta incita al hombre que trabaje hasta el último momento de su vida. Dice en su tradición: "Si llega la Resurrección teniendo alguien de vosotros un Vástago de palmera, que la plante si puede" (1). Ha rechazado que algunos permanezcan en la mezquita, sín, trabajo, adorando a Dios y que los mantengan otros; ha alabado a quien se mantenga trabajando y ha afirmado que la mano que trabaja es más amada por Dios y Sú Mensajero. 3- Según el Corán, el Profeta era un ejemplo en confiarse en Dios.(sura 33, vers. 21), pero antes, trabajaba, planteaba, meditaba y seguía los motivos. Confiarse en Dios, pues, no significa dejar de trabajar y de tomar las medidas, sino es un impulso espiritual que da al hombre más capacidad de enfrentarse con los problemas y pasar las dificultades, es decir es una fuerza positiva y no negativa. 4- El hecho de que algunos dejen de trabajar con el argumento de que Dios lo haría todo según Su voluntad es totalmente rechazado en el Islam, ya que Dios no ayuda a quien no ayude a sí mismo. Dice el Corán: "Dios no cambia la condición de los hombres hasta que ellos mismos se cambien". (sura 13, vers. 11). También el segundo califa 'Umar expulsó de la mezquita a algunos que siendo mantenidos por otros, permanecían allí sin trabajo, diciéndoles su inolvidable palabra: "El cielo no deja caer ni oro ni plata", y recordándoles del hadiz del Profeta en el que dice: "Si confiáis en Dios como debe ser, os dará sustento como da a las aves que salen por la mañana hambrientas y vuelven por la tarde llenas" (2). Esto quiere decir que el hombre tiene que trabájar, buscar y esforzarse en ganar la vida tal como hacen las aves. |
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