Ordenar el bien aunque se enojen
Pregunta:
Cuando intentamos evitar que algunas
personas inicien conversaciones en la que difaman a terceros, nos insultan y se
enfadan porque les aconsejamos obrar el bien y abandonar las obscenidades.
¿Cometemos alguna falta por hacerlas enfadar? ¿Qué sucede si hacemos enojar a
nuestros padres?
¿Debemos
continuar llamándoles la atención sobre sus
actitudes?
¿Las dejamos, sin
preocuparnos por ellas, a pesar de que es un asunto muy
importante?
Respuesta:
Una de las obligaciones más importantes de
todo musulmán es ordenar el bien y prohibir el mal. Allah (alabado y exaltado
sea) dice en el
Corán:
“Los creyentes y
las creyentes, son los unos amigos de los otros; ordenan el bien y prohíben el
mal.” (At Taúbah, 9:71)
Allah
“Sois la mejor
nación que haya surgido de la humanidad: Ordenáis el bien, prohibís el mal y
creéis en Allah.” (Ali ‘Imrán, 3:110)
Dijo el Mensajero Muhammad
:
“Quien vea alguna obscenidad, debe (intentar) cambiarla con
sus propias manos. Si no puede, que sea mediante su lengua (negando
verbalmente). Si no puede, que lo niegue en su corazón, y esto es lo más débil
de
(Hadíz
auténtico transmitido por Muslim)
Son numerosos los
versículos y Ahádíz referentes a la obligación de ordenar el bien
(Ma’rúf) y prohibir la obscenidad (Munkar).
No es aceptable
que la gente deje esta misión. Por consiguiente, es vuestro deber y el deber de
todo musulmán y musulmana, cumplir con la orden de Allah, a pesar del enfado y
los insultos. Es importante ser paciente, siguiendo el ejemplo de todos los
Profetas y Mensajeros. Recuerden el versículo en el cual Allah se dirige al
Mensajero diciéndole:
“Sé pues,
paciente, como fueron pacientes los dotados de entereza de entre los enviados.”
(Al Ahqáf, 46:35)
En otro versículo Allah
dice:
“Sed pacientes;
ciertamente Allah está con los pacientes.” (Al Anfál,
8:46)
y dice también
Allah (alabado y exaltado sea) en El Corán:
“¡Oh, hijito! Haz
la oración, ordena el bien y prohíbe el mal y sé paciente ante la adversidad.
Ciertamente esto es parte de lo que Allah prescribió y requiere entereza.”
(Luqmán, 31:17)
Sin duda, el
progreso y la rectitud de la sociedad, depende primero de Allah, y luego de la
aplicación por parte de sus individuos de ordenar el bien (Ma’rúf) y
prohibir lo obsceno (Munkar).
Por el contrario si
estos principios no se aplican, las sociedades tienden a corromperse, y en
consecuencia a ser castigadas de forma general por Allah.[1]
Se registra que el Mensajero
Muhammad
dijo:
“Si una sociedad
ve algo obsceno y no lo cambia, es inminente que Allah les aflija con un castigo
general.”
(Hadíz
transmitido por Ahmad y considerado auténtico por Al
Albání)
Allah advirtió a
sus siervos que no sigan el ejemplo de los incrédulos del pueblo de Israel. Dijo
en el Corán:
“Fueron
maldecidos quienes no creyeron de entre los Hijos de Israel por boca de David y
de Jesús hijo de María. Esto fue porque desobedecieron y fueron transgresores.
No se censuraban unos a otros los pecados que cometían. ¡Qué malo es lo que
hacían!” (Al Má’idah, 5:78 y 79)
Solicitamos de
Allah que guíe a los gobernantes, - las autoridades responsables de permitir y
prohibir -, a los musulmanes a poner en practica los reglamentos islámicos y que
vuelvan todos hacia el sendero del Islam, para que no seamos de merecedores de
Su ira.
En efecto Él es
Omnioyente, respondedor de las súplicas.
Sheíj Ibn Báz
[1] N del T:
Accidentes naturales, sequías, drogas, usura, humillación a manos de
colonizadores y la dependencia del exterior para subsistir. Todo esto es parte
del castigo de Allah que tiene lugar porque los musulmanes han abandonado la
aplicación de las normas islámicas.