Tentaciones
y Dudas Durante
Pregunta:
Con frecuencia dudo
del número de Kakát (unidades), a
pesar de recitar
durante la oración en voz alta para recordar lo que he leído. Al finalizar
la oración siento que me falta realizar una Rakáh o
una postración o
sentarme para el Tashahud
a pesar de
prestar atención para evitar dudas durante la oración. ¿Qué debería hacer en
este caso? ¿Repito la oración
cuando me ocurren dudas? ¿Existe alguna plegaria al principio de la
oración que elimine las dudas?
Respuesta:
Tienes que tener
cuidado y luchar contra las tentaciones. Repite con frecuencia:
Me refugio en Allah del maldito demonio (A’üdu bil lahi mina
ash shaitán ar rayím).
En El Corán, Allah
“Di
[¡Oh, Muhammad!]: Me refugio en el
Señor de los humanos. El Soberano de los
humanos, la verdadera y única
divinidad de los humanos. Del mal del susurrador [Satanás] que huye [cada
vez que cada vez que Allah es invocados]”
(An Nás, 114:1 al 4)
Allah también dice:
“Por
cierto que los piadosos, cuando Satanás les susurra, invocan a su Señor y
entonces pueden ver con claridad.” (Al 'Aráf,
7:200)
Cuando acabas de
realizar la ablución o la oración, si te asedia la duda, aléjala, y no le
prestes atención alguna. Considera la oración y la ablución como
válidas.
Cuando estás
rezando, y comienzan las dudas y las preguntas a ti misma: ¿Eran tres o cuatro
unidades o Rak’át
las realizadas hasta ahora? Entonces ten en cuenta el número menor
(tres en este caso) y al finalizar
la oración haces dos postraciones por la distracción (Suyüd As
Sahu).
El
Mensajero Muhammad ordenó a aquellas personas que sufrían de dudas,
que realizaran lo que hemos
explicado.
Nos refugiamos en Allah de las tentaciones
de Iblís.
Sheij Ibn
Báz