Un perro dentro de la Casa

 

Pregunta: Tenemos una perra que trajimos del exterior, porque desconocíamos la prohibición de tener un perro cuando no existe necesidad. Al enterarnos la hemos expulsado, pero ella se niega a abandonar la casa. ¿Qué debemos hacer?

 

Respuesta: No está permitido tener perros cuando no existen motivos razonables, como la caza, el cuidado del hogar, el ganado o la plantación.

 

Aquellos que críen perros en su casa -sin que existan motivos válidos- ven disminuidas sus buenas obras todos los días.

 

La prohibición de poseer perros, se debe a la impureza de su saliva, la cual no se quita si no lavando aquello que haya tocado siete veces, una vez con tierra y seis con agua. El grado de impureza presente en la saliva del perro es mayor que la presente en la saliva del cerdo.

 

Mi consejo a aquellas personas que copian ciegamente los hábitos importados de los incrédulos, es que se desprendan de estos animales, y no imiten a habitantes de los países no islámicos. A pesar de las consultas al veterinario, el lavado y las sesiones de peluquería no pueden eliminarse las impurezas que transmiten los perros.

 

El musulmán ha de ser preguntado en el Día del Juicio Final sobre el dinero, ¿cómo y dónde lo gasto? Por consiguiente no está permitido utilizar el dinero que Allah le ha concedido para adquirir algo prohibido y mantenerlo en casa cuando no haya una necesidad que lo justifique, tal como la caza y la seguridad del hogar.

 

En cuanto a la pregunta formulada, conviene alejar a la perra de la casa y llevarla a una zona rural, donde podrá vivir en su hábitat natural y comer de aquello que Allah le sustente.

 

Sheíj Ibn ‘Uzaímín